jueves, 16 de abril de 2026

Agradecido a tí...

 

Emilio Moreno

 

 







Toma un libro en tus manos

disfruta de lo docto.

Irrumpe en el legado

quizás sea una historia

la que te lleve a ti,

en tu ilusión innata,

y te arrastre espejismo

ese, que está dormido

y que además no sabes.

Adquiere ese legado

percibe personajes

y vive el argumento.

Sabrás que cada cuento

es un suceso y vida,

y sus protagonistas

en momentos enseñan,

nos describen tal cual

las dos vicisitudes

marcadas como norma.

 

 

Recién pensado: Dedicado a ti.

 

En aquella casa, Fidel de doce años, vivía alrededor de la familia, unas personas no demasiado pudientes, pero que con el esfuerzo y el trabajo iban surcando las dificultades que comporta el llevar una familia a buen puerto. Un día en el desayuno Fidel le dijo a su madre.

—Mamá, tengo preparado los gastos que sufro por mi trabajo hacia vosotros. La madre le preguntó muy sorprendida, sin comprender como era que el hijo, pasara cuentas con ella. —y esos gastos a que se deben—argumentó mamá.

Fidel ni corto ni perezoso; expuso:

—Por molestarme en ir a comprar el pan cada uno de los días de la semana: son siete euros. Por ayudar al abuelo a llegar a la asociación de ancianos los martes y jueves: tres euros, y por ir de vez en cuando a los recados que me envías tan solo cinco euros más. Con lo que total asciende a doce euros, que deberás abonarme cada semana.

La apenada mamá se quedó pensativa, y muy preocupada, diciéndole al hijo que le dejaría ese dinero en su mesilla de noche, para cuando se fuera a dormir lo recogiera.

Cada cual siguió con sus quehaceres habituales. Los niños al colegio, el padre a la obra y la mamá limpiando las casas de aquellas señoras necesitadas que le ofrecían una ocupación para ayuda del gasto de la casa.

Después de la cena, cuando Fidel se retiró a su habitación encontró los doce euros encima del nochero, junto a una nota que le comunicaba.

Fidel hijo mío: te adjunto los sacrificios y los gastos que suelo tener para alimentaros a ti y a tus dos hermanas, trabajando desde las seis de la mañana hasta la noche. El gasto que me comporta tus estudios especiales para que el día de mañana seas un hombre de provecho, la ropita de marca que te compro haciendo un sacrificio y sacándolo de otros deberes, y por todos los desvelos que tengo hacia ti como componente de esta familia… lo he ajustado y sin querer pasarme, tú me dirás si cometo error en el cálculo…

Con todo agregado y si no me equivoco, ¡Todo! Absolutamente todo ello asciende a cero euros. Con lo que no estás obligado a abonar nada.

Fidel una vez que leyó aquel mensaje, y con dos lágrimas en sus pupilas fue a buscar a su madre, para devolverle los doce euros, darle un beso amoroso y pedir perdón por el feo detalle que había tenido con ella.

 

 

Emilio Moreno, abril 2026.

 

 






El próximo día 23 de abril

del año en curso 2026.

Día de San Jorge – Sant Jordi.

Estaré en la Carpa de Autores

en la Rambla de Sant Boi

Instalada por el Ayuntamiento

Promocionando la festividad del día de San Jorge

El día del Libro.

Dónde os podré saludar a todos y disfrutar

de vuestros comentarios, preguntas y presencia.

Allí estaré

Prácticamente paseando y saboreando

de la pasión de la novela, libros,

y demás actos de la cultura.

El horario no es fijo, pero me encontraréis

entre las once y las catorce horas

y por la tarde desde las 16h y las 19h.




o













miércoles, 15 de abril de 2026

Con ellos… me descentro.

 

Emilio Moreno.












Ante estas tesituras

lo mejor es callar.

Ahora las descifro.

evitando arañar…

Están en las culturas

siendo muy familiar

Oír a estos esbirros…

Con su acento sin par

sin poder dar respuesta

y mucho soportar.

 

Sufrir al sieteciencias,

tolerar vanidosos

resistir eminencias.

 

Son los tres personajes

que a menudo soporto

y que aún no me atrevo,

a pararlos en corto.

 

Cada cual sus tendencias

que refiere sabiondo

porque todo lo sabe

en el cosmos lirondo

y que siempre aconseja

por su gran elocuencia…

Me refiero a ese siete

el de las diez mil ciencias,

que más bien nos molesta…

 

Soportar con paciencia.

“Sieteciencias” paquete

ilustrado en la ingesta

sin pericia ni esencia.

 

Vanidoso tremendo

con más cara que espalda,

presumiendo constante

de posesiones falsas…

 

Cretino impertinente

de peculios errantes,

paupérrimo galán

proveedor de paja…

 

Dando siempre faena

y con todo ello raja,

Mitigando su pena…

Fingiendo por la nada.

 

Eminencia elevada

es amigo dorado…

Si no fuera por él,

nada hubiese pasado,

gratitud que debemos

a magna educación

rozando colinas

con gran elevación.

 

Son estas criaturas

que todos soportamos

con malicia fingida…

y con risa callamos.

   

Penosas de aguantar

oyendo sus desgarros…

y afinación irreal…

 

Lo evito, el discutir…

a pesar de sentirme

con falso arrepentir,

ni pretender ofensas

Con ellos, ¡Sí! Me rompo

Con ellos, ¡Sí! Descentro…

 

Así digo burlesco,

sin quererlo adornar

con palabro inventado

bastante y abusivo…

“Sin… Normal”





 


viernes, 10 de abril de 2026

Ajada por el vicio.

 


Emilio Moreno

Glenda, ya está prometida. Sin que el designado novio esté al corriente.

Sus papás le han buscado un buen partido. Medido a conveniencia…

De hecho hacía años que lo tenían urdido, madurado y dispuesto.

El escogido no puede ser otro que el hijo del dueño del complejo del Matadero. Es un buen partido—pensaron con astucia. —Sin embargo no lo habían aireado, no fuera que se le escapara la oportunidad por imponderables y todo quedara en nada. Siendo entonces un fracaso que no se podían permitir, no fuera que les acogiera el mal fario del temido ridículo y las consecuencias mentales de ese desengaño perturbaran en el porvenir de la niña.

Los padres de los jóvenes, han preparado el bodorrio, sin contar con la aprobación de James, el que lleva una vida oscura y secreta que sus padres no conocen. El trueque del convenio ha sido económico.

Conveniencias familiares de haciendas, posesiones y cuentas bancarias existentes, hacen firme el tratado entre aquellos padres interesados.

Se trata de James, hijo del señor Germán. El apoderado del complejo industrial. Una gente muy seria y con hacienda, que a su Glenda, le viene al pelo, porque a Lake, como le llaman en su casa, es un mocetón afligido y sigiloso, cómodo de someter y con poca índole.

Por lo menos es lo que creían en familia, sin conocer la verdad del auténtico James, que las mata callando.

Por parte de Glenda, es la primogénita de la saga de los Zunzunegui.

Un desastre de muchacha. —la pobre no es más que lo que le han enseñado.

No entiende apenas de la vida, aunque dicen que se defiende con la plancha, la cocina y es sublime con los bordados. A poco que tenga suerte, lo caza bien cazado y serán felices.

Lake tiene actualmente relaciones secretas con una mujer casada, llamada Xiomara, con la que se encuentran una vez a la semana a escondidas.

Le está ayudando en las difíciles interpretaciones de su existencia. James se encuentra feliz, amado por Xiomara, diez y seis años mayor que él, y la que le ha dado toda la felicidad sexual que antes no encontraba.

Fue la llevadora que lo sacó del atolladero, cuando iba a las reuniones del psiquiatra, poco después que se notara las disfunciones que tenía el pobre Lake, con propensiones suicidas.

Tendencias psicológicas que la familia conocía y llevaba en el más completo secreto.

Aquella tarde, ni corta ni perezosa Xiomara, harta de la insuficiencia marital que soportaba, y viendo los deseos irrefrenables de Lake, se acercó al joven de forma lasciva, tras la interminable sesión de gestión de la conducta, que solían hacer en la consulta del Doctor Aguirre. Tras un deseo servil besó en los labios al desconcertado Lake, sin venir ni a cuento. Siendo recíproco el deseo y la avidez del contacto y la acción sensual entre ambos. Se besaron con desespero y las manos de Lake, fueron al pecho de la Xiomara obsesionada por el tocamiento acaecido.

Encuentros que mantienen al cabo de los meses. Xiomara es una dama madura, morena, alta y fina que le caen por el envés unas hebras preciosas, que distinguen su efigie de porcelana delicada. Su elegancia hace gala a una inspiración del Reducto. Sus ojos sobresalen de las esferas como aquella brumosa fantástica ilusión que envuelve el dilatado infinito. Resaltando de su faz, la nariz levantada sin llegar a ser incisiva, que hace juego con sus labios pulposos y rojos que emergen divinos.

Dejando vislumbrar una dentadura pétrea, alba y unida como si los dientes fuesen notas sobre una hechura musical. Las orejas grandes, quedan escondidas por las crines del bruno azabache, soportando unos pendientes de marfil que tintinean en sus movimientos.

Su delgadez exacta, a pesar de la madurez de su edad, hacía que las prendas íntimas femeninas le marcasen las formas de su organizada vía entre los tobillos y la espalda. Trecho exabrupto por los declives de su cuerpo, vadeando por las estribaciones entre las hendiduras de su talle y esos montes universales que toda hembra bien constituida tiene.

Los gustos de Xiomara son afines a los de James con lo que llegan a atraerse. Se juntan desnudos en un palmo de deseo y se succionan todos los vanos de su piel, que ajada por el vicio les proporciona un deleite corporal suficiente.

La dama es mayor que James, sin importarle a los dos la diferencia de los diez y seis años, que les separa. Ahora ella cumple cuarenta y uno y está maciza como una rocosidad lunar. En contra de los veinticinco que cuenta Lake en la plenitud de sus absorbencias.

La experiencia, el garbo, la suficiencia para entender dilemas, los contratiempos vividos y la claridad de conceptos, le dan ese aire de dama silente y recatada que impera en su presencia, mostrando detalles hacia su encantador amigo, con exquisita educación, que a menudo florecen con sinónimos de refulgencia y donaire.

Una mañana se escucha en la población que han asesinado a Xiomara, y todo apunta al esposo que conociendo el affaire que mantenía con un extraño, le quitó la vida sin pensarlo.

Aunque los vecinos dicen que no está claro ese cometido, ya que Hipólito el marido, lleva ingresado en el hospital mas de dos semanas por un ictus isquémico. Que lo llevó al centro hospitalario tras la urgencia médica.

Causada por la obstrucción de una arteria cerebral, coágulo que le sobrevino de buenas a primeras.

De momento nadie conoce la relación entre Xiomara y James, excepto Glenda, que en una de las visitas que por casualidad hizo en el nido de amor de la pareja los encontró desnudos, yaciendo entrelazados sin que ellos pudieran saber que los estaban espiando.




Emilio Moreno

 


miércoles, 8 de abril de 2026

Resisto...

 

Emilio Moreno.






 

 



Ya están detrás

los días Santos

Ya volverán

solo unos cuantos.

 

No tiene fin

el calendario

Es muy ruin

por ser breviario.

 

Rutina vuelve

ya la soporto,

y no resuelve…

yo no me corto.

 

A veces pienso…

en no pensar,

y no me atrevo.

¡No hay más que hablar!

  

Critico el modo

sin ser valiente…

Arriba el codo

no es pertinente.

 

De mí, me río

de ti también…

No tengo frío

me encuentro bien.

 

Es un descaro

bailar zumbón…

Ahí me amparo

Con mi bombón.

 

Aprieto el culo

sin decisión.

No disimulo

por prescripción.

 

Volver a verte

es un placer…

Y por mi suerte

poder yacer.

 

No estoy nervioso

al recordar …

Fui caprichoso

por ti… ¡Brindar!



.

Emilio Moreno.













domingo, 5 de abril de 2026

Estruendos del timbal

 










Agitación cutánea

estridencia sonora.

 

Rompida del general

estallido sistémico

emoción corporal.

 

Son por ebullición

los sonidos cortantes

que sufre el corazón.

 

Alternando en el pueblo

que lleva en tradición

Rasgando ese silencio

grato de soportar.




 







En Valderrobres, crudo

balanceo y timbal

por los bombos canoros

y el atabal que es tambor

 

Mermando mi tímpano

con el craso zumbón

que es la llama engordando

el dolor con pasión

de aquellos hechos

zurcidos por timbales

En Semana y Pasión




  

https://youtube.com/shorts/WCSED7cgbqQ

 

 


martes, 31 de marzo de 2026

Los márgenes del silencio.

 


Emilio Moreno.


Sosiego en la penumbra de mi noche

Silencio de mi parte hacia vosotros

Mutismos desde el alma a desencuentros

Evidenciando gran deseo y derroche

 

Dejadme en paz por mi Dios

que ilumina este recinto…

¡Os lo pido por favor!

Disminuir el marchamo

con vuestros marbetes píos,

pudiendo asir el precinto

del silencioso candor…

de un mutismo que proclamo.

 

Tanto os cuesta comprender

que no sigo vuestra vía

prefiriendo suponer

por qué el silencio extravía…

mi fase de pretender,

estar en paz cada día

sin penuria en imponer…

ni pensar que suponía.

 

Mi silencio es importante

necesario para amar…

Útil para concentrarme

obligado sin dudar.

Lo concibo en convocar

escritos y adversidades

quimeras a prohijar

y mutismos respetables

 

Desde mi orilla, taciturno…

te veo sin camisón

notando tu piel rosada

derrochando sensación,

como si fuera un Saturno…

El rey de la sumisión

que creó, verso diurno

con su tono y diapasón.

 

Para esa hora anunciada

la que propongo en nocturno,

disfrutando de la unción

de ese tu cuerpo; montuno…

salvaje y también urbano

tendido en lecho inflamada

por una unión de perturbo

en silencio, y tan ansiada.

 

Mudo, sin decir palabra

con sigilo, y en silencio

sin gesto tú; empapada…

Con el sudor de la calma

por tu descaro emboscada

con atisbo persuasiva…

Anhelando otro episodio

en el silencio de estancia

 

Rompe el silencio y ataca

aquí te espera mi ansia…

¡Aquí en esta Semana!

Que dicen… que es muy Santa

en la que se peca mucho

debajo de las sotanas

y procesiones ruidosas

rompiendo silencios granas.

 

No te quedes con las ganas

de hacer más ruido que nunca

soltando silencios vanos

y que tus gestos irrumpan…

Hiriendo el corto silencio,

ese que usas, muy denso…

En instantes que no encumbran

y que en silencio se pudran-


 

Quietud en el silencio de mi norma,

mutismo por las partes que me tocan…

Sigilos desde el ánimo dislocan

mis márgenes no valen. ¡Me conforma!

 

Dice el refrán;

Me guardarás un secreto amigo;

Mejor me lo guardas… Si no te lo digo.


Emilio Moreno