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jueves, 16 de junio de 2022

Expresiones silenciosas.

 



 








Tus ojos hablan con lenguaje oculto,

con el decir de los signos y gestos.

Sin palabras, sin ritmo y sin supuestos,

siendo una jerga sin pauta, que indulto.

 

Gramática, que ni entiende el muy culto.

Verbos infinitivos y dispuestos

con gesticulación, en tus protestos,

que no convencen, por cargar insultos.

 

Expresiones sinceras, cristalinas,

sin voz, sin locución, facultativas.

Excitando caprichos que declinas

 

Mostrando tus entrañas gustativas,

y escondiendo, crudezas sin pamplinas,

al exhibir excusas vengativas.








 

 

 

 



viernes, 8 de febrero de 2019

Bochorno













Por ti aposté mis créditos tan solo
porque no te humillaran infelices.
Siendo mentira todo lo que dices
dejándonos a todos con tu dolo.

De tu farsa orgullosa y despendolo
se ven los resultados y los dúplices
falsificado en tu obra sin raíces
que abochornan tu falso protocolo.

Que vergüenza y que rabia en el instante
cuando me demostraron tu falacia
y al tiempo te trataron de farsante.

Mi lágrima cayó por tu desgracia
y tu que te creías tan chispeante
quedaste de embustero sin audacia











viernes, 25 de enero de 2019

Diálogos con la hipérbole





—Como te lo digo, sin más—Comentó Morgan a Dionne, imprimiendo seguridad en sus palabras y prosiguió.
—Apareció una tarde, sin que nadie supiera de él. Nos lo presentó el propio presidente de la institución y ya le noté sospecha de presunción; pero jamás creí que llegara tan lejos. Sacó de su chaleco una hoja de papel de seda, en la que iba impresa una poesía y dándose un garbo universal de tonto y engreído; suspiró.
Nos miró a todos por encima del hombro en una representación falsa, cómo es él y, perdonándonos la vida quiso destacar y marcar diferencias, pretendiendo enamorar a todas las allí presentes.
Sin más se proyectó dirigiéndose hacia el escenario y frente al micrófono dijo con una voz grave impostada: Semejante farsa



Soy mejor que ninguno de vosotros.
Os voy a demostrar cómo se doran
las vocablos de mi loa y se adoran,
están mucho mejor que aquellos otros.





Nos dimos cuenta del pie que calzaba y de las pretensiones de “Divo” que intentaba representar, sin suerte—Se detuvo en el habla, por interrupción de Dionne que añadió, con mucha razón:
—Os traerá dificultades y problemas, entona y presume sin saber que significa el “Ego” y él tiene muchísimo de ese embrión. Voy a ser más clara es un egoísta fanfarrón, que se escucha cuando habla y se acaricia él mismo sin percatarse que los demás nos reímos frente a su parodia.






Arrugó sus mejillas entre rostros.
Libó saliva y jeta que elaboran
gestos graciosos por si te enamoran.
Sus romances; nos bastan a nosotros.







Pasaron los años, los meses incluso los días de seguirle la pista y soportarle a pesar de tantas incertidumbres—la gente normalmente tiene educación, expresó sus sentimientos Dionne—y no hace como él, que va por el mundo dando lecciones de artista sin fuste, de catedrático de taller de manualidades y de endiosado por sus falsas musas coetáneas. 






Las luces de la escena se fundieron
comenzó a declamar chupando el borde
de sus gafas y a la vez se perdieron





Todos le conocen, todos soportan su razón—para evitar discutir—con semejante andoba, que de todo sabe y de todo entiende, siempre con su consejo y con su explicación que nadie atiende, puesto que comprendemos que no son salidas del alma. Son productos de su egoísmo y aún y sabiendo que todos pecamos de codicia y avidez este amigo de la ficción nos gana a todos.






aquellas odas que no dijo acorde
y siendo disonante no entendieron
venidas de un ególatra concorde


















sábado, 16 de junio de 2018

Entre la urraca y el grajo


















A ti te miento menos y; es casual,
le dijo un embustero a su colega
advirtiéndole ¡Sí me paso alega!
Con otro cuchicheo mas textual.

El colega notó su ya inusual
forma de mentir tan burda y tan ciega,
que avergonzado quiso dar entrega
con un final de engaño espiritual.

Si mientes mal se nota por tus cejas,
dijo raudo el colega al embustero,
y tu; al mentir se unen tus orejas.

Son las que mueves y vemos primero,
replicó el embustero con sus quejas
dibujando otro amaño no certero.










domingo, 14 de diciembre de 2014

El disfraz de la farsa





Chocaron en el salón
la Mentira y la Verdad
y un soberbio desencanto
les concedió seriedad.

Un poco más retiradas
estaban dos, poco amigas,
estirpe de las primeras
y entre ambas enemigas

La Exactitud dijo ¡hola!
las otras quedaron mudas,
la Falsedad comentó
que seguridad, no dudas.

De ahí te llaman Exacta
dijo la Falsedad riendo,
procura que no te enrede,
no debas salir corriendo.

La Verdad, que indiscutible
estaba risueña oyendo,
se miraba a la Mentira
dudando de aquel invento.

La Exactitud con cariño
a su prima preguntó
querida Veracidad,
¿La falsa debo ser yo?

Porque me pongo a pensar
en lo que es la falsedad
y a veces dudo a morir
de mi propia seriedad.

La Verdad abrió la boca
para imponer su palabra,
y le dijo a Exactitud 
mientras Mentira escuchaba.

Exacta, somos hermanas
nunca fuimos adversarias,
no te fíes de familias,
mentirosas y falsarias






miércoles, 13 de noviembre de 2013

Buitres o herederos




 

 

Los buitres vuelan bajo, no se apartan de lo que consideran presa. Disimulados huelen el trofeo y calculan en su mente negra. Ni ellos mismos se dan cuenta que hacen una labor de espera, se mezclan con la niebla. ¡Detestable miseria!
 

_ ¡Está enfermo, que no lo ves!_ Le dijo en presencia de la enfermera _ ¡Me desespera! _ criticó_. Sin embargo él, sigue a la suya y no le bulle la conciencia. También eres hijo_ continuó hablando con pena_  y el preferido, ¿recuerdas? la de veces que te favorecieron a la “chita callando”, sin que nadie lo supiera. Quizás pensabas que soy tonto, o vivo en otra esfera. 

 

Jugando al despiste, piensa que engaña al resto del mundo que se luce y se esmera y que sus actos son los que a fin de la partida cuentan.
Que apatía muestran en el disimulo que sustentan, como evitan la mirada cruda y verdadera. Es mejor para ellos observar sesgado cuando no les esperas. 

A veces pienso en el remordimiento, ¿cómo se presenta? y trasladándolo a ellos, no les veo merma, ¿será que no tienen escrúpulo?, que aún y estando en la indiferencia, en el pasotismo creen que cuando caminan no retemblan, que en algún lugar desconocido tengan que pasar cuentas. 

¡Ah!  claro, respuesta serena para todo emplean, como si la buenaventura caminara por su acera. Templando la mezquindad se interesan, por cómo va ese asunto que en realidad les quema, que necesitan depositar su bilis en el borde de sus labios cuando besan. 

Con tanto trajín con tantas mentiras viejas y ese porte de actor que exaspera haciéndose pasar por persona bella, por el mejor hijo que padece y que sufre tanto o más; que piensa. ¿Es su forma de entender, de zafarse del dolor, de eximirse de la responsabilidad? _Me pregunto sin respuesta_. Igual disimula y acarrea su dolencia interna y no lo representa.
 

Cierto es, que esta situación tan desagradable no viene de nuevas, ellos los viejos, los que ahora ponen cara de pena, esperando clemencia por tantos errores y desamor, por tanta apariencia. Fingiendo sus aptitudes lesas, que sin darse cuenta han llegado a hacerse mayores. ¡Sí viejos! y ahora ya todo se les dispensa. Olvidando aquel daño hecho a los que ahora deben resolver sus decadencias.
 

Promovieron celos y cuitas en definitiva desavenencias entre parientes sin pensar en futuras consecuencias, solo para ganar con la desorientación de los hijos posibles dispensas. Esas divisiones entre sucesores jóvenes solo llevaron a que no se entendieran y recoger ahora las secuelas. 

Así crecen y viven las fieras, dando zarpazos a ciegas, sin medir la cuantía de la pérdida. Ahora, que todo debería ser paciencia, bondad, sentido, amor fraterno y vejez serena, surgen las desigualas en las mentes desconfiadas por la cuantía de las posibles herencias. Afilan sus uñas incisivas con diferencia, para mirar de conseguir aquello que les ha de llegar por legítima consecuencia.