martes, 5 de mayo de 2026

Vacilación perpleja.

 

Emilio Moreno.














La cobijé en mi sombrilla

bajo una lluvia perpetua,

su escaso relieve brilla.

Con poco… no perpetúa,

y sin ruido, poco chilla.

 

Su obscenidad considera

que todo no se merece

el trato que ella lidera

y al poco se le parece

la consecuencia que espera.

 

Lo sientes, que no adolece,

ni se turba por vergüenza.

Lo notas que no obedece

por sus mentiras sentencia.

 y poco le prevalecen

 

Me enferma su desvergüenza

no recuerda aquel paraguas,

ni aquel eterno torrente…

que apenas tuvo secuencia

en una vida indecente

 

¡Eso sí…siempre se queja!

de su transitoria suerte

que su diosito la ignora

y ni siquiera es creyente

porque su suerte la borra

 

De ahí, gemido y lamento

que nadie juicio le otorga,

siendo mil veces mentira…

Su lloriqueo sin torva

que merece indiferencia

y como poco me estorba.


autor:

Emilio Moreno.
















miércoles, 29 de abril de 2026

Tan solo espero.

 

Emilio Moreno.












Transito solo sin esplendor fijo

sin norte voy; a falta de mi rumbo.

El habitual, el que suelo y encumbro,

escogiendo una duda… y una elijo.

 

A pesar de ello, no sufro ni aflijo,

no noto desespero ni sucumbo,

ni hay nada que provoque ese retumbo.

Vacío sin elegir. Ya no corrijo.

 

Harto de tolerar. ¡Ya se verá!

Si es que puedo llegar con claridad…

a verlo. Lo que sea sonará.

 

Paseo yermo, sin profundidad,

intuyo que algo me sorprenderá…

tan solo espero… ¡Sea felicidad!



.

autor:

Emilio Moreno



 


martes, 28 de abril de 2026

Por fín traveseo

 













Pensando solo en ti, yo juraría 

que no hay motivo real, para olvidarte…

y aunque creas que puedes ensuciarte

por ser pecado… yo no dudaría.

 

Librando aquel deseo, gozaría

de esa sensualidad, que nos da el arte

del festejar en silencio y sólo en parte

sin detalles finitos, obraría.

 

Imposible ocultar la voz del verbo

Impensable dejar huir mi deseo

Indeleble pasión, del mejor siervo. 

 

Tu silencio, me basta y traveseo

con sigilo profundo yo, me enervo

y débil y sereno… te poseo.



autor: Emilio Moreno

Emilio Moreno.


 


lunes, 27 de abril de 2026

Sibilino e indescifrable

 











Subrayará una glosa cada día

la conservará sin excusa, dentro

de su abasto y así muy en el centro

permanecerá su melancolía.

 

Veo tu imagen. Me sobresalía

desde muy dentro, mucho, sin reencuentro

Propio de hazañas fuera de epicentro…

solo queda el trapiche que molía.

 

Atrápalo y consuelo… Yo ni te veo,

no porque no te mire… ¡Descúbrelo!

¿Serás capaz de hallar?, lo que proveo.

 

Como el mensaje osado desde el vuelo

Igual queda sin verlo… Ni lo leo…

hundido en saco roto… ¡Desde el suelo!



Autor: Emilio Moreno.


 

Emilio Moreno.

 

 

 

 

 

 

 


viernes, 24 de abril de 2026

Día de la Rosa y del libro, tradición en San Jorge

 




Otro año más. —y que no falte…—pensó el escritor sereno—que persigue día tras día, ese encanto y esa necesidad de disfrutar con sus poemas, sus cuentos… sus historias y por qué no; con sus batallas y contiendas literarias.

Cada mes de abril, en su día de San Jorge, el 23 día del libro, celebramos la reunión amistosa con el público.

Exponiendo cada autor sus letras, sus ideas, sus anhelos y tal vez sus afanes. Abriéndose hacia el lector, que pasa y recorre los stands, y las paraditas donde cada cual, transita sin prisas en un viaje tranquilo, dejando disfrutar sus ojos entre esos mundos literarios. Esos cuentos, esas historias, y encontrar dentro de cada una de ellas los sentidos y vibraciones sensoriales.



Tocando con ese placer que da ojear el llamativo texto con esa carátula expresiva y directa, que acompaña siempre con una imagen original. Expuesto encima de la repisa del autor, o de la librería que lo representa.

Notando el amante de la lectura, y deteniéndose en cada una de las ficciones que de una forma indisimulada te llama. Te alerta para que no pases despistado, en silencio obligándote a que las acunes entre tus manos y por lo menos le dediques ese minuto de afecto, sin que nadie repruebe absolutamente nada. En tu intimidad, la tuya, palpando y sopesando aún sin saber que clase de relato querrá ofrecerme.



Acariciando con las manos ese papel impreso de la publicación escogida, que aún huele a imprenta. Que te reta a que seas capaz de dar el paso y querer saber de que se trata, mientras el autor te mira y te escudriña adivinando que igual puede contigo y la compras, o pasas simplemente de puntillas sobre el papel cuché.

Es un placer para las manos, ojearlos y leer alguna línea escogida al azar, de esa hoja que ha quedado abierta ante tus ojos para que subliminalmente o no, la releas de pasada. Siendo el destino sin dudar en que abre en ese párrafo y te muestra para que lo leas de inmediato… aquello que incluso ni tú mismo sabes, que lo estás buscando.

Paciente espera el autor que te pares frente a su historia y la mires, éxito se da si encima preguntas por algún detalle que te llama, y quieres una precisión. Igual le han hablado de la narración y recalcas ante el autor, este o aquel detalle que prefieres concretar con su explicación.


Efusión de placer cuando eres tú el que escoges la novela o el libro de poemas y precisas… —puede dedicármela—y le contestas con una sonrisa de agrado por el buen gusto o por la decisión que adquiere. Mientras lo piensa detenido y lo saborea instantes antes y al cabo refleja el nombre de tal…, o de la cual. Dejando entonces con claridad en quien está pensando, y como o de que forma le ha de agradar.

Notando que será un regalo para su amigo, su compañera o quizás su amor, que aunque digan que no esperan ser regalados con libro, a todos se les abre el rictus de la felicidad si además de ir la Rosa, acompañada con una historia relatada, o versadas en poemas, dejas la intención finita. En esa fecha memorable del Día del Libro, del día del amor y del día de la felicidad.

Aquí lo dejo: a veintitrés de abril del año dos mil veintiséis.


Autor: Emilio Moreno.

Emilio Moreno.



miércoles, 22 de abril de 2026

Kojoneta, el chic de la vecindad...

 

Emilio Moreno









El abuelo kojoneta

que es un vecino muy chic

ya pasa de los noventa

y está presto para ir

al concurso de las momias

pretendiendo competir.

 

Ya no me parece raro

pero si es de comentar

que una vez pasan los años

aunque ya, todo es más caro.

Nada ya, puede extrañar.

Siempre nos dejan de lado

así lo digo y declaro

por no ser casualidad

 

Te atiborran a pastillas

controlando la tensión

y que circule la sangre

por sus fueros bajo el sol.

Evitando los disgustos

Que aporta el colesterol.

 

En el bus es un descaro

la ausencia de protección

cuando sube un veterano

a pesar del reservado,

que son sillones patentes

para el conjunto mayor…

 

Madres con niño en los brazos

o los faltos con bastón

ninguno está preparado

dispuesto a la situación.

 

Esos sitios especiales

nunca están libres de uso

ocupados por los guapos

que ni te notan, ni ven.

 

Y es normal que no te vean

porque no te quieren ver

y encima los justifican

en base a la urbanidad.

Con ello y con su teclado

pensando… a ti van… van,


Emilio Moreno






 



Por todas partes ayudan

dando a todo, solución,

en el banco nos envían

al cajero sin control.

De espaldas a los que vienen

que nunca sabes quién son,

y si tienes un problema,

con la atención que regalan

Pues tú, ya te apañarás.

 

El abuelo kojoneta

que es un vecino muy chic

ya pasa de los noventa

y está presto para ir,

al concurso de las momias

y él pretende competir.

 

Se quejaba la otra tarde

de la nueva prescripción

para que le dan pastillas

y regular la tensión

en esa vida tan penosa.

La que le cuesta llevar…

 

No sería más factible

que atendieran mucho más,

a la gente sin dominio

del Facebook y del flash,

ayudaran en los líos…

Que los hacen delirar.

 


jueves, 16 de abril de 2026

Agradecido a tí...

 

Emilio Moreno

 

 







Toma un libro en tus manos

disfruta de lo docto.

Irrumpe en el legado

quizás sea una historia

la que te lleve a ti,

en tu ilusión innata,

y te arrastre espejismo

ese, que está dormido

y que además no sabes.

Adquiere ese legado

percibe personajes

y vive el argumento.

Sabrás que cada cuento

es un suceso y vida,

y sus protagonistas

en momentos enseñan,

nos describen tal cual

las dos vicisitudes

marcadas como norma.

 

 

Recién pensado: Dedicado a ti.

 

En aquella casa, Fidel de doce años, vivía alrededor de la familia, unas personas no demasiado pudientes, pero que con el esfuerzo y el trabajo iban surcando las dificultades que comporta el llevar una familia a buen puerto. Un día en el desayuno Fidel le dijo a su madre.

—Mamá, tengo preparado los gastos que sufro por mi trabajo hacia vosotros. La madre le preguntó muy sorprendida, sin comprender como era que el hijo, pasara cuentas con ella. —y esos gastos a que se deben—argumentó mamá.

Fidel ni corto ni perezoso; expuso:

—Por molestarme en ir a comprar el pan cada uno de los días de la semana: son siete euros. Por ayudar al abuelo a llegar a la asociación de ancianos los martes y jueves: tres euros, y por ir de vez en cuando a los recados que me envías tan solo cinco euros más. Con lo que total asciende a doce euros, que deberás abonarme cada semana.

La apenada mamá se quedó pensativa, y muy preocupada, diciéndole al hijo que le dejaría ese dinero en su mesilla de noche, para cuando se fuera a dormir lo recogiera.

Cada cual siguió con sus quehaceres habituales. Los niños al colegio, el padre a la obra y la mamá limpiando las casas de aquellas señoras necesitadas que le ofrecían una ocupación para ayuda del gasto de la casa.

Después de la cena, cuando Fidel se retiró a su habitación encontró los doce euros encima del nochero, junto a una nota que le comunicaba.

Fidel hijo mío: te adjunto los sacrificios y los gastos que suelo tener para alimentaros a ti y a tus dos hermanas, trabajando desde las seis de la mañana hasta la noche. El gasto que me comporta tus estudios especiales para que el día de mañana seas un hombre de provecho, la ropita de marca que te compro haciendo un sacrificio y sacándolo de otros deberes, y por todos los desvelos que tengo hacia ti como componente de esta familia… lo he ajustado y sin querer pasarme, tú me dirás si cometo error en el cálculo…

Con todo agregado y si no me equivoco, ¡Todo! Absolutamente todo ello asciende a cero euros. Con lo que no estás obligado a abonar nada.

Fidel una vez que leyó aquel mensaje, y con dos lágrimas en sus pupilas fue a buscar a su madre, para devolverle los doce euros, darle un beso amoroso y pedir perdón por el feo detalle que había tenido con ella.

 

 

Emilio Moreno, abril 2026.

 

 






El próximo día 23 de abril

del año en curso 2026.

Día de San Jorge – Sant Jordi.

Estaré en la Carpa de Autores

en la Rambla de Sant Boi

Instalada por el Ayuntamiento

Promocionando la festividad del día de San Jorge

El día del Libro.

Dónde os podré saludar a todos y disfrutar

de vuestros comentarios, preguntas y presencia.

Allí estaré

Prácticamente paseando y saboreando

de la pasión de la novela, libros,

y demás actos de la cultura.

El horario no es fijo, pero me encontraréis

entre las once y las catorce horas

y por la tarde desde las 16h y las 19h.




o













miércoles, 15 de abril de 2026

Con ellos… me descentro.

 

Emilio Moreno.












Ante estas tesituras

lo mejor es callar.

Ahora las descifro.

evitando arañar…

Están en las culturas

siendo muy familiar

Oír a estos esbirros…

Con su acento sin par

sin poder dar respuesta

y mucho soportar.

 

Sufrir al sieteciencias,

tolerar vanidosos

resistir eminencias.

 

Son los tres personajes

que a menudo soporto

y que aún no me atrevo,

a pararlos en corto.

 

Cada cual sus tendencias

que refiere sabiondo

porque todo lo sabe

en el cosmos lirondo

y que siempre aconseja

por su gran elocuencia…

Me refiero a ese siete

el de las diez mil ciencias,

que más bien nos molesta…

 

Soportar con paciencia.

“Sieteciencias” paquete

ilustrado en la ingesta

sin pericia ni esencia.

 

Vanidoso tremendo

con más cara que espalda,

presumiendo constante

de posesiones falsas…

 

Cretino impertinente

de peculios errantes,

paupérrimo galán

proveedor de paja…

 

Dando siempre faena

y con todo ello raja,

Mitigando su pena…

Fingiendo por la nada.

 

Eminencia elevada

es amigo dorado…

Si no fuera por él,

nada hubiese pasado,

gratitud que debemos

a magna educación

rozando colinas

con gran elevación.

 

Son estas criaturas

que todos soportamos

con malicia fingida…

y con risa callamos.

   

Penosas de aguantar

oyendo sus desgarros…

y afinación irreal…

 

Lo evito, el discutir…

a pesar de sentirme

con falso arrepentir,

ni pretender ofensas

Con ellos, ¡Sí! Me rompo

Con ellos, ¡Sí! Descentro…

 

Así digo burlesco,

sin quererlo adornar

con palabro inventado

bastante y abusivo…

“Sin… Normal”