miércoles, 21 de octubre de 2015

El Gallo más gallo

Viene del capítulo anterior: Un par de Transexuales




Son muchos años, los que llevo haciendo oídos sordos a los comentarios y no me ha ido mal; por lo que creo es lo mejor. Por tanto no perderé ahora la educación, mi talante ni, mi formación para cambiar de estrategia.

_ ¡Ah...! bueno colega; no sabía que tenías tan asumido ese rol de penitencia_ acotó Elvira mirándole a los ojos y viendo que le hervían de insatisfacción por tanto silencio.
_ No te apures querida, sé lo que duele, pero seamos felices. Necesito serlo y que tu también llegues a disfrutarlo, con el regocijo que da el cariño verdadero.

Elvira, quedó callada mientras comenzaban a caminar por aquella acera de la calle José Cecilio del Valle, en dirección al apartamento de Ariel.
El tiempo era precioso, la emisión cenital del sol caía sobre ellos, haciendo en sus rostros aquellas sombras naturales que alargan las estampas de sus figuras en el camino sin poder llegar a alcanzarlas, como si hubieran sido sacadas de los poemas y cuadros de los poetas García Lorca y pintores contemporáneos Dalí o Picasso.

Al llegar al coqueto edificio de apartamentos, tomaron el ascensor y subieron hasta la segunda planta, al llegar el montacargas abrió automáticamente la puerta y dejo divisarse una estancia amplia y un diseño precioso, amplio pasillo, con jarros decorados en el suelo, iconografías en las paredes y unos divanes adosados a los tabiques de los recovecos, que enardecían la calidad de aquella residencia.

Ariel sin llaves y pulsando una combinación previa en la moderna cerradura digitalizada hizo que se destrabara aquella cancela por arte de magia.
Igual que en el cuento de Alí Babá, “<< pensó Elvira >>” viendo como el acceso de entrada del mismo modo o parecido, en lugar de cantar o gritar aquel simbolismo de "Ábrete Sésamo" los grandes murallones se deslizaban dejando una la entrada franca.
Ariel se sirvió de la huella dactilar y aupando a Elvira en brazos como si de recién casados se tratara,  cruzaron a la vez el zaguán de paso; entrando en el precioso lugar para maravilla de la muchacha.

Una estancia amplia diáfana y grande, ocupaba un aposento de acogida propio de gente con mucho gusto y bastante adinerada. En el suelo una pajiza alfombra, descansaba, soportando las pisadas de cuantos transitaran por ella. Un color difuso en los paredones, dejaba entrar la tranquilidad y la paz a los cuerpos de los recién llegados.

Situó con sumo cuidado y placer el cuerpo de Elvira haciendo que sus pies, calzados con escarpines de Manolo Blahnik descansaran planos sobre la preciosa estera, para que notaran el acogedor bienestar de aquella superficie.
Un alarido educado, una onomatopeya controlada, salió de la faringe de la joven modelo_ ¡Guauuu! _, haciendo estremecer el cuerpo delicado de Ariel por lo inesperado.
_ Esto es de ensueño tío_ pronunció Elvira, queriendo seguir andando por encima de aquel mundo perfecto que se le ofrecía bajo sus pies y ante sus ojos, ya asediados por tanta variedad de emociones recibidas en aquella jornada.

No era demasiado extenso aquel nido precioso en cuanto a estancias, pero todas ellas de una categoría insultante.
El dormitorio con una decoración estudiada, unos techos altos y unos ventanales amplios, dejaban entrar una luminiscencia ideal para cualquier sueño.
El baño que aún no disponía del novedoso wáter cósmico, lucía separado por dos anaqueles de cristal difuso mateados al ácido en color negro, para evitar que se divisara al abrir la puerta, cualquier reflejo no apetecido mientras alguien estuviera aliviándose, en cualquiera de las opciones.

Unos espejos en pirámide, pudiendo a conveniencia de los usuarios, distinguirse en tres posturas, desde arriba, de frente y en la miga que produce el fondo.
La ducha panorámica y funcional; con mono mando de control atemperado para el atenuante gradual del agua, impedía esos sobresaltos fríos que de vez en cuando dan las irrigaciones inesperadas procedentes del surtidor cuando abres el grifo.

Del mismo modo la bañera situada a un lado estratégico, exclusivo y fantástico que por sus dimensiones podían bañarse_ si ese fuese el deseo_, dos personas con escafandras de salvamento incluidas.
Burbujas agregadas, caprichosas y reparadoras en la tina de baño con las consabidas fricciones por chorro helado o climatizado para reparación por masaje de los ligamentos y tendones, estaban incorporadas.
La cocina utilitaria y un salón comedor para los grandes festejos, con idóneos espacios equilibrados y decorado con un mimo exquisito.
Una vez que Elvira recorrió acompañada por Ariel, aquella espectacular y flamante morada, y extraordinaria residencia, no pudo reprimirse y exclamó_: ¡Menuda cueva! que nido de amor tan pulcro ¡que maravilloso y acogedor!_ te agrada_ preguntó Ariel sabiendo la respuesta, por conocer bastante los embeleses de la modelo.
_ Me apasiona, es de cine. No me imaginaba, un lugar tan apropiado, tan limpio y tan bien diseñado.

Fiel para disfrutar de las ilusiones de la vida, incluyendo naturalmente el sexo. ¡Me encanta!
Se acercaron y se besaron con ilusión y apasionamiento.  Tras un manoseo sensitivo por la espalda de Ariel y algunos tocamientos de amor, él permitió que Elvira se acomodase tranquilamente, en aquel hogar, dejándola a su aire para que disfrutara, se refrescara y acomodara sus ilusiones al completo.
En Managua, ya estaba todo preparado para el gran día de la promoción del accesorio sanitario más cósmico ideado por la tecnología alemana que llegaba con una aureola de prestigio al país más seguro de Centro América.
El menos violento, más sui géneris y con diferencia el más apto y avanzado en la reconversión de la matriz energética.
Se habían hecho difusiones por la prensa, propagandas en las emisoras de radio, incluso anuncios en revistas de decoración y no podían faltar tampoco las proclamas en las cadenas de televisión más importantes de la República.
 
Desplazándose desde Tacna, a acompañar a Manuel García de la Serrana el grueso de sus responsables más directos ahora en Managua, en viaje de apoyo a los vendedores para la presentación del famoso wáter. El más cósmico de cuantos existen. Los actores ya habían llegado a la plaza tanto Cheo que es el que preparó todo el guión con su amigo Cándido y con la incorporación de Cinta Vergaray, que aportó con su belleza y exuberancia personal matices que a la gente espectadora no se le pasaban por alto.
Se había conseguido ampliar el volumen de credibilidad para la puesta en escena espectacular que tenían previsto presentar.

La actriz fenomenal, Cinta Vergaray, ya hacía días estaba alojada en el hotel Los Robles de la capital Nicaragüense, tomando conciencia y sabiendo al dedillo cual era la idiosincrasia de los Managüenses, y un poco los gustos de la gente asidua.
En el mismo hotel, el punto de concentración ideal estaba radicada la plana mayor de Schissen Lecker, responsables en Europa, parta la distribución en el continente americano de la nueva forma de aseo íntimo.

Directivos de Zaragoza. Los responsables de la empresa Defecar Gustoso, ya se las prometían dulces con tanto en juego y con tanta expectación.
Además del dueto publicitario de los Caniche, para la representación oficial y la vicetiple señorita Vergaray.
Del mismo modo había sido invitado Don Fulgencio Cánovas de Cangállate, industrial, negociante y emprendedor muy interesado en el producto; para poder distribuirlo por el cono sur americano.
Detalle que tuvo a bien protagonizar y ofrecerle invitación de viaje de negocios el propio comercial Ángel de la Rosa, que es el que disfrutaría de la última demostración en América del Sur, en la ciudad de Tacna.

Siendo Ángel el último en hacer la demostración en Perú, con lo cual pretendía que fuera sonado en el país del Machu Picchu, de ahí invitar a Don Fulgencio, tratando fuera pieza clave con su concurso en la masiva comercialización por toda la franja del cucurucho austral.
El lugar elegido en Nicaragua, tras haber hecho una prospección de lugares y un estudio de mercado, confiando en cuál sería la zona más apropiada dentro de la preciosa capital de los Nicas.

El Gallo más Gallo, un complejo mercantil superlativo, macro cadena de pequeños y grandes electrodomésticos, de tiendas al por mayor y al detalle, promotoras de empresas de bricolaje y de reconstrucción, especialistas en telefonía móvil y fija, cadenas textiles con marcas reconocidas en el mundo, franquicias de firmas internacionales, trabajos de investigación, concesionaria de automoción, grandes camiones de transporte, y autocares de transporte discrecional y reparto de pasajeros de empresa y para rematar tiendas virtuales con entrega en cualquier punto.


Continuará
To be continued





domingo, 18 de octubre de 2015

Un par de transexuales


Viene del capítulo anterior: Fogosidad extrema


Un par de transexuales

La guapa Elvira, había atendido toda la explicación que le ofrecía su amigo, a la par que saboreaba sus quemadas y algo agotada pidió a su acompañante la llevara a su casa para desde allí preparar la estrategia de su estancia en San José, que aún no tenía decidido si sería corta y volver a España o hacerla extensiva y quedarse en la capital costarricense con motivos personales.

Con todo Elvira, no sabía donde residía Ariel. Desde que llegó a San José, Ariel anduvo hospedado en el hotel hasta que pasados unos días y ya establecido decidió buscarse vivienda cerca de su lugar de trabajo.
Tampoco lo había dado a conocer, ya que su extrema timidez no le permitía salirse jamás fuera del papel que estaba protagonizando.  
Por lo que recién llegado permaneció en un hotel de la capital el Barceló San José Palacio, en calle Costa Rica, durante unos días hasta que, y debido a su distancia con la oficina donde desempeñaba su trabajo diario, decidió mudarse y encontró apartamento bastante cerca de la embajada de España en la ciudad, donde el prestaba sus servicios, y al poco radicó su estadía en aquella zona.
Cerca del parque de la Merced y no a mucha distancia del Hospital Nacional de Niños, en la calle veinte con la esquina de José Cecilio del Valle, muy céntricos en la capital.
Allí fue donde se dirigieron en un taxi al salir de la tortillería "Pani", tras abonar el gasto del consumo suyo y de su guapa invitada.

_ Que bandido eres Ariel_ sondeó Elvira al joven agregado cultural_ Callado y calado como un mariquita. No me habías dicho nada de tu aposento en solitario, creí que aún estabas en el hotel y no detecté tu nuevo hogar porque siempre te llamo al móvil. Así juegas con los detalles. Celoso, sosegado y tan metódico, seguro que alguna me guardas que no espero ¿verdad?

Ariel se miro a Elvira aferrando su mano y estrujándola como si quisiera ceder toda su vida por la ruta del contacto, o como si pudiese trasladarle las emociones y escarmientos por la dermis con tan solo palpar su extremidad mientras la llevaba a sus labios y la besaba con candor expresando mientras miraba por la ventanilla del taxi que los acercaba a casa_ Jamás creí me descubrieras_ apuntó el agregado_, tu precisamente.
Sin embargo tienes razón en lo de sosegado metódico y delicado como Platón y Freddie Mercury. Cada uno somos como somos y eso no debería cambiar el rumbo de las expectativas ¿no crees?

_ Es posible_ dijo Elvira ahorrando su retahíla al ver que el cochero, estaba por el coloquio que ellos mantenían y esta, no le interesó participara del mismo.
Los dos guardaron silencio para poder asimilar los últimos asertos que hizo el joven y limpio licenciado, que interrumpidos por el taxista al ver que el pasaje ahorraba en palabras y gozaban de un mutismo demasiado largo increpó sin el más mínimo decoro, haciendo que ellos volvieran a la realidad de inmediato.

_ Señores perdonen; ustedes ¡ya sé!  que no son Nicas, se les nota amigos, por su acento, son argentinos o chilenos ¿verdad? _ siguió parloteando, sin pedir permiso y con muy mala educación_ No es que estuviera pendiente de su conversación pero me ha parecido gozaban un deje exclusivo tan desigual  al mío propio que por eso lo pregunto_ se miraron Ariel y Elisa, sin saber que decir y dejando que prosiguiera el tipo_. Teniendo usted caballero, además; unas tendencias y predilecciones claramente como las mías. Abiertas, sensibles y mundanas. Las he detectado por sus formas y modales y porque entre nosotros, nos conocemos muy bien. Le ofrezco sin compromiso mi tarjeta_ hizo un gesto, indicando donde estaban disponibles_ por si hubiera caso. Pudiéndoles llevar en persona a los lugares de ambiente que ustedes necesiten.

Tardaron en contestarle al insolente conductor, y fue Elvira, la que se dirigió al entrometido diciéndole con mucha gracia y frescura _: Es verdad, no somos Nicas, aunque tenemos creo, las mismas aficiones que ustedes: entrometidos, donosos y lisonjeadores muy parecidos en los pecados y sobre todo muy mal educados, o poco respetuosos.
A pesar de haber nacido en España, que de ahí somos y por cierto bastante mal vistos y tratados en según qué lugares de hispano América, viendo su jerigonza rebozada de nefasto gusto.
Elvira muy molesta siguió provocando distinguidamente al conductor, mientras Ariel reía con disimulo por el espectáculo que estaba ofreciendo su defensora que sin cortapisas apostilló.

_ Usted señor mío, es y perdone mi descaro; un imprudente charlatán que tiene la suerte que no lo denunciemos a su empresa por no quedar a su altura, y por la  escasa dignidad que ha demostrado, pudiendo acarrearle un despido muy procedente y que para dar fin; agradecemos nos haya dejado tan cerquita del Hospital de San Juan de Dios y del Hospital de los Niños, justo en la intersección con calle José Cecilio del Valle, que es donde precisamente acaba nuestra carrera y nuestra relación para siempre_ Acabó Elvira de atacar al conductor impertinente.
_ Señora, perdone_ quiso emprender una excusa el conductor, que fue interrumpido con cajas destempladas por la guapa pasajera.
_ Ahórrese la falsa cortesía que llega tarde y díganos cuanto le debemos por el trayecto.
El taxímetro de la empresa Alfaro. Se detuvo frente al lugar descrito perfectamente por la modelo, estacionando de forma provisional el utilitario y ante la imposibilidad de pedir disculpas, detalle que Elvira se la había impedido de forma agria y grosera, acercó en un trocito de factura, de la expendedora Visa, la cuantía de lo adeudado que lo abonó Ariel, sin darle opción a mencionar más palabra que la despedida educada del vehículo al apearse del mismo.
Descendieron absortos por los agravios y la poca ilustración del taxista, sin al parecer, dedicarle más atención al suceso, dejando los equipajes de Elvira sobre la acera para besarse como amantes una vez emprendió la marcha el vehículo que les había transportado hasta el lugar donde estaban.
Muy cerca de la intersección de la esquina de Cecilio del Valle, con la calle 20.
_ Te eché de menos en mi camino_ dijo Elvira fingiendo la verdad, tratando de engatusar un poco más a su próxima victima.
No contaba con que Ariel, tenía conocimiento que antes de partir hacia Cartago, había pasado una noche loca de sexo y mandanga en el apartamento de Coronado, donde reside temporalmente Javier Martos y que este le había puesto al corriente con pelos y señales de todo cuanto había ocurrido aquella noche de amores y exageraciones.
Ariel no comentó el hecho y dejó que la distinguida Elvira, siguiera teatralizando su falso amor hacia él. Volvieron a besarse y ésta, fructuosamente le mordía el labio inferior a poquitos para sacar de los cigüeñales al licenciado.
 Fue entonces cuando la airosa Elvira le expuso a Ariel, si sentía tristeza y malhumor por los comentarios poco agradables del chofer que los había transportado.
Inculpándolo además, en ese mismo instante cuando lo tenía rodeado por sus brazos, por lo que ella creía le había faltado; quiebra de defensión, valentía, arrojo y en que no había participado en la discusión iniciada con el cochero, como si no le importase nada las insinuaciones que le había propinado gratuitamente.
En un arranque de rabia mal escenificado, ejecutado para impresionar al amigo le recriminó.
_ Oye este tío te estaba echando los tejos_ comentó la guapa mujer, sin que pronunciara palabra el licenciado_ Menudo cabronazo el pavo_ siguió Elvira con huecas palabras de enfado_  pues no nos ha confundido con un par de transexuales, el muy mierda.

_ No hagas caso mujer, no ves que quizás fuera borracho y al límite de su razón. Habrá bebido unos tragos y se le ha ido la pinza. No creas _ siguió argumentando Ariel como si quisiera defenderle_ esta gente_ apuntó refiriéndose al taxista_, ha de aguantar a tanto burro que a veces deben perder el norte_ quiso hurtar hierro a lo sucedido y que pasara página_; pero no le des más importancia_ siguió al trapo_ que estás recién llegada a la ciudad y hemos de pasar momentos muy buenos y divertidos. Imagina si a cada paso que doy, tuviera que sacar el látigo para defenderme.



To be continued
Continuará.......







viernes, 16 de octubre de 2015

Cuando no exista


Cuando ya no esté presente,
en el calendario nuevo,
nadie me recordará
como un poeta egregio.

No pretendo que derrames
una lágrima en recuerdo,
ni tampoco que te aflijas
porque ya no exista el cuerpo.

y si al releer mis versos
como ahora estás haciendo
tuvieras un cosquilleo,
como el que estás sufriendo.

Sin dudar será mi afecto,
el que te acompaña pleno
y desde donde me encuentre
agasajarte contento.

Agradeceré tu gesto
por seguirme descubriendo,
seguirás dándome aliento
aunque yo; ya esté muy muerto.

Sabiendo que uno se muere
cuando el eco pierde estrépito
si tu declamas mis cuentos
¡Vivo estaré! No habré muerto.








domingo, 11 de octubre de 2015

Fogosidad extrema


Viene del capítulo anterior:


_ Estás maravillosa y buenísima_ Le dijo Ariel_. Te ha sentado fenomenal la estancia en Cartago, por cierto_ siguió ofertándole un seguido de preguntas_ ¿Cómo ha ido la pasarela de modelos? ¿Qué has sacado de bueno, algún negocio rentable, algún diseñador se ha fijado en ti?

_ No me ha ido nada mal Ariel_ contestó inmediatamente Elvira_  la verdad que me ha visto gente muy importante, y me he relacionado con todos ellos, ha sido fenomenal y muy provechoso. 
Otras cosas se me han estropeado; creo que para siempre por estar lejos de nuestro país. Tengo problemas con Robert mi novio, me ha puesto los cuernos, cansado de esperar a que volviese_ dejó caer un suspiro como si se arrepintiera la joven modelo_ pero con eso nosotras ya contamos_ Resignada concluyó su sentencia.
¿Y vosotros que tal? _ curioseó interesada en el licenciado que ocupa la plaza de agregado cultural en la embajada _, que me puedes decir de ti; de Javier, de Marianela, de cómo fue en definitiva la exposición. ¿Se ha vendido mucho?, Cuenta sin dejarte nada; ¿se han encontrado Javi y Cecilia?

En los pocos días de mi ausencia han acaecido tantos sucesos, y he perdido tanto el hilo del meollo, quedando a dos velas, que necesito información _. Con un pico en los labios hacia Ariel, remató su afrenta, esperando saber todas las respuestas mientras, hacía gestos al camarero para que le atendiera.

Ariel, quiso saber de antemano como había llegado, y que le contara algo más interesante de toda la aventura de la moda y se lo preguntó al tiempo que llegaba el mesero y le pedían una ración de lo mismo que estaba degustando el titulado de Alcañiz. Las famosas quemadas con su calentito café con dos leches.

_ ¿Has conocido a todos los diseñadores de la moda que fueron al Certamen?, a esos dioses sin báculo que llevan como estandarte la ¿aguja de coser? Porque han estado todos los más sobresalientes. Eso he leído en la prensa y he visto en las noticias.

_ Pues mira la verdad, que he conocido a Manolo Blahnik, el nacido en la isla de la Palma, es conocidísimo en todos sitios, y además un tipo muy campechano y discreto. Le comenté que era española de la ciudad de Badalona, y me miró casi sin darle importancia, aunque después se acercó a mí y estuvo muy afectuoso, con toda la delegación y conmigo en especial.
Se fijo, en mi talle, en mis medidas, me tocó con sus anchas manos, para cerciorarse que estaba dura, tiene unas manos grandes y calientes. Como todo lo tenga igual, será un encanto de tipo y claro lo normal, estuvo atento a mis largas piernas y al tamaño de mis pies. Tú dirás_ apostó_; el produce y crea unos zapatos de ensueño.
Va acompañado de una troupe de ayudantes_ añadió_ y de una pajarraca que no le deja ni respirar; todo negocio ha de pasar por ella. 
Creo haberles dejado una buena impresión y les ha interesado mi intervención en la pasarela_ alargó sus comentarios diciendo_. He quedado contenta en ese aspecto. Todo muy bien. 
El alojamiento era un poco cutre y bastante soso. Daré mis quejas_ acabó diciendo mientras saboreaba el café con leche.

La fonda los Suspiros, de la calle once de Cartago, reserva que le habían concertado desde su agencia en Madrid, no fue lugar adecuado ni cómodo para ella. La propia gestión de su empresa recibió sus reclamaciones, no estuvo a la altura de lo que se pretendía, ya que era un alojamiento más bien tirando a sencillo sin demasiadas comodidades comparado con los hoteles que llevan las divas de la moda en sus representaciones.

_ Ya te digo Ariel_ ni punto de comparación con el apartamento donde se ha alojado Javier de la Rosa en Coronado, pero chico las cosas son como son y según que empresas no miran por sus empleados_. ¡Bueno dime que tal las cosas por aquí!_ preguntó mirándole a los ojos con nostalgia, mientras Ariel tenía clavada su mirada en la abertura de su escote a la par que atendía muy concentrado lo que la guapa Elvira le estaba comentando.

_ Marianela, ha hecho un pedido de pronostico a la empresa alemana Schissen Lecker_ decía Ariel_ la suministradora del wáter cósmico, después de la estupenda demostración que ofreció Javier. 
Con ayuda de los comediantes contratados, que dejaron boquiabiertos a todos los curas, clérigos y personal religioso del Convento de las Hermanas Trinitarias del colegio Mayor de señoritas de San José.
No esperaban una puesta en escena así, por todo el ensayo y por lo teatral que lo llegaron a ofrecer. Dejando una sensación bella y un gusto impresionable que me hubiera gustado lo hubieras disfrutado junto a mí.

Nos puso a tono a casi todos_ ratificaba Ariel_, ya que Cinta la actriz ejecutante, nos enseñó sus zonas erógenas tan pancha como si nadie la estuviera mirando. Ejecutó con tanta naturalidad los meneos; ya sabes, los temblores habituales que se suelen hacer en la discreción y en soledad cuando estás dentro del privado. Ya me entiendes; en el retrete, sola en el aseo. Cuando haces tus necesidades más intimas tranquilamente.

Nos sacó de la habitual comodidad la sensual Cinta, con su cuerpazo y con la interpretación natural que realizó emulando una deposición al "miccionar". 
Lo que se conoce vulgarmente por mear_ ya me deduces_ replicó no sin guasa Ariel. 
Perfecto; actriz de teatro_ seguía narrando el turolense_ y de pronto nos aceleró contundente el latido del corazón, cuando el cósmico le secaba la vagina, después de la micción. 
La propia máquina, controlándole la presión, el tacto y la ductilidad, le realizó la higiene en su totalidad, con una lentitud y un pausado extremo_ prosiguió narrando mientras Elvira, casi se ponía ciega por la retransmisión tan exacta que le llegaba de parte de su contertulio.

Elvira apretó para que el amigo siguiera contando, mientras ella se aflojaba un poco el cinturón de su pantaloncito que le oprimía el estómago y a penas la dejaba cómoda para escuchar aquel relato tan especial_ Sigue que me estoy poniendo cachonda, ¡acaba que no aguanto!, sentenció la excitada modelo.

_ A todos los allí presentes nos puso a tono por esas rituales convulsiones naturales que creo, hacéis las damas en los lavabos. Más de uno lo vivimos como el festejo de una guapa mujer en labores de "striptease", que de una necesidad de evacuación con su posterior lavado e higiene intima, lo escenifica como un corto metraje de película de sexo.

_ ¡Uf! que cachondeo y que calor_ exhortó Elvira, limpiándose la comisura de la boca, tras deglutir un sorbo de su estimulante café _ ¡Como se quedaron los curas!_ se respondió ella misma_. ¡A cuadros por lo menos! y más empalmados que un  salchichón de la marca: casa Tarradellas. 
Sin preguntar por las reverendas que a esas si me las puedo llegar a imaginar. Con los clásicos gemidos y los "fugots" excitaciones sanguíneas correspondientes.

_ Ya puedes imaginar lo que se cocía en la sala_ añadió Ariel con agrado y continuó instruyendo a su amiga que ya estaba más blanda que una papaya madura_, con tanto hombre de dios y tanta mujer bendita. 
Nadie se levantó de su asiento, no sé muy bien por si los bollos sospechosos en el bajo vientre del interior de las sotanas se describen muy a lo bestia y la incuria en los muslos de las monjas les aguantaban en su retirada, pero nadie se meneó. Excepto Marianela que se la veía disfrutar y relamerse por tanta fruición prohibida_ sigue... sigue, no pares, que está interesante_ comentó la azafata, amoldándose en la silla que ocupaba en la tortillería.

Retomó la alocución Ariel, sin demasiada cortedad y con un descaro que más tarde pretendía utilizar para acaramelar a su guapa amiga. 

Inició la ultima parte del relato, sin dar ya demasiadas claves de lo acaecido por ser muy previsibles en la fantasía de la modelo que ya estaba a punto de decirle a Ariel_:¡ vámonos de aquí!

_ Como te iba diciendo largó Ariel_ Severiano que fue el actor que desplegaba su parte, hizo lo propio con su cometido dentro de las faenas de lavado y aseo tras una defecación retransmitida en directo, desde que se quita los pantalones y calzoncillos hasta que el wáter cósmico, le asea el culo, se lo refresca, lo higieniza y lo deja seco como una lana nueva.

Emplazando en un estado alterado a las mujeres todas, y a algún que otro llamado caballero. Monjas y aspirantes incluidas, que acabaron mas aceitadas y calientes que el palo de un churrero, por los meneos, las poses y sobre todo por el vigoroso garfio mostrado del omnipotente figurante.

Javier está muy contento por como sucedió todo y por el suculento contrato que ha conseguido en la ciudad, y su labor en esta plaza. En cuanto a lo profesional Javier Martos Díaz, ha finalizado. 
Los comerciantes interesados ya están en contacto con el equipo de la empresa, para su posterior distribución por toda la zona. Ahora le queda lo personal, su encuentro con Cecilia, y con las niñas, que a estas horas ya deben haberse encontrado y abrazado.


Continuará
To be continued






jueves, 8 de octubre de 2015

Palpa de cintura para abajo


Viene del capítulo anterior: Café con dos leches



_ Oye tío, como te llegan las noticias, eres como mi vecina de celda la reverenda Chencha, que se entera primero de los chismes y lascivias de la congregación, que los propios pecadores y a veces mucho antes de que sucedan y ocurran.

_ ¡No! ¡...verás!_ corrigió Ariel_ Hablé con Javier la otra noche y me contó algo de ese pensamiento tuyo, y no quiero que te molestes pero, para nosotros sería muy bueno_ se detuvo un instante y matizó_ sería bueno para mí, que pudieras estar en esta ciudad, porque yo como sabes os necesito y en especial a ti, que tantas cosas tienes para enseñarme y para nutrirme.

_ ¿Enseñarte a ti? _ sondeó la monja_ Me lo dices de ¿verdad? Estarías dispuesto a dejarte enseñar y a disfrutar de la vida sin más, por una ¿religiosa?

_ ¡Claro que estoy dispuesto!  Tu consejo, tus orientaciones, tus detalles son para disfrutarlos y tus desvelos pudieran ser para mi, aquello que jamás tuve y que necesito.

_ Bueno ya hablaremos, pero ahora no te pongas transcendente y dime_ apeló con urgencia Marianela.

_ ¡No dime tú!_ aclamó Ariel, que para ello te he llamado para saber si tu partida es inminente o quizás, nos dé tiempo para vernos en breve.

_ Si hombre, nos da tiempo para todo, para vernos para reírnos, para compartir y para seguir tratándonos_ recalcó Marianela, con una media sonrisa picaresca en sus ojos, que Ariel no pudo imaginar desde su posición al teléfono; añadiendo_ Afílate las uñas y prepara tus instantes para reducir a Elvira, que viene con ganas de mucho y puede ser que tu aun no sepas dejarla harta de lo que intenta_. Marianela continuó refutando, ahora refiriéndose a su posible despedida_ Mi idea de marcha es necesaria, tras lo que vine a hacer aquí, y cuando agote mi cooperación apostólica bien realizada, debo retirarme a buscar nuevas zonas para predicar.

No puedo estar en el convento desolada rezando y dimitiendo de lo transcendente, pasar los días quejándome o, haciéndome vieja.
Yo no soy una clérigo de las habituales, soy una monja y madre reverenda de ahora, moderna y activa, que vive como la gente de hoy y que no admite las incoherencias de nadie_ matizó e hizo una pausa para demostrarle que si ha de arremangarse; lo hace sin reservas. Se cambió el auricular del teléfono de mano y de oreja, para estar más cómoda y continuó con su alegre jerga.

_ Ni injerencias de ninguna clase, acudan del sitio que vengan. Ya sabes de donde provengo del mundo del espectáculo y la farándula_ volvió a detener su parla y suspiró como una vedette de cabaret, alto y clara para que llegara a oídos del comunicante. Aclarando sin pelos en la lengua, y retomando de nuevo el tema con su voz grave y a su vez contrastando.

_ A Javier le comenté muchas cosas, de las cuales él te contará como ya sabes, las que le vengan en gana y en la forma que decida, siempre para sacar partido de donde pueda. Es vendedor y merca con todo lo que huele a dinero.
Tu eres diferente, no mucho más imperfecto que él, porque también buscas lo que precisas, pero a ti quiero darte un poco más de lo que te falta y a buen seguro que podré hacerlo antes de que incluso tu lo imagines.

_ A que te refieres Maruja, con "lo que necesites"_ preguntó cortado Ariel, "pensando en el cuerpo de la religiosa"_ No seas simplón, que ya me conoces. Me refiero a sexo, a darte un baño de amor exprés. Eso que tanto me has pedido con tu lenguaje corporal y tus ojos. Esa necesidad o capricho que no has sido capaz de exigirlo con tus palabras. ¡Crees que me chupo el dedo Ariel!.
Así dejarás de soñar conmigo para pasar a tenerme en tus brazos. ¡Se que lo deseas! No te dé vergüenza, si es así ¡admítelo!
Silenció su habla Ariel, dando origen a que fueran aquellas palabras, una realidad imperativa en aquel hombre, que sus propios ojos habían delatado junto con sus movimientos corporales y que la madre superiora, en su afán de acristianar había acopiado para aprovecharlos cuando a ella le interesara.

El joven quiso balbucear y lo consiguió, sin que a Marianela Pinote, le viniera como ofensa, al final masticó con prudencia _ Maruja, yo no voy a agregar ni decir nada, puesto que no hay nada que deba excusar, me gusta lo que me acabas de comentar y además es verdad lo que has declarado. Has de comprenderme, que yo_ le cortó repentinamente Marianela_. Deja estar las excusas, ¡no me valen! Sé que te pone la monja pelirroja y además te calienta mucho. Es para ti un sueño imposible, ¿Verdad? Ya tienes abonado el terreno_ continuó sin remilgos diciendo la superiora_ Ahora, perfila tu actitud con Elvira, que esta viene a darte leña, para sacarte lo que pueda. Ahí si debes estar al quite y follarla como ella quiere, y más si se coloca en tu apartamento.

_ ¿Crees que viene solo para eso? _ soltó el ingenuo_ La pobre retorna y está hecha un lio con su novio Robert, que creo están pasando por malos momentos. En su relación, con su apoderado Francisco Xilema, que le lleva los contratos, que tienen mucho feeling;  tampoco les va de maravilla. No digamos con Javier de la Rosa, con todos ellos ha tenido algún lio en la cama y en el trato.

_ Viene a seguir viviendo de todos_ apostó Marianela_, sin dejar a nadie. Es modelo, muy guapa, muy puesta, muy lista. Os quiere a todos, os calienta sin más os usa y después cuando obtiene provecho espera ver con quien se queda. Intereses le atan. En fin por eso te digo que seas más listo y que si te usa, que hagas lo propio. No es nada extraordinario, que te acuestes con ella y que la disfrutes. ¡Hazme caso!

_ ¿Me llamarás Maruja?_ apuntó sin nervio Ariel_. ¡No! Llámame tú, para quedar y vernos, me encantará a mi también disfrutar de tus escaseces eróticas de falta de costumbre y de tus sobras materiales y potentes en la cama. Ya sabes lo que te digo al respecto de Elvira __"apriétala que es sorda"__ "pensó  para sus adentros la monja" sin descubrirle sus reflexiones al inexperto Ariel

La comunicación quedo interrumpida, y Ariel, ya leía el periódico "La Nación de Costa Rica", con una noticia que reflejaba la magnitud del futbolista Costarricense Keylor Navas, fichado por el Real Madrid y el aumento en el país de la "Pura Vida" del acoso sexual callejero, mientras que iba degustando las quemadas y su café con dos leches y una canción desde el compact disk de la taberna.
Al pronto aquel recinto se quedó mudo, hasta la mismísima maquina reproductora de compactos musicales enlatados, se paró por fin de la balada solicitada por Ariel: interpretada por el grupo Manguaré; la famosa trova: En casa del licenciado.

Los allí presentes tornaron sus cuellos forzándolos desde sus hombros para ver entrar y pasear por el amplio pasillo a Elvira, camino de la mesa de Ariel, como si fuera una primera dama de un exótico país africano.
Su sonrisa amplia y luminiscente resplandecía como un espacio ajardinado repleto de candelas, y su porte elegante derrochaba la clase y la calidad de las prendas que portaba, que además de justas al cuerpo también transparentes, dejaban adivinar aquellas redondeces milimétricas de Elvira Martínez Rastrojo, la muchacha de Badalona, que hacía las delicias de cuantos la trataban.
Murmullo silente en la barra del Pani, la tortillería de la calle veintiuno, que recibía a aquella preciosidad, dibujada en la figura de la deseada.
Ariel se levantó para darle el saludo y se acercó a ella encantado, Elvira, sabía lo que buscaba y además conocía muy bien el paño para camelar a su amigo y dejarle satisfecho.

Con mucha educación y gusto Ariel quiso saludar a la recién llegada de forma distinguida, dando énfasis al encanto que él sentía por ella, que se dibujaba en su rictus y en su agitación. Sin pronunciar palabra le abrazó con ternura, diciéndole al oído_ como te he echado de menos guapísima_ y la estrechó con fuerza notando la dureza de dos tetas inhiestas que se clavaron con firmeza en su plexo solar, que reforzadas por unos sujetadores sensuales aun se las hacían más increíbles.

_ Qué guapa estás Elvira, creo que más que nunca_ dijo Ariel risueño mientras la constreñía entre sus brazos que sin prisa demoraban el agasajo.

El aroma afrodisiaco e incitante que ventilaba Elvira, llegó a las pituitarias de Ariel, dejándolo narcotizado y poco activo, haciendo del saludo una prórroga de una alucinación placentera. Elvira, le pasó las manos de arriba hacia abajo palpando todo aquello que pudiera ser protuberante y quedara sobresaliente de un raso discreto, deteniéndose sus dedos afilados en todos los pliegues que encontró cintura para abajo. Subiendo en acto imperativo su mano derecha para sujetar su cogote y evitar el movimiento hacia atrás, mientras le besaba la boca de forma desaforada, en un acto de arrojo y locura, y su mano izquierda quedada abajo buscando entre el arco de sus piernas, como si quisiera descubrir el tamaño o la fortaleza de su órgano eréctil reglado.

Durante un buen trecho le baboseó, palpó, relamió, acarició y tentó profundamente para dejarle de entrada su sabor en la garganta, y sus influjos donde sabía tenía que presionar, para dejar al joven, chiflado como la breva más madura de la vega. Los allí presentes clientes de la tortillería, dedujeron que eran una pareja de novios que habían estado durante un largo periodo separados y volvían a reencontrarse, dándose inmenso clamoreo







Conhtinuará
to be continued...



lunes, 5 de octubre de 2015

Café con dos leches

Viene del capítulo anterior


 _ Imagino vuestra madre os lo ha contado al detalle. Todas mis andanzas de inmaduro fueron a dar con resultados desagradables y no fáciles de enmendar.
Me casé en extrañas circunstancias, con Ximena una persona a la que no deseaba, ni quería y ella jugó conmigo y sacó partido de todo lo que se ha derivado de ese enlace.  
De esa unión nació mi hija Estela, a la que adoro, y que en estos momentos está padeciendo la distancia y el abandono, como vosotras lo padecisteis.
_ Entonces _ interrumpió Cecilia_ papá, tengo una hermana un poco más pequeña que yo, ¿verdad? según estás contando.
_ Así es, Estela es tu hermana, tendrá más o menos la edad de Natalia.
El desahogo de Javier, quedó de momento interrumpido por Cecilia, la cual; viendo que la amargura se hacía amplia en las gargantas de todos y que ya imperaba en la sala, la amable farmacéutica; quiso romper una lanza en favor de la tregua del respiro y del sosiego.

_ Ahora vamos a tomar unos dulces y en todo caso, como veo que en una jornada no llegamos a explicar nuestras cosas, lo demoramos para que entre tanto, todos podamos digerir toda esta multitud de penas y emociones y nos encontramos otro día y así Javier_ una de las niñas Caterina; exclamó interrumpiendo con brusquedad_:  ¡Así no!_ La retórica fue escuchada claramente. No pudo acabar la frase Cecilia.
  
Caterina, no dejó proseguir a su madre evitando que el peliagudo asunto se dilatara más. De pronto preguntó a su padre con preocupación_. ¡Cuando has venido aquí papá es porque tienes una determinación tomada!  No podemos dejar que esto se resista y se enfríe_ continuó con la exigencia.
_ Sabes que mi madre te persigue y ha preparado todo esto para que no te escapes de nuevo y no la abandones más. ¡Lo sabes! No nos hagas más daño. Estamos en tus manos de nuevo ¿Nos vas a dejar caer nuevamente?
Ella te ama, a pesar del disimulo y no hace otra cosa que hablar de ti y de tus cosas hace días.
Mamá; es incapaz de decírtelo abiertamente. Pero yo si tengo la valentía de hacerlo. ¡Soy tu hija!, todas somos tuyas y no vamos a dejar que nos relegues otra vez. Es tu última oportunidad de ser feliz y la única que tendremos nosotras para evitarlo. Si la vida da dos ocasiones para encontrar tu camino, ¡Ahí está! ¡Tómalo!
Papá, quédate en casa, no nos dejes a la deriva. Te necesitamos mucho, tanto como tú nos necesitas a nosotras_ sin dejar de mirar a su padre, prosiguió con su lamento.
_ Nosotras sabemos que tu no estabas al corriente de nada de lo que hemos sufrido, ahora eres tú el que debes tomar decisiones.
Solucionar tanto los problemas de España como los de Costa Rica, pero tienes hijos allí y aquí y es duro, yo estoy segura que lo has pensado y tienes una decisión tomada ¿verdad papá?
Fue a contestar Javier, cuando Cecilia, le tapó la boca con un bizcocho de hojaldre y le dijo_: piénsalo Javi, no arranques sin pensarlo detenidamente.
_ Yo te quiero Cecilia, lo sabes_ alegó Javier_, no lo voy a ocultar frente a las niñas. He venido decidido a recuperarte, a que todo sea como hace años, todos juntos, que seamos una familia.



Elvira Había finalizado su tarea en Cartago y volvía a casa de Ariel, con el que había estado en contacto vía teléfono, durante todos los días que ella se mantuvo sobre las pasarelas de la exposición tras participar en la propia ciudad de Cartago, en un espectacular evento de la prestigiosa firma americana: Women's Signos Incites. Que había de reunir en esa pasadera las más atrevidas y vistosas prendas transparentes de la gama de ropa intimísima de ensueño, fajas indesmayables y simétricas, sujetadores tentadores para pechos relumbrantes y prendas interiores para las más femeninas y atrayentes mujeres del planeta. Dentro de la nueva colección: “Every body for Women.
Su amistad con Ariel había ido creciendo, tras haberse contado todo tipo de secretos, unos ciertos y otros no tanto. Aquellos que a la linda Elvira le habían interesado,  los cuales sabía fijo que cautivaban al joven historiador.
Dentro de su devaneo sensual ella sabía que lo tenía en el bote y que llegado el instante podría contar con él, con fines provechosos para el interés de la modelo.
Este joven y poco experimentado caballero, Ariel, celoso por el affaire que tuvieron sus acompañantes de viaje, en cuanto llegaron a Costa Rica, Elvira y Javier y del cual se sentía dolido por los celos enfermizos con la especie de seducción que sentía por Elvira, Pretendió corregirlo ahora que la ocasión lo permitía. Festejarla hasta el punto de enamorarla perdidamente y gozar de sus chichas prietas.
Habían quedado esa tarde en la capital San José, relativamente cerca de la catedral, en el barrio de Luján en una tortillería y cafetería muy reconocida con el nombre de:" Pani ", en la calle 21, de la capital, donde Ariel, hacia un buen trecho que esperaba a la guapa modelo.
La espera la había disimulado con un buen café con leche natural y leche condensada, además agregando a ese paladar un acompañado especial, las suculentas  quemadas muy ricas y sabrosas que hacen en ese establecimiento y además de una llamada telefónica para sus amigos, esos que habían realizado el viaje desde España hasta el continente americano y con los que había llegado a ceñir una amistad digna y de mucha valía.
Con unos más que con otros sin embargo, ¡Sí que Ariel!, persona correcta y muy medida, procuraba tener contacto con todos ellos por ser las personas a las que más cercanas tenía y de las cuales participaba desde su llegada a Costa Rica.
La llamada que realizaba en aquel momento, desde la tortillería "Pani";  fue a su venerada madre de la Congregación para la ayuda de mujeres aborígenes; la monja Sor Marianela, o como ella prefería la llamasen: Maruja; María Pinote, instructora sobre moral e higiene para las mujeres autóctonas de las zonas montaraces de Costa Rica.
Tras haberse enterado de forma fortuita que preparaba un destino fuera de la tierra de la "Pura Vida" y que le parecía muy anómalo, después de la ilusión que siempre había manifestado la reverenda madre superiora por la Congregación de las Madres Trinitarias y sus chicas más necesitadas. Las representadas por la CONAI, Institución de Estado, encargada para velar por los asuntos y pueblos indígenas.
Generosamente censurada por ser una institución, no solo oficial, además de no neutral y ser tutelada y conducida por hombres de raza blanca, desde la propia capital democrática de la república.

El teléfono pulsó cuatro veces antes que fuera descolgado por la monja, ésta al atenderlo sabía quien la llamaba, porque en su móvil estaba grabado ese número personal que por ella se preocupaba tan asiduamente y que atendía con gusto, desde un _break_ punto y aparte que hizo en su trabajo habitual.

_ Dime cositas jayuelo _ sonsacó directamente cuando descolgó Marianela_, que no sean penosas. ¡Cómo estás cielo!, que tal te tratan en estas tierras tus colegas y alumnos.
_ Hola Maruja_ contestando a tu interrogante te diré; acreditó el joven_: me tratan bien, y además con mucho respeto. No podía ser de otra forma, todos somos personas decentes, que sabemos lo que hay que hacer y ¡la verdad! que me encuentro satisfecho y soy afortunado, por poder trabajar en este precioso país, con estas personas tan educadas y tan amables_ hizo una pausa para respirar y saborear lo que catalogaba y fue interrumpido por Marianela, con una de sus intempestivas gracias.
_ Bueno chato ve a lo que te ocupa, cuéntame todo lo que sepas de nuestros amigos, ya sabes;  los del vuelo SJO502, de la compañía Spanweby Airlines, que por cierto lo de la demo, fue una maravilla, tanto que por parte de la curia ya han aceptado un buen pedido para muchas de las instalaciones en los conventos de esta plaza; pero cuenta y dime_ acabó su largo articulado esperando que Ariel no se aburriera, y se pusiera a puntualizar el contenido de sus deseos.
_ Pues te llamo ahora que estoy en el "Pani", una cafetería de la calle 21, esperando a Elvira, que llega de Cartago en breve y como las noticias vuelan, y me he enterado que pretendes marcharte de este país, te llamaba para saber más de eso, que de verdad me preocupa mucho.
Creyéndote aquí impartiendo sexología y nutrición a las muchachas nativas del norte, no puedo entender cómo puedes pensar en esfumarte de mi circulo de vida.


continuara
to be continued...