miércoles, 20 de abril de 2016

Encuentro con Bruno Portillo. Poeta




Encuentro con Portillo


El resultado de un buen certamen se nota en los arrojos y los aplausos del público que asiste a ellos.






Es tan difícil contentar a los asistentes que vienen  a disfrutar de la poesía, como a aquellos que necesitan de una medicina complaciente para elevar el alma.





A los que de una forma u otra amparan las letras, por ser atraídos como fuerza imantada hacia el silencio para degustar de una oda, de un pensamiento, de un axioma.



Hombres y mujeres, interesados humildes, asistentes silenciosos a los actos poéticos; que les gusta la rima y valoran el arte de la inspiración, del encanto y de la lírica.




Poetas de Cornellá, con su esfuerzo y sus rapsodas está rompiendo moldes y adaptándose a la modernidad; a la hora de mostrar esa cultura plena de arte, que debe ser expandido para que el gran público lo conozca, lo deguste y llegue a amarlo.



                                                                                                                                                                                                            Por ello la fórmula ideada por nuestro Presidente Don Alejandro Sánchez de Ahumada, no deja de ser mutante y  atronadora.









Nos sorprende en cada certamen con una escenificación diferente, divertida y lustrada.





Bruno Portillo y Portillo, fue un poeta, escritor y hacendado de la mitad del siglo pasado y del principio del anterior; nacido en el año1855, en la ciudad de Huéscar en Granada y que fue un estandarte en la escritura y en la poesía de aquel tiempo.







Sus seguidores, que los tiene y muchos; dentro del entorno de su terruño y fuera de esas fronteras, que tantas veces ha sido agasajado por sus conciudadanos y por aquellos que disfrutan con la poesía, volvió de nuevo  a ser estrella del acto que se celebró en Cornellá.







En esta ocasión un certamen sobrio, realizado en la Parroquia de Cornellá, nos dejó un sabor potente en la boca, con los poemas, décimas, cuartetos y sonetos.







Todos ellos con la firma Portillo, que magistralmente fueron interpretados por el grupo de figurantes de Poetas de Cornellá.







Desplegados los concurrentes, por nuestra genuina presentadora; la siempre grata y dispuesta señora, Sara Páramo, que fue desgranando todas y cada una de las esencias de los rapsodas invitados, y componentes de Poetas de Cornellá, que allí iban a dar crédito de los citados poemas y que iban a declamar los versos del ínclito Bruno Portillo.







Es a su vez, un reconocimiento pertinente, la presencia de las autoridades de Cornellá, capitaneadas por la Regidora Rocío García, en nombre del cabildo, estando como siempre a la altura de todos los eventos que se disponen en la ciudad, y en particular a la erudición, dando un amparo a la Cultura, que muchos pueblos limítrofes deberían tomar nota, y copiar.







La música y la poesía van hermanadas, en nuestro recinto siempre amenizada por el cantautor Alfredo González Vilela, el compositor de tantas y tantas trovas, adaptadas desde los poemas de sus compañeros, siendo además el músico que interpreta partituras de su cosecha, que nos deja ese sabor en el pensamiento siempre añadido por vivencias existenciales. Un lujo






Alejandro Sánchez Ahumada, nuestro prócer.

No podemos dejar de aludirle por la gran labor sorda que viene realizando en la conducción del grupo, por ello fue quien se encargó además; de atender a las autoridades y personal asistente de controlar que el zumo poético fuese regalado a cuenta gotas, para una mejor función a la hora de paladearlo.





El elenco de poetas celebrantes fue: Ana Isabel Pizarro, Consuelo Jiménez, Jesús Pico Rebollo, Jordi Subirá Fumanal, Gabriel Moreno, Manuel Morales,  y Pedro Gómez.


















sábado, 16 de abril de 2016

El wáter cósmico_ La excusa de Don Quijote

Viene del capítulo anterior: Solo sexo si es pòsible


Nueva entrega: 


Aquel certamen de presentación en el Gallo, había sido un clamoroso y vistoso reality show, que puso en marcha a diferentes cadenas de televisión del país, buscando a los representantes de la firma Schissen, para poder llevar aquella innovación a las noticias y curiosidades, dándolo a conocer a los habitantes de Managua, como primicia en América Central.

Los intereses que había abierto el accesorio lava culos eran del todo atractivos, una amplia ventana se posibilidades productivas, higiénicas y técnicas, quedaban al abasto de los más espabilados, para desde esa iniciativa patrocinar al producto y poderlo mercantilizar por toda la franja Pacífico.

Muchos interesados en la puja para quedarse con las necesarias franquicias del escandaloso Schissen Lecker; con ello los permisos y aranceles para su distribución y colocación general, se harían de rogar.
Así con todo, los vendedores del Cósmico, estaban de enhorabuena, como los actores responsables del meneo, que no eran otros que: Anguela, Natalio y Jürgen,  jefazos y conductores de cuantos negocios se hicieran.
No quedaban atrás los animadores de reparto en la teatralización, que habían conseguido un prestigio, a la vez que aumentaban sus cachés de trabajo.
Se había inventado una plataforma diferente para anunciar productos de consumo al gran público, dejando en el pensamiento del consumidor una necesidad de adquirir aquello que se publicitaba con urgencia. Una premura de adquisición compulsiva sin el clásico arrepentimiento de la compra.

Carla y Cándido, estaban locos de alegría, en uno de los aposentos del Hotel Los Robles, donde habían pasado la noche durmiendo en la misma pitra y casi disfrutando de todo lo bueno que les deparaban las últimas horas. 
Carla, amparaba a Cándido, tras haberle contado éste, su relación con Natacha. Su ex mujer, que ahora salía de presidio y exigía que la niña de ambos, su hija Olga; volviera con ella, entre otras adversidades y exigencias.

Habían follado toda la noche, tras haber aparcado los problemas fuera de su cama. El cansancio que llevaba junto con los nervios de la actuación, sumado con las trabas que le llegaban desde Sabadell a Cándido, le auparon en positivo el morbo conseguido con Carla, en una noche profunda y oscura.

Consiguiendo un placer enmascarable, sin poder conciliar el sueño, y montando a Carla una y otra vez, hasta que quedaron exhaustos sobre aquel tálamo de hotel, tan aséptico, como esnobista.
Aquella mujer policía, acostumbrada a pasar las noches en vela, desasistida y muy caliente, encontró en Cándido un remedio que esperaba de él;  de un momento a otro.
Despertaron felices y tras un nuevo apareamiento menos riguroso y algo más fugaz, entraron juntos al baño para seguir haciéndose jeribeques, palpamientos y fricciones, hasta poner la prisa como excusa y apañárselas para llegar a tiempo al desayuno.

Bajaron a los salones del bufete libre del Hotel, para degustar el desayuno sin ningún agobio, dándose el tiempo necesario para regocijarse ampliamente de aquellos momentos, que la vida les regalaba como antesala de posibles y seguras complicaciones futuras; charlaron de los imponderables del momento y de cuanto se les venía encima. Asiendo los toros por los cuernos.
Carla, que realmente es la que notaba la preocupación de su pareja, comenzó a rezar sus tribulaciones con mucha calma.

_ Cándido_ le dijo; yendo directamente al grano sin cortapisas ni preámbulos, mientras amablemente el asistente del bufet les atendía para servirles el desayuno elegido. Se mantuvo quieta y callada mirando las facciones de Cándido, la guapa criminalista, mientras se retiraba el camarero una vez dejó el apetecible bocado sobre el tapete blanco de la ovalada mesa.

_. Antes de emprender una aventura los dos unidos_, hizo una nueva pausa repentina para volver con el argumento_ ¡Antes de liarnos!, debería decirte que yo estoy dispuesta a ir contigo allá donde decidas. Con alguna condición, que espero comprendas_ Volvió a retocarse el flequillo, tirándose el cabello hacia atrás en un gesto acostumbrado para que le dejara la frente amplia y ver mejor el horizonte.

_ Estoy en activo, soy una mujer emprendedora, quiero ser feliz y tengo un hijo, creo que es suficiente justificación para que te hable con toda mi sinceridad_. Mi vida se transcribe a cumplir con mi ordenación en la Comandancia policial de la capital de Managua, pero en cuanto al trabajo puedo desempeñarlo, o posponerlo con una excedencia. Lo que me ata realmente y me condiciona es mi hijo. Aunque bien es verdad, que desde que lo tuve, y con la ayuda de mis padres, lo vamos criando como podemos.

Todos nos hemos de apañar,  y adaptarnos y si no;  lo corregimos sobre la marcha. Con los errores que hemos cometido durante nuestra vida, tenemos que apechugar y aunque nos hayan avisado, y lo han hecho muchas veces_ convenció con su movimiento de cabeza_, de lo que nos puede suceder, creemos que lo sabemos todo; hasta que nos llegan los resultados inexcusables de las sorpresas que no creímos cuando nos lo advertían. ¡O sea Cándido!, nos jodemos cuando nos toca. Otra pausa más enérgica, hizo para continuar en el uso de sus predicciones, sin dejar pronunciar palabra al mágico Cándido, que quería justificar o aplazar algún empeño_. Por qué te digo esto, preguntarás.
Sin dejarle entrar al trapo, siguió tapándole los labios con su índice, _ Pues porque te veo flojo, y queriendo buscar alguna excusa para dejarlo correr todo y creo que eso no es lo que pretendemos, ¿verdad?

_ Estás muy equivocada Carla_ Adujo Cándido después de haber esperado su turno una y otra vez sin fortuna_ Podríamos formar una familia, allá donde decidamos, con mi Olga, y tu hijo el muchachito Trevor; comenzando  desde el principio; de nuevo con ellos por delante y así formar nuestra familia, para intentar ser felices.

_ Hablas con el corazón o es una estratagema española, para desviar la atención, seguir fornicándome por las noches tan a gusto y después, contarme la excusa de Don Quijote_ le replicó Carla, esperando una impugnación directa y muy clara.
_ No es pretexto. Lo vengo pensando hace días. ¡Te quiero!, y no voy a dejar que te escapes, resolviéndole las miserias a los criminales de este pueblo. Me vuelvo a España y os venís conmigo, tú y Trevor.

Fueron interrumpidos por una visita en la mesa del refectorio, por Mechthild y Manolo cuando llevaban medio desayuno tomado, sin embargo fue una presencia agradable y pospusieron con alegría aquel tema de conversación, para atenderles con mucha educación.

_ Nos disponíamos a desayunar ahora, _ ¿Podemos acompañaros?_  preguntó Manolo, con mucha cortesía mirando a los ojos de Cándido, que era al que le interrumpieron en el uso de la palabra.

_ Faltaría más ¡Manolo y Miche!, ¡Que alegría!;  sentaros, con nosotros, aunque ya llevamos la mitad del cafecito consumido_ dijo Carla, muy cordial.

La pareja recién llegada se sentó en las sillas libres de aquella mesa, ocupando Mechthild el lado de Carla, abrazándose ambas en un sentimiento común muy cariñoso y dejando que Manolo se sentara frente a ella, entre su amiga y su acompañante.
El camarero abordó a los recién llegados; preguntándoles si querían el midi "dejeuner" o preferían le "complet du Monde".

Eligieron de la carta y siguieron con la charla. Se abrazaron con mucha ternura; Mechthild a Carla, y tocándola en el antebrazo, como diciéndole con toques verbales en el cuerpo, todo el agradecimiento que le dispensaba, por aquellas gentilezas que debía retornar por todo el trajín mantenido con la llegada de Manolo.

Carla en un detalle que le honraba y quitando importancia a lo que ella pretendía, la estrechó de la muñeca derecha, y le hizo un mohíno con dulzura, pretendiendo que desistiera su amiga de tanto reconocimiento, en un acto que carecía de protocolo.
Manuel, muy directo y sin medias tintas preguntó a Cándido indagando en los ojos de Carla

_ Estáis liados ¿verdad?, ¡Bueno entiéndeme; no quería ser grosero. ¡Estáis juntos como pareja, ¿veo? y además felices; ¿Me equivoco?.

_ Pues, así es_  sentenció la criminalista. Vamos a ver qué tal se nos dan las cosas, pero nos entendemos de momento. No nos conocemos apenas. Estamos muy contentos y enamorados. Nos pasa como a ustedes, pero si es verdad, que vamos a iniciar una travesía sería; muy pegaditos.

_ No sabes lo que me gusta escuchar esas palabras Carla_ adujo sin reserva su amiga Miche. Parece que nos quedamos con españoles, y que felices ¡¿No?!





Continuará

To be continued.....


viernes, 8 de abril de 2016

El wáter cósmico_ Solo sexo, si es posible

Viene de una entrega anterior: Catando sus órganos ocultos

El capítulo de hoy: Solo sexo si es posible




_ Los hombres sois así ¡Ariel!, en cuanto una tía ¡quien sea!, que tenga buenas ¡tetas! o sea fácil y seductora, ¡sin goma en las bragas!, y además que tenga valor y sepa pedir con su boquita ¡quiero macho! , y Os hace una caricia, lo dejáis todo para seguirla, ¡por si conseguís kiki mojado!


_ Me vas a decir Elvira, que Robert, después de lo que ha tragado, ahora de buenas a primeras se lía con la china tan solo porque lo ha puesto caliente en su tenderete de bocadillos rápidos. ¡Hay algo más que no cuentas! Te conozco bien y sé que tú; por las bravas y tan sin nada, y a huevo, aceptes los condicionantes de tu exnovio para dejarlo sin más ¿Crees que cuando te acostabas con Xili no lo sabía?, y cuando te metiste en la cama de Javier, no lo intuyó.

Aunque no supiera nada de nada del mismísimo Javier, lo imaginaba, nada más por lo que tú desprendías de todo aquello que lo vendías para que los demás lo supieran. Incluso a mí me llegaste a poner celoso.
Hasta la monja_ hizo un inciso para ver si le seguía_ Ya sabes; sor Marianela Pinote. La que viajó con nosotros desde España, me advirtió de que llevara cuidado contigo; cuando me usaras y sacaras lo que te interesaba, me dejarías.
Te repito, crees de verdad que Robert  ¿No lo imaginaba? Tan idiota le crees.
Por Dios Elvira, que no me chupo el dedo ¡coño!, estamos en el mundo de la prisa. Que lo que no nos interesa lo dejamos ir. ¡Que es lo que escondes nena!

_ Reconozco que Robert_ dijo Elvira_ quedó fuera de posibilidades, cuando me facilitaron el contrato y la empresa me designó para venir a Costa Rica, al pase de modelos. Él jamás se recicló y no admitía que yo me ausentara tanto, por lo que al marcharme a Cartago, me puso un ultimátum, que yo no rompí por tener una carta en la manga y por si no me salía bien este chocho, volver de nuevo con él.

_ Sigo sin entenderte Elvira;  veo que no quieres contarlo y lo acepto; pero no me tomes por tonto. El que rompiera contigo de esa forma, no responde a lo que has contado de su silueta y su honradez ni de su perfil.
Ser infiel hacia ti; sin medir las repercusiones posteriores y sin motivos, no me cuadra, porque sé a ciencia cierta que no es su forma de conducta. De ser así haría años que te habría dejado y ya andaría comprometido con cualquier moza de su pueblo.   
No querrás hacerme creer_ siguió acusándola en firme_,  que te engañó con Chian Lee y que tú estás dolida por ello  ¡Ya te digo que ahí me vuelves a engañar! Me es imposible creerlo_ dudó Ariel si continuar, por si tanta sinceridad, dañara la personalidad de Elvira_. Dónde está todo aquel fervor que decías te guardaba, no le veo yo persona de tener demasiados éxitos con las tías, para que te ofendiera con un acto infiel. ¡Vamos ni de broma!

_ Como le has llamado Chien Lee ¿Es que sabes cómo se llama?
_ No tía, le he puesto un nombre hipotético por no llamarla de nuevo de forma despectiva con el apelativo de “La china”

_ ¡Que te digo que es cierto!_ irrumpió con energía Elvira, malhumorada._. Todo no te lo he contado, porque sabía que no lo entenderías, pero casi es mejor que haya tomado esa decisión porque ¡yo lo he dejado!  Mejor dicho; dejé de quererle hace meses, no es un tipo para mí. Es demasiado sincero y honrado. No es un chico hecho para mí. Lo mismo que tú, que a pesar de follarme esta noche de maravilla, sé que no es lo que a ti te gusta. Lo has hecho para complacerme y lo has conseguido a pesar de que seas gay_ sin mirarle y sin detenerse en su marchamo prosiguió diciendo y confesando.

_ Me llamó hace unas semanas y me contó que había comenzado a salir con una joven del barrio.
Seis años más joven que él, de nacionalidad China, pero nacida en Badalona. Naturalmente todos ellos venidos de Hong Kong, hace unos años y afincándose en la zona de forma definitiva. La conoció en un curso de repostería que se había inscrito, para aprender un poco a defenderse en la cocina y soltarse un tanto con la gente. Salieron un par de veces y según parece se contaron el uno al otro sus vicisitudes. Lo que padecían por sus parejas, las infidelidades que Robert aguantaba y la mala suerte de haberse encariñado de una modelo de ropa “Pret a porter”. Yo le había llamado desde Cartago_, dijo convencida Elvira_ una vez salí de San José, después de fornicarme a Javier, y le conté que lo abandonaba porque ya no me ponía, se había acabado mi amor; que no me interesaba seguir detrás de un negocio familiar, sin salir del barrio, sin que nadie me conociera y desistir de la fama que comenzaba a adquirir después del éxito en América.

Robert, no insistió y me confesó que conocía mis infidelidades, que no sabía con cuantos tíos o tías; le había engañado; que le bastaba que ella le propusiera la ruptura para aceptarla de buen grado, y darle la razón a sus padres, que tanto se lo habían sentenciado, sin haberles hecho caso jamás y seguir la suerte que le impusiera yo.

No me dio pena en aquel instante. Le creí un bobo, muy poco hombre, un disparatado madrero_. Se detuvo, encendió un cigarrillo y mirándome con descaro siguió apostando_ ¡Creo que es lo mejor para él!  Yo no le quiero y no hubiera sabido serle fiel detrás del mostrador de la droguería. La Chinita, le dio lo que le hacía falta y se enamoraron.
Fue sincero conmigo, aunque jamás confesó que había dejado de quererme, después de tanta espera sabía que sería yo, la que pondría punto y final, aunque hacía tiempo, me dijo _ tenía que haberme mandado a la porra_. Así fue como discretamente aceptó que me derrumbara en los falsos brazos de mi apoderado, Francisco Xilema, que por cierto entre ellos no se podían ver.

Por lo tanto mi amigo Robert, mi ex; sin duda se ha enamorado de una rasgada de ojos. Tanto es así que como te refiero_ dictó su sentencia en tono menor, y sin agrado_ me llamó no; para confesarlo sino para darme explicaciones, y que yo le diera los parabienes; y no me preocupara por él, puesto que ya habíamos roto.
Lo hizo para expulsarme de su vida y para que lo dejáramos todo tal y como estaba antes de que partiera para Costa Rica, sin enfados.
Estaba por cierto al corriente de todos mis éxitos en la pasarela, de lo cual_ me dijo_ se alegraba, pero que no hubiera podido vivir o mejor dicho compartir vida con una persona que nunca está en casa y que solo vive para la moda y los complementos. No dijo más y acabó sin pena alguna, aquella confesión que teñía de lamento, sin rasgarse las vestiduras y quedando liberado de todos los años que le había hecho esperar.

_ Y de los idilios ocasionales con Xilema_ preguntó Ariel. Creyendo que de alguna manera Elvira; se iba a quedar con el amor de su representante, por descarte. Se refería al famoso Francesco, al italiano gerundense, su apoderado de siempre, el que la había hecho florecer como modelo. Con contratos que la llevaron por casi el mundo entero y sin compromiso cuando la llevarla a la cama y se la calzaba, cada vez que se les antojaba a ambos. Pretendiendo hacer creer al mundo que todo eran gajes del oficio.

_ Con Xili _ dijo Elvira muy altanera y con gran empaque_, siempre han sido polvos por capricho, sin compromisos. Nos entendemos en la cama y jodemos a gusto, pero después él, se va con sus guisos y yo me quedo con los míos. No nos debemos nada el uno al otro_. Matizó la modelo, con garbo_. Solo ha sido y quedó muy claro cuando empezamos con todo. Quiero decir cuando nos comenzamos a acostar juntos para pasarlo bien. Nada de amor, ni de afectos. Solo sexo y cuando fuera posible. Además, creo que es como tú, tiene tendencias homosexuales, lo cual no me molesta, porque llegados al punto igual cumple.

Por cierto_ siguió diciendo muy resuelta Elvira_ hace pocos días le llamé. Estaba en Tegucigalpa, con unos clientes bastante importantes, y me preguntó; si me había enterado del nuevo amor de Robert. Yo no le había dicho nada_, afirmó Elvira, muy convencida_, pero él se había enterado del amor que mantenían Robert y Kaón Ying _, que así es como se llama verdaderamente la Chinita.

Conocía los detalles, porque había contactado con su familia en Badalona, y  con los grandes almacenes Magic, que allí su hermana regenta una de las firmas de ropa deportiva. Ya sabes, digo regenta, pero es una franquicia de Decatlón, que lleva desde que abrió sus puertas aquella gran superficie.

De ahí la noticia social, donde se enteró mi amigo; ya que su hermana Laura,  les vio una tarde a Robert y a la oriental_, Kaón Ying _  muy acaramelados, y Robert, le explicó lo sucedido y que yo lo había dejado, que habíamos roto.

Ellos; Laura y Robert, se conocían puesto que yo los había presentado una navidad y por lo visto coincidieron varias veces en la tienda_ respiró y dio un trago de zumo, mirando la desnudez de Ariel_, que se predisponía a darse otro baño, no sin antes preguntar_ y que has decidido tu preciosa. ¿Vas a volver a Badalona?, ¿te enredas con Xilema?, o intentas ligarte a Javier.

_ No es una cosa que me preocupe Ariel, ya me conoces, hoy estoy contigo y muy a gusto, pero lo nuestro es solo sexo. Estamos en este precioso Hotel, aquí en Nicaragua, pero en dos días volvemos a Costa Rica, por lo menos yo, he de liquidar mi contrato y después ¡Dios dirá!




Continuará  
To be continued

El wáter cósmico_ Catando sus órganos ocultos

viene de una entrega anterior:



Catando sus órganos ocultos


_ Bueno pues_ Confirmó Javier_,  quedamos en ello, Estela, se queda en Zaragoza con mis viejos, hasta que tú des a luz, sin más.
Cuando quieras verla, los llamas para avisarles y paseas, disfrutas la tarde con Estela. La vuelves a llevar a la ferretería, con mis padres y no hay más que decir del asunto.

Jimena colgó el teléfono sin despedirse de Javier, con unos modos propios de su talante y de sus principios, sin el más mínimo atisbo de interesarse ni siquiera por la hija de ambos.
En la seguridad, que en el tiempo que Javier siguiera en Costa Rica, ella ni pisaría la ferretería de los abuelos, que es el negocio familiar donde ella, había ayudado a despachar desde el mostrador y de donde la muy cleptómana, vaciaba los cajones de dinero. Reenviarlos de forma engañosa a Nayarit, para ayudar a su gente.
Ni tampoco encontraría como norma, una tarde espléndida para pasarla a solas con su Estela.


A partir de su llegada a la capital nicaragüense, habían reservado habitación en el Hilton Princess en la carretera de Masaya.
Pedazo de hotel céntrico que les aseguraba una estancia de placer auténtico con toda clase de lujos conocidos.

Elvira y Ariel, pasaban muchos momentos inmersos en una interminable juerga, que pretendían continuar, durante el espectáculo desde las butacas del Gallo más Gallo. Mientras los actores protagonizaban su labor, ellos se daban un gran festín de carantoñas.
La modelo; estaba divisando y disfrutando de toda clase de travesuras entre los figurantes. Meneos insinuantes por el amplio escenario, sin el más mínimo recato. Desde las localidades; Elvira y su amigo, lo propio, se magreaban sin consuelo. Un unívoco manoseo que le regalaba ella a su acompañante, sin cortarse y sin importarle que la vieran, chupándole y catando sus órganos ocultos al cómodo y sibarita Ariel, que distraído por lo que veía en el estrado y recibía en su elemento estaba como sonámbulo.

La acompañante en espera de recibir su medida de sexo, en cuanto llegaran a la habitación del hotel, pretendía sacar de sus casillas al comedido y vergonzoso Ariel, por el placer que le adeudaba.
Formas y caricias sensuales, a “gogó” le había regalado a Ariel, para que disfrutara y gozara de los sabios balanceos de las manos mágicas de Elvira, que habían hecho enhebrar al encendido amigo.
Tras los tocamientos que bajo el pantalón le había habilitado, consiguió colocarlo fuera de sí; logrando dejarlo imperfecto y preparado hasta que llegados al hotel, se desatara aquel timorato profesor y siguieran con la conclusión de aquel placer solitario, salvaje y oscuro, que pretendía.

Nadie le ofreció un simple beso a Elvira en el teatro, ni siquiera una auténtica y salvaje caricia, una brutal y deseada palpación a su cuerpo y necesitaba ser embebida, influida, introducida y penetrada por un hombre.
Directos al hotel fueron a parar después de tanto frenesí, tanto destape y tanta sensualidad por parte de Cheo, Cándido y de la guapa Cinta Vergaray, que añadido a sus juegos, necesitaban recalar en el lugar apropiado.

Divertidos y exhaustos, Ariel y su amiga tomaron al llegar un baño caliente para relajarse antes de su diálogo probo e inflexible previo al polvo feroz e irreversible que disfrutaría la pareja. 
Buscaba que la follara aquella madrugada, quien fuese, a poder ser su amigo Ariel, que lo percibía límpido e inclinado a que la trotara. Desbocándola sin albardas y la corriera como a una simple marrana; hasta dejarla completamente vacía de su flujo vaginal contenido, como la clásica regalona asidua al sexo y al gozo. Dejando escapar aquel líquido blanquecino que la desbordaría tras un orgasmo, con la libídine humedecida de su sexo.
Ella, la modelo permisiva, la mujer ardiente pretendía cobrarse toda la colaboración y denuedo que había regalado en la demostración; para ello había preparado a Ariel, durante toda la velada.

Necesitaba urgentemente todas las expansiones amatorias, sin excusa ni retraso; notar aquel falo que poseía Ariel dentro de ella misma. Ser penetrada a discreción, para disfrutar de aquel edén prieto de mujer obnubilada, capaz de modificar la necesidad perentoria del curso de cualquier codicia transigente.

_ A qué esperas Rayuelo; tendré que rogártelo o; sabes leerme la piel

_ No será necesario Elvira, eres una preciosidad y tú sabes ponerme. ¡Eres la única mujer que me saca de mí otro yo!

Ya no hizo falta, hablar_, entraron en un éxtasis y ya; no hubieron palabras; solo gestos y su pensamiento_ ((todo el capricho se revelaba en secuencia, una caricia tras otra, una urgencia controlada, un beso, un palpamiento, un pellizco tenue, una desgarrada de uñas perfilada viajando por la espalda, sin herir, pero marcando reguero. Una visita dactilar a zona erógena, un morreo de labios con absorción, una succión a la piel dorada. Un deseo terminante e inacabado, unos nervios que se escapaban de los dedos largos de su hombre, una exigencia que reclamaba el sexo de Elvira, un trasiego por la mal llamada indecencia. Otro descaro en la dermis, un batallar con el balanceo duro, constante  y profundo de nalgas, otra chupada a erectos pezones, y tras del cuello, presionar con lícito cosquilleo otro tocamiento en el mismísimo cielo de los bienaventurados. Un paseo circular por la vagina y una chispa acalorada con lengüetazo basculante provocando plena alucinación.
Estrepitosamente bello, la prisa sin pausas de aquellos cuerpos, que se mecían con el ritmo del escaso viento. Otra postura de misionero, que aguantó cuantas sacudidas fueron necesarias. La dilección y apego de su vulva, que le sabía a escarcha añeja, derretida y cruda. Tanto deseo que incontinente se esparcía por aquel espacio lento y silente.
Cambio de ritmo, ahora más lento, para poder respirar desde su vellocino esqueleto, para besarla en su  óvulo abierto y dejar el vertical bembo gustoso en el epicentro del placer.
Otro desplante de Elvira, con tocata y fuga, su fuego de hembra, su pasión de fémina, y el olor del perfume mezclado con la tiesura y el tufo entrañable de líquenes volcados en su figura.
De perder los prejuicios necios, morder lo que inspira diez veces ciento, besar y mamar lo que se llama verbo, dejar la saliva en aquel invento y apretar contra tu cuerpo, para dejar escapar el aliento.
Ese salero, que se desprende en su cintura, que combina con el color y el calor del fuego y el grosor del miembro. La necesidad que tengo de ti_ pensaba la modelo_ de tu temblor, admitiendo, dentro de tu profunda esponja me encuentro.
El gran deseo febril de sirena floja_, decía Ariel, sofocando a su boca_, que se deja y se me antoja desnuda encima y sin apenas ropa, sobre mi pecho, apretando los nervios y después de tu cuerpo de trocada mariposa de color espeso)) _ volvieron a la realidad

Quedaron sin fuerza, extensos, sobre las sábanas calladas y cómplices de tanta perorata.
Elvira, rozaba el labio inferior de Ariel, con su dedo anular, como redibujándole el perfil de la boca. El historiador, la miraba y pensaba todo aquello que estaba a punto de expresarle.

_ Dime Elvira, que has de hacer a partir de ahora, volver a España y enfrentarte a Robert, quedarte con él en Badalona, o escaparte con Paco Xilema, para siempre. ¿Vas a refugiarte en ellos?  Dime, acláramelo; porque no llego a comprenderte.

_ No para nada;  mi ex novio y aún amigo, el bueno de Robert, se ha liado con compromiso incluido, con una jovencita asiática, muy mona, con poco pecho y muy delgada, del barrio de Montigalá en Badalona. Donde sus padres y hermanos regentan un negocio de bocatas y salchichas barato. Una freiduría en un local cercano al polígono del mercado.
Lo nuestro no podía continuar, sin saber el uno del otro, sin amarnos, sin complicidad, sin satisfacciones y tan lejos.
Siendo yo por naturaleza tan caliente y fogosa y además tan prominente con los tíos. Era una relación que tenía fecha de caducidad desde que yo salí de España y me desentendí.

_ ¡Vale! estoy de acuerdo, en que esa unión no podía ser. ¡Hasta ahí lo entiendo!; pero lo que no me trago es que Robert, conociendo; cómo es de natural y sincero_, por lo que tu tanto has cacareado_, con la clase de persona noble que es_, dijo Ariel preguntándose y haciendo una reflexión_, Te haya fallado tan descaradamente sin decirte nada. Siendo tan justo y honrado como el que más.



Continuará

To be Continued

lunes, 4 de abril de 2016

Prendas que ilustran dos tetas

Proviene del capitulo anterior;

Nuevo Capítulo entrega :
Prendas que ilustran dos tetas


En resumen esto es lo que debía contarte_ siguió hablando pausadamente Mechthild_, veo eres un hombre digno y honrado, recién salido de un mal rollo, con una mujer posesiva,  y con mucho poder, que te abandonó por conveniencias y usando tácticas deleznables como es el engaño y la infidelidad. Haciendo fracasar, tú matrimonio. 

Por ello necesito que conozcas todo lo referente a mí persona y si has de quedarte conmigo,  que sea por merecimientos, a la vez que yo doy gracias a Dios, por haberte puesto en mi destino y si hay algo que no admites del transcurso de mis relaciones pasadas y de mis excentricidades, por principios de tu persona y creas; es cuestión irresoluble, pues estamos a tiempo de afrontarlo y abandonar esta bonita relación incipiente que me hace tan feliz o, comenzar nuestra dependencia dado el caso, para que nuestras vidas, instruyan con miras a futuro.

Finalizó aquella arenga sufrida con lágrimas en sus ojos y con un trémulo acentuado en su labio inferior, creyendo que todo estaba perdido, dada la postura y la sorpresa que había sobrevenido a Manuel tras la confesión expresada por la mujer que tenía a su lado.

Hubieron unos segundos de silencio, de inacción, todo pareció quedaba inerte hasta que de pronto, un suspiro de Manolo, a la vez que se reincorporaba de su lugar de asiento, colocándose cómodamente para expresar con una sonrisa de enamorado:

_ Gracias por ser tan franca _ dijo agradecido y emocionado_: querida Mechthild, jamás en mi vida, he presenciado una declaración de amor tan completa y tan sincera. Creo, sin temor a equivocarme que yo hubiera sido incapaz de hacerlo con tanta credibilidad y con ese sabor realista y convincente, ya que no era tu cabeza la que te dictaba lo que has confesado, era tu corazón el que ponía en tu boca con palabras sencillas todo aquello que querías que yo supiera, sin dejarte ni pizca de contenido pendiente. 
No he querido interrumpir y si has visto en mi cara signos de hilaridad, no ha sido por otra causa que no ser idiota ni  prepotente_ se detuvo unos instantes para tomar sus manos y proseguir_ Yo vengo a ti, y me quedaré para adorarte y asumo todo aquello que tu persona depare y necesite. Gracias por ponerme al corriente de tus vivencias, por el amor que me brindas y por la bienvenida que me has regalado. Eres una mujer de una pieza, y además de ser inteligente, eres todo aquello que yo sueño de la mujer, femenina, educada y adorable.

Seguiremos hablando si te parece, porque estoy seguro, las conversaciones para nosotros serán un principio de entendimiento y de unión y si es necesario yo en cualquier momento vuelvo a repetirte mi historia hasta llegar hasta este punto donde estamos, para refrendarla, y aunque ya la sepas de mi propia boca, al haberte confesado mi amarga historia reciente, creo no haber sido tan minucioso como lo has sido tú. 

Le dio un beso en los labios, y la mujer quedó integrada en la satisfacción de un deber cumplido, después de haber descargado esos secretos que albergaba y que quería esclarecer con la persona que debía ser su amado en el futuro.

Desde Costa Rica, en la capital San José, hizo Javier una llamada a España, al teléfono de Jimena Cuervo, su ex esposa, queriendo aclarar y para dejar sentado el tema de la  custodia y amparo de Estela.

La hija de ambos, que por la demora y tardanza en el canje de custodia acostumbrada, al estar presentando el nuevo producto estrella se había demorado el acostumbrado intercambio habitual. Amparo que había recaído en los brazos de los abuelos paternos, los padres de Javier, que le hacían con mucho gusto de custodia a la niña, en los plazos que el hijo estuviera ausente con el Schissen Lecker.

Aprovechando la diferencia horaria y con tal de hablar con su ex mujer, Javier Martos,  aprovechó las horas centrales de España, para comunicar.
El teléfono hizo sus correspondientes tonos antes de que asieran el receptor y no alargando demasiado, fue descolgado poniéndose al aparato sin más.

_ Pronto, que hay_ preguntó Jimena, queriendo saber quién llamaba, aunque ella, sabía de donde y de quien era la llamada entrante.

_Jimena, soy Javier, que tal andas, puedes hablar ahora o te llamo más tarde

_ ¡No dime!  Eres caro de encontrarte tío. Desde que trabajas fuera de tu tierra, igual te crees que eres un dios. Pero, bueno a lo que iba; que es lo que a mi me preocupa._ hizo un inciso esperando un respingo por parte de Javier_. Solo para saber con certeza cuándo llegas. Estoy sin saber qué hacer cuando me vuelva a tocar el tiempo de la niña, y ahora ando muy ocupada y con mucho lio, por lo que deberían quedársela tus padres durante un periodo más largo.

_ No te preocupes, ya he hablado con mi madre y ellos se harán cargo de todo en lo que se refiere a la niña.

_ Imagino que Mercedes y Alonso te lo habrán dicho _ , preguntó Jimena, sin avergonzarse y con un desparpajo propio de su confianza_. Vuelvo a estar en cinta, y claro no me será posible de momento entre el trabajo, el embarazo, y mi nueva vida, tener a la niña colgando.

_ ¡Sí! Algo me dijeron la última vez que hablé con ellos, les tranquilice. Ya les conoces_, le advirtió a su ex_, sufren por todo y a veces sin razón, por lo que suceda en el futuro de nuestra hija y ya les dije_. Tomó aire para serenarse y continuar su plática y siguió indicando_: Es un tema tuyo, de nadie más_ Volvió a interrogar esta vez con más interés_: ¿Aún estás con Brando?_ preguntó Javier, como el que no quiere la cosa, pero para confirmar si todavía continuaba liada con un chulo que se aprovechaba de ella, venido de San Bartolomé de las Casas.

_ No ya le di el pase, perdió el trabajo y pensaba que lo iba a mantener, a él y a sus putas. Hace más de un mes que le mandé a la mierda puta_ contestó Jimena, con aquel lenguaje traído desde los confines del infierno; sin apenas ganas de que tuviera mejor información y consiguiendo un sonido brutal en su respiración profunda, que le delataba el tabaquismo en el que estaba enterrada.

_ ¿Ya no estás viviendo con Brando? No decías que este sí que te comprendía y te amaba de verdad, sin pedirte ni exigirte nada. Que era tu tipo para siempre. Aunque tú verás lo que haces, y tratas de resolver tu vida_ dijo sin pensar Javier, queriendo de un modo simple quitarse la preocupación de encima, como si al dejar de insistir todo volviera a ser neto en aquella mujer desgastada y soez_. Eres la que ha de organizarse, pero eso sí ¡Organizarse! y nadie entrará en ella_ siguió argumentando Javier, sin dejar que ella interviniera y mostrándole su convicción de que ya no le interesaba ni siquiera un poco, para solemnizar_: Ya les he comentado a mis padres que no pregunten por tu vida. Han de olvidarse, que ya no estamos juntos y después no preocuparse por ti; mientras cumplas lo que tenemos establecido, ya es estar dentro de lo que esperamos. Además Jimena; esto entre tú y yo, mientras esté la niña con los abuelos, pretendo hacerte llegar la parte dineraria que te correspondería de la paga que te giro cada mes, para que puedas afrontar los nuevos gastos con más comodidad.

_ Oye cabronazo, no me seas un jodido chulo. No me seas ni pizquita de peludo hijo puta. No quiero limosnas de ti, por lo que no te pases, y sigue haciendo las jodidas cosas como están establecidas, que no te exijo nada, no me interesas lo más mínimo, no me muero de hambre ni mucho menos. Nadie te ha pedido nada, lo que si te agradecería, es que me quites de encima a Mercedes, tu mamá y Alonso, tu papa; que son dos carcomas asquerosas  inaguantables. Ellos no tienen que pedirme explicaciones de con quién me acuesto, o a quien se la chupo. Si me pongo ropa corta y voy enseñando las tetas o le muestro el mismísimo coño al primero que me mira_.  Enfadada y resentida, siguió echando aquella verborrea de calaña crispada_  Ni han de darme consejos baratos. Los guarden para ti que estás hecho un buen fulano. Se dejen de ostias_ continuó fuera de su tranquilidad aquella mujer_  y que estén tranquilos, que no creo me escape a mi país; y si lo hago será para volver de nuevo a mi casa de Zaragoza, allí ya no quiero quedarme. No tengo sitio.


_Tranquila_ le dijo Javier intentando no entrar en la misma discusión de siempre_, por cierto cuando cumples en el embarazo

_ Aún me quedan cuatro meses, será otra niña, pero estoy bien, sin mareos, ni mandangas, de momento puedo trabajar y llevar mi vida adelante, además de disfrutar de mis amigos y compadres llegados de mi tierra. Ya te digo ahora, la que me sobra es Estela, no pretendo que padezca ni que me fiscalice como hacen sus abuelos, los pesados de los suegritos de los cojones.


Continuará
To be Continued