jueves, 16 de febrero de 2017

Me pregunto





La educación es un derecho
humano fundamental……



La educación no está como avalista
vital en la gestión de sociedad,
siendo una pena que la urbanidad
carezca de un principio realista

Ahora ya todo es válido, simplista
Para que tanta norma, y falsedad
Si no cumples la regla eres deidad,
o con piedad acatas, legalista

Es el tiempo de oír, ver otro mundo
todos te dan lecciones, son muy cultos.
Ven Telecinco plus; no me confundo

Por eso explico ¡Sí! fue tan inmundo, 
se insultan y se muerden, son adultos,
y el ejemplo, sus pautas ¡Es rotundo!








lunes, 13 de febrero de 2017

Dirty Dancing en Barcelona.


Fenomenal espectáculo visto en el Tívoli de la ciudad de Barcelona. La adaptación de la película Dirty Dancing, teatralizada, de forma genial por el elenco de artistas que componen el equipo creativo, que lo ha escenificado en la ciudad de Barcelona:
Dirigidos por Federico Bellone, y la escritora Eleanor Bergstein. Consiguiendo una puesta en escena, divertida, amena y sugerente, arrancando el aplauso del respetable en varios momentos de la actuación.
Todos recordaremos el film donde se exponía la historia de una muchacha joven que se dejaba seducir por la música, aquel verano cuando no existían ni móviles, ni redes sociales, ni tan siquiera permisos paternos para seguir nuestras voluntades.

En el verano de 1963, la joven de 17 años Frances "Baby" Houseman está a punto de aprender una de las mayores lecciones de la vida, así como un par de cosas sobre baile.
Estando de vacaciones junto con sus padres y hermana mayor en el lujoso hotel Kellerman's en Catskill, New York.
Frances, _ conocida por Baby en la revista. Es nuestra queridísima Amanda Digón.
Muestra muy poco interés en las actividades recreativas del lugar hasta que encuentra una mejor forma de entretenerse cuando descubre por accidente una desenfrenada fiesta llena de música y baile
                    ..
en el área de empleados del hotel.
Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, Baby no podrá esperar ni un segundo para ser parte de ese mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle_, el protagonista de la adaptación. Cristian Sánchez_, el carismático instructor de baile.
Su vida cambiará para siempre en el instante en que Baby se transforme en la compañera de Johnny tanto en el escenario como fuera de él, dos jóvenes de espíritus ferozmente independientes y de mundos distintosque se unirán en lo que será el más desafiante verano de sus vidas.




Fotos y mini vídeo:
Emilio Moreno
reportaje facilitado por
la empresa distribuidora


sábado, 11 de febrero de 2017

Mi película












Ayer tarde,
en mi cine de barrio,
mientras veía mi película...


“Volver a empezar”


Se cortó el fluido,
quedando el salón a oscuras.


El acomodador me ofreció
otra oportunidad gratuita
y comenzar de nuevo con mi historia.


No lo permití.
Es demasiado tarde
para rectificar y,
volver a empezar.





jueves, 9 de febrero de 2017

Viento batiente












Cual viento huracanado desgarra,
me quiebra el alma, sin hacerla añicos.

Tropieza conmigo, como individuo
Acobarda, confunde, incendia,
aparte de mi cabello escaso,
que ¡Sí!  arrebata, lo alborota y
como le da la gana, desgreña

Aire juncoso que a mis entrañas confiesa
tan falso como mis bravatas. Tan necias.
Las deja claras, sin penitencia.
Ventea mi cara sufrida cual banderín
enarbolado y firme mantiene.

Aferrado a mi peldaño, dando la frente,
resisto quizás a mi muerte vencida,
con un desaire rabioso, preñado de
dolencia irreal.


Topando mis ojos con un viento nuevo
cierra mis parpados y mis miedos

Dureza del huracán, hurtando mi alma,
cuando fui que la solté apática,
sin pretender mecerla ni acunarla.
Ahora muy grave el presagio aparece,
mezclado con la borrasca mortecina de pecado.

El tifón me expulsa y daña
sus rachas no me apetecen.
Soporto sus bocanadas atrevidas
sorteando sus ráfagas de pecado hirientes.
Son las que ofrezco irritando, impertinente.

Mi camisa desabrocha,
como lo hace el reflejo,
mostrando mi pecho
con dos gargantas míseras,
tan secas como el afluente
del infierno.
















domingo, 5 de febrero de 2017

Alejandro, amigo




Dedicado a nuestro amigo, reconociéndolo como un valiente y luchador. 
Abnegado, cada día y viendo, la mejoría que toma a medida que las jornadas 
van transcurriendo. Todos contigo. Amigo.

   














Acabó de sufrir al zanjar su confesión.
No lo esperaba ¡Nadie!
Fuimos atravesados por un estilete hiriente.
Sereno, comedido, con voz de candela reveló: 
¡Tengo cáncer!

Está recibiendo sesiones de quimio por su dolencia.
Las resiste como un valiente. ¡Es valeroso!
Petrificado estoy por su relato.
Sin perder el tono, nos mira y nos dice sonriendo
__ ¡No es para tanto!
Los hay que no se quejan y están peor.
De esta salgo. ¡Dios querrá!
Nos advirtió a los inmediatos. Majestuoso.
__ Mejoro cada día, con ese nuevo veneno que me dan.

Agitado estoy, a punto de quebrarme,
de venirme abajo, desgarrado por un sollozo agrio
que sujeto torpe en mi gaznate,
simulando ser mucho más hombre de lo que soy.
Le tiento el hombro, el que tirita soy yo.
Él, me mira y me asevera
__ ¡Me curaré!
He de limpiarme las dos lágrimas
y resistir el resuello convulsivo.

Vehemente, una voz conocida
se escucha desde el otro
extremo de la barra,
anunciando con onda trémula,
¡Vamos a celebrarlo ahora! 
¡Mozo, sírvenos unas copas!

Con el corazón en los labios
Lo mojo con el jugo del vino
¡Por ti Alejandro!










jueves, 2 de febrero de 2017

Sin esperanzas









El vecino del tercero, es un tipo indecente.
trata de forma despectiva a su pareja,
la lesiona y luego va de bueno y cordial.
Me percato ahora que lo pienso de repente,
y sin duda es otro maltratador subliminal.

la joven es tan afable y tan sumisa
que no habla por no ofender, o por el miedo que le adhiere.
Su amigo, es un cobarde disfrazado entre azucenas y sonrisas.

Aparenta ser un cordero y es una fiera extinta.
¿Por qué será que los cielos albergan a los deshonestos?
Esos que parecen, temerosos espantadizos con piel de gallina
y realmente son lobos con guantes de seda fina.

En mi barrio, en la ciudad en el mundo, por doquier
se generan tipejos de intenciones injustas
¿Irá por barrios y, por esquinas?
y la tómbola del destino los adjudica sin parafina

Reacciona chiquilla, no mereces ese rencor
Naciste para vivir una vida, la tuya. ¡La única!
Dios los amamanta y cuando les conoces no lo adivinas.
Reacciona podrías ser mi hija.
Los distribuye en los hogares, donde ellos ni cuidan
y ellas, las indefensas aún aparentan que están divinas

En la planta tres, no hay alegrías, vive un impotente,
un maltratador de gente sencilla que, de puertas para adentro,
es un chacal con uñas sucias y finas.







lunes, 30 de enero de 2017

Viaje letal


Aquellas mujeres empleadas del taller de trabajo de la empresa de manufacturas El Bogo, saldrían de trabajar el viernes a mediodía y tendrían por delante una fiesta agregada, ya que el lunes se había decretado jornada patronal y eso alargaba en veinticuatro horas al fin de semana.

Otro sumando de tiempo añadido más, de festividad y espectáculo, para disfrutarla a lo loco, con o sin novios sin maridos y sin ataduras.

La aventura, la llevaban pensando hacía un par de meses y decidieron por unanimidad de las cuatro hembras, que ellas buscaban excusas para dar en casa si se terciaba y poder aprovechar ese largo fin de semana, sin cortapisas haciendo aquello que más bien tenían prohibido o no tenían costumbre de llevarlo a cabo.

Todas ellas estaban dentro del departamento de alta costura y solían viajar. No todas juntas, por motivos de empresa inherentes, pero sus familias estaban acostumbradas a las ausencias y ese era un detalle que a ellas les ponía fuera de órbita. Ya que cuando transitaban por motivos profesionales por el diverso mundo, iban por separado y, consecuentemente no les llegaba la inspiración o bien, no tenían aquella desvergüenza o capacidad de atrevimiento para deleitarse de aquello que andaban deseando. Concernir y alternar con otros caballeros.



El carnaval estaba a la puerta de la esquina y coincidía justamente con la salida que habían propuesto. Todo era miel sobre hojuelas y alegría para aquellas mentes abiertas y decididas.

Marionette Veliz, se lo había comentado a su pretendiente, un muchacho más bien pintiparado al oso Yogui, de nombre Jason, para que les acompañara en esa aventura fabulosa. Donde vivirían al borde de todo aquello que estaban deseando hacer y disfrutar.

Sin la censura habitual, sin ataduras de reglas, sin comentarios de familiares ni normas establecidas.

Jason, se lo estuvo pensando durante algún tiempo, pero al final le sedujo la idea, de poder compartir con tres mujeres muy diferentes, por edad por gustos por educación, todas compañeras de su amor Marionette.

Cuatro días de libertad, que podían llegar a ser los mejores de su vida, a poco que la imaginación prevaleciera sobre la realidad.

Gladys Goudoi era la mayor de todas, y no siendo una mujer emprendedora, ni demasiado entusiasta de cuarenta años, ya estaba dos veces divorciada y ahora disfrutaba de una nueva etapa con Theodor Barreto, un pianista de jazz quince años más joven, que la estaba enamorando poco a poco y enseñando lo más impropio de la vida. Encauzándola en nuevas ilusiones, de las cuales ella comenzaba a quedarse rezagada.

Cuando se lo propuso a Theodor, este no tuvo más que preguntar dónde irían, cómo y con quien, para darse el piro de la covacha pub donde estaba trabajando, o sea tocando el piano en las noches, para acompañar a la amante y pagadora de sus caprichos.

Lorna Linekers, era la rubia del grupo, la más sexy, la simpática e inhibida de todas, proveniente del seno de una familia sin vínculos estructurados, sin apego, sin lazos y muy independiente y carente de complicidad, que habiendo vivido situaciones límite a lo largo de sus treinta años de existencia, sabía en todo momento por qué dirección tomar, a quien atender y como reaccionar.

En su profesión era de las buenas, una estilista y correctora de tendencias sublime que la empresa valoraba, a tenor de sus contrapartidas y en consecuencia hacer ojos blandos a las normas del exacto cumplimiento de la compañía, en lo que se refiere de donde procedía, de su modo de comportamiento y de sus modales algo exagerados y fuera de tono.

La señorita Linekers, cohabitaba Jefferson Gino, un domador de serpientes en el Circo de la Lumiere de Paris y se veían de vez en cuando, para pasar temporadas allá donde estuvieran. Coincidiendo en esta ocasión que estaba con Lorna desde hacía unos días precisamente disfrutando de su compañía. Ante la decisión de su amada, no habían medias tintas por lo que optó por apuntarse al viaje.

Danielle Frisou, la repasadora y costurera y leader del grupo, era una mujer preciosa y, madura, un poco más joven que su amiga y compañera, Gladys Godoy, pero ambas con el mismo placer en granjearse y relacionarse íntimamente con quien se terciara.

Con una decisión de vivir extraordinaria, además de ser muy simpática, era una mujer muy abierta y muy dada a las relaciones sexuales libres con quien fuese, mirando no ofender a nadie y sin provocar escarnio para los demás.

Su compañero Jerome Tenet, un tipo adaptado a todas las situaciones, a tocarse los cuernos cuando se pasaba la mano por la frente, y un profesional muy serio con un empleo de recaudador de impuestos en la Societe Generale du Comerce de la Republic, que denostaba todas aquellas andanzas que tenía su mujer y que aguantaba por amor y por no querer repartir con ella una media fortuna que había hecho en su estancia de muchos lustros en las Guayanas Francesas de América.



Todo estaba dispuesto y aquel viernes de mañana, aquellas damas en el taller de compostura, hablaban entre todas de cómo sería la noche del carnaval, si se disfrazarían o se llevarían en el viaje la variedad de vestidos que a ellas les era fácil conseguir y de los atuendos naturales que disponían.

Ya no por su situación de fácil consecución, si no por el trasiego que comporta todo ese jaleo, de vestir demasiado pomposo. Todo era comentario amigable para que las horas cruzaran el final de la jornada, sin dejar de pensar que había llegado el día de partida que, todos se encontrarían en la Maison du Cognac en el Boulevard Green de Limoges. Ciudad de residencia de casi todos ellos.

La única falla en el viaje era que el recaudador de impuestos Jerome Tenet, no viajaría por el habitual desacuerdo que existía entre él y su compañera la afectuosa y calenturienta Danielle.

Gino se había encargado de alquilar un vehículo de ocho plazas para salir de la ciudad y comenzar a buscarse la vida por el mundo. Llevaban destino a embarcar en el Charles de Gaulle, aeropuerto de Paris, hacia la Toscana Italiana, por lo que el viaje desde Limoges hasta Paris lo harían en aquel Citroën grandioso y comodísimo que se habían agenciado.



Los emprendedores amigos estaban todos en la Maison tomando refrescos y comiendo alguna cosa antes de emprender el festejado viaje, camino hacia la capital de la república y con el deseo de pasar unos días de maravilla en todos los aspectos y sin trabas ni prohibiciones, dado a lo que les era y portaba su carácter.

Todos ellos ansiosos de probar situaciones y relaciones sin perturbaciones emocionales y consumiendo tanto sexo y estupefacientes diferentes como pudieran imaginar y como lograran aguantar aquellos cuerpos rebosantes de salud y felicidad. Dadas sus capacidades y sus niveles sensuales a tope y sin frenos.



Se habían hecho las presentaciones y todos estaban alegres, más que eso exuberantes, tanto que el primero que tomó el volante fue Gino precisamente el que había reservado el vehículo, sentándose su novia Lorna en la parte trasera del microbús, entre el compañero de Gladys, el amigo Theodor y Jason, en los asientos traseros frente a estos viajaba, Danielle Frisou junto a Marina y Gladys en la parte delantera acompañando a Gino y haciéndole masajes en la espalda, y en el bajo vientre, para que fuera relajado, engrasado, empalmado y feliz.

Al poco ya no se escuchaba más que las respiraciones fuertes de los pechos que exprimían y exhalaban sensaciones brutales y desconocidas, aquellos seres se habían adelantado al disfrute ya; en el propio trayecto, cuando la precaución y el cuidado se debían llevar más a raja de tabla.

En aquel microbús el desacato imperaba y todo era casi una confusión inguinal de tocamientos y de flacura



Habían salido hacia un buen trecho y estaban a punto de llegar al parque natural de: Loira – Anjou.

Una vez habían atravesado la ciudad de Poitiers, sin precaución y sin el cuidado que se ha de llevar en estos desplazamientos rurales, les vino el accidente.

Al ir a cruzar por un paso a nivel poco frecuentado y bastante señalizado, desde dos kilómetros atrás, al no llevar la concentración debida a la hora de traspasarlo, fueron arrollados por un tren que pasaba a una velocidad de crucero, montando un grave accidente y teniendo repercusiones graves.

El tren partió aquella auto caravana en dos trozos dejando esparcidos según que cuerpos, destrozados en distancias bastante alejadas las unas de otras. Amén del descarrilamiento del convoy con ni se sabe aún con certeza la  cantidad de accidentados de la propia colisión.

Las autoridades y los sanitarios no tardaron en llegar a recoger aquel amasijo de hierros retorcidos y cuerpos seccionados.

La única superviviente del grupo fue Gladys que es la que iba delante con el conductor Gino, haciéndole masajes y es la que fue desprendida por la fuerte colisión hacia adelante, traspasando las vías, y arrancando hasta el propio cinturón de seguridad que la ataba al asiento.

El conductor Jefferson Gino, el amansador de serpientes del Circo quedó descuartizado por la propia cincha de seguridad y los segmentos metálicos que le seccionaron el cuello y por los trozos de acristalamiento de la parte delantera, salvando con su muerte a la propia Gladys, que quedó parapetada por quien sabe que objeto y fue lanzada por la parte delantera del Citroën hacia adelante.

El resto de amigos pasajeros al ser pisados por el tren de las ruedas del convoy, murieron en el acto, quedando sus cuerpos rotos, completamente seccionados deshojados, maltrechos y descuartizados.



Gladys Godoy, jamás podrá volver a trabajar en la empresa El Bogo, y menos desarrollar el empleo que poseía, ha quedado parapléjica desde cintura para abajo, se recupera en el hospital general de la ciudad de Poitiers, ayudada por los agasajos y las caricias amorosas del recaudador de impuestos, Jerome Tenet, 




                                    

sábado, 28 de enero de 2017

Néctares que arruinan



Entraron los dos compañeros en el bar. Una pequeña barrita que existe desde hace muchos años en aquella estación del ferrocarril, donde se sirven para los viajeros toda clase de licores, infusiones y café en todas sus modalidades.
Era una mañana del mes de enero, para ellos debía comenzar la jornada de trabajo a las seis, por lo que habían llegado con suficiente margen de tiempo.
El reloj de la cantina marcaba las cinco y doce minutos de la madrugada. Ambos esperaban su tren tranvía, el famoso L8, el que viene de la Cope, para dirigirse como cada mañana al taller mecánico donde trabajaban.

Era muy temprano para poder pensar con naturalidad. Se apostaron en la barra a tomar un café bien caliente y como no, algo más duro, algo que les hiciera renacer de aquel despertar mañanero de martes, algo que les rascara la laringe y el esófago al descender camino del buche. Dado el estado de helor que tenían aquellos cuerpos recién sacados de las sábanas de su catre.
Llovía desenfrenadamente y tras los cristales de la cafetería se veía el alumbrar de los relámpagos que, a lo lejos destellaban mandando sus centellas quien sabe dónde y, recogiendo al poco tiempo, el sonido del continuado trueno que repicaba en sus cabezas, anunciando que la jornada de trabajo iba a ser de las húmedas, desangeladas y asquerosas.
Antonio estaba pasando por unos momentos de desconcierto matrimonial, de suma importancia que le llevaban además loco por cómo iba a quedar el asunto de la custodia de los pequeños y Fernando era un hombre feliz con lo que la vida le propusiera, sin demasiados esfuerzos y sin aventuras que comportaran arrestos añadidos.

El barman les sirvió los dos cortados "carajillos", que es la suma del café con la leche hirviendo y un buen chorro de aguardiente, que deglutieron en un par de tragos largos, haciéndose añicos el gollete por el arrebato que deja el mejunje en la irrupción de sufrir su circulación hacia el bandullo.
De tiempo iban perfectos, además el ferrocarril no llegaba al peaje hasta dentro de diecinueve minutos.
Conversaban poco, las horas tempranas cuasi de madrugada, no eran para airear sus impresiones y menos aún por no tener despiertas las neuronas suficientes como para entenderse entre los dos, por lo que Antonio, para hacer tiempo y por el capricho diario de la costumbre pidió por señas, una copa de brandy, que el asistente entendió con el gesto mostrado por el parroquiano.
Sin equivocarse el dependiente marcó a lo lejos con el índice de su mano derecha, la etiqueta del licor que le encantaba al cliente.

Manifestando con seguridad una distintiva marca que relucía de entre las demás y por aquel “toro bravío enamorado de la luna” que lleva como divisa el afamado néctar.
El despachador de la barra, se acercó a la estantería donde estaban situadas las bebidas, tomando en su mano la botella del acuñado Magno y mirando con cara de acertar al ínclito Antonio Vidal, que le seguía atentamente sin perder detalle, daba la conformidad y aprobación para que se lo sirviera de inmediato.
Un coñac que, dentro de los licores duros, era muy afamado desde hacía décadas, por el tronío de las bodegas de donde procedía y porque era el preciado de los curtidos bebedores no casuales y, además por estar a la altura de muchas bocas viciosas en todas las barritas de las esquinas. Por su cuerpo bouquet, por su enjundia y por el porcentaje de alcohol que infringía a todo aquel que lo gustaba.
Fernando por no ser menos, aunque estaba menos habituado a beber, pidió otra de lo mismo, con lo cual el dependiente sirvió a la vez los dos tragos completos a sus asiduos en aquella jornada.
La parrafada entre ambos parece que comenzaba a darse algo más ligera y suelta, ambos apuraban un par de cigarrillos de la marca Marlboro de importación, que Fernando había comprado en la noche anterior a un revendedor de su barriada, que se dedica al estraperlo y siempre le guarda tabaco del que, reconoce como autentico.

El ambiente en el lugar era de permisividad abierta en todo, dado los tiempos que corrían y porque entonces las prohibiciones estaban poco controladas a nivel de las conciencias y de las autoridades rancias del tiempo.
Antonio probó del caldo que le habían colocado en la copa y de pronto llamó al camarero, con un genio miserable.
__ Oye tío, sin faltarte__ ¿Quieres decir que esto es Magno? Porque lo que me has servido es un caldo de gallina rebajado con agua__ apostilló voceando Antonio
__ Ni es siquiera brandy de verdad__. De un trago acabó su copa frente al camarero antes de que pudiera decir algo el muchacho y en cuanto dejó la copa vacía sobre el mármol de la barra, alzó la voz para quejarse amargamente__. ¡Esto no es Magno! Vosotros rellenáis las botellas con la jeringa por las noches y no me la vas a dar tú a mí.
El dependiente sin saber que formular, le expuso que las botellas están todas a la vista del público y él solo sirve la substancia según van solicitando los clientes, por lo que no se excitara__ le dijo al malhumorado Antonio__ y creyera lo que le decía por ceñirse a la verdad.
Antonio miró a Fernando que se había mojado los labios de su copa y trataba de establecer un símil, con alguna bebida virtuosa de sabor al coñac solicitado.
Cuando intentaba responder a la pregunta hecha por Antonio, este con un respingo le quitó la copa que ya estaba situada en el mármol frente a Fernando, después de haber probado el brandy y en un arranque alcohólico dijo, a la vez que tomaba la taza de su compañero __ ¡Esto no es magno, a ver la tuya!
Antonio cogió en una jugada habilidosa la copa de coñac de Fernando y de una bocanada se la tragó sin más.

Dejando la copita vacía de su amigo, frente a su pecho, a la altura de él, sin dejar de chillar, ahora mucho más acaloradamente y de forma insultante hacia el joven servidor de la barra.
__ ¡Esto es un robo! Nos ha dado licor de garrafa, dirigiéndose a Fernando, para que lo apoyara en lo que exigía y acto seguido llamó al camarero de forma soez
__ ¡Oye tú, ven para aquí, prenda!
__ Usted dirá señor Vidal, que más desea.
__ Déjate de señor mandangas y ostias. Esto que nos has puesto en la copa, no es Magno, y además es un destilado de vasija. No me engañes, que conozco los sabores mejor que nadie, de aquí a Roma.
__ Le digo que es imposible, ¡señor!, nosotros no tenemos jeringas de embutir líquido, ni saturamos las botellas con un embudo pequeño, las garrafas que tenemos de bebidas virtuosas, no son para la implementación de las ampollas vacías, eso se lo inventa usted.
__ Y como sabes cojonazo, que los botellones se rellenan con la tradicional jeringuilla y se adaptan al vidrio con los embudos azules, por algo lo sabrás tu mozalbete de los cojones__. Aulló con voz de borracho el amigo Antonio.

El muchacho se quedó helado sin saber que decir, ni a santo de qué, venían aquellas maneras tan maleducadas de comportarse, por lo que y para suavizar a las fieras, el propio servidor les invitó de nuevo a dos vasos que dejó rebosantes hasta el mismísimo borde de la jícara.
Vidal no protestó y se zumbó su trago en una sacudida, dándole prisa a Fernando para que consumiera la suya propia, que tan solo pudo dar un sorbete y dejarla de nuevo sobre el mármol y a la pregunta de Antonio
__ ¿Qué me dices? Preguntó Antonio ya, con los ojos desorbitados de sus cuencas.
__ ¡¿A que no es Magno?!
Fernando contestó con un gesto de hombros, sin palabras. Mostrando señales de dudas__, mira yo ya no sé qué pensar Vidal__ dijo Fernando__. No lo sé igual llevas razón
Antonio, volvió a tomar la media copa de Fernando y se la engulló nuevamente para volver a saborear el líquido graduado.
Una vez saboreó aferruzadamente el sabor que le dejó aquel caldo en su paladar. Volvió a vocear diciendo__: ¡Esto no es Magno!
¡Coño! ¡Sabré yo, lo que es el Magno!
Se dirigió esta vez al chico con tranquilidad y le comunicó __ Esto es un robo, joder__ Dile a tu jefe que salga de inmediato, que os voy a poner a cuatro patas.

No tardó en aparecer Mingo, sin necesidad que el muchacho fuera en su busca.
El avalador de la bodeguilla, se acercó a la altura de Antonio Vidal, con una botella, sin desflorar, autentica de coñac para descorcharla delante de los dos amigos diciendo en forma de apaciguar los ánimos
__ Vamos a ver, qué opinas ahora del resultante de esta botella, que todavía está caliente del embalaje que portaba y que voy a descorchar frente a vosotros, que me habéis resultado como brillantes “sommeliers” del barrio.
Les sirvió de nuevo en tercios distintos, el caldo procedente del recipiente que acababa de destapar, ofreciéndola a aquellos clientes dos traguitos bien colmados del fabuloso y magnifico brandy de Magno.
__ ¡Qué tal Antonio! Ahora notas diferencia de bouquet o ya no distingues__ preguntó Mingo el jefe del chiribitil.
__ ¡Esto si se puede llamar Magno! Porque es el auténtico coñac. Lo que nos has servido antes era de garrafa y tú lo sabes.
Fernando probó de un sorbo, para que nadie volviera a tomarse su tercio y notó que aquel caldo, no era precisamente tan flojo como el que les habían servido anteriormente.

Sin tampoco poder discernir, cuál era el verdadero y cual falso.
__ ¿Qué tal? __ preguntó Vidal a Fernando. Notas la diferencia ¿verdad?
__ ¡Sí Claro! Llevabas razón __ contestó con cara de dudas Fernando, mirando al dueño del cuchitril, que este escondía su jeta, al haber sido descubierto.

Dime que te debo__ pidió la cuenta Vidal, para abonar su consumición y la de Fernando.

__ ¡No le cobres! __ dijo Mario al dependiente_ Es una invitación de parte de la casa, para que nunca vuelvas a dudar de lo autentico.







viernes, 27 de enero de 2017

Homenaje a Joan Rodó en el Teatro Cal Ninyo





El pasado día 25 de enero del año presente, 2017. Se celebró en las instalaciones del Teatro Cal Ninyo un homenaje sentido, hacia un amigo. Joan Rodó
Un artista grande como pocos y reconocido en muchísimos lugares. Premiado en distintos Certámenes de España y de fuera de nuestras fronteras por sus pinceles perfeccionistas y sus obras maestras que sumado a sus poemas entrañables, de vivencias duras y concisas plasmaba en los libretos con una elegancia suprema.
Tanto en su persona, como en su obra, dejaba entrever parte de sus interioridades y de sus anhelos, segregándolos hacia sus seguidores por medio de sus obras pictóricas, como sus contenidos literarios. Persona, que dentro de su  gran capacidad, era amigable y dadivoso
Un hombre con un carácter muy difícil, más que eso complicado, para el que no le conocía profundamente, sin embargo para aquellos que supimos entenderlo, escucharlo y porque no decirlo en ciertos momentos soportarlo, era un gran dialogador, un perfecto caballero, un resignado discutidor y un partenaire de los que pocos le hacía sombra. Un Crack actual.
En ciertos momentos era beligerante, por no dejarse doblegar por las falsedades del mundo que le rodeaba, (que en el círculo artístico, hay mucha envidia y mucha mala fe), aunque se oculte y se disimule.





Siempre decía su verdad en la cara, gustara a quien gustara. Por ello, también tenía detractores que son los que ahora en el momento de su homenaje quieren pasar por entrañables y amigos del alma. Dándose golpes de pena en el pecho, por el dolor que dicen sienten_ si Joan levantara la cabeza, iban a ir finos, (a estos todos les conocemos).
Un caballero que se mostraba como era de natural, sin engaños, sin incertidumbres y sin ambages. Sencillo, locuaz y a momentos displicente, así fuera por las vivencias que había tenido que soportar durante su juventud en la guerra y en los campos de presos políticos, donde estuvo recluido por sus creencias y convicciones.
Grandeza que tenía, y que se mostraba sin necesidad de ingentes esfuerzos, que transportaba por posesión desde su nacimiento y por el arte que le desbordaba, en todos los terrenos en los que él participaba con su carácter posesivo.  

  



En el Teatro, se juntaron los que le querían, pero tampoco estaban todos. Encontré a faltar a grandes personas que junto con él, habían vivido momentos de lujo, colegas que les hubiese encantado estar allí en su homenaje. Antonio Morales Chicanita, Manuel Olivas, Paquita Roldós, Pepa Nieto, Bravo, Fernández, y tantos otros, pero que la poca organización que se llevó a término, esquilmó a muchos artistas que de haberlo sabido, hubiesen estado.
¡Sin dudar!
Otros, los menos se refugiaron con la excusa y para aprovechar el escenario_ que siempre hace brillar, o eso pretenden aquellos que no poseen estrella_ y presumieron, con su coyuntura sabida_ aunque no imaginaban que se les vio el plumero. 
¡Seamos serios!


La profesora Merçè Falcó, profesora del Taller de Poesía de la Gent Gran,
recitó uno tantos poemas del homenajeado, en su honor



Los poetas fueron desfilando, uno tras otro y cada cual daba lo mejor de si. Regalándole al artista su recuerdo, recitando poemas de su pluma, con voz de amigo, en un momento que él descansa bajo los cipreses verdosos de las estepas del campo santo, bajo el cielo plomizo y gris tan conocido por él mismo y pintado infinidad de veces


El amigo Diego Garnica, con su impronta y su gran admiración por Joan Rodó
cantó una de sus mejores piezas a capela. ¡Bien por Diego!


El amigo Diego Garnica, interpretó mirando al cielo, su canción una de las que quizás más le gustan al cantor, que dedicada con ese fervor de amistad y de recuerdo, le llegó con seguridad hasta dónde se halla el propio Joan Rodo.
El público asistente, con un decoro extraordinario aplaudió todas las intervenciones y supo encontrar y valorar el arrojo de los actuantes ante la poca preparación que demostraron los responsables del acto.
La falta de calidad de las imágenes, fue debida a la poca luz ambiental que le dieron los técnicos de sonido y de iluminación, quizás no tuvieron un buen día en su labor, dada la poca ambientación que encontramos los que allí pretendíamos ver y oír el espectáculo, con la sencillez que habitualmente tiene el teatro y que suelen ofrecer al público asistente.

Joan Rodó, D.E.P





E.Moreno
Textos e imagenes






miércoles, 25 de enero de 2017

Este jovencito está "piripi"







Joel había caído al vacío. Jugando con sus hermanos, que hacían chiquillerías y salvajadas desde la ventana de su departamento al jardín comunal y reservado.
Un primer piso principal que da al patio de recreo de la urbanización Los Colonos Millonarios, residencia de gentes con posibles de la ciudad.
En su caída desde la primera planta, desde una altura de quince metros, fue tropezando con el ramaje de las grandes arboledas araucarias que allí están hincadas y responsables de que el muchacho no quedara frito en la acera, con su vertiginoso desplome.
En su estrella; dicen los que le vieron__: por suerte, no se ha roto la crisma, ni ha perdido el conocimiento.
Nada le ocurrió al tremendo Joel, ni siquiera lleva sangre en el rostro, solo un mareo pronunciado que le hace dar tumbos de izquierda a derechas y caerse repetidamente al suelo. Al pobre no se le entiende lo que habla, la lengua no le conjuga con el cerebro y corren las alarmas para que atiendan cuanto antes al zagalillo, que necesita asistencia.
Como es lógico se lo han llevado las enfermeras de la propia residencia domiciliaria, con premura y por seguridad al Hospital Central de la Comarca, a que le hagan unos ensayos y comprueben la salud del chiquillo de cinco años, que además según parece es muy travieso. Más que eso, llega incluso a ser mal educado y consentido.
Han avisado a la mamá, que está en la Sala de Belleza, en el mismo complejo perteneciente a la propia urbanización, tomando una sesión de rayos uva, que le está dejando una piel de artista hollywoodiense y a su papá que está muy preocupado viniendo a todo gas desde el campo de golf de la Patraña Postiza, a unos cuarenta kilómetros de distancia.
Al llegar al centro hospitalario, lo atienden con urgencia los doctores y le preguntan a la nurse de los niños, la señorita Xiomara Paciguave__, como había caído aquella criatura desde semejante altura, sin que nadie hubiera evitado tal fechoría.
__ Doctor, ni lo sé, yo andaba haciendo las tareas de la casa y ellos jugueteaban en la cocina, saltando y riendo, como suelen hacer normalmente, después de llegar de la escuela y antes de hacer sus deberes.
El doctor, volvió a revisar el estado de Joel, y contusiones si tenía, pero lo que le había llevado a caerse desde las alturas, era el nivel de alcoholemia en sangre que presentaba, una borrachera acusada y refulgente, que llevaba aquel mequetrefe.
__ Oiga usted señorita__ preguntó el doctor, queriendo averiguar algo de aquella fatalidad__ el niño está achispado, como es que se encuentra en este estado de embriaguez__ siguió argumentando el médico esperando una respuesta convincente, cuando entraba la madre por la puerta de aquella sala, con un color fuliginoso postizo y a medio peinar. La que apercibió la pregunta que le hacía el doctor a la empleada del hogar Xiomara Paciguave, en tono acusativo.
El licenciado, sin dejar que la recién llegada abriera la boca, siguió vapuleando de forma verbal a quien era hasta esos instantes la responsable de aquel jovencito accidentado.
__ ¿Suelen beber estos niños? ¿No tienen control?, ¿viven sin la mirada de padres responsables?, ¿de sus mayores?, ¿o es que, los padres pasan de ellos y ni se preocupan de educación, higiene y urbanidad?
Se hizo un silencio muy tenso tras tanta pregunta inquisitiva, muy corto y muy punzante, cuando a la señora del color de la mojama, se le subieron los efluvios dictatoriales a la garganta y tocando en el brazo a la asistenta, le requirió con un ademán__. Deja Xiomara que responda yo, dijo muy malhumorada la mamá, acercándose a la cama de su hijo mientras intentaba dar explicaciones al galeno.
__ Borracho, no puede ser, no tenga esa poca vergüenza ¡doctor! __ Respondió la mamá enfurecida y casi ofendida. Ustedes ahora en todo momento ven maltrato paterno, cuando nosotros__ puntualizó__ Mi marido y yo, tenemos un exquisito trato con nuestros hijos, a los que procuramos darles todos los caprichos ¡Con todos ellos! __ acabó la perorata esperando una nueva incursión del especialista.
__ Entonces pregúntele al nene, ¡Señora! _ Irritado el médico contestó a la agraviada belleza de manual con cajas destempladas y sin el menor miramiento.
La madre se acercó a la cuna hospitalaria, donde estaba recostado el muchachito y le preguntó no sin cariño y haciendo que aquella fierecilla, se pusiera aún más en guardia.

__ ¿Joel, que has hecho? ¿Verdad que tu solo bebes lechecita, zumo y agua? Dile a este médico desconfiado, lo que has bebido y aquello que siempre dice papá sobre las bebidas.
El chiquillo, mirando a uno y a otra, y casi perdiendo el mundo de vista, por el gran golpe que se había llevado y por la majestuosa moña que soportaba, les dijo a los dos__: Es caquita pura__. Eso dice mi papá, pero él muchas veces, bebe de esa caquita con frecuencia y en todo momento.
A mi mamá también le gusta la caquita con cola, y en otras se echa zumo de limón.
El doctor volvió a inquirir en el chico, y le formuló la misma pregunta de otro modo que el crío pudiera contestar sin complicaciones__ Has bebido hoy un poco de esa bebida Joel, o es que tu solito sabes tomar de ese botellín sin que nadie te vea.
El niño fuera de sí contestó sin el más mínimo impedimento dejando a todos los allí presentes de una pieza.

__ Hoy como ayer, nadie me ha dado caquita. Nunca me la dan, y todos ellos siguen bebiéndola de las botellas del armario del salón. Yo esas no las toco porque la puerta está cerrada con llave, para que la pinche Xiomara, no se las beba, pero justo sobre la mesa de la cocina, hay un porrón que papá lo usa siempre y a cada momento como si fuera despistado, se acerca y se deja caer el chorrillo sobre el labio y se lo traga, levanta el brazo muy arriba y se ve como el caño que sale del botijo, le cae dentro de la boca.
Se relame, y cuando acaba de beber se limpia los labios con un papel de esos del rollo de las servilletas, y se echa en la garganta de un gas que se llama spray, __que me dijo era para oler bien__ y se marcha sin que le vean; que sale de la zona de los fogones.
Lo llena cada vez que se acaba y siempre está justo al lado de las vinajeras esperando que llegue quien tenga ganas de beber caquita__ prosiguió farfullando su explicación, bajo los efectos de la moña que llevaba__. Yo no sé beber a chorrillos como mi papá, pero cada vez que paso por el sitio me amorro al pitorro fino del porrón y chupo buenos tragos. Me gusta mucho y cada día yo y mis hermanos, tomamos unos sorbetes de esa caquita, que a todo el mundo le agrada.
El doctor, lo bajó de la camilla y lo puso en pie, verificando que el muchachito llevaba una descomposición etílica de mucho cuidado, dejándolo para que se lo llevaran a planta y seguir haciéndole los respectivos análisis y suministrarle el debido antídoto.