lunes, 16 de febrero de 2026

Emociones usuales...

 









Los hombres no lloramos. Eso dicen

los refranes que arrojan su sentencia

mostrando su valor y la sustancia

del llanto emocionado que predicen.

 

Será por las vivencias que maldicen

quizás por el furor de su apetencia,

por sus gozos alegres y arrogancia…

¡Que no me apaguen ni me ruboricen!

 

Poseo sentimientos… ¡No lo oculto!

A veces se me escapa una lágrima,

súbita, repentina que sepulto.

 

Disimulando sin que me comprima

evitando inquietud del propio exulto,

y dejo derramar sin subestima.



 

Dice la canción:

… Que una lágrima cayó en la arena…

Las mías desembocan en el alma.












Autor: Emilio Moreno.

 


domingo, 15 de febrero de 2026

Causas repetidas

 













Una decena fueron en época

Las afamadas plagas de la Biblia

excluyendo al Egipto que concilia,

dejándolo sin causa... ¡Así se apoca!

 

Conocidas como plagas de Egipto

que infligió con dureza al Faraón,

y así liberó a la tropa: Aarón

Siendo Moisés el último conscripto.

 

El cielo y aquel Dios, o las borrascas

las diez que desde enero hemos sufrido.

Vuelven a recordar lo acaecido

imitando aguaceros, y hojarascas

 

Hoy las plagas son todas inclemencias

con nombre propio de mujer o efebos.

Ingrid, Kristin, o Nils. Siendo placebos

haciendo daño real con consecuencias.

 

Me pregunto si es mal, o son castigos,

porque bueno es: que llueva, y no sofoque.

Que sople el viento, sin su desenfoque

Notando la desdicha con testigos.


Naturaleza, que expone su precio

ante la violación inhumana.

Faltando a la biosfera, por desgana

atendiendo advertencias con desprecio.

 

Los ríos se desbordan sin renglón,

los árboles desploman su ramaje.

Causando daños por el desquebraje,

sin corrección humana y contrición

 

Interés habrá y sin corregir.

La última borrasca: es Oriana

de momento novísima sultana,

asolando imposible impedir.

 

Cuando no haya remedio, como siempre

preguntaremos a Dios, por la causa,

queriendo encontrar el medio y la pausa,

y diremos aquello: ¡por costumbre!

 

Afamadas las plagas de la Biblia

siendo siete las que se dieron.

Los motivos que aducen no pudieron

evitar ni tragedia ni homilía.














autor: Emilio Moreno.


martes, 10 de febrero de 2026

Efemérides de liberación.

 









 

Se procuraba en tiempos adaptarla…

A las necesidades tan políticas

dejándolas sutiles y muy tácitas,

casi creíbles, y sin descifrarla.

 

Era un dislate: ver e interpretarla,

la gente no confiaba. Tan verídicas

fue tiempo de recelo con armónicas

con diferencia y su efecto: ¡Zanjarla!

 

Todo era oculto, con su anonimato,

en pecado mortal. Muy asustada.

Aquella libertad era un sustrato.

 

Inviable que ya; no es muy recordada.

Por efectos que son y que constato

Debiendo preservarla enamorada.




 








autor: Emilio Moreno

sábado, 7 de febrero de 2026

Todos llevamos careta.

 



Es eterno el vacío que me engloba

no valen quejas, ni reclamaciones

nos atacan las mismas decisiones

y el artificio falso, a mí me emboba.

 




Ustedes perdonarán

Pero leo y lo refiero,

Noticias que no he de dar

Porque yo ni me las creo

 

Comentaba un locutor por antena, desesperado por las consecuencias

que estaba sufriendo debido al tener que seguir las instrucciones de la emisora.

 

Las noticias de este mundo

son casi todas manidas

las peinan y depuran

y cuando llegan al pueblo

son irreales… Impuras.

 

Quien no conoce, no hace

Ni perturba menos cabo.

Siempre ha sido un satisface

y meneamos el rabo,

del caballo cuando pace

 

Somos mediocres sufriendo.

queriendo no ser burlados,

creyendo que lo sabemos,

y todos somos usados.

 

Con el mazo están pegando

Sin dudar. Están mintiendo

y nosotros soportando.

 

Aquella emisión se cortó sin ruido y contemplaciones, poniendo música de rock para sus escuchadores.

Al locutor delator despidieron de inmediato, aunque el tipo se llevó secretos muy timoratos…

—A la calle—. Le dijo su inspector, viendo que sus directrices no seguían. Despido poco legal, como todo en la emisora, que sin tener legalidad, el interventor disponía.

 

Diciendo no digo nada

Es preferible callar

Que poner boca y palabra

y mentir sin más piedad.

 

Aunque si callo no hablo

y si hablo te descentro

¡Así mejor ahí lo dejo!






 

 





autor: Emilio Moreno

jueves, 5 de febrero de 2026

Clamor

 










Si observáramos las causas

de lo que realmente hacemos

cuando nadie nos observa

y quedasen con sus pausas

registrados para verlos,

Los gratos y los que enervas

Nos servirían de ejemplo.

 

Cabrían muchas excusas,

rehuyendo el no “<solemos>”

Que fue un impulso en reserva,

sin merecer lo que acusas

Brindando un justifiquemos.

que simula su caterva,

por culpa de tantas “musas”

 

Si un tomavistas hurtara

en un modo clandestino,

nuestras andanzas oscuras,

y sucesos vespertinos,

reacciones tan obtusas,

y no pudieran borrarse.

Se verían desventuras.

 

Que lata el justificar

acciones inapropiadas

que hacemos sin más ni más.

con ese instinto animal

que a veces forjamos todos

cuando sé que no me ven

y no pueden condenarme.

 

Así: nos llaman humanos

con maldita imperfección

atesorando inmundicias

y envidias que soportamos.

Siempre la misma canción

no se ven nuestras malicias

por como disimulamos.

 

En nuestra mente se fija

aunque nunca lo pensemos

todo aquello que licita

con lo mucho inapropiado

Los defectos no se esfuman

por mucho que pretendamos.

Clamo al cielo. Soy profano


Autor: Emilio Moreno




 


domingo, 1 de febrero de 2026

Mensaje ficticio.

 




Mantengo mi viveza releyendo

escritos y poemas muy queridos,

aquellos nominados y escogidos

que surcan en mi mente, proveyendo.

 

No sabría avanzar sin ir sufriendo

sin derramar vocablos como aullidos,

cuando surgen de poemas preferidos

que me alegran el cuerpo seduciendo.

 

Debe ser perversión, libertad, vicio.

Pasear por los escritos, con respeto

sustanciar de sus letras sin más quicio.

 

Bañarse en tanto gozo, muy discreto,

evitando el caer en precipicio.

Por la fruición que deja un buen soneto

 

 

   Emilio Moreno:


















autor: en fecha de 01-02-2026

jueves, 29 de enero de 2026

La última balada de Dean - Dean's last song.

 

Después de su actuación en el escenario del Teatro de la Ciudad de Minneapolis, Dean Martinelly se preguntó sin más. Inmediatamente sufrido el acceso brutal dispensado por su psiquis. Sin venir a cuento. Tras una visión misteriosa. Un sopetón expelido por su mente, que tuvo mientras interpretaba una canción compuesta para todos aquellos indiferentes, reaccionarios a lo que sucedía en el mundo. La letra de la canción quedó reflejada con la armonía melodiosa y la música que llevaba intrínseca aquella balada que decía:


Quien es el mortal que no especuló
aunque lo imaginara de pasada.
el instante del fin y despedida. 

Quiso pensar en otro estrato, pero debía seguir con aquella pieza que a su vez era tarareada por su público. Pensó mientras la cantaba en todo su pasado relacionado con la gente a la que trató. No pudo cambiar el pensar, y en paralelo iba cantando aquella dulce y triste balada que no siempre ni por costumbre interpretaba. No con demasiada frecuencia —pensaba en ello, elucubrando los posibles escenarios a los que sin duda se tendría que enfrentar.


El intervalo del adiós. ¡Del Fin!
Cuando será, y cómo llegará.
incógnitas que siempre nos planteamos.

No le causaba demasiado desasosiego, pero sí, le dejaba exhausto después de aquellas reflexiones, que su cabeza y su mente le sometía, queriendo descubrir sus pensamientos más ocultos.

Llegado al tercer estribillo de la balada, líricamente miró hacia donde estaba su público y enardecido y apasionado encendía las luces de sus teléfonos y los mecheros para que se viera la llama del fervor de entre todos los asistentes. Mientras canturreaba así:


Un santiamén que ni siquiera avisa
Llega así, y te preguntas con reparo,
cuando menos esperas y molesta.

Se auto convencía mientras avanzaba en aquella melodía cantada, en la que tendría calma, si es que llegado ese instante tuviera la posibilidad de controlarlo y no fuese demasiado agónico. Aunque se preguntaba para sus adentros.

 —¿Tendré valentía? 

Continuó cantando la siguiente tonadilla, el cuarto poema que decía y planteaba dilemas sobre su piel. Explícito en su letra. Todo aquello que le pasaba por su cabeza en aquellos instantes. Emocionado transmitía su pasión en aquella representación a los forofos que desde el patio de butacas embebían su actuación.


Pensar en ello, te aja así la piel
Planteando preguntas que ni sabes
Contestar por ignoto y vil recelo.

Sereno aceptó toda clase de gratitud del respetable, saludando con cariño a todas las muestras de acato que recibía sin dejar de pensar en lo que le había sucedido encima del escenario. Una vez se agotaron los aplausos, necesitó de un mínimo descanso y entró en los camerinos para sofocarse, tomar la medida de lo sucedido y volver a enfrentarse con el espectáculo.

Salió de los vestuarios y queriendo especular en cuestiones crematísticas, pretendió dejar ese conato radical al margen. No pudiendo, como si la hora de su final, estuviera en el dintel de su puerta.

Los seguidores; en cuanto pisó de nuevo el tablado, comenzaron sin más a cantar y a canturrear y repetir parte de la canción que acababa de interpretar, vocalizando y tarareando a viva voz la letra de una parte de las variadas cantinelas de la balada, que les había llegado nuevamente al alma. 

  

En aquel lugar que tan ignorado
Conocemos por muchas referencias
El más allá. El grande Paraíso.

Se preguntaba con denuedo. Iré yo a ese lugar tan dichoso. Al cielo, al más allá de las tinieblas. Lugar del que habla la gente, sin saber si es cierto.

Si existe, ciertamente.

Tan solo descrito por aquellos que tienen fe y nos la inculcan.

Llegada la última parte de la canción. Donde predicaba que no había vuelta atrás, que seríamos humo. En aquel lugar de color turquesa, donde ya no cabe la maldad….

Y finalizaba la canción, con el final sonado:


De donde nunca. Se vuelve jamás.
enclave donde dicen es azul
paraíso celestial, lugar de fe.

Dicen tantas cosas, —elucubró Dean.

Mirando a sus fans sumisas como gacelas, dispuestas a rasgarse las vestiduras impregnadas por Dean. A lo que él dispusiera.

Concibiendo y recordando el lamento que dice el pueblo.

Frases y detalles que pocas, debes creerte. Menos de la mitad.

Aunque Dean Martinelly. El cantante de música country, ya caminaba hacia ese “Paraíso Celeste”. El mismo que mencionaba en su cantar, sin saberlo.

Los pensamientos que tuvo en el escenario, no eran inclinaciones en sí.

Era la letra de su última canción.

Actuación interpretada con su banda. Trabajo memorable que quedó registrada en los anales del más puro Rock and Roll.  

Parte de la letra la cantó en inglés, y decía así:

 

Who is the mortal who didn't speculate,
even if they only imagined it in passing?
The interval of farewell. Of the End!
When will it be, and how will it arrive?
Questions we always ask ourselves.

 

La traducción al castellano es así:

 

Quien es el mortal que no especuló
aunque lo imaginara de pasada.
el instante del fin y despedida.
 
El intervalo del adiós. ¡Del Fin!
Cuando será, y cómo llegará.
incógnitas que siempre nos planteamos.
 
Un santiamén que ni siquiera avisa
Llega así, y te preguntas con reparo,
cuando menos esperas y molesta.
 
Pensar en ello, te aja así la piel
Planteando preguntas que ni sabes
Contestar por ignoto y vil recelo.
 
En aquel lugar que tan ignorado
Conocemos por muchas referencias
El Más Allá. El grande Paraíso.
 
De donde nunca. Se vuelve jamás.
enclave donde dicen es azul
paraíso celestial, lugar de fe.














autor  Emilio Moreno
 

 


miércoles, 28 de enero de 2026

Bailando sin armonía

 













Aunque evitemos formas. Nos engañan.

¡Si colegas! ¡Así es! Realidad nula.

Cuando tratas de ver la luz, se anula

la incertidumbre con qué nos empañan.

 

Nos exigen cordura y nos regañan

si no cumplimos con la ley gandula,

esa que solo cumple y confabula.

Sin delatar a tantos que la dañan.

 

Quisiera creer. Por eso me arañan

por tragedias que la especie pulula

con descaro y sin fórmula ni bula.

Librando del mal a los que la estañan.

 

La diversidad no aclara, y nos bañan

por locuras mil, que en sí se articula

y un vicio penetrante, que acumula.

Amargura cruel. Bilis que así endiñan.

 

Soportando sucesos, nos apañan.

y mudos vemos mal. El mal que rula.

Sufriendo esa miseria que atribula

con la infelicidad qué nos rebañan.













autor: Emilio Moreno




martes, 27 de enero de 2026

Debo ser el más lerdo.

 








Toco fondo y no me quejo

asumiendo mis conceptos. 

Supone tener salud,

y me alegro del bosquejo 

que me aplicó sin preceptos,

por un derroche en alud.


No me gusta presumir

al suponer como otros

que cuando yo voy, han vuelto.

Eso dicen al mentir

quitando gloria en nosotros

y dejándolo resuelto.


Tampoco quiero mirar

las pretensiones ajenas.

Dios me guarde entrometer

y aún menos criticar

Por las palabras que afean

Que no dejan de ofender.


Debo ser de los más tontos

comparado con amigos.

En cualquier tema que toco 

me encuentro disminuido,

por alusiones que pronto

carecen de cual sentido


Se jactan tan presumidos

con sus grandes pretensiones 

No se escuchan cuando mienten

y repiten afligidos

su alusión tan diferente,

en su falta de memoria

que de ella si, que adolecen.


Siempre tienen más que tú.

Ellos siempre van de sobra

grandezas derrochan tan,

que a veces dices: !Jesús!

Su sol no les hace sombra

Y no necesitan pan 

Porque todo es milonga


Autor: Emilio Moreno













jueves, 22 de enero de 2026

Desde aquí me sumo...

 










Quisiera tener poderes

para evitar más tragedias.

Esas; las inesperadas

por propia naturaleza.

 

Y las otras impostadas

por falta de inteligencia.

O desidia de magnates

que solo miran su hacienda.

 

Desde aquí me sumo al luto

de los afectados. ¡Todos!,

y cuantos padecen ahora

por el rigor de ese lodo.

 

De ese fruto, muy crecido

que por desidia rodea

a esa población que sufre.

Mientras ellos alardean.

 

Con el capricho de algunos

que no cumplen cometido

y se excusan con delito

por saberse consentidos.


Que fácil echar la culpa

a las vías, lluvia y viento.

o la inclemencia del tiempo,

¡Dónde está el mantenimiento.!

 

A las riadas que llegan

y al no tener previsión

por falta de presupuesto.

Nos ahogamos; sin razón.

 

Ahora toca transportes,

aviones, coches y trenes.

Con cuál de ellos viajo

que no desquicie mis sienes.

 

Desde aquí mando mi luz

pésame y las condolencias

a víctimas de Adamuz.

Por las perversas tragedias.

 

A los que perdieron vida,

cosecha, casa y familia,

y a esos que aún les lloran

por un dolor que no priva.


A todos; mi afecto grande

que Dios los tenga en la Gloria

y les libre del marasmo

y la excusa tan notoria.

 

Dejo escrito este soneto

El que dice y continúa

Ofreciendo mi respeto

Y sin mostrar ni una púa.

 

 

Tras las noticias de lo sucedido

con accidentes de ferrocarril,

“Danas”, tan agresivas al por mil

y ruinas varias que nos han medido.

 

Propongo con firmeza, ir precedido

de esa esperanza que colma mi atril   

pidiendo al cielo no llene el barril,

librándonos del mal tan repetido.

 

Dicen: que donde está el cuerpo hay peligro.

Nunca se había ajustado tanto el dicho

Por lo que está ocurriendo con denigro.

 

Hemos de continuar, aun sin capricho,

Por desconfianza, que a veces no libro

y tramitando el mal, me siento un bicho.










A los afectados de Adamuz.