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sábado, 10 de septiembre de 2016

No lo vayas a difundir, es íntimo


Serían bien pasadas las nueve de la noche, y decidí volver a casa, cansado todo el día de representar a mi última novela. ¡De verdad; muy cansado y sin querer ser un mártir! ¡Harto de dar explicaciones! A quien lo critica todo, y a los que te adulan de forma fingida y no han sido capaz de leer, ni una sola línea de las que he escrito.

Caminaba sólo cabizbajo, pensando en mi buena suerte, tengo salud y a pesar de que no puedo pasarme en nada, sigo pudiendo discernir en lo que a mí me gusta y disgusta. Respeto para mi gente. Amigos, compañeros, familia, colegas y como siempre lo he hecho, pues estoy entrenado y es una norma en mi proceder.

El paseo se me antojaba divino, una temperatura fantástica, no hacía fresco y acostumbrado al tiempo en que vivimos, hasta me parece raro tanto calor, temperaturas inmoderadas en septiembre, pero podría ser una disfunción más de las que ya, son habituales.

Preferí no caminar más; tenía un buen trecho hasta mi casa, y pensé en ir en transporte público. Así que me acerqué al límite de la acera, observando una parada de bus cercana y volví la cabeza para disponerme a esperar aquel que primero pasara cerca y me conviniera.

Pareció fuera cosa del destino, circundando a velocidad baja, justo en el quicio del bordillo de la acera, marchaba casi en punto muerto, un taxi que me hacía luces, tan solo mi gesto bastó para que el vehículo se apeara y bajara la bandera de trayecto. Sin más, abrí la puerta trasera derecha y accedí al interior del coche.


De pronto quedé estupefacto, ya que no me esperaba que al volante estuviera una preciosa dama, que reconocía de algún lugar, que no podía precisar, ni en lugar ni en tiempo. Mi gesto intuitivo fue la de retroceder, y volver a andar mis pasos inconscientes, pero el coche ya se había puesto en marcha y era imposible bajar del taxímetro. La conductora lo detectó y me dijo sin petulancia.

_ Es demasiado tarde, pero no temas que no sufrirás más de lo que normalmente resistes. ¿Dónde te llevo? Porque vas directo a algún sitio que tan solo tú y yo sabemos. Más allá de tu domicilio, ¿Por eso te pregunto? ¡Lo tienes claro! O prefieres que charlemos un poco en este trayecto hasta tu barriada.

_ Te conozco de algo, ¿verdad? En algún lugar nos hemos encontrado, tu cara me es familiar, y no eres persona que habitualmente trate.
_ ¿Eso crees? Pues mira, que complicado es el destino. A veces, nos hace tropezar entre nosotros, y es fácil coincidir con nuestras decisiones, algunas inclusive sirven para cambiar eso que vosotros llamáis destino, o en ocasiones moldearlo. ¡Eso dicen los puristas!

_ Mira, me pillas cansado, para discutir y para darle vueltas a lo que propones, por lo que te pido me lleves a casa, sin conversación, déjame en mi mundo, que yo me arreglo. Por otra parte, según noto, ni siquiera hace falta te marque la dirección puesto que veo que lo sabes todo de mí.

_ ¡Sí, es verdad!, nos conocemos desde hace ya bastante años. El asunto, es que cuando hablas conmigo, jamás esperas respuesta y mira por donde esta noche, estoy habladora y quisiera responder a alguna de tus dudas. Voy a usar una de las personalidades que, en la actualidad, tratas a diario, espero lo descubras a medida de nuestra conversación.

_ ¿Quién eres?

_ Es necesario ¿lo explique? No me seas ingenuo, ni descarado. Un escritor pidiendo respuestas. Un poeta sin imaginación. Voy a responderte al cansancio que decías tener hace tan unos minutos. Cuando te compadecías tú mismo sin querer ser un mártir _ ¿recuerdas, tu pensar de tan solo hace dos minutos? _, aquello de tener que dar definiciones a los que critican o adulan gratuitamente.

_ ¡Oye, pero de qué va este juego!, ¿Quién eres? Me quejaba de tener que aguantar según qué situaciones, raras sobre cuestiones inexplicables, reacciones de personas que no llego a entender, gentes que se les nota su hipocresía, que todo lo aplauden, y dicen que todo les gusta, y cuando les das la espalda, te ponen a parir; y lo vivificas tú cuando ya tenía mi tranquilidad sosegada.

_ Haz como ese amigo tuyo, que ha tomado el control y solucionará las dificultades, de esa familia, o quizás mejor ayudes a Cheo, a solventar el aprieto de su hermana, confinada en un penal condenada por error. Échanos una manita a todos los afectados por ese desalmado. Sin conciencia y a punto de que cometamos una locura.

_ ¡Pero bueno! ¡Tú eres Clara! ¡Con qué cuajo, te atreves! A decirme que es lo que debí hacer en el desarrollo de tu historia.

_ ¡Cuajo! ¡El que tú me das! Nos has cedido existencia en tus cuentos. Aunque sean efímeras y respire con dificultad. Lo saben aquellos que te siguen y leen tus novelas. Ahora yo, por conocerte mucho y saber cómo y de qué forma nos das protagonismo, con el respeto con que nos construyes, sabiendo cómo piensas y como lo planteas sobre el papel. Plasmando nuestras interioridades, que muchos quisieran y ni conocen, y sin embargo nos das pie a tomar vida literaria. Te mando las gracias de mi parte y de mis compañeros.

Pretendo pedirte que abogues. Sabiendo que puedes hacerlo, por lo menos en tus personajes, que atañen a tus historias realistas, que no nos olvides jamás.
Me has reconocido en cuanto has subido al taxi, sin embargo, no sabías ubicarme y has llegado a preguntarme. Por confundir la realidad con el espejismo. Aquí te dejo, en la esquina de tu casa, el taxi se lo he pedido prestado, ya sabes a quien, y además no te voy a cobrar tarifa. Un abrazo y adelante, sigue haciendo disfrutar a quien ni te imaginas.











jueves, 11 de noviembre de 2010

El tintineo del brindis


Tintinear de copas
besos lisonjas, mimos cobas,
somos clementes, nadie se ausente
placidez excedida, música viva
amigos de siempre, canciones del alma
maravillosa estrella, la vida es doncella


Tintinear de copas
cristal de bohemia
choque de mejillas
labios que me mojan
la algarabía brilla
alcohol que aloja

Chin …chin amigo ¡Venga esa copa!
cáliz que carga fuego a la boca
mímica falsa, artificial semblante
todos lo dicen, nadie lo hace
como se quieren, que intimidades
fingen sentir, pocas verdades


Sensación entera, la fiesta señera
todos lo saben, ninguno se entera
unos disfrutan, todos comentan
sorbe otra copa y disfruta con ella
que nadie se fija si palpas o tientas
si finges , si lloras, ni tengas presencia


Fiesta de amigos, de colegas amables
rumor de pasiones, no se escapa nadie
unos fumando todos bebiendo
otros se meten lo que no entiendo
la música arriba el ruido debajo
que nadie se olvide de limpiar su rastro


Olor a jazmines sabor malicioso
será la maría de verdes opiáceos
mirar femenino, con ojos de llanto
está confundida, está lamentando
no llora, no rinde , está como ves
sin fuerza sin gracia, con poca altivez


Aquí en el salón habrá más de cien
todos confundidos, no saben con quien
bebidos tomados, pierden el control
se excusan se ausentan, parece anormal
desisten de todo, imposible aguantar
visitan retrete para descargar



Algunos se irritan no pueden lograr
piden aspirinas para controlar
sus mentes oscuras han de sofocar
sus vicios perennes corrupción total
fiesta para todos, espectáculo general
que no decaiga el ritmo, exiguo pedestal


Tintinear de copas
noche ocasional y negligente
de amores furtivos de poco relieve
de cristales rotos, de lodos ingentes
tropiezo de bocas , alientos delebles
labios que se besan , sin saber que quieren


Chin…chin amigo ¡Venga esa copa!
brinda contigo, aleluya preciosa
vaso que carga fuego a la boca
chin …chin amigo ¡Choca otra vez ¡
contigo celebro mi suerte también
jarro que ofrezco por ser como es.