lunes, 25 de septiembre de 2017

Amor bordado










Se que aun y sin ser tuyo te quiero
porque en la propiedad ya no hay dominio
y aun y así queriéndote en silencio,
sin ruidos, con el alma siempre espero.

Somos libres de un mundo placentero
de aquel que nos juntó con su bullicio,
en el mismo barbecho junto al quicio
de la vida y nos dio su fruto entero.

¡Sí! ¡Soy tuyo!, paciente, al completo
con tus noches y días sin recelos
con tu guía robusta y yo tu objeto.

Y con tu amor bordado en los pañuelos,
de mis cielos, a lomos de un soneto,
vivimos en postreros terciopelos












domingo, 24 de septiembre de 2017

Cuando vuelva septiembre















Septiembre ya se marcha sin querer,
los rigores climáticos se ausentan,
despiden al verano y alardean
con deseos nefastos que emprender.

Tormentas ilusorias que verter
y dichas impensables se presentan.
Mis soles y tus lunas los regentan
para que yo mi amor, pueda entender.

Despidiendo esa pena transitoria
las que suelen dejarme consecuencias
sustitutas en mi alma y mi memoria.

Septiembre volverá y mis ausencias
presenciaran mezcladas con mi historia
tu aroma, tu alegría y, preferencias.



viernes, 22 de septiembre de 2017

Sexo accidentado y muerte



Habían preparado aquel viaje, con una ilusión desmedida, las dos parejas solas. Guillermo Astrain y Aurora Peláez, junto a sus inseparables Mateo Lanuza y Adela Galindez.
Amigos desde la infancia y ahora mucho más. Les había unido muchísimo las peripecias estudiantiles y las extravagancias de los deseos irrefrenables del sexo y de las drogas.
La conducta licenciosa, el trato universitario, los secretos de alcoba, el amor desmedido, el cambio de parejas y la estancia en la Escuela Mayor en la ciudad de Sevilla. Donde vivían y pernoctaban mientras cursaban la carrera de Biología y, les acogía durante toda la semana, desde el lunes tempranito hasta el viernes noche, que era cuando volvían a sus casas.
Si es que el tiempo lo permitía y les apetecía desplazarse hasta San Esteban de Gormaz, en la provincia de Soria, para estar con la familia.
La confianza que se dispensaban era sobre dimensionada, y el cariño y apego fuera de toda duda. Lo que se dice inseparables. Más que hermanos.

Desde la tierna infancia tenían relación y trato y a pesar de que cuando eran mocitos y durante toda su pubertad Guillermo, bebía de los labios de Adela y ella le había prometido amor a chorros. Ahora ella, vivía y compartía cama y sexo con su amigo Mateo.
Sin querer recordar, los buenos y fenomenales momentos de sus meneos e impudicias completamente desnudos follando sobre el heno, de aquella finca apartada que era propiedad de su familia. Alojamiento discreto que les servía como recinto personal para tantas y tantas bacanales.

Aurora, la otra muchacha en cuestión; era una joven calculadora muy empollona y aplicada en ese tiempo de adolescencia. Vivía muy sujeta por unos padres que les daban poca cancha a ella y a sus hermanos. Por lo que ahora, se había desmadrado de forma visceral, siendo una mujer inhibida y despreocupada que solo le apetecía divertirse y vivir profundamente y a lo loco, todo aquello que no había probado en exceso y, que a medida que se le presentaba lo saboreaba hasta la extenuación.

Sabía que Guillermo, no le llegaba a la altura de sus pretensiones, ni la dejaba feliz ni satisfecha, cuando la pretendía y trasteaba en la cama. Era un egocentrista facilón con poco aguante físico y sexual y de momento no había recambio con quien pudiera juntarse para que le diera calor y coito en las noches de invierno largas, de la ciudad de la Giralda.

Decidieron salir aquel fin de semana dirección a las playas del mediterráneo teniendo intención de quedarse en la provincia de Tarragona, en Altafulla, un pueblito pescador precioso que se deja bañar por el Mediterráneo; para continuar si se daban las ganas y el antojo, acercarse hasta la propia ciudad romana.
La alegría desbordante por el comienzo de un fin de semana estupendo se precipitaba en los deleites y velos de aquellas parejas tan llenas de vida.

Arrancaron a la vez, el deseo, y el motor de su vehículo, muy temprano para aprovechar toda la jornada en el viaje.
Pensando que de todos modos debían hacer casi mil kilómetros desde Sevilla, que tampoco era un distancia corta y se debía estar al tanto mientras durase el traslado por carretera.
Al principio en el volante se puso Guillermo, y de copiloto iba su actual pareja Aurora, que muy serios tomaron la iniciativa del inicio del trayecto, sin casi dirigirse la palabra, por la propia concentración que intentaba llevar el conductor.

Tras más de dos horas de viaje, ya circulando por la Nacional 420, en dirección norte, a la altura del puerto de Despeñaperros, donde finaliza Andalucía y comienza Castilla la Mancha, notábase que el tráfico era de pronóstico y, a pesar de no coincidir con festivo alguno, el pavimento se antojaba pleno de vehículos y de contingencias.
Habían establecido que durante las primeras cuatro horas conducía Guillermo y tras un descanso tomaría el volante Mateo, que ahora en los asientos traseros iba metiendo mano a su acompañante. Incitando con tocamientos a la señorita Adela, que tampoco hacía ascos y se dejaba toquetear entre las piernas y demás lugares eróticos.
A la vez que ella hacía lo propio con su deseo voraz de dejarse montar y a ratos tomar iniciativas poco acomodadas para disfrutarlas desde los asientos de un utilitario mas bien reducido.

Aurora, desde el espejo retrovisor no se perdía el festejo de los dos amigos, que ya sin disfraz estaban comiéndose descaradamente, en un acto sexual certificado y con las exageraciones y dificultades que suelen comportar el joder a una hembra en los asientos de un coche incómodo.
Dada la desconcentración Guillermo; hacía un adelantamiento imprudente, que acabó en tragedia, al colisionar mortalmente con un camión de transporte de áridos.
Aquel coito iniciado por Mateo y Adela, quedó paralizado __ipso facto__. Inmediatamente inmovilizado, en aquel mismísimo segundo, muriendo en ese instante Guillermo, el conductor y responsable del brutal golpe.
Se armó la tragedia en tres segundos, que fue el tiempo que usó Guillermo para extraviar la mirada hacia atrás y dejar de observar la carretera en un adelantamiento temerario, por vislumbrar a su amiga desnuda, mientras se la tiraban en lugar y tiempo no propicio.
El chófer del camión, también se quedó en el sitio, sin darse ni cuenta, que perdía su hazaña, por el antojo de la insensatez.
El auto conducido por Guillermo Astrain, quedó en un amasijo de hierros, plástico y sangre.
Perdiendo la vida él mismo. Los daños de Adela Galindez la desenfrenada, fueron irreversibles. Aferrándose a su existencia por un hilo, en el momento que disfrutaba de su último orgasmo.

Después de varias operaciones mantuvo sus entrañas y con dificultades, pudo salvar el pellejo, quedando parapléjica.
Ningún órgano de su cuerpo funcionaba, excepto su cabeza, su inteligencia y sus remordimientos.
Su novio Mateo, el que la hacía disfrutar y perder el lamento mientras copulaba debajo de ella, amortiguó el golpe y a parte de las magulladuras y hematomas deformes, fue el único que salió ileso del encontronazo. Al evitar el daño el propio cuerpo desnudo de Adela y las molduras y esponjas del molludo asiento trasero.

Aurora, que desde la preferencia de copiloto envidiaba, como hurgaban a su amiga, a la vez que disfrutaba del espectáculo y del regocijo que le provocaba ver a Mateo desnudo y potente, entrarle para darle gozo a su amiga, tampoco evitó sufrir ciertos desgarros.
Así mismo, tuvo que pasar por el quirófano, para reconstruirle el rostro, piernas y brazos despedazados, subsanando a su vez, delicadas fisuras en el cráneo.

En sus pensamientos, dulcemente recordaba y comparaba la última gozada sexual que disfrutó su amiga Adela, tan distinta de las que ella aquejaba en aquellas noches sevillanas en compañía de su difunto. Sin adivinar como finalizaría su existencia.
Fue ardua la recuperación de las lesiones, llevándole por más de dos años de curas y operaciones, mientras la familia de Adela, la internaron en un alojamiento de personas con dificultades físicas y atención parapléjica.

Mateo y Aurora, se volvieron a ver con el tiempo en la residencia donde Adela está ingresada y jamás le dijeron, que en la actualidad, Aurora duerme y es valida por quien fornicaba con Adela, en el trágico accidente.










sábado, 16 de septiembre de 2017

Simular












Sabes fingir,
no eres ejemplo,
sin ser feliz,
buscas un templo
donde mentir,
mientras yo, tiemblo.

No se decir
cuando te atiendo,
eres actriz.
Ni te comprendo
puedes reír
y ves luciendo.

Es confundir
ya estás mintiendo,
es delinquir
al sufrimiento
puedes herir
mi sentimiento.

¿Eso es vivir?
¡No te comprendo!
Es incidir
mucho en lo incierto.
Sientes morir
y lo presiento.










viernes, 15 de septiembre de 2017

Contigo dentro
















Invisible eres
por ser mi centro
con mucho gusto
contigo dentro

Visible nace
con tu reflejo
sobre madera
sola te encuentro

Dulce me siento:
gocé tu cuerpo
leo y deseo
te mimo, adentro






domingo, 10 de septiembre de 2017

Interruptus carnal



Logan, es un hombre divorciado que se atontó hace dos años con Gladys, una empleada externa de la oficina. Una mujer a su vez separada, con hijas ya mayores y emancipadas que solo se acuerdan de su madre, cuando necesitan dinero o aporte.
Gladys y Logan, se habían atraído y agradado con miradas y requiebros físicos inconfesables, desde que tropezaron aquella mañana el la estación de cercanías del ferrocarril. Lugar donde está empleado Logan Smith, como interventor de la compañía.
Siendo una cuestión imperativa de acercamiento, a la mínima oportunidad; de un abordaje controlado en cuanto que alguno de los dos, rompiera la lanza del ataque.
Gladys descaradamente le hacía ojitos a Logan con la intención de ligarlo para ella y, poderlo retener sin condiciones bajo su techo, sexo y caprichos.
Le sugestionaba su personalidad, aquel perfil de busca vidas desconcertante, sin que él mismo comprendiera que lo poseía desde su raíz y, eso a Gladys le enamoraba y ponía.
Hacía tiempo que se atraían en la distancia y al final después de mucho pensarlo y rompiendo aquella tranquilidad que tenia Logan, desde que consiguió el divorcio de su ex-mujer, accedió a dejarse querer por la exuberante mujer no tan madura, como algunos amigos creían, siendo de todas formas, diez años mayor.
Comenzando unas relaciones serias, con sus restricciones y sus reglas de comportamiento.
El inicio del compromiso real, nació una tarde de hace dos veranos, cuando el señor Smith ya iniciaba la marcha de la oficina y se apuraba en recoger los documentos de su mesa, al finalizar su jornada.
Aquella atrevida súper mujer, viendo que Logan no se decidía, fue la que comenzó con las guerrillas para intentar acercarse a él, y no encontró mejor momento que aquel instante, despistado de Logan y aprovechando sin que fuera casualidad, entró en la oficina de aquel hombre maduro.
Fue cuando Gladys sin más exordio accedió al despacho, sin recato y sin la vergüenza irreal, que acompaña muchas veces a según que señoras, cuando pretenden satisfacer sus sueños personales y sin ataduras le abordó.
__ Tienes para mucho, porque de ser poco__ se explayó la empleada__, me espero contigo y hago la limpieza de tu zona, para que mañana lo tengas dispuesto y limpio.
Logan al no esperar aquella impronta reaccionó de forma torpe y balbuceando y prieto por la emoción repentina le hizo una señal para que entrara y se acomodara.
El uniforme de trabajo de Gladys, estaba algo desabotonado, una bata verdosa, con un escote muy dimensionado hacía, que sufriera el tejido y se viera la tirantez que soportaba por los pechos de aquella mujer saludable y valiente.
Contemplándose la única prenda que le abrazaba el cuerpo. Un mini viso negro calado, que portaba en lugar de las clásicas y transparentes prendas intimas y la zamarra profesional.
Gladys desempeñaba su profesión como asistenta en una firma subcontratada por los ferrocarriles y además era la designada para realizar el mantenimiento de aquellas instalaciones, pero bien parecía fuera una de las propietarias de su negocio, por la buena planta que portaba y por el donaire, con que vivía su cotidianidad, añadiendo además, su fenomenal cuerpo macizo.
__ No te vayas…. ¡no! __ Aceptó la presencia Logan, encantado__, puedes entrar y si quieres puedes empezar. En este instante ya me iba y no volveré hasta mañana.
Espera unos segundos aquí mismo, y reponte; cuando salga, puedes comenzar tu labor, si es lo que decides.
Se miraron furtivamente los dos, y ambos atraídos fuertemente pretendían que fuera el contrario, el que comenzara con los gestos de apareamiento, la aparición del flirteo y del entusiasmo.
Llevaban tiempo gustándose, estudiándose y fijando en detalles físicos para convencerse definitivamente, que podía nacer una atracción real, y aquella tarde parecía iba a ser el punto de inflexión definitivo.
Después de unos segundos de suspensión, en una acción de miradas profundas de deseo, recuperaron sus respectivas respiraciones y ella con más tono, valentía y rearme que él le comentó.
__ Si te va mal, vuelvo en otro instante__ dijo Gladys no queriendo en absoluto, que la echara de aquel reservado, de donde estaba, justo en el quicio de la mesa, mostrándole parte de la rodilla y el muslo, que le sobresalía del uniforme de empresa.
__ Yo hasta las ocho tengo el tiempo del mundo__ Le informó descaradamente para que supiera a que hora podía contar con ella__ ¡Bueno tampoco es vital… ¡perdona!, puedo volver mas tarde __ dijo Gladys, mirándole a los ojos descaradamente y reconfortándose con el declive de su mirada, en un paseo de prolongación por el torso del hombre, que a su vez miraba aquella pernera que se dibujaba desde el tobillo hasta casi la ingle de la señora.
__ Por cierto veo que me miras sin pudor, y eso me gusta y me da pie a preguntarte, si esperas algo de mi__ interrogó Logan, con un atrevimiento fuera de lugar y sin saber de donde le nacía aquel valor y que era; lo que había preguntado.
De inmediato se disparó en él, un comienzo facial de tics vergonzosos, que de vez en cuando le sobrevenía a su perfil de vergonzoso impenitente.
Gladys, experimentada en cien batallas, sin ponerse nerviosa y sin perder la compostura, quiso pensar en dos segundos que le debía contestar al que desde ahora, sería su hombre.
__ Ya que lo preguntas te diré, que espero de ti, que me invites a cenar, a bailar y a que después de disfrutar del comienzo de la noche, surja si procede, aquello que los dos necesitemos. Sin apariencias, sin mentiras y sin explicaciones y como veo, que tu te lo piensas mucho, yo me ofrezco a facilitar ese momentazo que los hombres teméis tanto. Como es decirle a una mujer; me gustas, o bésame ahora__ hizo un descanso, provocándole y continuó exponiendo.
__ Para no entrar en otros terrenos más complejos, que igual si te los nombro, te avergüenzas y crees que soy una buscona barata.

Aquella tarde fue cuando comenzó el idilio sin frenos ni parapetos. Llevando un par de años en su experiencia fenomenal y cada uno trabajando en lo suyo. Existiendo una relación magnifica y un derroche de lo mejor de cada uno de ellos.
Vivían en casa de Gladys, por ser más amplia y moderna y además quedar más en el centro de la ciudad.
El domicilio de Logan, estaba cerrado y él de vez en cuando pasaba para hacer el mantenimiento y no dejar que le ganara el abandono al pequeño y coqueto apartamento de la zona centro. Donde había residido durante su periodo de solitud.
Todo estaba en su sitio, compartiendo absolutamente. Cada uno en sus funciones profesionales y disfrutando de la vida como seres naturales y educados.
Gladys seguía trabajando en la empresa de servicios de limpieza y era la que llevaba turnos alternos y en algún momento del mes, no coincidían en todas las horas, por tener ella, horarios de trabajo rotativos. Logan continuaba con su empleo en los ferrocarriles de cercanías y era invariable su cometido y servicio. Así que cuando se terciaba y mientras ella, trabajaba o se dedicaba a la casa, él se encargaba de la compra, de la colada, del planchado y del pequeño jardín que daba tantas ilusiones, con unas vistas preciosas por el verdor, situado a la entrada de aquella casa privilegiada.

Como es preceptivo y natural, en esta vida, la total felicidad nunca dura para siempre, aquella noche de noviembre, una llamada a horas intempestivas, les sacó del sueño.
Una de las hijas de Gladys, la menor había sido maltratada por su pareja y alertaba a su madre , por si se enteraba por los periódicos locales. Ella estaba perfectamente bien. La única salvedad era que había roto con George; el último novio.
__ Mamá, estoy muy afectada, por todo lo que nos ha pasado a mi y a George, lo dejamos correr para siempre, no nos soportamos para nada y no puedo seguir viviendo con él. Rogaría que me dejaras habitar en tu casa, hasta que enmiendo mi situación y abandona el piso que compartimos.
__ Nathaly no son horas para que pueda pensar con claridad__ Interrumpió la retahíla de su hija de forma brusca, demostrándole a ella, que debía resolver sus problemas sola, sin contar con terceros
__ yo ahora sabes que convivo con mi pareja, Logan y a esta casa no deberías venir.
Sentenció con severidad, pero sin convencimiento __Tu siempre vas a la tuya, y no tenemos porque aguantarte mas allá del régimen de visitas__ matizando bruscamente.
__ Cuando las cosas te funcionan te olvidas de la familia y me parece estupendo. Ahora estoy en cama y no pretendo desvelarme con tus deseos. Llámame mañana y veremos que es lo que decidimos Logan y yo,… y te cuento.
__ Pues vaya sufrimiento que tiene mi madre hacia mi__ dijo Nathaly despreciativa, queriendo herir el alma de su madre en un tono poco educado, el mismo que poco antes usó Gladys con ella.
__ No es eso Nathaly, hija mía. Son muchas cosas, que debes entender. Llama mañana que tendrás una respuesta, ahora me niego a que rompas nuestra noche de descanso.
Quedó perpleja Gladys, bastante preocupada sin querer alarmarse de momento, por algo que ya no tenía solución. Otro error de su niña, otro lío de su pequeña y conociéndola, comenzó a temerse lo peor.
Salió de la habitación desnuda, para ir a fumar al balconcillo que está al fondo de la estancia contigua. Sin importarle que la pudieran ver en cueros desde la avenida mientras pensaba y se deleitaba ya con un segundo pitillo sin nicotina, que prácticamente consumió en media docena de caladas.
Logan se precipitó de la cama al ver que ella tardaba, salió en su busca y la contempló desde aquella oscuridad, a contra luz, dibujándose todo el perfil desnudo de la hembra, que por el reflejo de la luna contra el ventanal, delimitaba las curvas de aquel cuerpo sin trampas.
Observando su melena femenina despeinada, en cascada sobre la espalda y mezclándose con el dibujo que deja el humo grisáceo del tabaco que respiraba.
La estampa de un cabello que casi no reconocía, por llevar normalmente la melena, domada en un moño que se sujetaba en la nuca.
Desnuda, de espaldas apoyada en la baranda de la balaustrada, como esperando ser atacada dulcemente por el espinazo de un instante a otro, confiaba Gladys elucubrando un mal sueño.
__ Esperabas que viniera ¿verdad? __ preguntó Logan, preocupado y a la vez excitado por aquella nocturnidad tan poco alevosa, colocando su mano izquierda entre las nalgas de Gladys
__ ¿Has oído la conversación? La has advertido, has prestado atención de quien era y que es lo que le dije.
__¡Sí!; no he podido evitar el no atender, en el silencio de la noche y en el plan que te has puesto con tu hija. Por ello, te traigo un posible antídoto que igual rechazas.
__ ¿De qué; contraveneno se trata?, que noto por el tono de tu voz y, por el bulto agradable que golpea entre mis posaderas. Lo aceptaré sin paliativos. Contigo dentro, penetrados hasta el fondo y sentirte profundamente muy fiero.
Se zurcieron, remendaron y cosieron en un solo cuerpo, sin fisuras, sin rendijas, con jadeos espectaculares que desadormecían a los gatos de la calle. En una actuación sexual, brutal y sin precedentes, que les llevó a yacer en el suelo de la amplia terraza, a la intemperie de la noche otoñal.
Cuando acabaron con el duelo sexual y abandonaron la gozosa batida, quedaron absortos apoyados entre las rendijas del barandal, mirando entre los barrotes, aquel paseo vacío de gente, por lo intempestivo del horario en la madrugada. Advirtiendo Logan, la voz de Gladys que le prevenía.
__ No la conoces, el problema en verdad, será para ti__ Asentó la mujer en consejo para que lo supiera su compañero. Es muy descarada y busca líos donde no los hay__ sentenció apenada.
__ Bien se parece a su padre, mi ex-marido __ De verdad, que le temo y es mi hija, pero no merece ninguna confianza, por eso le dije, que le daría respuesta a lo largo del día.

Habían pasado dos semanas, desde que Nathaly ocupaba la casa de la madre como invitada, y a parte de la dejadez que tenía para con el ordenamiento y limpieza de aquel domicilio, todo marchaba más o menos dentro de un compás.
Gladys por turno, cambió el horario de trabajo, teniendo que entrar durante los próximos quince días en el horario nocturno. Desde las once de la noche a las siete de la mañana siguiente. Con lo cual, después de cenar se despedía de su hija y de su compañero y se marchaba a cumplir con su tarea.
Aquel miércoles de madrugada, Logan se despertó por unos ruidos anómalos dentro de la habitación matrimonial, sin saber a que obedecía aquella barahúnda, aquel galimatías y prendió la luz de la perilla del cabecero de la cama.
Encontrándose a Nathaly completamente desnuda frente a él, intentando colocarse dentro del camastro, para tirarse al compañero de Gladys, sin consideración, a su madre, y a él mismo.

__ ¡Que pretendes Nathaly!__ Sal de esta habitación de inmediato, ¡podría ser tu padre!
__ ¡Te doy miedo! No serás otro zorritonto cobarde y poco práctico, que solo juzga en las repercusiones posteriores, ¿sin disfrutar del momento presentado?
Piensa, que estoy mucho mejor que mi madre, soy mas joven y puedo follarte con más alegría que ella misma, no quedarás defraudado de mi, ¡Anda acuéstate a mi lado! Que te voy a llevar al mundo de las ilusiones en un instante. No tiene por qué enterarse la vieja, cuando llegue ya estarás fogueado y reposando.
__ ¡No me das miedo, ni me das nada, en todo caso pena! __ Conminó Logan, con cierto desasosiego sin querer atender a los tocamientos que ella procuraba.
__ Sal de este recinto antes de que llegue Gladys. __ le gritó con asco Logan__ ¿Sabes que puedes buscarme la ruina con tu puta decisión? Sin haber tenido nada que ver__ Apeló Logan, apartándose del camastro y tapándose con un batín, para seguir advirtiéndole sin gracia
__ Eres un zorrón ¡Tu madre me advirtió! No le hice caso, al contrario, le dije que te diera cobijo mientras arreglabas tu vida indecente. Me marcho ahora mismo y te las arreglas con ella, pero a mí no me compliques.
__ ¿¡Eres un estúpido, quizás!? ¿Te vas a perder un postre que te regalan?, ¡eres imbécil! O es que vas sobrado con los meneos de mi mamá.

Antes de que pudiera contestar con agresividad Logan, se escuchó la voz de Gladys que volvió del trabajo presagiando aquella escena, sabiendo que debía actuar ¡Ya!, y con urgencia, imaginando la maldad de su propia hija.
Se abrió la puerta de la alcoba, y Gladys sacó a Nathaly arrastrándola del cabello sin contemplaciones.













lunes, 4 de septiembre de 2017

Juramento agonizante



__ Los dos retozando como dos puercos ¡Que digo! Los gorrinos tienen más plasticidad a la hora de copular__ Avergonzada relataba Marina, a su madre, no sin aquel bochorno que proporciona la exigua experiencia juvenil, por el episodio presenciado.

__ Como chucho frenético por eyacular en la vagina de la peluquera, sin importar las formas ni las poses__ Continuaba contando la jovencita.

__ Absolutamente asquerosas y ofensivas. Ella con unas pintas de ramera delirante, era la que llevaba el tercio de los irreales meneos carnales. Sometiendo a padre como si fuera un desgraciado lazarillo. Con una vejación y ultraje, que ya me hubiera gustado la vieras__ Siguió delatando a su padre con cara de infamia, sin retener ya escrúpulo ni respeto. Mientras la madre agonizando a chorros, desoía casi la explicación de Marina, por conocerlas y haberlas soportado durante años.

__ Así es como engatusa a los hombres. Con razón ninguno se le escapa a la zorra de Lola y no me hagas caso, pero igual se han cargado al idiota del Broncas, los dos juntitos.
La madre quedó petrificada, con la noticia, sin embargo, no le vino de nuevas.
__ ¿Segismundo está muerto?__ preguntó Xon a Marina.
__ ¡Claro cómo te ibas a enterar! si te tienen en el olvido. ¡Sí! ¡Lo mató papá!, aunque digan otra cosa__ Marina, se desquitó deliberadamente con aquella confesión a su madre.

__ Si supieras la de historias que ha montado padre, con el policía, con el juez, con todos los que le podían echar el guante y acusarlo de asesinato. A todos los ha amenazado. No hay ninguno que se salve de la corrupción habida en este pueblo. Todos le deben favores y no solo eso, los tiene pillados por las pelotas, y por los grandes desfalcos dinerarios que han cometido estos llamados hombre de las leyes.

Suavemente, sin alertas, solo dejando caer, el detalle de las grandes deudas contraídas por los respetables prebostes de la ciudad, gastadas en los burdeles, con las putas de Logroño, las apuestas en la ruleta, la fornicación con esas casi niñas que importan de quien sabe donde. ¡Ya sabes mamá! Como en las historias de los libros de andanzas, o los episodios de lance y aventuras. Hazañas increíbles ¡Peor aún!

__ Marina, por Dios te lo pido ¡Hija! Ayuda a Xarme, que te necesita mas de lo que piensas. No me moriré tranquila si no me lo juras.
__ ¡Mamá que dices! ¡Es imposible! Me pides demasiado, Xarme y yo no somos compatibles. No nos llevamos nada bien y; yo no estoy capacitada para seguir con tanta mezquindad, tanto embuste y tanta maldad.
Rogando mucho a su hija desde la gran cama matrominial, pudo aquella moribunda quedar en paz con su conciencia. Consiguió que en su lecho de muerte, su Marina. Jurara por ella, que ayudaría a su hermana
__ Te lo juro mamá, ¡te lo juro!
__ Marina cuento con ello. Me lo has jurado, en mi lecho de muerte poco antes de fallecer y eso es ley ¡Lo sabes!__ repitió la agonizante condenada a su hija mediana.

__ Vale ya mamá, no quiero llorar y me pones frenética.
__ ¡Has de cumplirlo hija mía! No me beses, es peligroso y quiero que viváis las tres para quereros y respetaros. Sin envidias ni celos, hemos venido a este mundo a sufrir.
Hoy serás tu la desdichada, pero mañana le tocará a una de tus hermanas, y no hay más. Así es este mundo, quiero que os ayudéis__ acabó la madre.
__ Llama a Xarme rápido hija mía. No te entretengas, que me queda poco. ¡Adiós hija, cuidaros!

Salió Marina, con un crucifijo en las manos, sollozando y tocando a su hermana mayor, diciéndole con apreturas.
__ Entra es urgente, quiere que seas tu la que cierre sus ojos. Le queda poco tiempo.

Xarme, accedió a la cámara y se acercó a su madre. La besó en la frente, diciéndole
__ ¡Madre, reponte, que te necesitamos!
__ Xarme, querida mía. Menudo pastel te dejo. ¡Se fuerte!, y cuida de tus hermanas, sobre todo de Marina, que la veo muy decepcionada con todo. Sin hacer pausa, de repente preguntó __ ¿Es verdad que Segismundo, está muerto?
__ Sí madre, ¡Es verdad! Ni así hemos podido evitarte, otro dolor.
__ ¿Han sido tu padre y Dolores?, ¿Verdad?
__ Él seguro, ella ya no lo se tan de cierto, porque además de ser ramera, sirve a demasiados señores.
El marido ya sabes__ dijo Xarme__ un desgraciado, que Dios lo tenga en la Gloria.

El amante, tu marido, mi padre; un sinvergüenza sin remisión__ siguió hablando a su madre, mientras veía las boqueadas de angustia, a las que se iba resistiendo Concha.
__ Creo que Lola, o finge o es tonta y se deja llevar, tan solo por la supervivencia__ Palpó a la madre, observando que hervía de fiebre.
__ Cómo le mató__ pregunto Xon

__ Pues tan sencillo como hace padre, todas sus fechorías, con la espada, que tiene detrás de la mesa de su despacho y esperando fríamente su oportunidad.
Se le apareció “Segismundo” “el Broncas”, con media borrachera, pidiéndole explicaciones de manera ineducada y le amenazó__ siguió argumentando Xarme apretando las manos de su moribunda madre.

__ ¡Ya sabes que clase de chulería gasta tu marido!
El gran y desalmado ¡Don Saturio!, y quien tose al dueño de las vidas de ¿todos los “mandamases” del pueblo? ¡Paga con su muerte!
__ ¡Cómo no me dijiste nada! __ replicó con un hilo de voz la desahuciada
__ Deja de pensar y descansa un poco, a ver si te mejoras ¡Anda mamá!
Poco convencida le dijo Xarme, estimando que su madre había llegado a su fin y que igual un milagro, no se daba, para salvarle la vida a Concha, una víctima más de aquella familia tan extravagante.

__ No te vayas__ arguyó Xon, ya ultimando.
__ Quiero que seas la última que me veas con vida__ pero papá está esperando fuera

__ Pues déjale que se pudra. Con ese cabrón, ya no quiero nada, que se refugie si es que tiene remordimientos con sus putas que ya le darán para el pelo cuando le llegue la hora.