miércoles, 18 de junio de 2014

Ágape de Trovadores






La bonita 
reunión de
Poetas del 
pasado lunes
diez y seis
de junio





Se celebró con una comida en el restaurante Roma, de nuestra ciudad, donde 
asistieron los componentes de los fórums Poéticos en catalán y castellano,
los  cuales están  auspiciados por el Ayuntamiento de Sant Boi, con la batuta y
la conducción de la profesora Mercé Falcó.


Durante el ágape, se le hizo entrega 
de un presente a la responsable,
que bien merecido tiene la instructora de todo 
este meneo.

¡Bona Feina!


La profesora Mercé, que recoge el auténtico cariño de todos sus  fieles
alumnos en el acto, se emociona. ¡Lo merece!

La comida transcurió en armonia y comentarios de 
todos los guisos se dieron, habiendo una risa
contagiosa y un bienestar en el ambiente que junto
con la alegría de los asistentes, se acomodó la 
felicidad en todos los corazones.

 

Después de los postres y
caminando bajo el sol un buen rato, llegamos
al Casal de Marianao,
unidos, los rapsodas hicieron gala de sus   
progresos, de sus poemas y  anhelos 
y por qué no decirlo, su arte escénico y literario.






Es una gozada
poder escuchar
las transmisiones
poéticas de los
mencionados
participantes.
Y de las damas poetisas que participan, poniendo
un énfasis en sus dichos, que sobrecoge al más
pintado.


Con sus expresiones y sus representaciones escénicas, hicieron
hervir la sangre. Más allá de lo esperado.


Un evento de esta magnitud, tan en directo,  
 tan personal y entrañable no suele verse
 ni en teatros ni en circunloquios populares,
por ello aún se hizo más relevante.
A todas las señoras se les ve una cara de 
satisfacción visible, bastante clara. 
¡Vamos bien! Recitaron a placer.


 


Os dejo unas fotos y unas muestras de lo 
expresado y ¡tú!,que te sientes con ganas
de manifestar lo que piensas, lo que escribes
y lo que sabes, no pierdas la oportunidad
de asistir a las clases magistrales de
Mercè Falcò, en Cal Ninyo.

 Serás bienvenido.
 Nos ganan las mujeres, pero hay que
 reconocer que son muy exigentes y aplicadas.

¡Anímate!

 Ya seas mujer u hombre,
lo pasarás genial, además de sentirte feliz.


                                                      

El próximo 15 de Septiembre de 2014, comienza el meneo.

 ¡Te esperamos!

Todas, absolutamente recitaron sus poemas, los hombres
en minoría, nos defendimos, además de participar. Prudentes, escuchamos sus vibraciones y nos alegramos de
la calidad de lo escuchado.
¡Como debe ser!

¡Un lujo pertenecer al grupo!


Solo resta darles las gracias a
todos y a todas_ espero no dejarme a nadie_ y tener la
ilusión para seguir el año próximo.

para disfrutar del video, pulsa en la flecha.







martes, 17 de junio de 2014

El wáter cósmico _ Conoce a Metchild_





El wáter cósmico _ Manolo conoce a Metchild  _
Esta historia conecta con la última entrega
Para recordatorio de otras. Ver el links de la última publicada

http://emiliomorenod.blogspot.com.es/2014/04/el-water-cosmico-te-conozco.html




Carlota se separó algo de su amiga y comenzó a representar su papel, caminando con su contorneo femenil hacia el acceso del complejo hotelero y accediendo al mismo, mientras Metchild, se retrasaba según lo acordado y entrando por otro lugar que se destina para los paquetes y acompañantes, empleados, y personal de compañía de los respetables clientes.
Carlota, apareció preciosa y serena por la puerta y el sol, apaciguó y contuvo su fuerza mientras hacía la reentré.

Con paso marcado y bordando caderas se dejó disfrutar y dirigiéndose hacia los recurridos asistentes del servicio de recepción, esperó su turno paciente, mirando hacia uno y otro lado.

Mientras caminaba por el pasillo a Manolo se le había venido el corazón a la boca, puesto que Carlota, iba vestida de la forma en que habían quedado de acuerdo para conocerse. Nervioso y creyendo que era Metchild, se acabó el café de un trago y muy intranquilo esperó a ver qué es lo que hacía aquella dama, y si se ajustaba al protocolo que ambos habían dispuesto.

En la otra parte del hall, había entrado muy disimulada Metchild y se había sentado en una mesa muy ladeada, y ella muy discreta esperaba mirando hacia el fondo de la gran estancia, intentando descubrir a su amigo Manolo.

Nadie había precisado en Metchild, por no haber realizado la entrada normalizada, pero gracias al conocimiento que tenia del establecimiento la señora, pudo llegar sin que nadie la viera y sin llamar la atención.

Por la puerta de ingreso, cerca de donde estaba sentado Manolo, no cesaba de entrar personas y alguna que otra mujer distinguida, por lo que Manolo quedó a la espera irritable, de que alguien se le acercara y preguntara sin más.

¡Eres Manolo!



_ ¡Buenos días señora! En que puedo servirle_ dijo el asistente, con animosidad.

_ Hola, que tal_, dijo Carlota_, mirando con interés en lo que se cernía, girando la cabeza, divisando ya a Metchild, en el ángulo que habían previsto cuando preparaban el intento de ataque.

Carlota, estaba siendo atendida, y con mucha elegancia le dijo al meritorio del departamento de recepción.

_ ¿Puede llamar al Señor Manuel García?, por el servicio de altavoces, es una persona que viene de España y no la conozco, se que está alojado en este Hotel y por ello, me gustaría pudieran hacerme el favor.

_ Por supuesto, ¡Faltaría más! ¿Dónde se ubicará usted señora?_ le anunció el sirviente.

_ En la mesa número dos de la sala principal_, con un gesto Carlota le indicó al muchacho, donde estaba la mesa que había designado. No demasiado alejada de donde estaba dispuesta Metchild.

En aquel instante, por línea interna, se anunciaba el nombre de Manuel García, y un servicial mozo lo iba buscando por la sala, para invitarle a que se acercase a la segunda mesa de la Sala Mayor.

Manuel se levantó y se acercó al mostrador de Recepción de Clientes y se presentó.

_ Buenos días, ¡Soy Manuel García de la Serrana!

_ ¡Hola señor!, tenga la bondad de acompañarme, le están esperando _, le participó el mozo que con una reverencia le indicaba por donde debía acompañarle.


El mancebo lo llevó frente a Carla que se había desprendido ya de sus grandes lentes de sol y se levantó de la silla al ver que se acercaba el esperado.
El mozo les dejó a solas, retirándose con una sonrisa clara y pícara en sus faz.

Ellos se miraron, se rompieron trepando con sus ojos por el perímetro de sus plenos y se quedaron extasiados tanto ella, como él, al ver que la realidad se hacía persona y al intuir que algo extraño flotaba en el ambiente.


Manuel, se la miró de arriba hasta los pies sin atreverse a acercarse de momento, quería disfrutar de aquel panorama, necesitaba aspirar todo el aire de la sala en sus pulmones, para que su cerebro estuviera completamente oxigenado y no perderse ni uno de los segundos de luz de aquel  cuerpo de mujer, que él no recordaba.

Una mujer tipo europeo, se le presentaba frente a él,  aunque sabía que era nacida en Nicaragua, la sorpresa que se llevó y el asombro agradable. Manolo, no conocía a aquella señorita de nada, era muy guapa, pero no sabía que pensar. Su cabeza comenzó a procesar pensamientos diversos, y ninguno daba con aquella sorpresa inesperada.

Ninguno de los dos, pronunció palabra en los cinco segundos que mantuvieron el tipo hasta que el teléfono de Carla, comenzó a sonar.

No había abierto la boca hasta que pronunció en respuesta a la llamada entrante, con su voz innata y delicada_. Dime Metchild, que debo hacer a partir de ahora_ Contestó y siguió escuchando las instrucciones que Metchild le estaba dando, desde la mesa que situada en el mismo lugar, quedaba un poco retirada del escenario establecido. Sin que Carla pudiera decir nada, Manuel intentó hablarle con mucha educación, pero ella le hizo gesto amable que esperara unos segundos.

Mientras Carla escuchaba lo que le decía su amiga, se miraba a Manolo, con cierta expectación, como si lo hubiese conocido en otra esfera, en otro tiempo, le era familiar el estar con él, incluso el tono de la voz de Manolo, le era perfectamente conocido y su figura, su presencia, su cara, le estaban diciendo que si, que le conocía, que no era la primera vez que le tenia presente.

_ ¿Metchild? ¿Tú eres Metchild? _ Interrogó Manuel, con un halo de inquietud, al ver que aquella imagen de persona, no correspondía a su esperada amistad.

No era para nada la mujer con que había estado comunicándose durante bastantes meses. El mismo nerviosismo, le había llevado a una dislocación de la realidad y de los hechos, que ahora comenzaba a reaccionar y ver la situación, recomponiendo todas las piezas de un puzle inesperado.

_ Manuel, yo no soy Metchild. Soy Carla su amiga, si eres tan amable de esperar yo misma te llevaré y presentaré a Metchild.

Te encontrarás directamente con mi amiga, con Metchild, la que te ha estado esperando impaciente desde hace semanas para abrazarte. Has de perdonar el montaje, que nos aseguráramos de este paso y nadie cometiera errores, ni hubiera enredos. Se han dado astucias muy desagradables en esta zona y urdimos esta estrategia, para reservar la dignidad de Metchild.
¡Espero lo comprendas! Cuando Manolo iba a abrir su boca para pedir explicaciones. Carla le dijo_: Gira tu cuerpo noventa grados y ahí está tu amiga. ¡La verdadera!

No pudo decir ni media palabra, Manuel se dio la media vuelta y a unos pasos, estaba en pie aquella guapa señora, que con una sonrisa le esperaba para darle la bienvenida. Morena, muy guapa, serena, alta, con un porte especial, un peinado natural de cabello negro que le caía sobre el hombro izquierdo, sin llegar a ser melena. Su amplia dentadura blanca, atractiva daba señal del cuidado que la dama le ofrecía a su cuerpo.
Se adelantó y quedó a unos pasos de Manuel, con un par de lágrimas a punto de recorrer el camino de descenso por el cutis de su cara.

_ ¡Soy Metchild!, ¿no me vas a saludar?

El caballero, se adelantó y sin pronunciar nada, le besó en los labios, de forma frugal, sin aparatosidad, acercándole la totalidad de su cuerpo, pasándole aquella necesidad de posesión, que ya hacía días transportaba.

_ Hola Metchild, he dudado, no sabía que pensar. Creía había viajado para nada, ha habido un momento, que me he desorientado. No es que tu amiga fuese maltrecha, ni fea, pero no era ese perfil con el que he estado soñando, escribiendo y tratando, durante estos meses y me he preguntado ¡Sí que has cambiado! 


_ Por cierto Pajarito, voy a presentarte a mi amiga, ¡la mejor!, es como si fuera mi hermana, y la verdad, para ser sincera, me moría de vergüenza tener que recibirte así de buenas a primeras, se me hacía un mundo. Por ello, pensamos en esta travesura, espero nos disculpes.

Se acercó a Carla, que permanecía emocionada junto a la parte opuesta a la mesa nerviosa, contenta, alegre y dichosa por ver a su amiga, ¡tan feliz!

Continuará

To be continued





domingo, 15 de junio de 2014

Miedo en el bunker




Aquel profesional estaba encerrado con su equipo de especialistas informáticos en las tripas del  bunker, haciendo una puesta a punto y revisión de sus instalaciones de tratamiento de la información. Los técnicos de Hardware, tenían desmontados los discos magnéticos y otros expertos trabajaban en la versión del Bs2000, ampliando su sistema operativo que era el que utilizaba aquella empresa puntera para sus gestiones administrativas.  Tratamiento de materiales, controles de mercancías, nóminas y fabricación de prototipos.
El mundial de futbol del año 1992, se jugaba en Barcelona, y todos los forofos andaban en sus ilusiones creyendo que el equipo nacional iba a ser uno de los candidatos a ganar la gran copa de oro. Esa gran ponchera que tantas veces ha ganado el equipo Carioca y que tanto ansían los aficionados del globo futbolero.
Mientras y a la postre en aquella compañía, sobraban trescientos obreros, según los cálculos de los grandes estadistas y especuladores de la firma. El estadillo de la entrada de pedidos había descendido de manera exponencial, de buenas a primeras, y la facturación había caído en picado, con lo que la empresa matriz, ubicada en centro Europa, enredaba y amenazaba a buena parte de la plantilla, con el despido fulminante.
Los magnos directivos de la firma, tenían sus culos en remojo por las malas cifras obtenidas y con sus pobres resultados habían demostrado a los accionistas que su aporte, de bien poco había servido, por ello, con esa rabia sacaban toda su mala leche y sus miserias pagándolas con los empleados de las oficinas y los encargados de los talleres, que asustados y cobardes, les decían a todo… “Sí señor, lo que usted mande”
Aquel sábado, muy a primer hora del día, el jefe de contabilidad el señor Bravo, que por norma no salía de las oficinas, fuese fiesta o no, pretendía conectarse con la aplicación “Conin” _ Contabilidad Industrial_, y con sus balances, sin pensar que en el departamento del Centro de Cálculo y  Proceso de Datos, había prevista una parada técnica de seis horas precisamente para solventar aquellas reparaciones de hardware, que consistían en la sustitución de las cabezas lectoras de los discos magnéticos modelo M4501 y ascender a una nueva versión el sistema que utilizaban aquellas grandes Unidades Centrales de Proceso, con lo que el sistema dejaría de funcionar por el espacio de tiempo pactado.
Normalmente, los jefes, que necesitaban utilizar las aplicaciones informáticas, en días festivos hacían una petición formal a los coordinadores del departamento para que tuvieran conocimiento y a la vez, prestaran un servicio de asistencia, caso de información, impresión de documentos, solicitud u orientación al usuario de las diferentes secciones y enviaban una circular al responsable de “Cencal”, solicitando día, las horas de conexión y el motivo por el cual, se hacia la incursión de trabajo en horas no habituales.
Practica que el señor Bravo, por descuido, nervios en su trayectoria diaria, o por el miedo que siempre ostentaba, olvidó. Sin dejar constancia de su intención de trabajo durante la mañana del sábado en cuestión, por lo que al intentar acceder a la aplicación se encontraba con la nefasta respuesta de Not Found.
Bravo, esperaba tener a tiempo unos balances y cifras que a la vez le había solicitado el director de la empresa, el italiano Chepollici, un caballero bastante mal educado y faltón, que usaba meterse en cuestiones de relieve personal y que solía difundir el miedo entre sus adláteres menos valientes. Por lo que Bravo, había de resolver el dilema cuanto antes y a fuerza de lo que fuese.
_ Hola, buenos días soy Bravo, ¿Cómo es que tenéis cortado el diálogo y el  acceso a la aplicación de la Contabilidad?
_ Pues porque, este fin de semana, no habían urgencias, nadie solicitó acceder al diálogo en línea con aplicaciones y además porque se han de hacer unos ajustes en la versión del Bs2000 y unos cambios en los discos magnéticos_, le replicó el coordinador de la sala de trabajo, el que precisamente, atendía a los ingenieros de Hardware de la central, en el cambio previsto.
_ Pues anota, hay cambio de planes. Te ordeno que de inmediato, se conecte la aplicación _Conin_, necesito hacer unos informes y el señor Chepollici, vendrá a buscarlos dentro de una hora.
_ ¡Eso de anotar y ordenar! Está un poco fuera de contexto, ¿No crees? Va a ser imposible Bravo, tenemos los discos M4501, ahora ¡ya! van tres unidades desconectadas por el especialista Ambrosio Casado el mecánico de hard y Peris Foyadellas el ingeniero de Software trabaja en la Unidad Central de Proceso, con la versión Bs2000. Vas a tener que esperar por lo menos cinco o seis horas, como minino, ya sabes que estos cambios comportan a veces frecuentes errores y se llevan mucho tiempo_. Además siguió comentando Hugo_. En el departamento de Datos, nadie sabía que ibas a venir a trabajar y necesitar el dialogo hoy sábado, por lo que va a ser imposible.
_ ¡Conecta de inmediato!, o llamo a tu jefe ahora mismo_. Amenazante, Bravo inquirió al empleado del Centro de Datos.
_ ¡Te pasa algo! _ dijo muy tranquilo el empleado, sin entrar de momento en su falta de decoro_ Porque en ti no es natural, ese instinto. Sin embargo que sepas que no das miedo, no hicisteis el trámite de petición de trabajo en festivo, y va a ser del todo imposible volver atrás, aunque y porque a ti te salga de las pelotas_ con descaro y flema siguió mofándose del inquisidor_ Llama al jefe cuando quieras, y si no tienes el número a mano te conecto yo mismo con él, a ver que te dice_, el asistente colgó el teléfono y lo dejó con las tripas hirviendo.

Los ingenieros continuaron haciendo su trabajo, sin la menor perturbación, unos con el cambio de los brazos automáticos de las cabezas lectoras de los discos magnéticos, y el otro con la nueva versión instalada, llevando un buen ritmo dada la complicación que tenían estos quehaceres.
Había transcurrido una hora de paso, y los cambios iban sobre la marcha, sin salirse del protocolo y bastante en su horario, cuando de pronto en los accesos fortificados del acceso al CPD, se escucharon tenues ruidos que fueron aumentando según se acercaba el coordinador a los portones blindados.
Las cámaras de video estaban conectadas como siempre, aunque hubiese personal de guardia en las instalaciones y por tratarse de una de las puertas que daba al departamento de Organización. Todo quedaba grabado en cinta, con los detalles mínimos.
Gritos improperios y demás. Aquellas puertas se abrían si se conocía la clave de acceso o si se portaba una de las tarjetas magnéticas hechas para tal efecto a los miembros de los departamentos en cuestión. Tras de ellas, algún verraco, estaba sufriendo tratando de abrirlas a la fuerza, sin la más mínima contemplación y con total ausencia de ilustración. Sin permiso, sin modo, tan solo porque era un gran jefe y creía tener los dones del creador.
El sonido desde una vertiente a otra, se hacía muy desconcertante y poco claro, lo que adivinó Hugo Modelem, el coordinador del CPD.
Algún problema estaba pasando, alguien trataba de forzar las puertas de las instalaciones. Hugo no relacionó los hechos y llamó a Seguridad, para informar de lo ocurrido. Sin llegar a pensar por un segundo en la trifurca que habían tenido con Bravo, el jefe de contabilidad.
Desde el lado del interior del bunker se escuchaba el ruido y el impacto de grandes patadas con fuerza sobre la puerta blindada de cuatro mil kilos de peso, con lo que Modelem, sin prejuicios y sabiendo que toda la seguridad del lugar estaba bajo sus manos espetó con mucha fuerza y tanta rabia.
_ Dale fuerte mamón, a ver si te rompes el dedo gordo del pie y te lo tienen que amputar para siempre_. Chantó Hugo, con energía y sin contemplaciones
Lo repitió varias veces, cada una de ellas con la elevación más alta en el tono y en la onda. Hasta el punto de desconcertar a los ingenieros que trabajaban en la zona cero.
Al otro lado de la protección estaba un toro fiero, que pretendía entrar fuese como fuese al recinto vedado, sin pensar que se podría dejar los tuétanos en el intento.
_ ¡Abre los portones!_ Vociferó con ira, aquel energúmeno humano con acento italiano que se rompía el zapato contra las puertas blindadas, intentando hacerse valer de su cargo y de su mando, sin recibir desde la otra parte satisfacción, sino todo lo contrario. Escuchaba al coordinador que le invitaba a que se rompiera los huevos contra el acorazado.
Al ver que Hugo le desestimaba en su insistencia, optó por llamar al servicio de vigilancia de las instalaciones, para que ellos bajo su responsabilidad les abrieran las puertas y poder acceder a la zona prohibida donde se ubicaban todos los equipos del  gran ordenador y la Unidad Central de Proceso.
Los vigilantes de servicio aparecieron con sus juegos de tarjetas magnéticas y sus claves para abrir el acceso blindado, a la vez que el directivo principal de la compañía, que era el que aporreaba la entrada, acompañado por el bueno y sumiso del señor Bravo, preguntaba quienes estaban en la zona cero.
_ Han entrado esta madrugada, los técnicos y mantenedores de los autómatas. Son tres personas reconocidas y con acceso total, son los señores Foyadellas y Casado y el coordinador del CPD, Hugo Modelem _, respondió Baltasar Trinado, el celador principal de las infraestructuras.
_ ¡Abra esa puerta, todo lo rápido que pueda! _ Voceó el mandamás, mirando la cara que asumía en ese instante Bravo, aquel contable, que hacia un tiempo amenazaba al analista del centro. Baltasar comentó, que lo hacía rompiendo las normas que tenía facultadas, que en aquel recinto nadie de los que estaba presente gozaba de permiso para acceder sin una autorización reglada.
Mientras al otro lado del local, los técnicos, e ingenieros, se asustaban al notar los nervios que explotó Hugo, con el interlocutor que pretendía reventar la puerta a trompazos. Dejando de atender a sus modificaciones,  cambios delicados y frágiles en los dispositivos sujetos a modificación. Quedaron presentes en el área del acceso, acompañando al responsable de Cencal.
Por fin, tras muchas dudas por parte de Seguridad, y bajo amenazas encubiertas, se abrió la cancela, encontrando en primer lugar a Hugo, haciendo frente al paso de los invasores.
_ Aquí no pueden entrar_. Dijo Hugo Modelem mirando al vigilante y advirtiéndole en primera persona_, que sepa usted Baltasar, daré parte por escrito del hecho cometido.
El guardia de Seguridad, asintiendo respondió, _ señor Modelem, he sido obligado a abrir el acceso por la jerarquía que tiene el  director Chepollici_, argumentó Baltasar, a la vez que se retiraba de la primera fila, cabizbajo y sabiendo que no había cumplido con las normas, para dejar que se vieran los dos ejecutivos entonces ya, desencajados y con la corbata torcida.
Los técnicos, se retiraron a un resguardo del salón, casi entristecidos y fruncidos del miedo, mientras el coordinador se enfrentaba a las dos hienas de la puerta. Bravo, el contable, manchado de miedo y tan avieso como siempre miraba a su superior  dándole la razón del teatro que había representado, mientras que a Hugo, se le salía la rabia por los ojos.
Hasta que como un ser divino habló aquel directivo, que manteniendo su cinismo y sabiendo que había violado las normas que él mismo había amparado y admitido, preguntó con desprecio.
_ ¡Usted es el valiente! Que me ha llamado mamón, el que pretendía me rompiera el dedo gordo del pie y que me lo amputaran para siempre_. Dijo Chepollici, con una energía falsa y no sabiendo con quien se enfrentaba_. ¡Dígamelo ahora, si es tan valeroso! ¡Si quiere conservar el empleo, retráctese!
_ No retiraré ni una sola palabra, ni un triste gesto, ni un solo modo, ya que ha quedado grabado todo por video y sería de tontos, negar lo que ha ocurrido. Usted es el director ejecutivo de la empresa, pero que sepa que yo, cumplo órdenes de un jefe, y debo consumar las normativas del protocolo de seguridad, que ustedes en consejo de administración aprobaron. La puerta se ha abierto, de forma violenta y sin motivo, pero usted no entrará al recinto. Detalle que el próximo lunes haré llegar a mi responsable para que conozca los hechos_ mirando al cobarde de Bravo, con desprecio le dijo_: Eso es lo que has conseguido con tu falta de profesionalidad, al no solicitar por los conductos reglamentarios la autorización para trabajar un festivo con las aplicaciones del Centro de Cálculo. Es más fácil amenazar y saltarse el reglamento ¿Verdad, que este detalle no se lo has contado a Chepollici?
El señor Bravo, no abrió la boca, tampoco se esperaba que Hugo, le recriminara tan cruel delante de su Dios, dejándole con el culo al aire y sin posibles alegatos en su defensa.
_ Bravo, que ha ocurrido que yo desconozco_ preguntó de forma nefasta  Chepollici, fundiéndolo con la mirada y disfrutando al verlo tan cobarde y mezquino.
_ Esta mañana hemos tenido un cambio de impresiones y no supe estar a la altura, por los mismos nervios de servir a la empresa y a usted_, asintió de manera torticera el pelota contable.
_Ya lo hablaremos en mi despacho_ dijo el maleducado italiano, mandando y dirigiéndose al coordinador_, vuelva a dejar las maquinas como estaban, que necesitamos las estadísticas ¡ya!
_ No voy a dar esa orden_. Dejó en el aire con el furor de su voz sin miramientos.
_ Se juega usted, su puesto. Lo sabe ¿verdad? Si no accede a lo que exijo_. Expuso con una sonrisa agria, aquel tipo que más que un director parecía un Capo.
_ Todo es posible, en cuanto al empleo, a sus amenazas, pero no echaré hacia atrás el cambio de la Unidad Central, por ser inviable. Si lo necesitan, los ingenieros les pueden dar fe de lo que les hablo. Por ello les ruego nos dejen trabajar tranquilos, cosa que a estas alturas ya será difícil, para que finalicemos nuestro cometido. Usted_ siguió diciendo Hugo y mirando al director_ Exigirá el lunes que las máquinas estén trabajando para dar servicio a las cadenas de montaje, a los almacenes, a las oficinas y a las expediciones de material, por tanto vuelvo a repetir: les ruego se retiren y nos dejen hacer nuestro trabajo.  Venimos trabajando desde las siete del día, los técnicos, por cierto asustados por su comportamiento, permanecen aterrados a mis espaldas, y no vamos a deshacer lo que llevamos hecho. Necesitamos continuar con los cambios sin falta, por lo que ustedes si todo marcha en condiciones podrán entrar en las aplicaciones dentro de cinco horas.

Dos segundos de silencio, que fueron como las cinco horas que hubieron de esperar para poder acceder a la aplicación de Contabilidad Industrial, no sin que Chepollici, dijera la última frase.
_ Le ordeno, que ponga estos trastos en marcha lo más pronto posible y que sepa que se ha jugado el empleo con todo lo que ha sucedido. El lunes le espero en mi despacho a primer hora con su jefe.