martes, 31 de marzo de 2026

Los márgenes del silencio.

 


Emilio Moreno.


Sosiego en la penumbra de mi noche

Silencio de mi parte hacia vosotros

Mutismos desde el alma a desencuentros

Evidenciando gran deseo y derroche

 

Dejadme en paz por mi Dios

que ilumina este recinto…

¡Os lo pido por favor!

Disminuir el marchamo

con vuestros marbetes píos,

pudiendo asir el precinto

del silencioso candor…

de un mutismo que proclamo.

 

Tanto os cuesta comprender

que no sigo vuestra vía

prefiriendo suponer

por qué el silencio extravía…

mi fase de pretender,

estar en paz cada día

sin penuria en imponer…

ni pensar que suponía.

 

Mi silencio es importante

necesario para amar…

Útil para concentrarme

obligado sin dudar.

Lo concibo en convocar

escritos y adversidades

quimeras a prohijar

y mutismos respetables

 

Desde mi orilla, taciturno…

te veo sin camisón

notando tu piel rosada

derrochando sensación,

como si fuera un Saturno…

El rey de la sumisión

que creó, verso diurno

con su tono y diapasón.

 

Para esa hora anunciada

la que propongo en nocturno,

disfrutando de la unción

de ese tu cuerpo; montuno…

salvaje y también urbano

tendido en lecho inflamada

por una unión de perturbo

en silencio, y tan ansiada.

 

Mudo, sin decir palabra

con sigilo, y en silencio

sin gesto tú; empapada…

Con el sudor de la calma

por tu descaro emboscada

con atisbo persuasiva…

Anhelando otro episodio

en el silencio de estancia

 

Rompe el silencio y ataca

aquí te espera mi ansia…

¡Aquí en esta Semana!

Que dicen… que es muy Santa

en la que se peca mucho

debajo de las sotanas

y procesiones ruidosas

rompiendo silencios granas.

 

No te quedes con las ganas

de hacer más ruido que nunca

soltando silencios vanos

y que tus gestos irrumpan…

Hiriendo el corto silencio,

ese que usas, muy denso…

En instantes que no encumbran

y que en silencio se pudran-


 

Quietud en el silencio de mi norma,

mutismo por las partes que me tocan…

Sigilos desde el ánimo dislocan

mis márgenes no valen. ¡Me conforma!

 

Dice el refrán;

Me guardarás un secreto amigo;

Mejor me lo guardas… Si no te lo digo.


Emilio Moreno



 


domingo, 29 de marzo de 2026

Sueño sin sueños...

 









 


Se durmió en sus brazos,
con perfume albo
al notar su aliento
de su boca ancha
de granados labios
que perfuma el rumbo
de un descanso tibio
 
Sueño que repara
descanso perdido,
cómo se prepara
y aun así persigo
cansancio aferrado.
es el que traslada
del cual soy mendigo.
 
Aromatizado,
con flor de laureles
que al poco sumieron
en quimera verde
la que procuraba
con perfume inerte…
engañar su ensueño.
 
Acaricia entera
sobre piel dormida
con su mano extensa
sobre el pecho y vientre.
Que agasaja llena
un dormir celeste…
Sacio de ilusiones.
 
Mis ojos se cierran
aún y sin quererlo,
por miedo al futuro.
Casi sin creerlo
y en caso contrario
imposible hacerlo.
Llegaré al averno.
 
Procuro sincero
mostrar mis afectos…
poco lo consigo
porque no lo invento.
Sensaciones mías
dichas sin pretextos
y así lo relato
templado y sereno.



 
Emilio Moreno, en
restaurante Angeleta
Valderrobres


sábado, 28 de marzo de 2026

Ambientes

 


 

 

De buenas a primeras; recuerdo…

Y tanto que recuerdo. ¡Sin peros…!

En ti, en aquel, en ella y más…

Cómo olvidar lo que fue mi día.

Se diría que el tiempo se escapa,

que la vida ingrata, se detiene

Sin exigir más explicaciones,

Cuando llega ese instante final.

Precipitando tantos vaivenes

alguno de ellos desagradables.

 

   

A que dedicas tu tiempo — preguntó el amigo Serafín a su colega Tancredo—, que normalmente debía soportar sus quejas desmesuradas.

Lamentos que no eran frecuentes entre ellos, sin embargo, aquella mañana mientras paseaban por el linde del río, se dio aquella contestación tan fuera de tono, antes de pararse en el kiosco y adquirir la prensa deportiva.

— Si quieres que te diga la verdad, ni yo mismo lo sé. —repuso Tancredo, en malos modos y con acritud. Demostrando sin quererlo, ser el más desalmado de los dos, dejando entrever su mínimo control.

Un silencio prolongado invadió aquella conversación que normalmente mantenían sin perder una serenidad establecida.

— No me hagas caso y perdona mi salida de tono. Adujo Tancredo.

Después de quedarse ambos observándose y comprendiendo que estaban faltos de alegría y de motivos para poseer la felicidad.

 

 

En otro punto de la geografía, y a la misma hora. Bastante más al este. Entre el norte y el mar, no demasiado alejado de la vertiente del Ebro, se reunían en el punto acostumbrado con Desideria, después de su llegada a la zona y encontrarse con un descanso que buscaban, por otra parte, merecido. —que tal has pasado el invierno —preguntó Hortensia a Rosaura. Esperando que llegara Desideria de un asunto inaplazable que tenía. Que no era otro que el adulterio que mantenía con Pascual, marido y esposo de Hortensia.

 

En el apartamento de la playa, aprovechando aquellas fechas y sin pensar en absolutamente nada más, sabiendo que del total de los amigos que se reunían a menudo, faltaban más de la mitad. Los que no habían muerto, estaban desunidos, o emancipados.

Fue entonces cuando se instalaban Ramón y su novia Graciela, en la citada residencia. La que recordaba en aquel instante a Tomás y pensaba en sus adentros— ya no está. —El muy cabrón se enrolló con la colombiana Meritén, la de las tetas saltonas, aprovechando el disgusto de soportar el engaño de Luisa su mujer con su jefe. Además, sus hijas no le paraban cuentas por los entresijos y líos ya que todas ellas se han divorciado de sus maridos. —Los han cambiado por dos chavales más jóvenes—seguía elucubrando Graciela.

De Luisa la adúltera, no sabemos nada más y de Tomás y Meritén sabían que disfrutaban en Benidorm, como dos enamorados. —Eso fingía Meritén—que la muy pícara le ha olido el número secreto de su tarjeta de crédito y se lo pasa pipa en el cajero de la esquina.

 

Mirando atrás; noto tanta ausencia

Sí… sé lo que me vas a decir…

Que ésa es la vida, y sí… ¡Se escurre!

Entre deseos e inclinaciones,

pensando en aquello que fallamos…

Dejando de hacer y sin decir,

detalles que mueren con nosotros…

deseos íntimos que ocultamos

sin saber el resultado dado.

Ocultos sin más… por conveniencia



autor del pensar:






 


viernes, 20 de marzo de 2026

Desconcierto...

 







 


Imposible discutir

hoy no me siento capaz

por lo menos resistir

y sin duda un lenguaraz

donde no debo insistir

notándome muy asaz…

Sin querer repercutir

en ese adverbio sagaz

que significa bastante…

Sin ser nada coloquial

por culto y edificante.

 

Es un delito mentir…

y del todo ineficaz

sí encima, si al disentir

te mientes tan contumaz.

Es modo de sucumbir

porque tú mismo te ensañas

deberías prescindir

por no ser muy suspicaz

y amante de las patrañas,

sin quitarte tu disfraz

porque tú mismo te engañas.


Sin duda me arrepentí

por el modo tan fugaz

de olvidar con frenesí

encima de aquel tapiz

la llamada inteligencia

aunque ahora artificial.

Que ensalzan como vivaz

y del todo carmesí

resolviendo muy tenaz

temas de gran consecuencia

y etiqueta de secuaz



autor: Emilio Moreno.



 

 

 

 

 

 


martes, 17 de marzo de 2026

Cuesta abajo y sin frenos...

 












Que deriva tomará la vida

con tantos inocentes que sufren,

después de tanta beligerancia

habida en el mundo sin el freno.

Existirá alguien competente…

que siendo humilde y real, exija

y ponga paz; cordura sin más.

 

No hace demasiado tiempo atrás

Veía; o creía en la sensatez,

y salvando tantas injusticias

que se dan a diario en el mundo

al final de ese fin y por fin

prevalecería la prudencia.

 

Pues craso error que lo tuve y tengo, —dijo Matías—. Al ver que en su pueblo seguían cayendo bombas de países que no hace tantos años, eran amigos. Más que eso; hermanos.

Produciendo entre ellos, desde hace pocas fechas la muerte entre vecinos, amigos y familiares, y destrucción de edificios. Dejando la ciudad donde vivían en un completo campo de agramante.

En una palabra sembrando la muerte.

 

Nada parece normal

hemos perdido los modos

y ya, no hablo de las formas.

porque no existen

y no se usan…

y no queremos…

y nos gastamos

en pequeñeces.

 

Aunque después algunos desaprensivos, sacaran pecho diciendo que han sido los creadores de la paz, después de no haber intentado evitar la guerra.











autor del pensamiento:

jueves, 12 de marzo de 2026

Desde que naces: está.

 







 



Sin pensarlo ni entenderlo

se encontró en el hospital,

por un suceso doméstico

que no era habitual.

Sucedió sin comprenderlo

en un desplome brutal,

dando en el suelo sus huesos

y su contusión craneal.

 

La reacción; no pudo verlo

fue rápida y no venial

el golpazo fue aséptico

por movimiento anormal.

Exceso sin proponerlo

casi rompe el costillar.

La sangre caía a chorro

teniéndolo que abortar.

 

Como no lleves cuidado

un susto nos vas a dar

le decía al remilgado

aquella voz de verdad,

porque encima aquel dañado

pretendía justificar.

Esa caída fulgente

desde encima el pedestal.

 

La voz seguía anunciando

con toda solemnidad

lo que pudo haber pasado

por mera simplicidad,  

y lo malo, no es que sea

una broma por demás.

Te juegas la vida y rancho

por esa comodidad

al no seguir al dedillo

normas de seguridad. 

 

Habrá que hacerle un escáner

y después ya; suturar.

No vaya a ser que se escape…

la esencia del además.

Colocaremos las grapas

para poder trepanar

el cuero del cabelludo

y ya se pueda peinar.

 

Le duele a usted la cabeza:

indagó el facultativo

que era doctor especial,

y un tanto especulativo

buscando toda verdad.

Mirándose a su paciente

que de forma primordial

escuchaba consecuente

un dictamen sustancial.

 

El destino va marcado

desde que naces está…

y aunque quieras camuflarlo

en el momento será.

Y a pesar de los cuidados

que debemos respetar

cuando te llega la hora

no te vale reemplazar.

 

Mucho se apela al destino

al que asumimos vendrá,

aunque lo creemos lejos

cerquita a nosotros va.

En silencio oscurecido

sin destacar mostrará.

Hasta que llegue la hora

de un retorno sin final...









fecha: 12 de marzo de 2026.
Autor: Emilio Moreno

 


domingo, 8 de marzo de 2026

No tengo la seguridad...

 











Que dirías: Si

Entendieras o supieras

Que te tratan como a un bulto

Sin contar tus opiniones,

porque no eres de ese culto

y con añagazas quieren

camuflar un nuevo insulto…

Piénsalo y luego lo analizas:

 

Que dirías: Si

Nos obviaran como norma

Dejándonos en opaco

sin ilustración ni forma.

Sin indagación; abstracto…

Todo eso está de moda, y…

Todo eso poco importa …

Piénsalo y luego lo analizas:

 

Que dirías: Si

Te faltaran al respeto

de forma y modo indecente,

como si fueras un lerdo…

que no fuera impertinente,

detrás de su rendimiento…

Todo cambia de repente……

Piénsalo y luego lo analizas:

 

Que dirías: Si

Después de mil y un esfuerzo

de madrugar macilento.

Abstenerse de absentismos,

de esos horarios perversos

que dejaban sin aliento.

Siendo empleado y converso…

Piénsalo y luego lo analizas:

 

Que dirías: Si

Vieras que ya no hay efecto,

que notas alejamiento,

que hay un delirio secreto,

yo; miserable me siento

Creo que actúo incorrecto.

Por saberlo finjo y miento…

Piénsalo y luego lo analizas:

 

Que dirías: Si

Has de rezar por concepto.

Sin demostrar falsos gestos

Aunque sirva de pretexto

y fingir tras esos versos.

Aparentar con criterios

Aunque estés, tan y tan lejos…

 

 

No tengas prisa;

ya tendrás tiempo

de analizar, lo de pensar, ha sucedido

al leer.










 

autor: Emilio Moreno.