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martes, 21 de diciembre de 2021

El deseo y el sexo de la señora Kinterbwole

 



Aquella tarde salió de la consulta de su psicoanalista pretendiendo recorrer tiendas y comprar, sin precisar que es lo que necesitaba. Sin saber que encontraría algo que no se adquiría en los comercios, ni en los grandes almacenes de la ciudad. 
El destino volvía a jugar sus cartas, de forma inexplicable, y totalmente impensable, mientras bajaba al portal con el segundo elevador de la planta. Jamás soñó tropezarse en la propia puerta del suntuoso edificio a Tucson, al que ni miró y trató de esquivar, aunque en sus días fuera la persona que estuvo la manteniendo a pan y cuchillo, por más de dos años, y con la que no pocas veces convinieron a gusto. 
Consumiendo todo lo que se podía inspirar, e inocular por sus venas. Acciones que remataban, bailando desnudos, antes de llegar a las respectivas habitaciones, tras las suculentas cenas en los impensables restaurantes de los grandes hoteles. Sin importarles el mundo que les rodeaba y las posibles repercusiones que no a tardar demasiado les pasaría factura. 
Unos costes parecidos o de la misma índole que aquellas que gastaban cuando finalizaban sus orgías en las inmensas y superlativas salas de vicio. Bacanales morrocotudas, plenas de sexo pegajoso, que sobrellevaban delante de quien fuese, totalmente desprovistos de ropa. En pelotas al borde de la locura más contundente jamás ideada.

Le abrieron como de costumbre la puerta del ascensor y al iniciar la salida del elevador tropezó con Tucson. Así le llamaban al hombre, que frente a ella se detuvo conociéndola de inmediato. Intentando, pasar desapercibida o haciendo quizás la pose de no reconocerle, situación inesperada que frenó por unos instantes el segundero del reloj. El ascensorista, pudo ver que la situación se tornó rara, al despedirse de la mujer, y ésta comenzar a tartamudear súbitamente, mirando al suelo e intentando escapar. El mozo la sujetó y llamó al orden antes de rasgarse el abrigo al intentar pasar por el límite del cubículo, sorteando al caballero que impertérrito aguantaba su posición.

__ Doña Nadia __ Espetó el empleado, y siguió perdone señora Kinterbwole, permítame que haga paso para que pueda usted pasar tranquilamente y haciendo cuerpo frontal, se encaró con el caballero que no permitía el paso, obligándola a que abriera la boca. Fueron segundos los transcurridos los que se normalizaron sin más, para la salida de aquella nerviosa señora del montacargas, rogándole el botones al hombre, dejara el paso libre para despachar a los usuarios. 

Aquel cuerpo se echó hacia la izquierda, sin quitarle la vista de encima a la guapa mujer que abandonaba el lugar por el pasillo, en el recorrido hasta la calle. Quedando Tucson, perplejo y sin palabras, y permaneciendo mudo brevemente a la vez que emprendía el ascenso, en aquel cubículo modernísimo en dirección a las plantas superiores, con el mismo empleado que instantes antes le solicitó se apartara de la puerta de acceso y, pudieran salir sin riesgos.

__ A que piso le llevo señor, preguntó el subalterno, con mucha educación y con un acento muy parecido al pasajero que conducía.

__ Al noveno, por favor__ le respondió el hombre, que de repente se echó mano a la cartera y sacó doscientos dólares, mostrándoselos al empleado descaradamente, y con un gesto de ofrenda para que los guardara, le preguntaba, sin miramientos ni cortapisas, en que planta residía la señora, a la que había facilitado el paso con tanta gentileza. 

__ La señora Kinterbwole, es la paciente de la Psiquiatra García__ siguió informando y dudando en recoger los billetes, hasta que prosiguió y ejerció.

__ La doctora tiene su consulta en la planta catorce en el departamento catorce setenta y tres al catorce setenta y ocho, y tan solo pasa consultas a personas como Nadia, que son de muy alto standing y con cita previa. Le contestó el empleado sin haber perdido tiempo en alargar la mano que recogía los dos billetes de cien pavos que aquel caballero le dispensaba.

__  ¿No se llama Thaison? __ la guapa señora, insistió el caballero. No teniendo respuesta por parte del asistente, insistiendo con otra pregunta

__ Entonces dónde puedo recabar información de esa belleza, sin levantar sospechas y sin que ella pudiera enterarse para evitar molestias.

__ Pues bien, seguro no lo se__ asentó el ascensorista__ porque según tengo entendido la dama en cuestión está del todo, y la recogen en la puerta y la traen desde el Manicomio de la ciudad.




CONTINUARÁ....

 

sábado, 9 de marzo de 2019

Sin presunción













No es fácil expresar, lo que yo siento
sin que parezca falso y embustero
por eso no acostumbro y soy sincero
a callar mi guardado sentimiento.

A no regalar frases que no aliento,
Ni a presumir de aquello que no quiero
disimulando mi anhelo primero
por ese dolor que nutre y lamento.

Pudiera fingir con varias falacias
por intentar quedar inmaculado
asimismo podría atar mis gracias

y desapercibido y educado
no mirarte a los ojos con renuncias
para no descubrir todo el pecado. 


















jueves, 9 de febrero de 2017

Viento batiente

























Cual viento huracanado desgarra,
me quiebra el alma, sin hacerla añicos.

Tropieza conmigo, como individuo
Acobarda, confunde, incendia,
aparte de mi cabello escaso,
que ¡Sí!  arrebata, lo alborota y
como le da la gana, desgreña

Aire juncoso que a mis entrañas confiesa
tan falso como mis bravatas. Tan necias.
Las deja claras, sin penitencia.
Ventea mi cara sufrida cual banderín
enarbolado y firme mantiene.

Aferrado a mi peldaño, dando la frente,
resisto quizás a mi muerte vencida,
con un desaire rabioso, preñado de
dolencia irreal.


Topando mis ojos con un viento nuevo
cierra mis parpados y mis miedos

Dureza del huracán, hurtando mi alma,
cuando fui que la solté apática,
sin pretender mecerla ni acunarla.
Ahora muy grave el presagio aparece,
mezclado con la borrasca mortecina de pecado.

El tifón me expulsa y daña
sus rachas no me apetecen.
Soporto sus bocanadas atrevidas
sorteando sus ráfagas de pecado hirientes.
Son las que ofrezco irritando, impertinente.

Mi camisa desabrocha,
como lo hace el reflejo,
mostrando mi pecho
con dos gargantas míseras,
tan secas como el afluente
del infierno.

















viernes, 8 de abril de 2016

El wáter cósmico_ Solo sexo, si es posible

Viene de una entrega anterior: Catando sus órganos ocultos

El capítulo de hoy: Solo sexo si es posible




_ Los hombres sois así ¡Ariel!, en cuanto una tía ¡quien sea!, que tenga buenas ¡tetas! o sea fácil y seductora, ¡sin goma en las bragas!, y además que tenga valor y sepa pedir con su boquita ¡quiero macho! , y Os hace una caricia, lo dejáis todo para seguirla, ¡por si conseguís kiki mojado!


_ Me vas a decir Elvira, que Robert, después de lo que ha tragado, ahora de buenas a primeras se lía con la china tan solo porque lo ha puesto caliente en su tenderete de bocadillos rápidos. ¡Hay algo más que no cuentas! Te conozco bien y sé que tú; por las bravas y tan sin nada, y a huevo, aceptes los condicionantes de tu exnovio para dejarlo sin más ¿Crees que cuando te acostabas con Xili no lo sabía?, y cuando te metiste en la cama de Javier, no lo intuyó.

Aunque no supiera nada de nada del mismísimo Javier, lo imaginaba, nada más por lo que tú desprendías de todo aquello que lo vendías para que los demás lo supieran. Incluso a mí me llegaste a poner celoso.
Hasta la monja_ hizo un inciso para ver si le seguía_ Ya sabes; sor Marianela Pinote. La que viajó con nosotros desde España, me advirtió de que llevara cuidado contigo; cuando me usaras y sacaras lo que te interesaba, me dejarías.
Te repito, crees de verdad que Robert  ¿No lo imaginaba? Tan idiota le crees.
Por Dios Elvira, que no me chupo el dedo ¡coño!, estamos en el mundo de la prisa. Que lo que no nos interesa lo dejamos ir. ¡Que es lo que escondes nena!

_ Reconozco que Robert_ dijo Elvira_ quedó fuera de posibilidades, cuando me facilitaron el contrato y la empresa me designó para venir a Costa Rica, al pase de modelos. Él jamás se recicló y no admitía que yo me ausentara tanto, por lo que al marcharme a Cartago, me puso un ultimátum, que yo no rompí por tener una carta en la manga y por si no me salía bien este chocho, volver de nuevo con él.

_ Sigo sin entenderte Elvira;  veo que no quieres contarlo y lo acepto; pero no me tomes por tonto. El que rompiera contigo de esa forma, no responde a lo que has contado de su silueta y su honradez ni de su perfil.
Ser infiel hacia ti; sin medir las repercusiones posteriores y sin motivos, no me cuadra, porque sé a ciencia cierta que no es su forma de conducta. De ser así haría años que te habría dejado y ya andaría comprometido con cualquier moza de su pueblo.   
No querrás hacerme creer_ siguió acusándola en firme_,  que te engañó con Chian Lee y que tú estás dolida por ello  ¡Ya te digo que ahí me vuelves a engañar! Me es imposible creerlo_ dudó Ariel si continuar, por si tanta sinceridad, dañara la personalidad de Elvira_. Dónde está todo aquel fervor que decías te guardaba, no le veo yo persona de tener demasiados éxitos con las tías, para que te ofendiera con un acto infiel. ¡Vamos ni de broma!

_ Como le has llamado Chien Lee ¿Es que sabes cómo se llama?
_ No tía, le he puesto un nombre hipotético por no llamarla de nuevo de forma despectiva con el apelativo de “La china”

_ ¡Que te digo que es cierto!_ irrumpió con energía Elvira, malhumorada._. Todo no te lo he contado, porque sabía que no lo entenderías, pero casi es mejor que haya tomado esa decisión porque ¡yo lo he dejado!  Mejor dicho; dejé de quererle hace meses, no es un tipo para mí. Es demasiado sincero y honrado. No es un chico hecho para mí. Lo mismo que tú, que a pesar de follarme esta noche de maravilla, sé que no es lo que a ti te gusta. Lo has hecho para complacerme y lo has conseguido a pesar de que seas gay_ sin mirarle y sin detenerse en su marchamo prosiguió diciendo y confesando.

_ Me llamó hace unas semanas y me contó que había comenzado a salir con una joven del barrio.
Seis años más joven que él, de nacionalidad China, pero nacida en Badalona. Naturalmente todos ellos venidos de Hong Kong, hace unos años y afincándose en la zona de forma definitiva. La conoció en un curso de repostería que se había inscrito, para aprender un poco a defenderse en la cocina y soltarse un tanto con la gente. Salieron un par de veces y según parece se contaron el uno al otro sus vicisitudes. Lo que padecían por sus parejas, las infidelidades que Robert aguantaba y la mala suerte de haberse encariñado de una modelo de ropa “Pret a porter”. Yo le había llamado desde Cartago_, dijo convencida Elvira_ una vez salí de San José, después de fornicarme a Javier, y le conté que lo abandonaba porque ya no me ponía, se había acabado mi amor; que no me interesaba seguir detrás de un negocio familiar, sin salir del barrio, sin que nadie me conociera y desistir de la fama que comenzaba a adquirir después del éxito en América.

Robert, no insistió y me confesó que conocía mis infidelidades, que no sabía con cuantos tíos o tías; le había engañado; que le bastaba que ella le propusiera la ruptura para aceptarla de buen grado, y darle la razón a sus padres, que tanto se lo habían sentenciado, sin haberles hecho caso jamás y seguir la suerte que le impusiera yo.

No me dio pena en aquel instante. Le creí un bobo, muy poco hombre, un disparatado madrero_. Se detuvo, encendió un cigarrillo y mirándome con descaro siguió apostando_ ¡Creo que es lo mejor para él!  Yo no le quiero y no hubiera sabido serle fiel detrás del mostrador de la droguería. La Chinita, le dio lo que le hacía falta y se enamoraron.
Fue sincero conmigo, aunque jamás confesó que había dejado de quererme, después de tanta espera sabía que sería yo, la que pondría punto y final, aunque hacía tiempo, me dijo _ tenía que haberme mandado a la porra_. Así fue como discretamente aceptó que me derrumbara en los falsos brazos de mi apoderado, Francisco Xilema, que por cierto entre ellos no se podían ver.

Por lo tanto mi amigo Robert, mi ex; sin duda se ha enamorado de una rasgada de ojos. Tanto es así que como te refiero_ dictó su sentencia en tono menor, y sin agrado_ me llamó no; para confesarlo sino para darme explicaciones, y que yo le diera los parabienes; y no me preocupara por él, puesto que ya habíamos roto.
Lo hizo para expulsarme de su vida y para que lo dejáramos todo tal y como estaba antes de que partiera para Costa Rica, sin enfados.
Estaba por cierto al corriente de todos mis éxitos en la pasarela, de lo cual_ me dijo_ se alegraba, pero que no hubiera podido vivir o mejor dicho compartir vida con una persona que nunca está en casa y que solo vive para la moda y los complementos. No dijo más y acabó sin pena alguna, aquella confesión que teñía de lamento, sin rasgarse las vestiduras y quedando liberado de todos los años que le había hecho esperar.

_ Y de los idilios ocasionales con Xilema_ preguntó Ariel. Creyendo que de alguna manera Elvira; se iba a quedar con el amor de su representante, por descarte. Se refería al famoso Francesco, al italiano gerundense, su apoderado de siempre, el que la había hecho florecer como modelo. Con contratos que la llevaron por casi el mundo entero y sin compromiso cuando la llevarla a la cama y se la calzaba, cada vez que se les antojaba a ambos. Pretendiendo hacer creer al mundo que todo eran gajes del oficio.

_ Con Xili _ dijo Elvira muy altanera y con gran empaque_, siempre han sido polvos por capricho, sin compromisos. Nos entendemos en la cama y jodemos a gusto, pero después él, se va con sus guisos y yo me quedo con los míos. No nos debemos nada el uno al otro_. Matizó la modelo, con garbo_. Solo ha sido y quedó muy claro cuando empezamos con todo. Quiero decir cuando nos comenzamos a acostar juntos para pasarlo bien. Nada de amor, ni de afectos. Solo sexo y cuando fuera posible. Además, creo que es como tú, tiene tendencias homosexuales, lo cual no me molesta, porque llegados al punto igual cumple.

Por cierto_ siguió diciendo muy resuelta Elvira_ hace pocos días le llamé. Estaba en Tegucigalpa, con unos clientes bastante importantes, y me preguntó; si me había enterado del nuevo amor de Robert. Yo no le había dicho nada_, afirmó Elvira, muy convencida_, pero él se había enterado del amor que mantenían Robert y Kaón Ying _, que así es como se llama verdaderamente la Chinita.

Conocía los detalles, porque había contactado con su familia en Badalona, y  con los grandes almacenes Magic, que allí su hermana regenta una de las firmas de ropa deportiva. Ya sabes, digo regenta, pero es una franquicia de Decatlón, que lleva desde que abrió sus puertas aquella gran superficie.

De ahí la noticia social, donde se enteró mi amigo; ya que su hermana Laura,  les vio una tarde a Robert y a la oriental_, Kaón Ying _  muy acaramelados, y Robert, le explicó lo sucedido y que yo lo había dejado, que habíamos roto.

Ellos; Laura y Robert, se conocían puesto que yo los había presentado una navidad y por lo visto coincidieron varias veces en la tienda_ respiró y dio un trago de zumo, mirando la desnudez de Ariel_, que se predisponía a darse otro baño, no sin antes preguntar_ y que has decidido tu preciosa. ¿Vas a volver a Badalona?, ¿te enredas con Xilema?, o intentas ligarte a Javier.

_ No es una cosa que me preocupe Ariel, ya me conoces, hoy estoy contigo y muy a gusto, pero lo nuestro es solo sexo. Estamos en este precioso Hotel, aquí en Nicaragua, pero en dos días volvemos a Costa Rica, por lo menos yo, he de liquidar mi contrato y después ¡Dios dirá!




Continuará  
To be continued

lunes, 4 de abril de 2016

Prendas que ilustran dos tetas

Proviene del capitulo anterior;

Nuevo Capítulo entrega :
Prendas que ilustran dos tetas


En resumen esto es lo que debía contarte_ siguió hablando pausadamente Mechthild_, veo eres un hombre digno y honrado, recién salido de un mal rollo, con una mujer posesiva,  y con mucho poder, que te abandonó por conveniencias y usando tácticas deleznables como es el engaño y la infidelidad. Haciendo fracasar, tú matrimonio. 

Por ello necesito que conozcas todo lo referente a mí persona y si has de quedarte conmigo,  que sea por merecimientos, a la vez que yo doy gracias a Dios, por haberte puesto en mi destino y si hay algo que no admites del transcurso de mis relaciones pasadas y de mis excentricidades, por principios de tu persona y creas; es cuestión irresoluble, pues estamos a tiempo de afrontarlo y abandonar esta bonita relación incipiente que me hace tan feliz o, comenzar nuestra dependencia dado el caso, para que nuestras vidas, instruyan con miras a futuro.

Finalizó aquella arenga sufrida con lágrimas en sus ojos y con un trémulo acentuado en su labio inferior, creyendo que todo estaba perdido, dada la postura y la sorpresa que había sobrevenido a Manuel tras la confesión expresada por la mujer que tenía a su lado.

Hubieron unos segundos de silencio, de inacción, todo pareció quedaba inerte hasta que de pronto, un suspiro de Manolo, a la vez que se reincorporaba de su lugar de asiento, colocándose cómodamente para expresar con una sonrisa de enamorado:

_ Gracias por ser tan franca _ dijo agradecido y emocionado_: querida Mechthild, jamás en mi vida, he presenciado una declaración de amor tan completa y tan sincera. Creo, sin temor a equivocarme que yo hubiera sido incapaz de hacerlo con tanta credibilidad y con ese sabor realista y convincente, ya que no era tu cabeza la que te dictaba lo que has confesado, era tu corazón el que ponía en tu boca con palabras sencillas todo aquello que querías que yo supiera, sin dejarte ni pizca de contenido pendiente. 
No he querido interrumpir y si has visto en mi cara signos de hilaridad, no ha sido por otra causa que no ser idiota ni  prepotente_ se detuvo unos instantes para tomar sus manos y proseguir_ Yo vengo a ti, y me quedaré para adorarte y asumo todo aquello que tu persona depare y necesite. Gracias por ponerme al corriente de tus vivencias, por el amor que me brindas y por la bienvenida que me has regalado. Eres una mujer de una pieza, y además de ser inteligente, eres todo aquello que yo sueño de la mujer, femenina, educada y adorable.

Seguiremos hablando si te parece, porque estoy seguro, las conversaciones para nosotros serán un principio de entendimiento y de unión y si es necesario yo en cualquier momento vuelvo a repetirte mi historia hasta llegar hasta este punto donde estamos, para refrendarla, y aunque ya la sepas de mi propia boca, al haberte confesado mi amarga historia reciente, creo no haber sido tan minucioso como lo has sido tú. 

Le dio un beso en los labios, y la mujer quedó integrada en la satisfacción de un deber cumplido, después de haber descargado esos secretos que albergaba y que quería esclarecer con la persona que debía ser su amado en el futuro.

Desde Costa Rica, en la capital San José, hizo Javier una llamada a España, al teléfono de Jimena Cuervo, su ex esposa, queriendo aclarar y para dejar sentado el tema de la  custodia y amparo de Estela.

La hija de ambos, que por la demora y tardanza en el canje de custodia acostumbrada, al estar presentando el nuevo producto estrella se había demorado el acostumbrado intercambio habitual. Amparo que había recaído en los brazos de los abuelos paternos, los padres de Javier, que le hacían con mucho gusto de custodia a la niña, en los plazos que el hijo estuviera ausente con el Schissen Lecker.

Aprovechando la diferencia horaria y con tal de hablar con su ex mujer, Javier Martos,  aprovechó las horas centrales de España, para comunicar.
El teléfono hizo sus correspondientes tonos antes de que asieran el receptor y no alargando demasiado, fue descolgado poniéndose al aparato sin más.

_ Pronto, que hay_ preguntó Jimena, queriendo saber quién llamaba, aunque ella, sabía de donde y de quien era la llamada entrante.

_Jimena, soy Javier, que tal andas, puedes hablar ahora o te llamo más tarde

_ ¡No dime!  Eres caro de encontrarte tío. Desde que trabajas fuera de tu tierra, igual te crees que eres un dios. Pero, bueno a lo que iba; que es lo que a mi me preocupa._ hizo un inciso esperando un respingo por parte de Javier_. Solo para saber con certeza cuándo llegas. Estoy sin saber qué hacer cuando me vuelva a tocar el tiempo de la niña, y ahora ando muy ocupada y con mucho lio, por lo que deberían quedársela tus padres durante un periodo más largo.

_ No te preocupes, ya he hablado con mi madre y ellos se harán cargo de todo en lo que se refiere a la niña.

_ Imagino que Mercedes y Alonso te lo habrán dicho _ , preguntó Jimena, sin avergonzarse y con un desparpajo propio de su confianza_. Vuelvo a estar en cinta, y claro no me será posible de momento entre el trabajo, el embarazo, y mi nueva vida, tener a la niña colgando.

_ ¡Sí! Algo me dijeron la última vez que hablé con ellos, les tranquilice. Ya les conoces_, le advirtió a su ex_, sufren por todo y a veces sin razón, por lo que suceda en el futuro de nuestra hija y ya les dije_. Tomó aire para serenarse y continuar su plática y siguió indicando_: Es un tema tuyo, de nadie más_ Volvió a interrogar esta vez con más interés_: ¿Aún estás con Brando?_ preguntó Javier, como el que no quiere la cosa, pero para confirmar si todavía continuaba liada con un chulo que se aprovechaba de ella, venido de San Bartolomé de las Casas.

_ No ya le di el pase, perdió el trabajo y pensaba que lo iba a mantener, a él y a sus putas. Hace más de un mes que le mandé a la mierda puta_ contestó Jimena, con aquel lenguaje traído desde los confines del infierno; sin apenas ganas de que tuviera mejor información y consiguiendo un sonido brutal en su respiración profunda, que le delataba el tabaquismo en el que estaba enterrada.

_ ¿Ya no estás viviendo con Brando? No decías que este sí que te comprendía y te amaba de verdad, sin pedirte ni exigirte nada. Que era tu tipo para siempre. Aunque tú verás lo que haces, y tratas de resolver tu vida_ dijo sin pensar Javier, queriendo de un modo simple quitarse la preocupación de encima, como si al dejar de insistir todo volviera a ser neto en aquella mujer desgastada y soez_. Eres la que ha de organizarse, pero eso sí ¡Organizarse! y nadie entrará en ella_ siguió argumentando Javier, sin dejar que ella interviniera y mostrándole su convicción de que ya no le interesaba ni siquiera un poco, para solemnizar_: Ya les he comentado a mis padres que no pregunten por tu vida. Han de olvidarse, que ya no estamos juntos y después no preocuparse por ti; mientras cumplas lo que tenemos establecido, ya es estar dentro de lo que esperamos. Además Jimena; esto entre tú y yo, mientras esté la niña con los abuelos, pretendo hacerte llegar la parte dineraria que te correspondería de la paga que te giro cada mes, para que puedas afrontar los nuevos gastos con más comodidad.

_ Oye cabronazo, no me seas un jodido chulo. No me seas ni pizquita de peludo hijo puta. No quiero limosnas de ti, por lo que no te pases, y sigue haciendo las jodidas cosas como están establecidas, que no te exijo nada, no me interesas lo más mínimo, no me muero de hambre ni mucho menos. Nadie te ha pedido nada, lo que si te agradecería, es que me quites de encima a Mercedes, tu mamá y Alonso, tu papa; que son dos carcomas asquerosas  inaguantables. Ellos no tienen que pedirme explicaciones de con quién me acuesto, o a quien se la chupo. Si me pongo ropa corta y voy enseñando las tetas o le muestro el mismísimo coño al primero que me mira_.  Enfadada y resentida, siguió echando aquella verborrea de calaña crispada_  Ni han de darme consejos baratos. Los guarden para ti que estás hecho un buen fulano. Se dejen de ostias_ continuó fuera de su tranquilidad aquella mujer_  y que estén tranquilos, que no creo me escape a mi país; y si lo hago será para volver de nuevo a mi casa de Zaragoza, allí ya no quiero quedarme. No tengo sitio.


_Tranquila_ le dijo Javier intentando no entrar en la misma discusión de siempre_, por cierto cuando cumples en el embarazo

_ Aún me quedan cuatro meses, será otra niña, pero estoy bien, sin mareos, ni mandangas, de momento puedo trabajar y llevar mi vida adelante, además de disfrutar de mis amigos y compadres llegados de mi tierra. Ya te digo ahora, la que me sobra es Estela, no pretendo que padezca ni que me fiscalice como hacen sus abuelos, los pesados de los suegritos de los cojones.


Continuará
To be Continued




martes, 29 de marzo de 2016

Había dormido con ella

Viene de un capítulo anterior 
titulado:   Cataputas



Capítulo actual:  Había dormido con ella

_ De mi amiga Carla, ¿Qué te puedo detallar?_ le decía abiertamente a Manolo, que esperaba respuesta_ ¡pues todo! Absolutamente, puedo contarlo todo. Somos amigas hace mil años y nos tratamos y conocemos desde niñas. Nos hemos visto muchas encrucijadas, y reído ¡Ni te cuento!, nos entendemos a la perfección y es una mujer en la que puedo confiar.

Disfrutamos preparando tu llegada y urdimos lo que debía ser nuestro primer trato. 
Lo dispusimos y analizamos para que fuese un hechizo. La cita que marcaría toda nuestra vida, la más importante, que debíamos mantener tú y yo, a solas; sin intermediarios para conocernos de forma impactante_. Se detuvo Mechthild para llenarse los pulmones de aire y ordenar sus recuerdos y continuó_: ¿Creo que lo conseguimos, no crees tú? _ mantuvo el silencio mirando a Manuel, hasta que le notó la sonrisa en los labios, para proseguir_. Ella, Carla, mi amiga, desde su privilegiada posición investigó sobre ti y averiguó que eras un tipo fenomenal y genuino.
Buen perfil el tuyo y de honradez intachable. Me encanta que estés aquí, y nos queramos tanto

 _.Volvió a aseverar dubitativa, temblándole el labio inferior. Sin recibir de inmediato, señal de conformidad, por parte del preocupado Manuel, que tras un segundo de duda, reaccionó de momento, sonriéndole nuevamente a su chica con una expresión amplia, que acompañó con la serenidad del buen caballero, y le acercó la cara para besarla en los labios de manera calmosa.

_Pero mijito Manolo_ quiso ampliar con gracia la acción_, ya sabes cómo somos las Nicas, de guasonas y atrevidas. En verdad lo comenzamos como una galanura de mujeres, para ver que ocurría. Nunca imaginé que nuestro amor cuajara desde tanta distancia, sin vernos, ni tratarnos de forma directa.

Al saber a ciencia cierta, que venías para mi tierra, todo se aceleró y ahora estoy como una diosa, como nunca había estado y creo que te quiero de verdad, que vas a ser el amor de mis próximos años_. Matizó la entregada Mechthild Sröeder_ Para dar más garantías a su chico y que dejara de padecer.  Aún quiso continuar diciéndole a Manolo, detalles que no había revelado de su secreto y asentó.

_ Si tienes alguna pregunta, me interrumpes amor y te cuento lo de mi papá cuando llegó furtivo desde quien sabe dónde.

No le dio oportunidad a su enamorado en contestar, ni decidir alguna opción que no fuera la que ella disponía, y Mechthild siguió hablando de sus cosas, como si le hubieran dado cuerda.  Necesitaba explicar a Manuel, como solicitando un permiso de buena conducta de sus vivencias anteriores. Necesitando convencer de algo imponderable al hombre que había dormido con ella la noche anterior.

_ Llegado de Alemania, a finales de los años cuarenta, huyendo de la turbación Nazi, recaló en Nicaragua, nadie sabe a ciencia cierta cómo alcanzó las costas de las playas. Además ha sido un capítulo que papá, jamás contó y si alguien osaba en preguntar alguna cosa sobre el tema, lo mejor que hacía es marcharse a otro lugar con malos modos.

No se le conoce más familia que la nuestra, jamás recibimos noticias de sus parientes, ni de nadie que le buscara. Nadie absolutamente allegado le escribió, ni sabemos nada de sus padres, desconocemos si tuvo hermanos. Lo que se dice nada, absolutamente ningún dato. Jamás quiso explicar detalles sobre el tema. Era muy suyo y además el orgullo, fue su defecto.

En su juventud debió ser muy aplicado y por esos estudios superiores, que decía tener y nadie puso en duda_ serán ciertos_, supo forjarse un futuro.

Una vida silenciosa y secreta, que estoy segura es difícil de sobrellevar_. Hizo un gesto, cambió las piernas de posición y le dio un pico en los labios a Manolo para seguir diciendo.
_Mamá, después de mucho preguntarle, jamás me complacía;  como respuesta, siempre derivaba la interpelación a otros lugares y aquella interrogación se quedaba por dilucidar_ entre pensamientos y gestos relataba aquella casi amargura_, lo recuerdo perfectamente, lo hacía cuando yo era chiquita.

Siempre eché de menos una infancia como tuvieron las demás niñas. El poder explicar con la alegría infantil la profesión de mi padre_ aclaró con gestos graciosos_ unas decían carpintero, otra ferretero. Detalles que no son de altura, pero que entre las niñas se hacen para engrandecer a ver quién puede más a los suyos. Pinceladas de sus abuelos, si son viejitos, si son graciosos, si les pasean, si les miman, cuando tienen fiebre o las lleva al lago de paseo.

En fin preguntas y dudas de chavales, interrogantes que cuando eres chiquita necesitas que te repitan una y otra vez. El ansia por querer saber y de dónde vienes; ya sabes_. Invitó a Manolo, como si él pudiera darle respuesta_. Madre, nunca abrió la boca para contar de mi papá. ¡Jamás!  _ (hablaba entre pensamientos) _ y prosiguió rumiando en lo que su madre le detalló, en un entretanto inesperado_: Me contó que papá llegó embarcado hasta Panamá, en un carguero Argelino que ascendía el Pacífico desde el Cabo de Hornos, subiendo hasta Valparaíso en Chile y rumbo norte navegando. Atracando en varios puertos de la ruta para descargar trigo y cargar frutas tropicales. A la altura de: Isla Ladrones,  que se encuentra frente a la bahía de Panamá, desembarcó papá, mezclado con algunas personas de etnias diferentes de forma inexplicable, sin tocar ni siquiera el puerto. Fueron desalojados en un pontón de auxilio y el mercante siguió rumbo norte, supuestamente hasta Acapulco en México.

Continuó Mechthild refiriendo la historia que le contó su madre y en un instante de reflexión_, recalcó, matizando la guapa mujer_. Lo raro, es que abandonara el trayecto en sitio tan inusual. Prácticamente en alta mar, sin ayuda Panameña, saltando con gomas de salvamento a cinco millas de la costa. Después, con el tiempo_, siguió argumentando Miche_ estos datos me los confirmó Carla, y dado que su trabajo;  es competencia en la Seguridad Nacional, a petición mía, y como un gran favor secreto, hizo una especial y ardua averiguación sobre los hechos, quedando confirmados, sin poder extenderse en las circunstancias ya que todo estaba bajo los clásicos secretos de estado.

De algo desertaba, con o sin razones, pero su vida fue siempre tras lo oculto, tras lo inexplicable. Huyendo de aquellas playas, viajó clandestinamente hasta el país. Teniendo que atravesar toda Costa Rica, hasta llegar a Nicaragua, con pasaportes falsificados desde Alemania, fechados en Múnich _, eso me dijo mi madre, pero ella que sabía_. Se estableció en Tipitapa, ya en Nicaragua y tuvo que curar unas fiebres de Malaria, que por poco se lo llevan.
Al poco se casó con mamá, que era hija de un responsable de la firma de Pacto del Espino Negro.


Nunca se abrió mi padre a la gente, siempre tuvo desconfianza, por lo que imaginábamos estaba buscado por los agentes del Mosad, aquellos que proliferaban por Bolivia y Argentina, buscando alemanes evadidos, que se escondieron y refugiaron en países de América del Sur. Huyendo del juicio de Núremberg. Todos ellos condenados a las penas más graves por las atrocidades que habían hecho en Europa, a tantos judíos y gitanos.


Continuará
To be Continued....







sábado, 26 de marzo de 2016

Tras la Semana Santa del año MMXVI







Podría comenzar este escrito, comentando y dando mi punto de vista en muchos de los sucesos que han acaecido estas últimas semanas en Europa.


Barbaridades y muerte, sufrimiento en definitiva para las buenas gentes, que ajenas a todo ello han recibido las graves consecuencias del brutal atentado. Personas  como tú y como yo que no esperan más de la vida, que seguir con la felicidad a cuentagotas que el destino ofrece. Disfrutando de los amigos, de los seres queridos que nos rodean y con la normalidad de un ser normal

Mencionando a las familias y a las personas que sufren por tantas y tantas barbaridades sucedidas en los días previos a la Semana Santa, pero no lo voy a hacer de ese modo. Aún y cuando desde mi tribuna, mando mi abrazo a los que sufren y se duelen por las secuelas de lo ocurrido, que jamás se debiera haber permitido. ¡Jamás!

 





En un rincón de Aragón, en la zona de la franja del Matarraña, gracias a Dios todo discurre de una forma tranquila y feliz. 
Las gentes se cuidan, se entienden y soportan entre ellas, intentan comprenderse, se sujetan para no ofender al prójimo y cada cual hace lo que le corresponde en la armonía que aprendieron de sus padres, abuelos y antepasados.  
Por lo que el tiempo pasa y pasa, un día tras otro, una fecha arrastra la siguiente y una Semana Santa nueva nos acoge de lleno.


















Poema

Te sigo sufriendo
dolor que no quiero
lamento profundo
aquello que veo

La sangre corriendo
menudo disgusto
enorme tragedia
nos llega del mundo

Por desgracia vuelve
por causas del hombre
desventuras ciertas
que no tienen nombre

Cuando será el fin
de la penitencia
Cuando será el fin
de tanta paciencia






En nuestra zona, una de las mejores de las que yo conozco, durante todo un año se preparan las buenas acciones, que junto con la ilusión de los que las llevan a cabo, derivan en un placer, en una sensación inexplicable, en un disfrutar definitivo.
Se prepara la Semana Santa, sin dejar al descuido ningún detalle, se prevén todos los imponderables y se ensayan dentro de las Cofradías, todos aquellos repiques de tambor y de bombo necesarios para después ponerlos al aire y que los disfruten nuestros visitantes, y los que por aquí, solemos pasear dejando trazas de arraigo.

La exaltación del Bombo y del tambor, recoge a buena parte de la villa, alrededor del estruendo de los tambores y de las notas claras de las cornetas. Todos en una comunión, durante la tarde del domingo de Ramos, siendo y logrando en esta ocasión con la XXVIII versión de un entusiasmo fabuloso.






Las diversas procesiones o viacrucis que se celebran durante la semana, y que pasean a lo largo de la villa, dándole a la Procesión del Santo Entierro, el mayor de los privilegios y de la cual todos los creyentes disfrutan, de la representación que año tras año, se viene disfrutando.





Recorren las calles
La fe de los hombres
Dejando en la acera
Posibles temblores

Certeza divina
Morados colores
Quién sabe si atina
Con fuertes olores

El bombo redobla
Me crispa el sentido
Previene muy justo
Mi ritmo y latido

La corneta alerta
Con claro sonido
Mi espíritu acierta
Parezco dormido




Texto : E.Moreno
Fotos:  E.Moreno, excepto
la foto de Tintin de la red