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jueves, 5 de septiembre de 2019

La realidad no es siempre maravillosa.






Desolación del mes, este septiembre
que repite de nuevo, mi congoja
y aunque intente no puedo, ni se enoja
estoico, varonil hasta noviembre.

Es bien verdad, que queda todo octubre.
En agosto por fiestas, no se afloja,
y de nuevo tu luz que se me antoja,
en Navidad, disfruto de diciembre

Cantaré villancicos a tu lado,
sentiré la emoción de tu regalo,
y disfrutarlos todos de buen grado.

El cariño llegado lo apuntalo,
Todo el que suelo dar, con mucho agrado,
ya sea enero, o aquel mes crudo y malo




















lunes, 29 de abril de 2019

Brizna en ojo ajeno.















Por no ofenderte me muerdo la lengua,
y me quedo en silencio escuchando.
Advirtiendo y oyendo ¡Sí! Dudando,
de tu mensaje que, no tiene tregua.

Anhelando sea real y no se adecua,
porque tu mundo duda y se está hartando,
de tanta falsedad que estás mostrando.
Quizás, sin atinar y en ti; es asidua.

Es difícil llevar joroba y verla.
Por lo general nadie piensa en ello,
y yo; la llevo sin reconocerla.

Luciendo esplendorosa desde el cuello.
Aunque tu, sin pensar en no tenerla,
también la arrastras, con mucho destello.














miércoles, 21 de noviembre de 2018

Si no fuera delito











Le cuesta creer mi voz cuando se alumbra.
Cuando le digo solo tu eres mía.
No habrá más mujer ni gozo en mi día,
que tu presencia de musa vislumbra.

Recela por la falta que deslumbra
mi sensatez en su duda y porfía,
y si hubiera algún cambio lo sabría
por lascivia y la envidia que descubra.

Me olvidarás con el tiempo y la muerte,
ella labra incesante por achares.
Sin pensar que igual yo muero sin suerte

y es ella; la que queda en mis lugares,
donde nadie la vio pecar y alerte
trocando miedos que imputaba a pares.















lunes, 11 de junio de 2018

Ausencias inesperadas




Nadie apareció en la Sala Victoria
en la entrega del premio al Gran Poeta.
Tanta alabanza, votos y saeta,
que al final sucedió, siendo una gloria.

Cuántas ausencias dentro de ésta historia,
celosos execrables sin careta,
envidiosos cruzaron la moqueta,
para significar su alma notoria.

Luego se quieren, se abrazan tan ruínes,
compartiendo mentiras deleznables.
Fingiendo que se aprecian, con mohines.

Recitan bellos poemas admirables,
demostrando así, su clase de afines
y cuando no les ves. ¡Son indeseables!























viernes, 22 de marzo de 2013

¡Que critiquen!


 
Si no estás de acuerdo
descifra el punto de vista.
No critiques tan a prisa,
aquello que tu imaginas.
 

A cualquiera saca defecto,
aunque nada tenga que ver.
Ese asunto no te atañe,
reprochas,  sin conocer.
 

Es maña y pericia gastada,
querer siempre criticar.
Aquello que hacen otros,
malversarlo por detrás.
 

¿Ellos son casi perfectos?
No hay casi nada fatal.
Lo que hagamos los vulgares.
¡Sin dudar; estará mal!
 

Entre la envidia y el decoro,
existe un límite digno.
Que rabia le da a esta gente,
el éxito del vecino.
 

Todo el mundo no es igual.
Gracias al Dios justiciero.
¿Te gustaría ser normal?
¡Inténtalo!  Sé más sincero.
 

A veces vemos la cola,
a los necios criticones.
Aunque por delante pongan,
gesto de pulcros bribones.
 

Padecen mucho y se afectan,
por la envidia que les da.
Ver al afín radiante,
sin esa causalidad.
 

Detectan la brizna en mi ojo.
En el suyo, no tendrán,
si se fijaran verían.
¡Qué feo!, su malestar.
 

La murmuración y los celos,
la mano se pueden dar.
Son dos conceptos hermanos,
que andan por un igual
 

Proverbios hablan y dicen
todo se podrá soportar.
Otra cosa son los actos,
las injurias obraran.
 

Reprocha amigo; ¡critícame!
Déjame vivir en paz.
Igual no te ves la joroba.
¡Imposible de alisar!