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jueves, 16 de junio de 2022

Expresiones silenciosas.

 



 








Tus ojos hablan con lenguaje oculto,

con el decir de los signos y gestos.

Sin palabras, sin ritmo y sin supuestos,

siendo una jerga sin pauta, que indulto.

 

Gramática, que ni entiende el muy culto.

Verbos infinitivos y dispuestos

con gesticulación, en tus protestos,

que no convencen, por cargar insultos.

 

Expresiones sinceras, cristalinas,

sin voz, sin locución, facultativas.

Excitando caprichos que declinas

 

Mostrando tus entrañas gustativas,

y escondiendo, crudezas sin pamplinas,

al exhibir excusas vengativas.








 

 

 

 



miércoles, 15 de junio de 2022

El ardor, no equilibra.

 









 

El amor es inicio de la vida.

Sin suficiente afecto, no es posible

hacer vibrar la dicha indivisible,

que nos sustenta por ida y venida.

 

Según el grado, por amor se anida

en pasión brutal. Se hace impredecible.

Cuanto más ardor, menos asequible

el juicio, y la prudencia sin medida.

 

Prefiero ser persona sin cordura,

y al acercarme notes mi deseo,

mi atracción con minúscula atadura.

 

Sin excusas por nada, y sin falseo,

con el permiso de tu piel madura,

y por ansias que celas sin meneo.








domingo, 10 de abril de 2022

Soñar es gratis.

 


Me gustaría ser equilibrado

un tipo formal y buen elemento, 

de todos ser amigo, ¡Es lo que siento!

Con toda convicción, yendo sobrado.


Decepciones las hay, y he soportado,

el desprecio de algunos, muy violento.

Con dolor manifiesto, que argumento,

por daño consentido y perdonado.


He visto caer a tanto engreído,

que, por presunción falsa, maltrataba,

con su ego linajudo, desproveído.


Gente infeliz nacida, simulaba

ser ombligo. Creyendo estar, poseído.

¡Procuro ser normal! Eso soñaba.






viernes, 25 de marzo de 2022

El rabo de la manzana.


 


 

 







Prendido como el rabo a su manzana

disfruto despertando con tus besos

soñando pensamientos tan posesos

y esperando que a ti te venga en gana.

 

Sufriendo en una dicha, muy lozana,

queriéndonos morir estando ilesos,

y deleitarnos por mimbres y rezos.

Cuando el periplo nos toque mañana.

 

Enganchado a ti, por mi piel acuosa,

íntegro y seducido, por el brillo,

de esa fruta que trago tan jugosa.

 

Dejando como rastro gusto a millo,

néctar propio y almíbar, de uva hermosa.

Gracia que tú me ofreces. Cual membrillo