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lunes, 22 de julio de 2024

Un código para la ciudad.

 
















 

 

Así rezaba la noticia del vespertino editorial de la región del Peorpensar.

Cuando los residentes, de Piadosos del Sotillo, ni esperaban.

Nos sorprenden con esta noticia.

Los premiados son: Jeremías, Aquileo, Froilán, Ponciano, y Don Cipriano, el cura.

 

Nadie conocía semejante galardón, y menos los premiados.

Realmente son los vecinos predilectos del pueblo de Piadosos.

Nadie conoce el jurado que los escogió.

¿Será verdadera la noticia, o es un Fake News?

Como siempre ocurre, Dijo uno de los lectores del rotativo a su novia.

—¿Eligen a los más destacados?, y a los que ¿más lo merecen?

Por sus virtudes y sus desvelos. y siguió aportando.

Aunque te voy a revelar algo, que pocos saben y llegó a ser la comidilla del pueblo, tan solo hace dos o tres años. Nos enteramos de….

 

Jeremías tenía una hija afincada en la ciudad, que era la gestora de todos los movimientos administrativos, recaudación de impuestos y gestiones de negocio, que se daban en aquella ciudad de provincias.

Atendía a casi toda la vecindad, en sus declaraciones obligadas a la renta. Los vecinos, le depositaban toda su confianza financiera, bursátil y de ahorro. Y ella les pagaba con desconsideración, ya que por su lengua descocada e insolente, iba informando al padre, de los milagros de cada uno de sus clientes.

De cuantos meneos y pagas conseguían del patronato, los abonados discapacitados. Estipendios solicitados al estado y caudales conseguidos por beneficios estatales. De los autónomos adheridos a su gabinete. Circunstancias que se daban en ese, o aquel ciudadano del barrio. Con lo que Jeremías se nutría para sus cábalas y críticas, y cacarearlas en su partidita de naipes.

 

Se solía reunir con Aquileo, que a su vez, era padre de la doctora de cabecera, de aquella ciudad. La licenciada y curandera, que enviaba al hospital de la comarca a los enfermos necesitados de doctores especialistas.

Terminales o no, con este o aquel pronóstico y con las repercusiones futuras, que las usaba para nutrir a su papa y este tuviera conocimiento de quienes estaban enfermos, en mayor o menor medida y de las dolencias, que padecía fulano o mengano.

Tampoco dejaba en privado los daños de los que no estaban tan enfermos, insalubres o apestados. Los que entretenía con sus recetas, pócimas y ungüentos.

Otra profesional, que no sabía tener la boca cerrada. Ni respetar, aquello del juramento hipocrático. Compromiso que hacen una vez se licencian, para proteger y llevar en secreto, detalles afectos a sus pacientes.

Esa parte de la ética que asegura los deberes y preceptos, como es el derecho al secreto profesional, y a no divulgación de detalles íntimos.

Especialmente aquellos que son los afectos y rigen dentro de una actividad profesional.

Con esos datos el padre, Don Aquileo, divulgaba a su placer, lo que debiera tener callado.

 

Cada tarde, con ellos también solía quedar en sus partidas de dominó Don Froilán del Coso, padre del director de la Caja de Caudales de Piadosos del Sotillo, que como hacían las hijas de los amigos. Y para no ser menos, informaba a su papá, de cuantos movimientos dinerarios hacía el vecindario.

Cuanto cobraba Jaime Juan, por su invalidez, y que paga le daban a Mari Juana por su viudedad, además de los ingresos que percibía Cosme de su posesión en las Guayanas. Informándole de quienes eran los más adinerados de la urbe, para comparar aquello, que suelen comentar a groso modo entre ellos. Envidiando o criticando la situación de los demás.

 

Sin estar tan apegado a ellos, pero sí; de vez en cuando se juntaba en aquellas partidas de dominó, Don Ponciano, el padre del policía comarcal. Aquel que velaba por la paz y el orden de todo el territorio, y el que sabía de buena tinta, y se lo refería a su padre.

De cuantos delitos se cometían entre vecinos y los que se denunciaban, por abusos de género, agresiones que quedaban escondidas y en el anonimato.

Tratos vejatorios a mujeres del barrio, y la violencia vicaria que cada vez se daba con mayor frecuencia en ese pueblo. Que de piadoso tenía bien poco, y mucho dolor guardado en el soto del sotillo.

Denuncias varias y dolientes que se cometían en aquel perímetro.

Por lo que estaban vigilados, algunos, si no todos, de los que allí vivían, más o menos en paz y compaña.

 

También era asiduo a las timbas de juego, Don Cipriano. El cura párroco de la villa. Confesor de toda la diócesis, y coordinador de la fe.

Con un super secreto, que mantenía para no dar de que hablar a los parroquianos.

Padre de Dorita. La muchacha, que tiene en la rectoría como señorita de la limpieza. Junto al otro profundo nunca revelado. Muy aireado de siempre, y en conocimiento del Obispo. En relación al trato con Magdalena, su asistenta.

De la que se dice, es prima de don Cipriano, y en realidad es su pareja desde hace veinte años y hermana de la mamá de Dorita.

Un cura que además de ser devoto, es soplón. Dejando en duda los secretos de confidencia, por ser lenguaraz, y tener el músculo fácil, que además de humedecido lo mantiene suelto y engrasado, para contar episodios de los feligreses.

Que sin nombrar, apellidos, delata con pistas por todos conocidas. Haciendo chiste o guasa de las que son graciosas.

Cábala de las que son sensibles, e hipótesis de los deslices infames.

 

La han declarado la ciudad del encanto.

A la llamada Piadosos del Sotillo, que se ubica en la parte septentrional del meridiano palmario. A pocos metros de la razón concebida.

Le han dado un reconocimiento muy merecido. Escogiendo a cinco personajes dilectos de la urbe. Personajes esenciales, que dicen los entendidos.

La hacen grande, tranquila, y sosegada. El laurel de Ciudadanos Virtuosos.

Este año han recaído en las mencionadas personas.

Jeremías, Aquileo, Froilán, Ponciano, y Don Cipriano.

 

Otorgándoles el premio, que recibirán de manos del Consejero de Argumentos Terrestres.

Galardón, que los vecinos de Piadosos del  Sotillo, conceden a los escogidos por sus labores.




julio 2024, dia 22

E.Moreno.


viernes, 14 de junio de 2024

El deseo y el sexo de la señora Kinterbwole - entrega siete

 




 




El único varón que navegaba con nosotros era Andreas Gorgeous.

Que era el propietario, el consignatario y el mecenas. Todo el personal restante, que viajaba a bordo del Nautilos eran féminas. Incluyendo a la capitana de la marina turca. La laureada Briséis Nayim Zemin, a sueldo del farmacéutico armador.

Hablaba con menos miedo, pero con la seguridad que saldría mal parada de no ser convincente con aquellos truhanes que venían dispuestos a esclarecer los hechos de la colombiana.

—Dónde atracaron para el intercambio, en que puerto y quien recibió a las esclavas. — preguntó el ascensorista.

— En un principio pensaban recalar en el puerto deportivo de Santa Mónica, pero al Emir Ratmed Manya no le pareció seguro y modificaron la fecha y el lugar. Concluyendo fuera el cuarto día de navegar por aguas internacionales. Decidiendo que irían a fondear en las dársenas del puerto norte de la isla de Santa Catalina.

Allí transbordaron a las cuatro mujeres latinas, y se hicieron cargo de los ayudantes del argelino.

— Donde embarcaron esas modelos y de que países procedían. La doctora contestó haciendo un inciso y sabiendo que posiblemente aquella revelación le costaría más que un disgusto.

— Dorely, Mariol, Víchense, y Natalia eran propiedad de la prole de un tal Tucson, al que yo jamás conocí, pero por comentarios, sabía que es un personaje vengativo y cruel. Desconozco el procedimiento que usaron en el rapto. Distrayendo a las cuatro mujeres que drogadas no pusieron objeción, accediendo a lo que se les solicitaba.

La nicaragüense Dorely y Víchense procedían del harén que poseía su amo en los Ángeles y la guatemalteca Mariol del prostíbulo mexicano de Zihuatanejo.

La colombiana Nadia era especial. Llegando a ser la última amante conocida de Andreas. Con lo que en un principio no se contaba sacarla de la terna y que fuera mercancía carnal como las demás. Sin embargo, supo camelar al ateniense y al cabo fue la que protagonizó el suceso. descubriendo Andreas que Nadia estaba en complot con el sicario de Tucson y que ambos mantenían una relación más allá de los negocios. De hecho, la propia colombiana estando bajo los efectos de la síntesis, reconoció que el padre de su hija era Clyde Welsy, más conocido por el apodo de Tucson.

Después de las descalificaciones con el armador, y no estar totalmente en acuerdo. Contando que su salida y la de su hija era o estaba comprometida, y ante la imposibilidad de comunicarse con su amante. Agredió en un arrebato mortal al griego.

No sé muy bien con que arrolló al consignatario, porque yo estaba entonces atontando a las cuatro modelos y lo escuché desde la distancia.

Sin embargo, puedo asegurar, que el heleno quedó cadáver en el transcurso de la reyerta.

Succionó un trago de agua de un botellín colocado en su mesa y García siguió con su argumento

— Nos quedaba por poner el rumbo y navegar más de la mitad de las millas marinas que separaban aquella isla del continente y la capitana prefirió no fondear en Santa Catalina, y volver al puerto, para dar la denuncia en el país donde se había cometido el crimen. Así que Briséis Nayim Zemin recaló en el puerto de partida.

Al llegar la oficiala del navío dejó sin explicaciones y en libertad a las mujeres y unas millas antes preparó el cadáver de Andreas para hundirlo en aquellas aguas, tirándolo por la borda en cuanto entramos en el malecón. Con el fin que pudiera ser descubierto más tarde o temprano.




Nadia fue la única que pudo zafarse de aquella entrega, desapareciendo.

Se supone por lanzarse al agua y nadar hasta quien sabe dónde.

Una vez fondeó el velero, los guardacostas avisados por algún desconocido, hicieron su trabajo. Todos a sueldo del gran capo el señor Tucson, el que en aquella operación recuperó a todas las muchachas que en un principio fueron desviadas menos la tal Nadia, que fueron incapaces de encontrarla.

—Qué relación guardas ahora con Nadia, porque ella te visita en la consulta, estando en un manicomio.

— Todo es una tapadera, Nadia se quedó con todo el negocio de Andreas. No me preguntes cómo. Desplazando a sus esposas y manteniendo no sé en que forma los laboratorios y toda su sede de narcotráfico. Haciendo creer que Andrea aún vive y siendo ella la que menea los hilos del entramado. — Alcanzó argumentando, mientras se mecía el cabello.

— Reside en el manicomio como si fuera una paciente más, desde donde une el nexo de los negocios, simulando como ella sabe. Así en su clandestinidad, puede hacer vida normal, y ningún directivo médico la controla como enferma.

Yo soy su psiquiatra, su mano derecha, la que gobierno y educo la buena marcha de su Rita. Su hija y todo lo que le concierne.

Durante todas las manifestaciones que la doctora García le hacía a Cornelio, Tucson estaba presente, sin que la doctora descubriera la identidad del jefe. Escuchando de viva voz todo lo que estaba narrando la psicóloga, sin abrir la boca para preguntar, comentar o reafirmar.

Mantuvo su porte y nunca supo la licenciada García, que el mencionado como gran capo y jefe Tucson, estaba presente, frente a ella, sentado cara a cara, oyendo lo que Cornelio, su ayudante recababa.

   La niña de Nadia está afectada por alguna dolencia — preguntó Cornelio.

García como un resorte, no tardó en aclarar. — Eso es lo que ella ha hecho creer al mundo para que la dejen en paz. Rita es una niña preciosa, con valores destacados, que se está criando al margen de los enfrentamientos y los negocios. Saben disimular las dos y llevan un escrupuloso y eficaz silencio frente a los desconocidos. Manteniendo separada a hija y padre, por las consecuencias que ella cree, le cobrará el amigo Tucson si la descubriera.

La doctora fría como el mármol y concreta, confesó para dejarlos atónitos.

— Ahora mismo Nadia, está escuchándonos y viéndonos en este instante.

Hizo un gesto hacia un lateral marcando una zona donde se hallaba disimulada una diminuta y precisa cámara de observación y vigilancia y continuó argumentando.

— Así que, si deben enviarle algún mensaje o recado, es el momento.

Quedaron perplejos nuevamente. Cornelio se miró con descaro a Clyde Welsy, y le incitó a que hablara.

Sereno y comedido, sin rencor ni resentimiento después de pensarlo durante unos instantes se dirigió a la cámara y preguntó.

— Nadia o Thinoy, como quieras que te nombre, hemos de vernos. Sé que esa Rita es hija mía y tengo el derecho a conocerla y a acercarme a ella. Como, además, pretendo relacionarme contigo como lo solíamos hacer, antes de toda esta mala vivencia, de la cual creo tener todas las culpas. Por Dios, te pido des señales de vida.

En aquel preciso instante en un lugar de aquella ciudad dos mujeres. Madre e hija preparaban las maletas y valijas para salir y buscar un lugar de residencia bastante lejos y así jamás ser encontradas por nadie. Yendo a un destino desconocido incluso de la propia licenciada García.


De hecho, Nadia lo estaba preparando justo después del momento en que se cruzaron en el ascensor del The Steel, para huir de ese mundo del hampa y curar todas las penas tras haber asesinado a dos hombres que intentaron robar su libertad.

 

 

FIN.




lunes, 10 de junio de 2024

El deseo y el sexo de la señora Kinterbwole - entrega seis.

 





 

 

Fue mínima la estancia al aterrizar en Bogotá. Pronto los traficantes ilegales recogieron a la comitiva procedente de los Estados Unidos y los metieron en otro vuelo privado con destino a la Guajira, buscando el norte del país, que era dónde aquel Cártel, tenía además de sus plantaciones de cultivo las ingenierías para la transformación de aquella materia prima de la sutil carcoma blanca.

Nadia, no intentó si quiera, recabar ni visitar a sus parientes consanguíneos. Franqueando de puntillas por la urbe de su recordada Riohacha.

Resonando en su memoria aquella preciosa y alegre juventud, cuando se sentaba en los bancos de la iglesia, en aquella coqueta plaza del Almirante Padilla, dónde ella misma había contraído matrimonio con Pier Paolo. Ni quiso encontrar a su familia para abrazarla, como la reina pródiga que era para todos ellos.

Una vez cerrados los acuerdos en la plantación de la Tía Amalia, se volvieron Tucson y Nadia, a los alojamientos que disponían en la propia ciudad. Sin modo alguno de quedar fuera de la vigilancia de aquellos matones, que los custodiaban siempre junto a ellos, hasta que se concluyera el negocio.

Cerrando uno de los tratos más amplios habidos en aquellos años entre el país más poderoso del mundo con aquel semillero de sustancias para su reventa.

 

En la consulta de la Psicóloga García, esperaba ser atendido Tucson aquella tarde por la doctora, para ponerle en cuanto pudiera las cartas sobre la mesa. Intentando desmontar los pufos que parecía tener aquella licenciada, con traficantes habituales en su devenir.

A los que le debía pleitesía, por cómo se desarrollaban los acontecimientos. Utilizando a la mayor parte de sus pacientes como conejillos de laboratorio en pro de sus ensayos y análisis médicos. Todos ellos fuera de la ley. Rayando la criminalidad y la usurpación acometida en personas, con el principio de apoderarse de sus voluntades, por el vicio, la droga, la extorsión, y el robo de valores con propiedades a cuantos caían en sus redes.

 

Fue recibido por la toxicóloga García. Se había presentado en su consulta sin cortapisas, para sacar algún detalle claro de lo que la titulada guardaba en sus archivos.

Apoyo lo tenía sin dudar. Al otro lado de la puerta esperaba su nuevo correligionario. El hombre de la recepción del edificio.

Un tal Cornelio, conocido de la doctora por los servicios comunitarios prestados a lo largo de más de medio año. El que serviría de nexo de enlace si el momento lo requería y si tuviera que intervenir.

Acabó la licenciada de revisar un falso informe y datos, que le habían acercado de un imaginario paciente, como excusa para ser recibido el bribón que tenía acomodado en el diván por la titular del consultorio.

Tucson la miraba con atención, con gesto negligente esperando tener uso de la palabra.

— Usted señor, realmente a que viene a esta consulta y de qué modo podemos ayudarle. No le veo la relación entre lo que acabo de leer y su presencia — Preguntó cariñosamente García, viendo que la persona que tenía frente a ella, la miraba con escepticismo.

— Mire usted licenciada. — replicó Tucson desorbitado.

— No puedo perder el tiempo con este cuento que lleva desde hace meses, y con según que pacientes. Sé de qué va todo esto y quienes son los que están detrás de este engaño. — Se frenó algo en su exposición para tomar aire y prosiguió. Mientras era escuchado por la terapeuta con interés y desazón.

— Sé de buena tinta, que están tratando a la señora Kinterbwole, que por no ser cierto; ni siquiera ese es su verdadero nombre. A cuento del capricho de Andreas Georgious, el heleno fallecido y que lo mismo usted, nos puede aclarar alguna cosa del crimen.

Persona que apareció asesinado en el muelle de esta ciudad y de momento nadie sabe realmente la causa de esa violación.

La doctora quiso interrumpir de facto lo que estaba pasando, sin poder argüir de momento, ya que el tono de voz de Tucson y las amenazas veladas surgieron en aumento, para acabar aquella síntesis.

— Por tanto, tan solo deseo, que me ponga al corriente y al completo de todos los entresijos y barbaridades que le están haciendo a quien me he referido antes.

Nadia Kinterbwole, como creo que la tiene referenciada en su fichero.

— ¡Oiga usted! ¡De dónde emerge y quien es! —. preguntó García con tono agresivo—. No sé de qué me está usted hablando. Ni puedo dar datos de ninguno de mis pacientes, por lo que le ruego salga de mi despacho si no quiere que llame a la seguridad del edificio para que lo saquen a patadas de esa silla.

Acabó muy enojada la doctora tras aquellas palabras, que con mucho acento no alarmaron al matón.

El visitante sonrió y sin nervios quiso calmar a la médico, que fuera de entonación, no sabía dónde mirar.

— Doctora no se ponga así. Si es que valora su vida y siempre que quiera mantenerse ilesa y sin daños corporales. Evitando desperfectos en esta consulta y seguir con su rutina, sin que nadie altere su camino. Por lo que volveré a preguntarte, quien es el jefe de su organización, y porqué están sometiendo a una paciente suya llamada Nadia.

— Le repito que no sé qué me está hablando, y además no tengo porqué darle semejante información ni a usted ni a nadie. Voy a llamar ahora mismo a la seguridad.

Hizo el gesto para pulsar la llamada de emergencia, cuando recibió un bofetón que le cruzó la cara a la médica, desplazándole las gafas graduadas hacia la izquierda, evitando la alarma. Quedando aterrorizada movida brutalmente y mal sentada en su butaca.

De inmediato y siguiendo lo pactado se abrió la puerta del despacho de la psicóloga, entrando el amigo Cornelio, que con lenguaje corporal informaba a su jefe que le dejara en sus manos aquella interrogación.

Accediendo Tucson que el recién aparecido tomara el relevo.

Cornelio, desposeyó a su jefe de las riendas de las preguntas y ella, lo miraba con desprecio al conocerlo y haber conversado tantas veces en el cubículo del ascensor. Durante tantos meses, sin sospechar que fuera uno de los delincuentes que ahora la amenazaban.

Este sin miramientos y con dolo, presionó con uno de los lápices del escritorio, una de sus tetas y preguntó.

— Díganos que dolencias le trataba a Nadia, de existir alguna. Antes de que se nos acabe la paciencia y pasemos a mayores.

La coacción sobre la licenciada era brutal y aquella experta de la medicina a sueldo, se vino abajo y comenzó a relatar.

— El tal Andreas Georgious. Estuvo casado antes, por lo menos que yo sepa.

 — expresó avergonzada García. — Con dos mujeres a las que no les tenía respeto.

Nadia era la tercera con la que contraería nupcias en breve. Mujeres engreídas todas, que mantenía engañadas y con las que probaba sus nuevos fármacos y medicamentos, procedentes de su laboratorio —. Siguió apuntando mientras temblaba de miedo.

—Yo soy empleada suya, o por lo menos lo era antes de que lo asesinaran.

En el último crucero, navegando por alta mar, se inició una discusión muy fea con amenazas incluidas. Todo por la custodia de la niña de Nadia.

Lo que se vinculó después y llegó a mi conocimiento es que al ateniense lo habían asesinado.

—Quien crees tú que lo hizo — interrogó Cornelio.

—Dicen que fue la nueva novia, por lo menos es la impresión que circulaba a bordo. — sentenció García y añadió.

—Ya le habíamos suministrado un par de dosis del medicamento nuevo y ella creyó perder el oremos. Se le fue la pinza se apoderó de un pánico mortal y sintió un miedo atroz de perder la vida y a su Rita.

Una preciosidad de criatura. Además de simpática muy inteligente y hasta ese instante ahijada por el armador Andreas. El que quiso arrebatarle la niña a Nadia, para quizás venderla en el mercado asiático. Una vez tuvo certeza que no era su padre biológico.

— Cómo estás tan segura que la asesina fue Nadia. — indagó Cornelio a la licenciada y esta respondió sin titubeos.

— Porque yo también viajaba en ese velero. Fuera de la presencia de todos, escondida para poder ejercer el plan que Andreas había elaborado y administrar cuando fuera necesario, medicamentos no autorizados, drogas de diseño y el cloroformo a los pasajeros y rehenes para su desvanecimiento antes del intercambio. — Interrumpió el parloteo y curioseó, queriendo matizar Cornelio.

 

— ¡Pasajeros!!... ¡Rehenes!!... ¡Dime quien iba a bordo de aquel cascarón! Desconocemos ese punto. Habla sin mentir, que se me acaba la paciencia. Le atusó sin menoscabo aquel desquiciado.

— No lo parece. —Siguió tartamudeando la doctora—, pero el Nautilos tiene noventa metros de eslora y viajaban además de Nadia, bastantes invitados más. Yo era otro componente de la dotación.

Cómo les he comentado. Además de eso, un grupo amplio de azafatas que transportábamos como diversión sexual del Mustafá Alí Ratmed Manya y su séquito. Para su pasatiempo hasta arribar a puerto.

 

 

Continuará


viernes, 8 de marzo de 2024

Exposición en Retalls d'Art de su ( XXV ) 25 Aniversario.

 Se cumplen 25 años de la existencia de RETALLS  D'ART, en Sant Boi, desde que se fundó oficialmente con Registros de Entidad, ( antes estuvo unos años sin este requisito), y se hizo un reconocimiento a los artistas, que han participado en esa institución a lo largo de los años. fue un acto emotivo, y aunque bastantes de los componentes están ausentes por el requisito vivencial, los que pudimos nos acercamos a recordar toda la felicidad que nos embriagaba. Disfrutando de ese calor que la entidad brinda, aun en estas fechas. ¡FELICIDADES!

La Alcaldesa hizo acto de Presencia y otorgó un diploma al presidente de la entidad Diego Garnica, por toda su dedicación a lo largo de los años. Pudimos disfrutar de la fotos que en el salon de actos, reflejaba a los poetas, artesanos, cantantes, y literatos, que fueron pasando a lo largo de los años.

Un acto precioso, y emotivo con fotos de la propia entidad y de varios de los asistentes.

























Sant Boi, a 5 de marzo 2024

Retalls d'Art

viernes, 15 de septiembre de 2023

Café Literario de Sant Boi. Edición:14-09-2023.

Café Literario del día 14 de Septiembre 2023

lugar: Casal de Marianao de Sant Boi.

Artista invitada: Pepi Nieto.

Presentadores: Gustavo Latrecchiana y 

Emilio Moreno.

Escenas Literarias.


Agradecimientos a : José Gómez, Fotógrafo Oficial.

Producción de: Isa y de Carlos.

Invitados: Descritos en las Fotos.





















































tercer jueves del mes de Septiembre
del año de 2023
Lugar: Casal de Marianao
Localidad: Sant Boi
Barcelona.