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jueves, 3 de marzo de 2016

El wáter cósmico_Corriente orgásmica en la grada

Viene del capítulo anterior: Genitales al aire


Corriente orgásmica en la grada




Manuel, desgravaba el espectáculo con su locución hasta que cedió importancia al silencio, llegando ser protagonista. Permitiendo que las imágenes que transmitía Cheo, explicasen por si solas, lo que sentía, lo que proponía y lo que disfrutaba en un acto tan sencillo como el de orinar.

Acabado el trance;  Cheo pulsó la tecla que encendida le indicaba la acción elegida. Lavado e Higiene. Al instante y como un resorte, entraron a ocuparse del escroto, esas manos mecánicas adjuntas al equipamiento, que trabajan los bajos de una forma exquisita.

Concediendo mejoría a lo conocido_ a lavarse el pirulo después de una micción_, frotando con suavidad maestra los órganos genitales y dejándolos suaves, tersos y lavados, como la piel de un recién nacido. Engrasados y dignos tras de una friega íntima en la propia picha.

Acción más parecida a un tocamiento sexy que a un secado de culo. Uso rutinario al final de la acostumbrada urgencia de deponer. Lo que vulgarmente llamamos en tono de calle: después de cagar . La cara que presentaba Cheo, era de poco padecimiento, al haber utilizado una forma estupenda y jamás imaginada.
Después de mear. Quedarte tan apañado. Sin  prisas, sin manchas, sin olores, sin peligros de goteo, muy parecido a  una sesión de masaje íntimo reconfortante. Seco y limpio de humedades producidas por el lavado intenso, completamente impecable, por los aires y meneos silenciosos que desprendía el artefacto.

El presentador, hizo adrede un mutis gesticulante para que la gente se oyera en sus expresiones, se moviera de sus asientos, se colocara bien sus genitales en  secreto, después de la fabulosa representación presenciada; volviera a sojuzgar y se relamiera o detestara lo visto, y comprendiera; que es un higiénico gestor de angustias, sin mancha, sin peligros y con mucho futuro por lo cómodo y lo seguro.
Cheo, se vistió elegantemente como iba antes de penetrar en el cubículo y salió del retrete, con la suntuosidad de una persona que acaba de bañarse, y acicalarse para emprender el resto de sus ocupaciones.

Manuel, agradeció al actor su actuación y mirando al estrado, rogó no hicieran de momento preguntas, para pasar a continuación a escenificar la siguiente elección. La marcha número dos del equipo que no era otra, que la de: defecar con lavado e higiene.

No tardó el escenario rotativo en circular hacia la izquierda, mostrando parte del decorado que ofrecería la puesta en escena de la segunda opción del wáter maravilloso.

La elección elegida era tan clara como todas ellas. Un ensuciado controlado e higiénico, que no podían ni siquiera imaginar.

Se iban descorriendo los cortinajes azules y se abría un panorama perfecto, con una luz potentísima y una claridad propia de lugares limpios y aseados. 
Todo puesto en su lugar y en el centro del escenario el amigo Cándido Rondeles, provisto y vestido de veinte mil botones, peinado y engominado.
Los accesorios del equipo presentado, impolutos, brillantes como las propias estrellas del horizonte y la gente con una expectativa inusitada.

En las localidades donde estaban sentados los clérigos, parecía había disfunción de pareceres pero de momento todos aguantaban con "donaire" el espectáculo que aun no había llegado ni mucho menos al epicentro del mismo.

Doña Daysi Cumbres del Bosque, la alcaldesa del Poder Ciudadano, que estaba colocada al lado de sus acompañantes_, más caliente que el rabo de una sartén_, miraba de vez en cuando con cara de intriga en el lugar donde estaba sosegado el sustituto del Obispo; el Presbítero Alejandro Pérez Martínez, que de momento no hacía ascos a lo que había visto, disimulando muy acorde a su cargo y justificando con la sotana, los bultos y grosores en su falo, que le provocaban aquellas vivencias en los calzoncillos a punto de reventarle por una explosión de pene frito y disfrutando muy mucho al descuido con cuidado.

Todas las emociones que pudo albergar hasta el momento el nuncio de la iglesia las encubría celoso y apretando su culo para no correrse allí mismo, y tener que utilizar de prisa y corriendo el cósmico en la opción de lavado de huevos.

Algunos de los industriales que allí estaban se les observaba muy excitados por lo que habían presenciado y con miedo interno por lo que aún tenían deseos de contemplar.
Mechthild y su mamá doña Clara, la famosa Pajarita, se miraban no sin disimular su nerviosismo por la temperatura de su cuerpo, en la zona erógena justo al lado del culo, por decirlo suavemente, ya que los labios verticales de las dos mujeres, no hacían más que abrirse y cerrarse como fuelle de aire, que indisciplinado acogía bocanadas de gusto. Respirando profundamente y mirando a otras personas para compararse con ellas el grado de fiebre adquirida.

Aguantaban como podían y sonreían a medida que se les escapaba el flujo en sus bragas, porque no hubiesen imaginado que aquella obra iba a desencadenarse con aquellas guisas.
Justo a su lado Don Lucas Lizardo, el administrador de los bienes de la Pajarita mojada, nervioso se zarandeaba en su localidad, intentando disimular la mesura de su eslabón carnoso, brutalmente crecido por la sangre contenida sin necesidad de pastillas azules y mostrando una cabeza de pez ahogada por tantos estímulos.

Deseaba tomar alguna iniciativa sin atreverse, por no llegar a molestar a nadie y menos demostrar su estado de libido tras lo visto y escuchado en el escenario. Ni tampoco poner más a caldo a su distinguida amante, la dueña de todo el patrimonio de la Tinaja del Secreto, la Hacienda de su propiedad que él gobernaba a su antojo.

Lucas ya muy humedecido y algo impertinente, a la vez que acalorado, fogoso y encendido por las posturas de Cheo, trataba de estar distendido ya que los meneos del actor dentro de aquel abrigadero transparente le evocaban tiempos lejanos y desatar una polución diurna agresiva a sus sesenta y tantos años.

René el hijo de Mechthild, como una piedra, accionando el Smartphone, y whasAppeando con quien sabe quien, no prestaba asunto a las oscilaciones del actor que representó hacía escasos minutos. Sin embargo Virtudes Malena,  la sensual y ladina mujer no paraba de agitarse en su butaca meneándose el ajustado tanga para que no le molestara, modificando la posición de la tirilla del mismo, que se le incrustaba entre las nalgas de su ano y los labios de su excitada vagina.

Esa sensación le precipitaba un conocido nerviosismo masturbador, como percibiendo en aquellos momentos un arrojo brutal, para follar con el primero que se pusiera a tono, ya que imaginó que el actor, el mismísimo Cheo; la estuviera trasteando directamente a ella desde el tablado.

Se había acalorado por los flashes que le llegaban desde el escenario. Recordando situaciones parecidas de su vida, aunque éstas sin luces ni taquígrafos. Tan sugerentes y agradecidas, que se relamía mientras imaginaba y se miraba a su sobrina que tenía a su vera y que había sido en ocasiones testigo de lo que ella pensaba en silencio.

Al no poder disimular la descarga repentina de un orgasmo precoz, se dejó ir plácida sobre la butaca, ganándole el placer y la exudación que le mitigó aquel acuífero tan espeso.  Supuración que le había sucedido cuando miró descaradamente a Cheo y observó el tamaño de su pene que lo trajinaba de un lado a otro sin perder grosor.

Ángel Petrowsky, se había ruborizado en directo. Cachondo consigo mismo y con las posturas de Cheo, por el beneplácito que le embargaba al ver tanto cuerpo de hombre al desnudo, certificando y dando por establecido que para él, no le era ni molesto ni ajeno.

Jamás había justificado su tendencia y no tenía intención de airear ninguna tesitura sexual personal, aunque en el transcurso de la actuación, sin percatarse y en silencio profundo admitió sensitivo algunos principios y detalles que dejaba a las claras, su condición natural.
Elvira, nada idiota y muy puesta detectó el placer de Ariel y de vez en cuando le iba haciendo palpaciones con su mano introducida en el pantalón a la altura de la bragueta, debajo del calzoncillo, tocando rabo.


Sutiles y encubiertos tocamientos con y sin ritmo acompasado para su amigo Ariel, que las admitía de buen grado en la oscuridad del patio de butacas, manteniéndolo a tono y jadeante, como cuando se practica la auto estimulación de los genitales en un bebé, término muy elegante de la conocida y no siempre entendida masturbación





Continuará
To be continued




miércoles, 30 de diciembre de 2015

Con su culo respingón


Entrega de un nuevo capítulo,
viene de la anterior entrega: Arriba el telón abajo las bragas



En aquel instante apareció en el eje principal de escenario bajo un foco cenital el actor Cheo Calleja, vestido con pulcritud y fineza, presentando una estampa de showman sereno y de profesional de las actuaciones divertidas.
Inmediatamente comenzó a encarnar su cometido mientras, era adulado antes del comienzo de su papel, por el speaker del lance.
Se sentía seguro y artista, sabía que el acto y su presencia sobre aquel escenario iba a levantar ampollas y era un paso más que debía recorrer en el desarrollo de su ajetreada existencia.
Nada le asustaba más; que hacer el ridículo y él, que no sabía de fracasos ni podía sustraerse ni el más mínimo segundo a su concentración, abrió los brazos esperando del publico un caluroso aplauso. Mostrando a su vez una muy buena parte de su cualidad, con una sonrisa amplia que dibujaron la perfección y blancura de sus dientes y de su esplendida presencia .
Cheo era un tipo preparado, un licenciado universitario llegado a esos extremos por su condición sexual personal y por las derivas de la vida. Al no haber sido comprendido ni admitido por sus propios padres, que le echaron de la casa en cuanto se enteraron que tenia tendencias homosexuales, por ello tuvo que ingeniárselas para subsistir desde temprana edad. Combinando estudios con oficios habituales: limpia parabrisas en las esquinas, recolector de basuras, lavador de camionetas y autos, cosechador de verduras, lustrabotas, camarero de club, quita mierdas y cuida abuelos.
Todos ellos muy por debajo de sus aptitudes y preparación, ejercía, con el ansia de llegar algún día donde realmente le correspondía. Sin quejarse, ni exigirle a su diosito_, como lo hacen otros_ sobre sus desgracias y con sus virtudes intactas, buscando  llegar por sus propios méritos al punto donde deseaba y conseguir notarse orgulloso del resultado de todos sus esfuerzos.
No hacía apenas tiempo, estaba resistiendo como podía en un país ajeno al suyo,  sufriendo, por incluso su propia identidad, por encontrar la forma de comer, de vivir en definitiva, yendo de aquí para allá en transportes desalmados, teniendo que aguantar en su propio cuerpo las humillaciones y vejaciones de cuantos quisieron aprovecharse.
Con la maestría de su saber hacer, su proyección positiva, de su carácter entrenado y afable, llegar a ser un relaciones públicas, extraordinario. Supo entrenarse, sufrir, trabajar en lugares inmundos, llegando a ser incluso yesero sobre los tablones de las obras; doblar la rodilla y tragar mucha quina; para conseguir cubrir sus necesidades dentro de una vorágine estresante y severísima.

Al aparecer en escena el público, le dedicó un aplauso de bienvenida_ y él continuó con su guión teatral representando su papel, esperando la señal del regidor para comenzar su cometido.
Manuel García de la Serrana, inició su preámbulo de guía del espectáculo y de interlocutor desde aquel instante, con el actor que ya esperaba sus órdenes y que sería el actuante de las fases del programa establecido en el protocolo.

_ Buenas tardes amigos de Managua_ Voceó Manuel al patio de butacas, esperando la respuesta que no se hizo tardar del respetable, con sus ruidos guturales, sus gritos convocados y sus silbidos estereotipados_ Muchas gracias; siguió diciendo_ por llenar el aforo de este fenomenal perímetro y no voy a sustraerles más tiempo para que pasen a disfrutar de lo que viene a continuación.
Vamos a demostrarles a todos ustedes que el wáter cósmico, es un avance en la higiene para el cuidado de nuestro cuerpo, un recurso cómodo y seguro y un bienestar al tener que deponer nuestras necesidades fisiológicas, cuando estamos fuera y dentro de casa. Un garante para excretar sin complicaciones.
Quiero enseñarles aquí y ahora;  las ventajas de este retrete perfecto, que además de ayudarnos a desalojar, miccionar o defecar puede continuar  con un completo aseo, que ustedes comprobaran desde sus localidades.
Les iremos explicando paso a paso las utilidades del sanitario para más tarde finalizar con el resto de las operaciones.

_ Comenzaremos la ejecución de la primera opción que nuestro piloto el actor Cheo que amablemente y de forma exagerada para mejor comprensión, nos la irá ilustrando en forma y en tiempo real_,  apuntó Manolo, indicándole al  actor que iniciara los prolegómenos de la primera opción.
La número uno; se le denomina: orinado común y aguas menores, con la terminación del lavado e higienizado de sus partes genitas, secado adecuación y conclusión y cierre de la maniobra, con el lavado de los genitales higienizándolos de forma eficaz.  
Mientras el comercial que hacía las veces de locutor proseguía aleccionando la actuación de Cheo; refiriéndose al tendido de butacas, se retiraba del centro de la visión para quedar escondido en un ángulo de aquel escenario, dejando en primer plano los movimientos sensuales del actor.

_ Será como les digo, nuestro ayudante y conductor Cheo quien nos dará cuenta de lo que significa una urgencia y de cómo se soluciona con el maravilloso y comodísimo wáter cósmico_ por favor tenga la amabilidad de proceder_, le indicó a Cheo que iniciara el muestreo.

_ En paralelo y mientras él nos facilita y demuestra en vivo esa pulcra limpieza y uso del urinario;  yo por mi parte les iré ilustrando y añadiendo detalles ocultos con el gobierno de la palabra.

_ Tengan ustedes en cuenta, que ahora los anaqueles del accesorio son transparentes_ dijo Manolo, mientras Cheo comenzaba con mucha parsimonia y pantomima a doblar su americana en los percheros del equipo y emular de un momento a otro, que se iba a desprender de los pantalones. Doblándolos perfectamente en la percha dispuesta, para quedarse primero en calzoncillos y después en bolas mayores. O sea con el rabo al aire.
Un murmullo por parte del respetable se escuchó en la sala, pero nadie perdía de vista primero al pene de Cheo y su culo respingón. Dejando de atender al speaker que trataba de narrar aquellas visiones desnudas, dejando un poco a su bolo al locutor que se esforzaba por radiar todos aquellos meneos.

_ ¡Señores y señoras! Alertó Manuel desde el córner del escenario_. Lo vemos todo transparente_ hablaba Manuel desgañitándose desde la oscuridad en un rincón del tablado, sin que nadie le hiciera puñetero caso_ cuando ya los focos directos, con ese chorro de luz potente iluminaban las acciones y reacciones de Cheo, que mostraba ya a las claras sus pelotas y su culo respingón.
Prolongó sus comentarios, diciendo el charlatán de Manolo_  divisaremos los movimientos exactos del ejecutante actor, por ello en la demostración se quedaran sin ropa para que ustedes puedan seguir con toda la realidad, ese uso del lavabo en todas sus facetas posibles y sin perder detalle.
Las opciones al completo del equipo las verán en primer término y la causa y el resultado final se divisará perfectamente tras la interpretación y el uso correcto del maravilloso retrete automático que les exhibirá Cheo y que le hemos denominado: wáter cósmico.
Sin embargo y en realidad_ volvió a matizar, sin que nadie le prestara caso_ estos tabiques divisorios, que posee el Lavatorio y que  transparentan las acciones en su interior que perfectamente muestra nuestro azafato, son totalmente estancos y no traslucen absolutamente nada del espacio privativo. Ustedes ahora lo divisan por la demostración.
Discretos, cerrados, privados y originales, no dejando pasar a los que pudieran estar paseando o cerca del excusado, ningún dibujo, imagen, silueta corporal, escenas grotescas, ni miradas lascivas.
Ni tan siquiera ruidos delatantes por pedorretas accidentales producidas por el propio ano en el uso de expeler los líquidos corporales internos, lo que se conoce como meados o detritos. Siendo imposible ser detectados por ajenos paseantes o usuarios del mismo excusado, que estuvieran esperando para usarlo.
Así mismo, el interesado podrá desvestirse para una mejor comodidad de forma opcional, a la hora de usar su lavabo o, con la elección adecuada en según qué casos de no desvestirse o desnudarse al completo.
El Schissen Lecker, o wáter cósmico, en aquella exhibición y únicamente para ello, estaba dispuesto como; un aposento reservado con tabiques de cristal transparentes, que dejaba ver el cuerpo desnudo, al completo. Las partes genitales del actor en sus meneos naturales a la hora de mear. El clásico ritual que se utiliza como norma antes y después de aliviarse en un reservado de forma personal.


to be continued
continuará





viernes, 26 de octubre de 2012

Sexo Inorgánico


Vuelvo a ti, a tus calles
sin remedio.
Necesito transitar, olerte,
¡Hallarte!
Tocarte y con rapidez
expulsar un contenido
ávido de deseo.

Calles empedradas,
fachadas pétreas,
nunca hablan,
miran y callan.
¡Son eternas!

Hablar sin palabras.
Porque tú me entiendes
sin esfuerzos, sin excesos
en la soledad inclemente

Peñas, riscos
nos conocéis de siempre,
al nacer ya estabais presentes,
Indesmayables sin vértigo.
A pesar de creeros ausentes.

Evoco imaginando.
Exhumo misterio amargo,
mientras paseo y ando.
¡Quizás un recuerdo!
En verdad hechizo atado

Es como si en otro tiempo,
en otra vida, en otra etapa,
que no es la mía,
estuviera preso a tu lado.

Vecino tuyo ¡Sospecho!
Tristeza percibo al cabo,
de no obtener resultados,
de esa inmortalidad
que sin decir ansiamos

Ay…   si las piedras hablaran.
No tienen voz;  que yo sepa.
Exiguos genitales adviertan.
¡Se tocan entre ellas!
Deben estar muy enamoradas.
Para mantenerse erectas.

Yacer  tanto  tiempo ellas
¡Las piedras!
Encima o debajo,
tocándose sus telas pétreas.
Abrigando regias.
Ayuntando durezas eternas.

Años y siglos honestas
sin parar de amarse
sin besarse, sin temblar.
Inmutadas  escasas,
inadvertidas yertas.

¿Si hicieran el amor?
¡Ellas…!   Las piedras
Si pudieran...
Ver quisiera como:
Hartan sus entretelas,
y que orgasmos tengan.