martes, 23 de noviembre de 2010

El banco de la placita




Anoche: ¡Más bien de madrugada! Soñaba que te despedía, te notaba triste, como nunca te había detectado, tanto que inclusive pensé __que lo estabas pasando mal__ preferí dejarlo, no recabar en tu pena y renovar mi sueño.
A veces es peor __quieres arreglar con gracia una situación__ y lo que haces es empeorar el ambiente.
Me acerqué a la ventana, veía la avenida, las aceras mojadas por la humedad, las luces amarillentas en su emulsión difusa dibujaban un panorama silente y poco acogedor, los arboles ya sin hojas, ladeaban y se mecían debido al viento, las estrellas allí arriba en el firmamento, lucían brillantes y lejanas. Una de ellas, centelleaba como un lucero, tanto que me sedujo con ese resplandor como si una fuerza me absorbiera con tanta fuerza que hizo temblar mi equilibrio sensiblemente.
Por la hora, la vía estaba vacía, ni un alma paseando, todos los portales y ventanas cerradas, con sus luces asfixiadas oteé el despertador digital de la mesilla y leí, un guarismo corto y conciso, las tres y despierto. Volví al tálamo y me arropé, es tiempo inclemente y solo puede regalar algún achaque, si no precisas en resguardarte del relente. Tumbado mientras me llegaba el espejismo, quedé atolondrado con los entresijos de la reflexión. Hasta que por fin…
“Recuerdas el paseo de la rambla; cuando quedábamos para hablar, ¡si claro! ya sé que hace muchos años, tú tenías aquella luz que sin duda ha permanecido
_ ¿y yo? ¡Ay yo! _

Siempre tan escrupuloso, tan expresivo y tan queriendo ser más atrayente.
_Si es que lo fui_ A veces lo dudo, porque al cabo de una vida, cuando haces recuento de vicisitudes, te preguntas tantas cosas, distingues tantas otras, comprendes lo que entonces hubiera sido improbable y recuerdas consejos recibidos y no aceptados.

La esperaba en el paseo y juntos caminaban hasta el banquito de la plaza de la iglesia _Aún parece que te veo, tan alegre y tan guapa_
Ella como lo sabía y en el fondo le encantaba, que todo el mundo participara de su alegría, saludaba a todo el vecindario, hasta el vendedor de helados les iba a increpar para que le comprara el helado de vainilla. _Sin embargo, así es la vida_ Tras aquellos días de felicidad, dónde lo bueno parece no puede durar más allá de lo soñado llegó la primicia del desenlace.


Todo mudó de aires y ambos tomaron vidas diferentes, llegaron los días de las ausencias.
Aquella mañana de domingo llovía tímidamente. __Aquel pluxim, que caía esos días calurosos de verano__

Llevaba puesto un trajecito claro con camisa azulona y recogió el paraguas gris, _aquel anchuroso que tenía para pasear juntos y evitar que ella se mojara_
Los zapatos los llevaba salpicados de gotas, dibujando a modo de lágrimas en el calzado.

Cuando le dijeron que la habían visto huir muy de mañana camino de la playa, no lo entendió pero, cuando llevaba esperándola más de una hora, comprendió, que la noticia era cierta. Lo que nunca supo con certeza, el porqué no tuvo valor para decírselo. Ya nunca volvieron a verse, ni en la rambla, ni en el paseo, ni en ningún sitio.
El tiempo transcurrió y tuvo que despegar para no quedarse firme y oxidado, fueron tiempos de oportunidades competitivas y de logros interesantes, viajó desde la Meca a la Ceca y vivió al minuto, sin más reparo que su propia identidad y salvaguarda. No fijó su residencia muy lejos pero si lo suficientemente para cambiar de aires.
Los amigos jamás apuntaron nada, entre ellos hablaban y comentaban, a él; nunca por respeto decían ni bueno ni regular sobre el tema. Como nunca fue persona timorata ni escindida y siempre presumió de tener arrojo y decencia se valió y jamás dio sensación de ser un desdichado ni un perdulario
Jamás trató de llamarla, de hablar, que le dijera que ocurría; si alguien se había interpuesto entre ambos, nunca quiso saber más allá de lo que le permitía su orgullo y su genio. Les fue ganando la distancia y un día se enteró que se casaba y con el paso de los años, olvidó.
No había vuelto a sentarse en aquel banquito de la plaza, _ ya es de otro material más moderno, pero ocupa el mismo lugar, el mismo sentido_
La misma orientación, hacia el este, mirando al mar. Hace pocas fechas lo volvió a ocupar después de un sinfín de años sin apostarse en él, con la excusa de leer la prensa a la vez que tomaba el sol.
Los domingos por la mañana, aquel paseo lo recorren otros jóvenes, de otro relevo, sin embargo las costumbres y las tendencias jamás cambian y suelen repetirse estirpe tras estirpe.
Odón; el vendedor de helados, ya con mucha edad y con sus achaques físicos se acercó a él y dijo con una sonrisa: _ “Ella lo tomaba de vainilla, tu lo preferías de nueces; ¡Quieres uno!”_
Se miraron a los ojos y estos delataron el tiempo que había transcurrido.


_Lo vio mayor, desgastado, pero feliz y sonrió con la misma gracia que tenía hace treinta y muchos años diciendo: Ten disfrútalo mientras te cuento. Tomó el helado y el vendedor comenzó a hablar__
_ ¿Sabes? Ella no ha vuelto a tener una sonrisa como la que lucía.
No hace mucho, quizás la temporada pasada, se sentó en el banquito y ocupó la posición que tomaba, cuando venía contigo; en el mismo lugar. Estaba sola y también le vine a ofrecer su helado. _Preguntó por ti, siguió arguyendo Odón.

_Le dije que te iba bien, me ilustró sobre el paraguas gris, aquel que tenías tan enorme, que usabas para cobijarla y que no se mojara. Me sondeó. Intentaba conocer; si en ocasiones viniste a sentarte con alguna chica al banco de madera, si la arropabas como a ella con la misma gallardía. Se marchó con lágrimas en sus ojos. No quiso que la invitara, dijo: que la última persona que la había convidado a consumir un helado de vainilla, eras tú y así debía seguir.
Me dio tristeza, verla en aquella tesitura_
Dejó que finalizará de hablar, no inquirió nada, absolutamente nada, solo atendió, asintió con la cabeza y le dio las gracias por aquel estupendo helado de nueces inigualable en la zona.
Alzó sus posaderas del banco, y se alejó paseando por la rambla.”

Rinnng …Rinnng
. El teléfono móvil, que está situado en la mesilla de noche suena y hace que despierte de su noche.

_ ¿Sí; quién es?

_ ¡Hola, del restaurante Los Sueños Inolvidables! Tiene usted reservada una mesa para el domingo, que lo ha invitado una dama y quería decirle que de postres solo tendrán helado de vainilla y de nueces. Sólo quería participarle ese detalle, adiós buenos días y perdone la hora, pero me urgía. ¡Adiós!

El restaurante Los Sueños Inolvidables, no viene en la guía telefónica, no tiene referencias y nadie sabe dónde encontrarlo.

Esperaré a volver a soñar y quedarme con los detalles.
















lunes, 22 de noviembre de 2010

Barrio de Sant Pere

Hace unos años se festejaba un "Encuentro con los vecinos y antiguos residentes del Barri de Sant Pere". Lo patrocinaba nuestro gran amigo y promotor del Evento Lluis Ortega i Amorós, que con su gran paciencia y su saber hacer, sufría las molestias de preparar año tras año el festejo y encuentro, añadir alguna diferencia a la edición del año anterior y dotarlo de toda la infraestructura en lo concerniente a diseño de placas conmemorativas, contactos con las autoridades del Ayuntamiento, planificación del menú para la Gran Cena en el Hotel El Castell, buscando motivos para hacerlo ameno, fácil y bonito. Fueron conmemoraciones muy celebradas y se hallaron los motivos y se encontraron a aquellas personas que por su trayectoria en el barrio, eran merecedoras de tales menciones, muchas de ellas a Título Póstumo. Reflejaban el recuerdo de todos aquellos años de escasez 1940 a 1970, que tuvimos que pasar y que tan fácil se olvidan cuando llegan "las vacas gordas en la economía".
Lluis; lo analizaba detalle a detalle, sin dejar absolutamente nada al azar, él mismo mantenia contacto con las entidades de la población para sacar patrocinio de dónde pudiese, haciendo más viable los costos y de esa forma, se pudiera casi sufragar los gastos de sostenimiento y representación. Algún voluntario cooperaba con él en momentos puntuales, para la colocación de todos los entresijos que llevaba la preparación del acontecimiento. Estamos citando lugares designados del barrio reales, que aún hoy existen. Lluis, solicitaba permisos y autorizaciones de personas y entidades para hacer oficial el acto y pudiesen acompañar a la Comitiva del festejo por la zona haciendo sonar las violas, flautas y tamborines, mientras todos en procesión disfrutabamos de la alegría de ver a las vecinas en sus ventanas y balcones, saludándonos y agasajando con sus presencias a todo el tropel y autoridades del Consistorio, como la Alcaldesa de aquel periodo Doña:Montserrat Gibert, y la Regidora de Cultura Elvira Camacho._en la foto__
Cuantos y diversos, vecinos fueron recordados con afecto, algunos de ellos la mayoría; ya no estaban con nosotros, sus familiares y sucesores recogían el presente otorgado y la cantidad ingente de cariño que todos les demostrábamos. Maestros de escuela, dependientas del colmado, modistillas, el carbonero, la tendera, profesionales, agricultores, amas de casa, personas que en el período más angustioso, se habían destacado sobre todo por dar aquello que buenamente podían sobre todo a los niños, a aquellos niños que en la actualidad son los veteranos, que con muy buen criterio, recuerdan sucesos y anecdotas que van transmitiendose de padres a hijos, de boca en boca unos a otros. Ahora que han pasado las décadas lo divisamos en pretérito y valga el recuerdo para escribirlo y dejarlo hecho mención. Los buenos actos, los favores y las dádivas de aquellos que quitándoselo de su haber, lo regalaban para mitigar la pena tan grande que se vivía en aquel período en el barrio. Aquellas celebraciones se hicieron mientras Lluis tuvo ilusión por llevarlas a cabo.
Quizás el tiempo que no perdona, los sin sabores de algunos con opiniones diferenciadas y las decepciones de otros que no valoraban ese esfuerzo, esas ganas y ese ímpetu, hicieron que aquello finalizara un dia del año 2004.
Aquellas ilusiones de reunirse una vez cada mes de mayo para la Fiesta Mayor, celebrando la misa en la parroquia de Sant Baldiri para abrazarnos todos en buena armonia y vernos un año más viejitos, pasear juntos por las autopistas de la dicha diciéndonos grandezas y exagerando en los mismos temas que hacíamos antes. En la noche y como colofón cenar todos como ministros en el Hotel El Castell, bailar hasta altas horas de la madrugada y en definitiva rememorar vivencias. Sin duda, todo tiene su final y nada dura para siempre y estas celebraciones quedaron en nostalgia; una de las que siempre perduraran en mi corazón y en mi mente. Por ello, quiero dedicarle mi admiración al que ahora se debería llevar esa canción, ese homenaje, ese respeto; nuestro gran amigo Lluis Ortega, por todo aquello que creó de la nada y que nos hizo vibrar a más de uno de emoción, con lágrimas, con la sensación que aún reteníamos la niñez, que todavía podíamos emocionarnos con detalles, con personas que algunas de ellas ya partieron hacia su destino definitivo.
El Barri de Sant Pere, siempre será aquel que acogió a sus gentes, venidas de los diferentes confines y orígenes, llegadas con aquella ilusión de vivir en paz en tiempos de escasez, esas personas que a fuerza de tratarlas y sentirlas influyeran en todos para que hicieran piña y hacernos un poco lo que somos. Supo educarnos en el trayecto de una vida, darnos aquel barniz que inyectó en nosotros y el ferviente respeto por las personas. Desde esta tribuna que es el vehículo que dispongo, quiero enviar un abrazo a todos los amigos, vecinos y personas que siguen en aquel bonito barrio, que le siguen dando vida en la actualidad y en especial a Lluis Ortega i Amoros, por haber sido uno de los eslavones más dinámicos y mejor dispuestos para abrazarnos todos en armonia y regalarnos esa lección de convivencia y de entendimiento.














jueves, 18 de noviembre de 2010

Escribidor de relatos




Recuerdo en estas fechas una Navidad de hace muchísimos años, cuando los jovencitos nos reuníamos en los bancos de la placita, para reír, charlar y además de imaginar, jugar con el futuro y pedir de voz en grito, aunque fuese de forma velada, todos aquellos deseos o ilusiones que cada cual portaba dentro de sí.


Todos los amigos que allí estaban elevaron en voz alta, su petición para que el resto pudiesen escuchar sus grandes ilusiones…
Veníamos de un periplo delicado en la España contemporánea, no había demasiado dónde poder elegir y en aquella época las Navidades eran de otra manera.

Aquella, fue una muy fría y destemplada, al recordarla diría que heladora.


Luisito de 11 años dijo, que cuando fuera mayor le gustaría ser futbolista, porque a él un primo lejano de su papa, que era portero de un campo de futbol, le había dicho que kubala, era un gran jugador, y que marcaba muchos goles, (Kubala, delantero del Barcelona), en aquella época, a él, le gustaría que de mayor, le recordaran como un gran deportista. Que las amigas dijesen de él que era un crack
Alejandro: huérfano de padre, gran muchacho por lo bondadoso, un año más joven que Luis, soñaba con ser torero, matador de toros, porque él había visto en casa de su abuelita, que se habían comprado un televisor de blanco y negro, una corrida en la plaza de las Ventas de Madrid, dónde Chamaco, había cortado dos orejas y se las había regalado a dos rubias, que estaban en el tendido y eso quiere poder hacerlo.


María Rosa, una niña muy tímida, un poquito menor que Alejandro, que olía a mazapán y llevaba unas trenzas preciosas, cantaba canciones mexicanas de Irma Vila, quería cuando fuera mayorcita, tener una cocina muy grande con un horno bonito para poder hacer esos pasteles de chocolate que hace su mama y casarse con un médico para que le curara cuando se pusiera malita. Porque recuerda a su yaya, cuando estuvo enferma, que padeció mucho hasta que se fue al cielo.


Gloria, la más original y espectacular de todos nosotros, de la edad de Alejandro y la mía, adujo que le encantaría ser azafata de vuelo, que con su luz PROPIA, y su facilidad para los idiomas, quería encandilar al mundo y visitar todos los países del globo, ser notable y preciosa que su hermana mayor se marchó a trabajar a Alemania y fuma cigarrillos de una marca americana que en el paquetillo, se ve dibujado a un camello amarillo


Fermín, sin embargo, un año más joven que Gloria; quería ser como su papa, que trabaja en una panadería por las noches y que todas las mañanas cuando llega a su casa, trae dos hogazas de pan de harina y se lo reparten entre todos y en ese todos cuenta a los abuelos maternos, que dice que incluso sin dientes, comen más ración que ninguno. Y él quiere tener cestas grandes de pan y pasteles para poder repartir y no pasar ni gotilla de hambre.
El contador de esta historia que se llevaba los bastonazos de sus mayores, por las fechorías que hacía, por lo vivaracho, por lo travieso y por lo imaginativo, le gustaría ser descubridor, porque había leído una carta de su padrino, que vive en México, que es representante de una marca de colchones y explica aventuras muy bonitas .

Le vino esta vivencia a su cabeza, cuando te he escrito y te he dicho, que tu precisamente tú tienes LUZ PROPIA y me ha traído a renglón seguido las palabras de Gloria, que tras cuarenta y tantos años transcurridos, no se ha cumplido más que uno de los deseos, uno de los cálculos que se hicieron aquella tarde del 23 de diciembre, cuando estábamos todos los amigos sentados en uno de los bancos de la placita de nuestra calle.
Como te cuento se cumplió y no del todo, ¡así es la vida!

Luisito: Luis Vázquez, no fue nunca futbolista, ni siquiera deportista, no llegó a ser feliz nunca, cuando volvió del ejército que por entonces todos los varones tuvimos que ir a cumplir a filas por decreto nacional, como digo; al volver, se enredó en compañías no del todo salubres y acabó bastante mal de trampas, de alcohol, y de vicios, ni siquiera pudo franquear un empleo como el de su primo lejano, de portero en un estadio de futbol, acabó con los huesos en un reclusorio, y ahora está en paradero desconocido, seguimos buscándole. Sus amigas nunca pudieron decir de él que fue un crack, aunque imagino que ese estupefaciente si lo probó por desgracia suya y nuestra que le perdimos como ser especial y como amigo.



Alejandro: Alex Soriano, deseos de torero, de gran estrella de los alberos, de especial raza, de tronío, de valentía frente a los cornúpetas, de figura de cartel, no pudo ser. Se ha conformado y es un honrado camarero, en el Hotel Plaza, tiene dos hijas preciosas y muy educadas, es un tipo genial, tiene un gran televisor de color y de plasma para ver las corridas de los mejores carteles de Colombia, de México y por supuesto de España, pero en vez de cortar orejas para las rubias de los tendidos, sirve cervezas rubias a las morenas del Plaza, es feliz, pero no cumple con sus deseos.



María Rosa Muñoz; la niña de las trenzas, la que gustaba de cantar canciones rancheras, (por cierto muy bonito cantaba), llegó a tener su cocina y es verdad que hizo pasteles, pero no se pudo casar con ningún médico porque murió hace ya unos años, de una enfermedad terrible, un cáncer. Me enteré de la trágica noticia y es ahora y aún me entristece recordarla, fue soltera, estuvo con sus padres y no hay cosa más terrible para un padre que llevar a un hijo al campo santo. Nunca pude cantarle la canción de "Piedra ha de ser la cama ...de piedra la cabecera"




Gloria Herrera; la más original, por la que hoy he recordado este episodio de mi vida, por la frase de su LUZ PROPIA.

Toda su espectacularidad, se quedó en kilos y en vulgaridad, dicho con mucho respeto, no acabó los estudios, pronto quiso vivir como su hermana, luciendo medias indesmayables, enseñando sus piernas a quien quizás no debía, fumando Camel, emboquillados sí; de los auténticos de Estados Unidos, nunca jamás subió a un avión, ni siquiera de esos que vienen en las ferias ambulantes, equivocó la trayectoria.


Cuando ella si pudo ser y no quiso aprovecharlo.
Nada de viajes nada de glamur, nada de nada, tres matrimonios rotos, hijos de todos ellos, hace poco nos vimos en un sepelio y me acerqué a saludarla, me esquivaba la mirada, le abordé y pregunté que era de su vida y me dijo: que claro que me conocía, que estaba grotesca y veterana, pero que la memoria no la había perdido, fue quien me dio la noticia de la defunción de María Rosa y a los dos nos cayeron las lágrimas, ya estábamos en un lugar apropiado, en la iglesia dando entierro a un conocido. Urgió que la dejara en paz.



Ferminito: Fermín Ballester, el propicio para panadero el que no quería que le faltase el pan, ni pasteles de chocolate. No; ¡De panadero nada! Se metió en un seminario y llegó a oficiar, lo trasladaron a un pueblo de Castilla y León y tuvo un lio, con la hija del Alcalde, tuvo que salir por piernas del pueblo, de la diócesis, de la iglesia y de sus hábitos. La hija del regidor, lo siguió y ahora viven ambos separados en Venezuela, a Fermín lo abandonó Exaltación que así se llama la ex… que se marchó con un turista Nicaragüense que vivía en Maracaibo. Fermín creo que ahora se dedica a la agricultura.



Y el que resta de esta historia es el descubridor; pues este chico, cuando volvió del ejército, siguió con trabajo y con sus estudios que tuvo que hacer con nocturnidad, esfuerzos y sacrificios, no pudo cumplir con sus deseos, porque la vida lo puso en otros derroteros, en ello dedicó sus días, si se quejara, Dios podría castigarle, si se confundiera y no fuera legal ni honrado podría decir que todo lo que le ha pasado ha sido lo propio del devenir de los días, feliz podría haber sido más, pero ¿y quién no?

Descubridor, de verdades y de historias, descubridor de fantasías lanzadas al aire con esa ilusión que solo llevan los optimistas, descubridor de ver tu cara cuando escuchas una poesía que te llega al alma.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

En la vasija, va mi sueño

Es posible __

¡Sí lo es, capitán! ¡Claro que lo es!
__Como no va a caber la posibilidad. Cualquiera de las razones que usted aduce. Va en las imaginaciones, secuestrada, en su propia dignidad pensando y dándole vueltas a todo el nuevo devenir que sufre.
__ piense que no es fácil, ella lo está pensando y está librando una batalla, sola, y además sin poder tomar consejo, es una princesa bellísima.
__Cree usted, que si lo contara alguien lo llegaría a entender __respondió la asistenta

El capitán frunció el ceño, y perdiendo la vista en el horizonte, no dijo ni palabra, mientras saboreaba un caramelillo de eucaliptus

__Le dije, que cada vez que accediera a mis sueños, tuviera inspiraciones, aunque no hubiera rastro suyo, no hubieran respuestas de nadie, ni opiniones yo dejaría mi impresión, mi pensamiento, enviaría una botella arrojada al mar, para que las olas de la playa la arrastren a la orilla, y alguien las lea y entienda. Tanto mejor quieran y deseen contestar a mis notas__ balbuceaba el capitán del barco pirata

Me resisto a creer que hay un motivo generado por mí, para estos silencios, me opongo a flaquear como un cobarde marinero, como un asustadizo escritor; en que a la primera de cambio, pudiera perder la creencia, en lo que dice y plantea y arroja la toalla, no esperando nada a cambio de los que me leen, en algo, que sin ser nada, es mucho, es como mínimo una singular amistad que nace de absolutamente dos deseos, uno mío el del poeta y el otro ajeno, el tuyo que me estás leyendo.__ argumentó el capitán

La tormenta se desató en aquel bergantín, el capitán quedó solo, en su camarote, y sin dar crédito a sus pensares, quedó adormilado, en aquel oleaje claramente brusco, y amenazador, no sabía que jamás volvería a despertar, no imaginaba, que sólo le quedaban minutos contados para soñar y vivir en hipótesis, aquel sueño predilecto.

En el aposento contiguo descansaba su asistenta, la conciencia; que hacía tanto velaba por él en silencio, en la penumbra, algo le preocupaba pero no sabía a ciencia cierta a que se debía. Ni siquiera lo podría explicar; en esos casos se tiende a elucubrar y a hacer castillos en el aire con muchas incógnitas y pocas resoluciones, respuestas, evidencias.

Cuentan que aquel barco, aquella nave frágil en medio del océano zozobró y jamás, se supo del capitán, ni de ninguno de los tripulantes que viajaban en el " Barquito blanco de papel", quedando a pocas millas marinas de las costas aquellos pensamientos escritos en las nubes que solo podían leerse en las noches de penumbra y brumas negras. La fuerte tempestad chiflaba con música estridente, mostrando aquellos legajos escritos con tinta blanca sobre el firmamento, dónde únicamente lo podían leer las ninfas y las sirenas del mar.

El contenido de esta historia, fue dentro de unas vasijas que quedaron en las profundidades del mar y al cabo de muchísimos años, por un maremoto acaecido en aquellas latitudes, un tsunami trasladó a la cima de aquella montaña que casi tropezaba con el cielo azul. El astro sol, hizo estallar aquella vasija saliendo aquella sentencia que decía: muchas gracias por leer y amar a la poesía.

martes, 16 de noviembre de 2010

Otra vez... Mario Manuel

Mario Manuel, cantante peruano, nacido en Puerto Chimbote, actuó en el Teatro de Cal Ninyo de Sant Boi, en el Homenaje a Miguel Hernández, el insigne poeta. " en la foto se le ve en los camerinos del teatro"

Mario Manuel es una persona gentil, educada y agradable dónde las haya, el pasado día 13 de Noviembre, cumplió años, de los que más de la mitad los ha pasado con un micrófono en las manos, cantando por esos mundos de Dios, valses, boleros y melodías para las buenas gentes.



En una gran amistad que me une con él y con su compañera Mati, hemos compartido en más de una ocasión, charla, conficencia, café y hasta plato de comida. En sus explicaciones me narraba cuando pertenecía al grupo de los Pasteles Verdes, de sus actuaciones por diversos paises de latinoamérica. La música siempre ha sido para él, pasión, ilusión y vida, por ello aqui les dejo unos segundos con su actuación en Cal Ninyo, el pasado dia 12 de noviembre.




Pulsar a la acción para que se reproduzca el video




video




Mario Manuel, necesita realizarse en España, como cantor, como artista, que las gentes lleguen a conocerle y a saborear con sus canciones aspectos románticos de la vida, de esos momentos que son tan necesarios como adecuados para regocijarse y reencontrarse con el alma. Por ello participa en cuantos eventos sea necesario, aporta su granito de artista para cualquier causa y se brinda con su comportamiento de caballero, como con su talento de virtuoso creador a reuniones de poetas, cantores y cantautores, llevando su impronta y su cualidad.


Descendencia debe llevar de un conocido cantor argentino que no es otro que el famoso, Hugo del Carril, puesto que así lo demuestran sus apellidos, por parte materna, Carril, además de asegurarlo el propio Mario Manuel, que en la lejanía de la estirpe estaba emparentado con el afamado cantor.


Aquí le vemos, "amarradito" como se llama la canción romántica: el vals peruano que canta primorosamente.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Centenario de Miguel Hernández desde Cal Ninyo

Desde nuestro recuerdo a la obra del gran poeta, no podía faltar el reconicimiento de Retalls d'Art y el Centro Castellano Leonés y dentro de todos los homenajes que se le estan tributando por toda España, nos hemos querido sumar a ellos por la huella que ha dejado en todos los amantes de las letras: lectores, poetas y escritores, con sus legados de narrativa, grandes poemas y pensamientos que aún en estas fechas son tan actuales como cuando los escribió y editó. Ahora, en el centenario de su nacimiento le hemos querido tributar nuestra admiración con este encuentro que celebramos en el Teatro de Cal Ninyo y que ha sido del todo una maravilla, tanto por la asistencia de público, como por la participación desinteresada de poetas, rapsodas, cantantes, agrupación coral y narradores que cada cual con su aportación, ha realzado "La Distinción "y se le ha dado ese sabor que tan bien imprimen los componentes de las dos asociaciones nombradas.
El evento se fusionó con la amalgama diversa y variada de lo que es en la actualidad nuestra sociedad, tendencias narrativas, versos, elegías, inspiraciones, baladas y trovas que desde las tierras de Castilla y León, pasando por las Catalanas y del resto de la península, añadiendo además al sabor de los "Valses y Salsas", de tierras de ultramar, tan lejanas como el Perú, todas ellas aportaron su realce y su correspondencia con el homenaje que tributamos al insigne poeta alicantino. Abriendo el acto con unas sentidas palabras por parte del portavoz y presidente de la Casa de Castilla León: Luis García que hizo amplios comentarios sobre la trayectoria del insigne Hernández, dándo paso al Certamen, que en ese instante elevó la



efervescencia y comenzó a levitar sobre todos los allí presentes.


Nicanor comenzó con el poemario y recitó obras de Miguel Hernández, con ese aplomo y bien decir con que nos tiene acostumbrado. El acto...







iva tomando altura y ya planeaba sobre todos nosotros lo bueno que se avecinaba, el teatro estaba a reventar, como se suele decir "de bote en bote" y en catalán se le denomina de Gom a Gom". Nuestro presidente, Don Manuel Bravo




Recitó poemas de su autoría, dando paso a las demás personas que fueron participando en poesía, y con su aportación hicieron que el aforo de Cal Ninyo, fuera un completo y concentrado distrito de cultura y de gozo. La Regidora de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sant Boi. Doña Montserrat Mirabent i Coll, hizo acto de presencia en el homenaje, aportando su presencia y dando relieve al evento en nombre del Consistorio. La Regidora Montserrat Mirabent, es una referencia dentro del movimieto Cultural de la población y desde aquí le damos las gracias, puesto que siempre está dispuesta a ayudar y acompañar en todos los certámenes que patrocina nuestra




Asociación Retalls d'Art. y está presente animando y ayudando a la Cultura. Detalle que le debemos agradecer desde cualquiera de las tribunas que nos ofrezcan .
Pasaron por el escenario, todos los poetas. Actuó la Coral de Canto del Centro Castellano Leonés interpretando piezas del folklore tradicional
El Cantante peruano Mario Manuel, nos deleitó con sus valses y sus rumbas desde el escenario haciendo y dando una pincelada de buena música y ponieno los boleros al abasto de los que allí estaban, haciendo disfrutar y cambiando un poquito de tercio para hacer aún más amena la velada. Juan Rodó, subió al escenario para recitar unas odas y poesías.


El personal que estaba en sus asientos disfrutaba de todas las muestras artísticas que se estaban ofreciendo desde el escenario.

Espacio presentado y moderado por nuestro amigo y secretario de Retalls, Diego Garnica, que además es el alma y el organizador de todos los festejos. Al que también agradecemos su dedicación especial.

Joan Rodó, recitando y Mario Manuel en dos instantáneas

Mario Manuel, cantante peruano, nacido en Puerto Chimbote, dedicado a la música tradicional de su tierra, que ha sido integrante del conjunto de melodías y músias variadas ... Los Pasteles Verdes. Sus actuaciones fueron a lo largo y ancho de América del Sur, surcando y abriendo sendas con sus boleros, guarachas y música autóctona peruana, haciendo además interpretaciones de las canciones de Chabuca Granda, y de Hugo del Carril

El cantante Mario Manuel, en una de sus intervenciones.

Una fabulosa interpretación de una de las mejores rapsodas de la ciudad Rosalía

Estremeció al teatro, con su gran actuación, que más que recitar era una auténtica actuación teatral en toda regla.

Paquita Roldos, nos recordó a Miguel Hernández, y nos situó con su dicción en el mundo de las "Odas más auténticas".

Paquita Roldós ..foto de su actuación.

Llegó el momento de la presentación y puesta en escena de una de las canciones de Diego Garnica, que en esta ocasión, nos cantó una balada muy tierna que interpreta como nadie. El abuelo fue picador, música y letra compuesta por Victor Manuel.

foto de Diego Garnica interpretando

Otra vez Mario Manuel, le llegó el acto de cierre del Homenaje, con sus canciones fantásticas, haciendo una maravilla de momento y dejándonos a todos los allí presentes boquiabiertos y dulcemente preparados para celebrarlo con una copa de Cava Catalán.






momento de la actuación de Mario Manuel
otra vez... Mario Manuel








Interpretación de Diego Garnica, Secretario de Retalls d'Art













Esta crónica es una pincelada de algo de lo que ocurrió, que fue tan grande que meramente es imposible dejarlo todo reflejado y a todos los participantes recogidos, dado que el que lo insta, también estaba en otras labores. Por lo que os invito a que el mes próximo en la reunión de Navidad, vengais todos los que podáis a ver desde el marco incomparable del Teatro de Cal Ninyo de Sant Boi, la fiesta de los poetas de Navidad.
Os esperamos........

jueves, 11 de noviembre de 2010

El tintineo del brindis


Tintinear de copas
besos lisonjas, mimos cobas,
somos clementes, nadie se ausente
placidez excedida, música viva
amigos de siempre, canciones del alma
maravillosa estrella, la vida es doncella


Tintinear de copas
cristal de bohemia
choque de mejillas
labios que me mojan
la algarabía brilla
alcohol que aloja

Chin …chin amigo ¡Venga esa copa!
cáliz que carga fuego a la boca
mímica falsa, artificial semblante
todos lo dicen, nadie lo hace
como se quieren, que intimidades
fingen sentir, pocas verdades


Sensación entera, la fiesta señera
todos lo saben, ninguno se entera
unos disfrutan, todos comentan
sorbe otra copa y disfruta con ella
que nadie se fija si palpas o tientas
si finges , si lloras, ni tengas presencia


Fiesta de amigos, de colegas amables
rumor de pasiones, no se escapa nadie
unos fumando todos bebiendo
otros se meten lo que no entiendo
la música arriba el ruido debajo
que nadie se olvide de limpiar su rastro


Olor a jazmines sabor malicioso
será la maría de verdes opiáceos
mirar femenino, con ojos de llanto
está confundida, está lamentando
no llora, no rinde , está como ves
sin fuerza sin gracia, con poca altivez


Aquí en el salón habrá más de cien
todos confundidos, no saben con quien
bebidos tomados, pierden el control
se excusan se ausentan, parece anormal
desisten de todo, imposible aguantar
visitan retrete para descargar



Algunos se irritan no pueden lograr
piden aspirinas para controlar
sus mentes oscuras han de sofocar
sus vicios perennes corrupción total
fiesta para todos, espectáculo general
que no decaiga el ritmo, exiguo pedestal


Tintinear de copas
noche ocasional y negligente
de amores furtivos de poco relieve
de cristales rotos, de lodos ingentes
tropiezo de bocas , alientos delebles
labios que se besan , sin saber que quieren


Chin…chin amigo ¡Venga esa copa!
brinda contigo, aleluya preciosa
vaso que carga fuego a la boca
chin …chin amigo ¡Choca otra vez ¡
contigo celebro mi suerte también
jarro que ofrezco por ser como es.


martes, 9 de noviembre de 2010

Espacios en el corazón

Es cierto que te tengo cerca
verdad que mi sombra albergas
observo cuando me persigues dentro
porque te noto a mi vera
siempre estás a la postrera

Te veo no muy lejana
tan cerca que me dan ganas
de abrazar a la alborada
de sentir en madrugada
arroparte en el relente

Con mi voz agrietada
denunciar esa pena alojada
con mi voz trastornada
reponer alegrías pasadas
con mi voz de rapsoda
acariciar el universo, hacerlo verso

Verdad que te llevo en el alma
no se bromea ni se miente con esta calma
es real cuando aduces que estás cercana
estás en mi almohada, próxima, inmediata
en la sábana que yace para recibirme
en la mesilla de noche que sujeta las ánimas

Es lámpara que ilumina fulgores
de las estrellas al entrar por la ventana
los reflejos y sombras de la madrugada
las tinieblas los miedos de mi serenata
la palabra que disimula defectos y fallas
es voz que con silencio acalla

En el círculo de mi sensación acongojada
donde aparcamos el corazón y la espada
en el rincón donde esparcimos la calma
en la brisa mañanera que nos visita y nos enreda
vemos su presencia dura serena
canta y guía por su senda verdadera

Es cierto que te tengo cerca
verdad que de mi sombra cuelgas
no finjo, no huyo no escondo tinieblas
te noto muy próxima muy bella
a mi derecha normalmente la estrella
y si no cabe a mi izquierda el poema

lunes, 8 de noviembre de 2010

Llámame...

Llámame iluso, pero no embustero
sería poco serio mentirte,
engañar al pueblo
a nosotros mismos
decirnos parodias en vez de versos

Los añoramos también es cierto
y los deseamos igual de concretos
podemos sentirlos, aquí no lejos
cántame una poesía un cuento
recítame un verso completo
regálame esa dicha que adolezco


Atrévete a expresar ilusiones
si los sueños callan es para no influenciar a los presagios
es ponerle distancia y paciencia a las angustias

Alégrate al cruzar la frontera de lo delicado y lo irreversible
mantener el reposo en el trazado lento de la pasión
para que sea perpetuo, indeleble , repetitivo

Arriésgate a desafiar al entusiasmo para alejar dudas
imagina tu lucidez en pleno apogeo regalando dicha
atrayendo hacia ti ese contagio del amor

Aventúrate a conquistar con energía ese detalle de dulzura
que conducen a ti, que reprochan en ti, que esperan de ti
inolvidables vivencias sin ataduras ni permisos, sin licencias

Aléjate de la frialdad, dar lo mejor de ti, regalar cariño a granel
que sientan en ti ese abrigo innegable de ternura que cedes
no te avergüences de ser claro, no dejes escapar la pasión

Asómbrate de lo poco que vale una vida con mentira
de lo infame que puedes llegar a ser por cobardía
morir sin estar en la verdad, es como vivir arrendando agonía

Admírate cuando te notes sincero, cuando te digan lo siento,
cuando percibas el aliento del que espera el momento y
con ese gesto lo ayudas a realizar su sueño


Llámame iluso, puedes hacerlo
pero es vitamina del cuerpo
de ella me nutro con ella no enfermo
no la venden con receta
ni en la farmacia, no está a la venta
es antídoto del virus de las envidias y mentiras
es fármaco contra la ponzoña,
es un narcótico un veneno

sábado, 6 de noviembre de 2010

El día más ridículo


No hay sólo un único día en el que tropiezas con la cita del ridículo, ahora recuerdo, no sin gracia, con….
Transitaba por tierras leonesas, eran días un agosto del año
_ ¡vaya usted a saber!
Y en holganzas de verano, al paso por la ruta del Cares, viendo en una de las poblaciones, una piscifactoría, y siendo las horas claves de la comida, nos detuvimos a hacer lo que se suele, para erradicar esos síntomas de apetito.
Al llegar a la agraciada fonda,
_buenas tardes_
_hola venimos a comer_
Nos recibieron y preguntaron qué tipo de trucha queríamos.
Pues han llegado al lugar ideal; almorzarán como unos ilustrados comensales y agradecerán de pleno la elección; ¡bienvenidos!
_Pasen y tomen asiento en el jardín que enseguida les atiendo.
_ Muy amables. Gracias
_Que te parece Ana, ¿crees que nos gustará esto?
_ ¿No hubiera sido mejor, quedarnos en la tasca del pueblo?
_Pues, igual tienes razón,
_Parecen amaestradas estas truchas,
_No; mujer estás mirando una pecera, y esas no son truchas
_ ¿Entonces qué son?

_Pues yo diría que son merluzas.
_Anda, que siempre estás de broma, unas merluzas van a estar metidas en un cacharro tan chico.
Pasamos dentro, ya en la cornisa de la piscina, nos invitaban a que nosotros mismos las pescásemos.
Los críos, encantados, por lo nuevo de la situación, no por lo que les iba a reportar aquel plato, dado que más era un capricho del papá, que del resto de la familia.
El sol caía de justicia, clamaba lo que estaba por llegar, pero nadie imaginaba ni por indicios, semejante desazón estomacal.
Los nenes, como es natural, se negaron a tomar aquel manjar, hecho para bocas dilectas y de gourmets de categoría nacional, y su mamá, pues, como está mandado, y tratándose de la alimentación de sus hijos, entendió que tomarían una comida más mediterránea y llevadera para sus escasos apetitos estivales. Ella; no muy proclive a las escamas de esos pescaditos y viéndoles los párpados, que parecía necesitaran anteojos graduados, por el grosor de sus retinas y lo saltones de esos semáforos que tenían por ojos, tomó ensalada del tiempo, aduciendo que debía llevar cuidadito, con los kilitos, que advirtiéndome, muy graciosa, me hacía llegar lo que el doctor le había dicho sobre la tensión.


Aquel virtuoso trucho marrón; tenía membranas sin espinas, y una diminuta aleta adiposa en el lomo, cerca de la cola, que me hizo sospechar, pero no tuve más remedio que comerla. Venía en plato inmenso, acompañado de cebollita, zanahoria, una ramita de apio, muy cuca, que hacía juego con el gusto a limón que tenía aquel bocado ribereño y debía saborear, en los próximos minutos. Mis hijos, se miraban entre ellos y la mamá, con la sonrisa en los labios, quitaba hierro al asunto; derrotando la conversación, en lo bonito de los paisajes, y lo bien que lo íbamos a pasar una vez llegásemos a destino.
El paladar de aquella comida, era incomparable, difería de los sabores que conocía, ¡Pobre de mí! sólo recordaba el gusto de las sardinas, como no iba a estar a la altura de semejante manjar y del lugar dónde lo degustaba, sería un desacato, no disfrutar del momento que la vida me concedía.
Al final, consumí aquella exquisitez, sin embargo, no pude con la mirada que tenía en los ojitos, aquella graciosa pescada, los oculté entornados con las hojas del apio, y con la cáscara del limón. Refiriendo a Ana, que no me había entusiasmado la comida.
Ya en la hora del café hube de interrumpir la charla con mis acompañantes porque algo, estaba derivando a lo paranormal, a lo no deseado, a las apreturas de una digestión que se preveía delicada cuando menos y con algo de resonancias gástricas. Con delicadeza, y elegancia, me dirigí al escusado y certifiqué lo temido.


_ ¡Niños al coche, nos vamos! _ Ellos jugueteando, y siempre alegres, de la mano de mamá, se preparaban recogiendo todos los bártulos que solemos acarrear cuando se viaja con chiquillería; aboné la receta, y nos despedimos de aquel lugar, que idílico, quedó tras la visión del espejo retrovisor.
Sería por la trucha marrón, o por las ramitas de apio, quizás por el castigo del pescado, y el gesto feo, de haberlo comido, pero tenía que detener la marcha en aquel momento, en cuanto pudiera, si no quería derramar alguna lágrima de vergüenza por la imposibilidad de contener ese tránsito intestinal, que me pedía a gritos: ¡para!, y me amenazaba con los efluvios sonoros y malignos de un retorcijón de estómago.
La carretera era poco transitada, habíamos dejado una dehesa hacía pocos kilómetros, y allí, fue, dónde sin poder seguir, detuve la marcha. Ana y los niños, lo estaban pasando en grande, por lo cómico de la situación, y no era para menos. Los chicos conocían de la gracia de su papá, y lo mismo estaban creídos que era una parodia para hacerles pasar unos instantes simpáticos y divertidos.
Salí disparado del coche, crucé la divisoria de alambres, que amplios permitían entrar y salir sin violar las leyes de la propiedad, la prisa era máxima, para quedar furtivo entre los arbustos y las plantas que bastante crecidas evitaban el dar espectáculo a los posibles curiosos que pudieran observar la maniobra. Dado que se observaba prudente, me despoje de toda prenda, aparcando los atavíos estivales en una inmensa piedra de acerina, que puesta allí desde siglos permanecía para soporte de mis pantaloncillos.
Estaba en la tramitación de ese, a modo de fax urgente, que es; el desalojo de esos expelidos exigentes que limitan escatológicamente a los humanos más normales y vulgares, cuando de pronto, se escuchó un sonido gutural no deseable. ¡UUOUHHHH!
No podía ser cierto, ¡Dios Santo ¡ pero cómo me he ido a meter en semejante alquería sin ser novillero, pero como he estado de precipitado y de poco alcanzado. No sé desconozco si toro o vaca, si bravo o manso, si hembra o macho, si miedo o valor. Sí; eso sí, ¡A correr Nancy ¡
No daba tiempo para mas que recoger las dos prendas que bien dobladitas tomaban el sol sobre aquella Acerina de color del plomo, que bajo el sol, y ubicadas esperaban ser recogidas a la velocidad del gamo herido.
_¡.. AYYYYYYY …nena; ¡ No bajéis del coche por el amor de Dios, cuida a los peques_ Mientras corría inmoralmente delante de aquella bravía , con mis slips y mis pantaloncillos en la mano izquierda, que la derecha la usaba para que las gafas no me dejasen en una franquía superior a semejante risible. Creo a ciencia cierta que “El torito enamorado de la luna”; de la canción, no buscaba ninguna aventura apasionante, ni hacerse de mis encantos, que innatos y despojados de todo tapadillo me llevaban volando por el linde de aquella carretera que normalmente no pasaba nadie. Pero dada la casuística, se cumplían aquellas máximas que siempre anunciaba mi abuelita, “Si ha de pasar algo, pasa, si te han de descubrir,…te descubren; si se han de reír, por Dios que se ríen “
Dentro de aquel vehículo aparcado, se lo estaban pasando fenomenal, además las risas tronaban en todo aquel paraje bucólico y paradisíaco.



_ ¡Mamá! ….. ¡Papá, corre, con el culo al aire!
Aquel Citroën modelo “tiburón” con matrícula francesa, por lo amarillo de las placas, que circulaba por aquella comarcal; me atronó, haciendo sonar su bocina en tono de “Gloria in excelsis Deo”; o por si fuera poco, los madrileños, que adelantaron y por las ventanas aclamaban como: “matador, torero, corre; corre, que te vas a mear sin echar gota”.
En aquella tregua, pasaron y cruzaron coches, agradeciéndome, el espectáculo, hasta que saciado, di la vuelta, y el torete, ya no acosaba, le disipé la huella, y con sumo cuidado, pude recolocarme las prendas íntimas que llevaba en la mano.
Volví con pesadumbre y la lengua fuera, al lugar dónde me esperaban; ya recompuesto, vestido, sofocado, y muy sereno. Mis hijos se lo pasaron en grande y lo disfrutaron, y Ana, una vez comprobó que la vaquilla, no me alcanzaba por la celeridad que ilustraba en mi galopada, también rió, con ganas.
-¿Cómo te encuentras?- Preguntó ella, cuando la miré con esperanza de aprobación.
_Bien, menudo susto.
_ Y ese estómago, ¿sigue con necesidad de evacuación?
_ ¡Creerás! He sanado como si fuese la “purga de Benito”.
_Te creo; no me lo jures.
En su mueca reflejaba la alegría de verme intacto, de vacaciones y sanado.






miércoles, 3 de noviembre de 2010

Los buenos ejemplos














Soñaba que era un buen ejemplo
tan solo soñaba
porqué desperté
y encontré el infierno
dormía tranquilo y me sobrevino un gesto,





tan solo dormía
y no percibía que el sueño es encanto,
es cambio continuo,
es falsa moneda, es trigo sequero
tan pronto soy justo como dejo de serlo

Atraigo bondades, granjeo tropeles
que piden consejos, que aclaran conceptos
abrimos suspiros lanzados al cielo,
recogiendo simientes de aquellos comienzos
la gente contenta, departe virtudes,
despierto de pronto me veo contento
consigo disgustos, discrepancias
escribo bondades que transforman deseo


Vuelvo a mi sueño para no despertar,
quedarme en la noche como única verdad
más es imposible esconderse entre ideas,
claras veraniegas, malas y buenas

Soñando me veo en un mundo nuevo
muy justo, muy digno quizás algo denso
soñando levito con un buen deseo
a todos respeto a todos venero


Si el sueño interrumpe por agente externo,
deseo, cancelo, queriendo y concentro
y vuelvo tranquilo a recoger el señuelo
que prestan los ángeles para continuar en velo

Si el sueño es sendero de mi sentimiento
escribo poemas sin conocimiento
y creo palabras que de tan cristalinas
recogen sonetos y son poesía







Me lavan la cara cuando estoy durmiendo
a veces me obligo a soñar concreto
pero cuando quedo es tan oscuro y lento
que empeño en aquello y no controlo espectro

Me gusta, me encanta, soñar tu recuerdo, veo tu figura
en el firmamento, viajas hermosa con vehículo lento
encima la nube de un gas etéreo,
Me brindas tu mano, me dejas un hueco,
no puedo moverme ,
creo que ya ¡ he muerto ¡
me cuesta agitarme,
ya no tengo aliento ni veo ni escucho
ni hallo talento


Pasa tu vehículo, … despacio muy lento
emprendo otro idílico sueño,
no acabo el primero
ya voy por doscientos,
si fuerza tuviera para tanto enfermo
despertaría muy rancio …muy lerdo


Soñando regreso de aquel buen ejemplo
mi gozo se rompe porque ahí despierto
dejé todo el sueño , sueños incompletos
diluidos en suspiro desde el postrer al primero


Tan solo me queda en estos momentos
frotarme los párpados queriendo …queriendo
retener mi sueño, lo bueno y bonito
del minuto concreto, quedarme feliz
desterrar el resto