domingo, 3 de agosto de 2025
Festival de los Castillos, año 2025. Valderrobres-
viernes, 22 de marzo de 2024
SANT BOI NEGRE - 2024 - Ganador y finalistas del Concurso.
En la tarde del día 21 de marzo de 2024, "Día Mundial de la Poesía", se hacía entrega de reconocimientos en la segunda Edición del Premio de Relatos Novela Negra en el concurso del SANT BOI NEGRE
con la presencia de la señora Alcaldesa Lluïsa Moret, que estuvo durante toda la gala, acompañada del Regidor de Cultura y todo su equipo. El primer premio recayó sobre Ernesto Rincón Ríos, Colega literario y reconocido autor. Que ha presentado el relato titulado " UNA LOCURA PASAJERA"La segunda Antología con los relatos de todos los finalistas y por supuesto con la del ganador, ya estaba editada a la hora de la entrega de premios, con lo cual, ha sido enormemente práctico, que los asistentes hayan podido comprar su ejemplar a la salida del Acto.
La sala ha estado nutrida de un público amante de la novela, del relato, de la literatura y cultura en general, ofreciendo en diversas ocasiones muestras de agrado por lo que se estaba mostrando en la presentación. El comisario del Concurso Vicente Corachán y Charo González la Comisaria adjunta, han abierto el espacio dando la palabra a la Alcaldesa de Sant Boi Doña Lluïsa Moret, que ha dado paso al contenido del certamen. Después se ha formado una mesa redonda con seis escritores que han debatido sobre el mundo de las editoriales, grandes y pequeñas y la relación que existe entre ellas y los autores.
Fotos del ACTO celebrado en la Biblioteca Rubiò i Balaguer de Sant Boi.
Sant Boi, a 22 de Marzo de 2024
fotos recogidas del acto.
miércoles, 22 de junio de 2022
Actos insoportables.
A veces por subsistir
ni siquiera soy afable.
Despierto y al inquirir
no me siento
favorable,
por ello quiero pedir
comprensión inalienable.
Hoy no quiero
discutir
por motivo razonable.
Prefiero evitar
reñir,
sin notarme insoportable,
mirando de perseguir
un bienestar destacable.
Olvida y deja vivir,
me examino, deleznable.
Imposible mi sentir,
sigo siendo
reprochable.
No quisiera diferir
por ser incalificable.
Yo no acostumbro a
mentir
ni por mi falacia estable,
no me obligues a elegir
y hacerme tan responsable.
Es preferible fingir,
y no ser tan
miserable.
Creía en mi proseguir
siendo mi pausa
probable.
Por todo mi disentir,
contra tu persona amable.
Craso error al
distinguir,
y por ello impracticable.
Debo dejar de sufrir,
y mostrarme agradable.
Si me dejo consentir,
flaco favor
censurable,
que no puedo
permitir,
si busco dicha
viable.
lunes, 14 de marzo de 2022
En la noche mi eco, sonará
Es regodeo, de ricos y pobres,
fausto considerado y recompense,
en los ojos placer, que se condense.
Mi ilusión desmedida, con asombres.
Pueblo mío, que aguardas, en tus mimbres
con censos de vigor, y sin dispense
la magnitud con “gen” Valderrobrense,
y disfrutar de fiestas y costumbres.
Ahí en altozano, me iluminas,
viéndome gozar con todos mis nombres
tiznando con abrazos y adivinas,
el sueño oculto por bajos y sobres,
repechos y pasajes. Mis esquinas,
que guardan mi sabor con Valderrobres.
martes, 21 de diciembre de 2021
El deseo y el sexo de la señora Kinterbwole
Le abrieron como de costumbre la puerta del
ascensor y al iniciar la salida del elevador tropezó con Tucson. Así le llamaban al hombre, que frente a ella se
detuvo conociéndola de inmediato. Intentando, pasar desapercibida o
haciendo quizás la pose de no reconocerle, situación inesperada que frenó por
unos instantes el segundero del reloj. El ascensorista, pudo ver que la
situación se tornó rara, al despedirse de la mujer, y ésta comenzar a
tartamudear súbitamente, mirando al suelo e intentando escapar.
El mozo la sujetó y llamó al orden antes de rasgarse el abrigo al intentar
pasar por el límite del cubículo, sorteando al caballero que impertérrito aguantaba su posición.
__ Doña Nadia __ Espetó el empleado, y siguió perdone señora Kinterbwole, permítame que haga paso para que pueda usted pasar tranquilamente y haciendo cuerpo frontal, se encaró con el caballero que no permitía el paso, obligándola a que abriera la boca. Fueron segundos los transcurridos los que se normalizaron sin más, para la salida de aquella nerviosa señora del montacargas, rogándole el botones al hombre, dejara el paso libre para despachar a los usuarios.
Aquel cuerpo se echó hacia la
izquierda, sin quitarle la vista de encima a la guapa mujer que abandonaba el lugar por
el pasillo, en el recorrido hasta la calle. Quedando Tucson, perplejo y sin palabras, y permaneciendo
mudo brevemente a la vez que emprendía el ascenso, en aquel cubículo modernísimo en dirección a las plantas superiores, con el mismo
empleado que instantes antes le solicitó se apartara de la puerta de acceso y,
pudieran salir sin riesgos.
__ A que piso le llevo señor, preguntó
el subalterno, con mucha educación y con un acento muy parecido al pasajero que
conducía.
__ Al noveno, por favor__ le
respondió el hombre, que de repente se echó mano a la cartera y sacó doscientos
dólares, mostrándoselos al empleado descaradamente, y con un gesto de ofrenda
para que los guardara, le preguntaba, sin miramientos ni cortapisas, en que
planta residía la señora, a la que había facilitado el paso con tanta
gentileza.
__ La señora Kinterbwole, es la paciente
de la Psiquiatra García__ siguió informando y dudando en recoger los billetes,
hasta que prosiguió y ejerció.
__ La doctora tiene su consulta en la planta catorce en el departamento catorce setenta y tres al catorce setenta y ocho, y tan solo pasa consultas a personas como Nadia, que son de muy alto standing y con cita previa. Le contestó el empleado sin haber perdido tiempo en alargar la mano que recogía los dos billetes de cien pavos que aquel caballero le dispensaba.
__ ¿No se llama Thaison? __ la guapa señora, insistió el caballero. No teniendo respuesta por parte del asistente, insistiendo con otra pregunta
__ Entonces dónde puedo recabar
información de esa belleza, sin levantar sospechas y sin que ella pudiera enterarse
para evitar molestias.
__ Pues bien, seguro no lo se__ asentó
el ascensorista__ porque según tengo entendido la dama en cuestión está del todo,
y la recogen en la puerta y la traen desde el Manicomio de la ciudad.
CONTINUARÁ....
miércoles, 17 de noviembre de 2021
Si te gusta el morbo, el sexo Léela: Testigo tácito de un antecesor criminal.
Esta novela, se puede desgranar como hilo de fusión y enganche al argumento en dos familias.
La del Floro, enturbiada por los actos de crueldad y la de los Comellas,
agricultores reservados y timoratos, que no hablaban por no ofender.
El Floro, Pascual Andreu, fue un personaje real, lleno de
matices y señales agrias, que ahora en este tiempo le hubieran diagnosticado
una demencia por su crueldad y por su crimen, o quizás, con aquella fama los hubieran
contratado en cualquier cadena de televisión, para desvelar todo el morbo que
guardaba aquella historia tan nefasta como las que ahora se cuentan.
Aficionado a las carreras monte a través, tan solo por llamar la
atención, bastante parecido a personas que también conocemos en la actualidad,
tales que por resurgir son capaces de realizar cosas insospechadas, aunque
después toquen el ridículo mas profundo. La incultura es muy atrevida.
Carrera monte adentro tan solo por ganar el pollo de premio que entonces se solía dar al ganador. Personaje con una trayectoria de su infancia, bastante deficiente, porque sus mayores no supieron descubrir la enfermedad que padecía.
Sus hermanos le temían y de hecho los padres, no podían dejarle solo con el menor, puesto que hubo indicios de crueldad. La que taparon, disimulando, como suele hacerse para engañar y disimular, ese problema que guardaban en casa, y que nadie debía saber. A pesar de todos los pros y contras, llegó a ser guarda espaldas del Marques de Lema. Político que visitaba la zona del bajo Teruel, Maestrazgo y Matarraña en las elecciones que presidió Maura.
Se casó con Saturnina y tuvieron cuatro hijos, de los cuales
nada más les vivieron las hembras, Saturna y Paquita, de hecho, en el parto de
Onofre, el último de los alumbramientos, se llevó la salud y la vida de su
propia madre, que ni tan siquiera Ramona, la hechicera “la de casa trabuco”. La
bruja del contorno pudo salvar, con sus pócimas y embelecos.
Al morir Saturnina, se dispara la agresividad de Pascual,
iniciando una serie de delitos que entre otras le llevan al presidio, desde
donde escapa, y casi toda su vida vive, escondido para no ser capturado. Se le
atribuían como mínimo tres crímenes de los cuales alguno se escapa, porque pudieron
llegar a ser alguno más.
Sonado fue el del maestro de la Cerollera, y del empleado del
tendido del cable de telégrafos, como además el de Honorato el joven que se
tuvo que tragar antes de morir las plumas de un gorrión. Como venganza por el
sucedido años atrás.
Ya que Honorato, el ganador de aquella prueba silvestre, le dijo
al vencer una de las carreras que participaba, al sanguinario Florit. <yo me comeré el gallo y tu te tragarás las plumas>
En la venta de la Ramona, coincidió con Alma, la que fue su
amante, su compañera y su defensora a ultranza, curandera de heridas y madre de
su hijo Sinesio.
Acabó pues como suelen acabar estos personajes. Lea usted la
novela y disfrute.
La familia Maspiñá compuesta por los padres, agricultores tuvieron unas cuantas hijas, las que distribuían del modo que podían para poder comer, dedicadas a labores del campo pronto tuvieron que poner al frente de la muchachada a María la hermana mayor la que se encargaba de criar a los recién venidos, que por entonces parían un hijo cada temporada.
María emigró al Uruguay tras un disgusto y despechada del mozo
que la poseía en el granero, después de haberla dejado en cinta, y muchas
promesas. Sin embargo, no estaba en su destino. Se decidió al cabo, por la hija
del tendero, y así aseguraba el plato.
Lucía, se unió a un buen muchacho y con el tiempo se casaron
formando su hogar cerca de Valderrobres. Gervasia cuidó de sus padres hasta el
final, yéndose al cabo, soltera a vivir a Morella. Encarna, no llegó a la
pubertad, fue la que aprovechó mas el colegio, dada su debilidad y su poca
salud.
Isabel se empleo en la casa del nuevo secretario del
Ayuntamiento, de Monroyo, el que había comprado una finca ubicada entre Cretas
y Valderrobres, denominada la del “” Mil hombres””, llegando a casarse con el
capataz de la misma un joven muy trabajador. Tuvieron dos hijos Silvestre y
Ramon, los cuales dejaron de verlos en la guerra, ya que estando en el colegio,
se los llevaron repatriados para Rusia. El mismo sino tuvo su hermana Estrella,
con su hija Anunciación, que la subieron a su vez al camión de los niños
expatriados. A la que volvieron a encontrar al cabo de muchos años, ya hecha
una mujer, adoptada por los Vander Elsen, radicados en Bélgica donde residen.
Dolores la madre de Enrique, aquella que aprendió a leer con un catón la que cuidaba del rebaño. La que sacaron de la montaña para servir en el Mas de Segarra, de Valderrobres, se casó con Francisco, y tuvieron hijos.
Su marido, un político pendenciero, guardabosques y gendarme fue
fusilado muy joven, poco antes de la guerra por estar acusado de actos
criminales.
Volviendo a contraer nupcias con Vicente, un ser bondadoso
secretario de la colectividad, el que también fue perseguido y hostigado…
La novela se vende en el mercado literario, Abacus, Amazón,
Librería Barbus de la Cooperativa, Isart en Sant Boi
Disfrutarla.


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