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miércoles, 11 de julio de 2012

La "Cope", cita con el Arte

 La “Cope” se da cita con el  Arte
 


Es maravilloso, que se repitan año tras año, las cosas buenas y, como no; dentro de esa secuencia, costumbre y reiteración está el Festival de Verano de Cooperativa, que bajo el patrocinio y edición de Retazos de Arte & Retalls D’Art, se celebra cada primeros de julio en el Casal del Barrio de la “Cope”. Distinguir esta edición como bonita, vistosa, interesante sería no hacer retumbo de la realidad, ya que superó con creces las expectativas de los promotores.

 
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Pepa Gonzalez; Foto Diego Garnica


Asistencia: completa del aforo, concentración de Arte por centímetro cuadrado, poesías que salían del individual del rapsoda y se transformaba en concordia levitante. Música interpretada con “arpegios celestes”, cantautores dilectos haciéndonos llegar su mensaje. Público asistente comprometido y sencillo disfrutando y enviando vibraciones al escenario para que fueran recogidas por el intérprete.
Foto Diego Garnica
Festival precioso y sincero expresado desde lo más profundo e irremediablemente artístico del Grupo de Retazos de Arte. Ahora capitaneados por el incombustible Diego Garnica, su nuevo Presidente, que sin duda está dejándose la piel para que vayan todas las secciones de la agrupación como un reloj de precisión. 
Iniciando desde su nombramiento, con unos cambios atrayentes y unas inclusiones de nuevas ideas y proyectos que sin duda, pronto tendrán repercusión en la ciudad. 
Toni García; Foto Diego Garnica
Amigos que podéis leer estas letras en el blog de: Lo que siento…, lo escribo. Retazos de Arte es una concentración artística de Sant Boi, muy viva que se mueve adaptándose a los nuevos tiempos y tendencias, que busca y encuentra a poetas noveles, de la época que sea. Algunos ya contrastados pero, que también tienen cabida en nuestro paralelo. Pintores incipientes que desean mostrar sus trazos sobre el lienzo, escultores que han cincelado sus nuevas obras. Cantautores y músicos por descubrir y descubiertos y artistas en general para acomodarles en su camino. 
Ana Otero; Foto Diego Garnica

Cada miércoles entre las 19 y 21 horas, en su sede, sita en Cal Ninyo, calle Mayor, nº 43 de nuestra ciudad, Reunidos para asesorarse, instruirse, con los comentarios, tendencias, sucesos, reglas y cooperaciones.

 
Rosalia; Foto Diego Garnica



Tocando temas que ellos mismos, los propios elementos de Retazos/Retalls, han elegido como son: reglas gramaticales, expresión escénica, redacciones y prácticas escritas, preparativos de la revista bimestral, (Cada dos meses y no bimensual), la cual publica sus trabajos editando sus poemas, rimas, narraciones, fotos y entrevistas.
Diego Garnica; Foto de Ana Otero








Los primeros “Domingos” de cada mes: exposiciones de pintura, en la Rambla. Tenderetes de artesanía, venta y feria de cerámicas propias, manualidades, directamente de las manos de sus creadores. Esculturas y libros diversos, tanto los editados y escritos por los socios de Retazos de Arte, como los provenientes de otras fuentes. (Rambla Rafael Casanova, primeros domingos del mes entre 9 y 14)

Paquita Roldós; Foto Diego Garnica


Animaros y venid a recabar información. Los lunes entre las 18 y las 20 horas en el primer piso de la Entidad en Cal Ninyo, en c/ Mayor, 43. Os darán toda clase de detalles para que sepáis más de Retazos de Arte y si es vuestra ilusión, podáis participar en todo este “cuento fabuloso” que es  llegar a describir alguna de estas ilusiones escondidas y se publiquen si es vuestro deseo, en la revista de la Asociación. Además de esos pinceles que escondidos, esperan dar con la pintura necesaria y plasmar esos paisajes en las telas de pintura.
Manuel Bravo; Foto Diego Garnica


Siguiendo con el Festival, comentar que la primera fila de butacas, reservada para las autoridades del Ayuntamiento y personalidades que nos visitan, el sábado día 7, ocupadas por José Real; Regidor Municipal de Plataforma por Cataluña y su esposa, que muy amables siguieron el espectáculo con gran interés.
 

Miguel de Córdoba; Foto Diego Garnica



Poetas con sus odas hicieron emocionar al respetable, Miguel de Córdoba, con su “canción española” removió las alegrías de los asistentes haciéndoles disfrutar en sus localidades. Canción a Capel-la a cargo de Diego Garnica y música de reproche y divertimento, por parte de Toni García, el “cantautor más arruinado de Cataluña”. Adjuntamos un programa del Festival y algunas fotos para que tengáis idea de lo fenomenal del acto.
Marisol Ramo; Foto Diego Garnica


 
Juan Carmona; Foto Diego Garnica
José Agudo; Foto Diego Garnica
Gracias a técnicos, personal del Casal del barrio, Poetas, Artistas varios por sus preciadas actuaciones y al público asistente un abrazo cariñoso por su correspondencia y apoyo.


Emilio Moreno; Foto Diego Garnica
Diego Fernandez, Foto Garnica
Joan Rodó; Foto Garnica
      
Jose Luis Bravo; Foto Garnica

Toni Poza; Foto Garnica

lunes, 7 de mayo de 2012

Los boleros de Mario Manuel.

Hola Soledad... Canta nuestro amigo Mario Manuel
en los ensayos que hizo en los Locales de la Casa
de Granada sitos en el barrio de la Cooperativa.
Por allá los dias de Octubre del año 2011.
Preparando los Festivales de la Navidad pasada.


Pulsen el inicio para deleitarse con el bolero:
Hola soledad....


Todo comenzó un día cuando la soledad no existía, cuando
las alegrías eran superiores en ocasiones a las penas.
No hay cosa mas efectiva para erradicar la tristeza,
que el positivismo, el quererse mucho y el encontrarse
fantástico. Por ello, amigos miremos hacia adelante con ese
ímpetu, con ese bolero que sigue interpretando Mario
titulado Amor por ti.
Pulsen el inicio para deleitarse con el bolero:
Amor por tí

Mario Manuel en la actualidad ha regresado a su tierra de
origen, suponemos que está perfectamente, gozando de
su música, ocupado en aquello que le gusta. Nosotros desde
aqui, enviarle un abrazo y un recuerdo afectuoso.
Pulsen el inicio para deleitarse con el bolero:
Historia de un amor:

miércoles, 20 de julio de 2011

Soledad emocional




Estoy vacío y vislumbro

que cada cirio resiste su fuego

gracias que intuyo recuerdos

por ello alabo al cielo



Como me gustan las luces

y los vientos frescos del alba

ver arribar los barcos

que amarran en la ensenada



Sigo vacío y me acerco

a los pliegues de tu falda

me miras con dos farolas

que son los ojos del alma



Te hablo con mi voz ronca

después de aclarar garganta

esperas tu muy serena

mis palabras y no espantas


¡Hola! Me respondiste

a mi saludo efusivo

yo me guardé el secreto

tú me dijiste ¿Sigo?



Claro que has de seguir

recitando pensamientos

para que asomé por ti

si no aceptas galanteos



Libre acudo hacia el mar

notando tu reluciente aspecto

alocado nadaré,

si no pones parapeto



Que no sea de interés,

ver que me bebo tu aliento

vaya en ganancia el alma

mi beneficio y talento



Sola no estás, si tu quieres

amigo placentero convienes

dame un motivo si puedes

gozar de verte. Concedes



Advierto mi soledad. Sereno

esto que de momento quiero

encontrarme por las noches

con la ausencia del recelo



Ha, mucho te persigo

por la océana, mar brava

es el mejor camino

donde te hallaré mañana

Estar solo no es tan denso

si no eres capaz del efecto,

de entregar sin merma

abrigue y cariño tierno



De simulación y fingimiento

medio mundo vive, empero

que signifique sincero

lo tipifico, adentro



Por ello echando un vistazo

tan vacío y solo, no me hallo

si miro alrededor encuentro

compañía de soslayo



Lamentarse es habitual

no estar conforme, proverbial

descubrirse en soledad, usual

¿Hacemos algo para cambiar?

Existir, en vano y solitario ¡Será emocional!








domingo, 17 de julio de 2011

Crimen en la 611

 
 
Hace un mes:
 
 

_ Soy Humphrey, bueno ese es mi sobrenombre, para que nadie me relacione. Estoy en la habitación 611 del Psiquiátrico, soy compañero de Expósito. Es un tipo bastante claro y consecuente, le tienen por chiflado, como a mí, pero estoy seguro que este pájaro dice más verdades que la mismísima Virgen del Rocío.

Un tal Valente, le visita con frecuencia y creo que tienen disparidad de criterios. A veces incluso, llegan a faltarse el respeto y se alteran por algunas diferencias. De este Valente, que dicen es el socorrista, en fin y no sé cuantas cosas más; no me fiaría ni un pelo, le encuentro que es un personaje impío y además de pretencioso poco profesional, aunque presuma de titulación, no las posee. No se le puede llevar la contra, cree que está en posesión de la verdad.

 


El director del centro, Pierre Bucare, no sabe como sacárselo de encima. Se ha enchufado tan bien, ha sabido mover los hilos pertinentes y alguien que desconocemos le está enchufando. Así está tomando los humos que muestra. Poco le van a durar, no le veo carisma de líder.


Aquí en esta celda la 11 del piso seis, todo va como un reloj. Obedeciendo y acatando normas. Es mejor hacerse el tonto, porque locos ya estamos. Eso dicen estos memos. Será verdad, aunque estos llamados cuerdos, tienen unas historias feas, son avariciosos y negligentes. Entre ellos mismos se hacen daño por el mero hecho de gozar con las desgracias ajenas.

Después, si les observas, hacen su papel, se compadecen y se mienten. Sin embargo, las apariencias, las vilezas y el engaño lo cuidan como si fuese real.



En relación con mi compañero Expósito, _ yo, le llamo Expo_, diré que es un buen tipo, cortés, sencillo y bastante religioso, se apiada de todos; si no fuera por la falta que tiene, ya sabes la delación. _ ¡Sí! Me fastidia decirlo, pero es un chivato_. Vamos que no puede aguantar ningún secreto, todo lo suelta por esa bocaza de pez martillo; de ahí que tantas visitas le hagan a menudo, quien yo sé_

 


Hace un par de días:



_ Dónde se habrá metido Expósito. No le veo y le debe haber pasado alguna crueldad, porque no viene a dormir. Su cama está intacta, andan todos muy alterados, asustados. Igual le han dado una paliza, o una ducha de esas heladas que de vez en cuando nos atizan para calmarnos. Igual está en el hospital. Anoche ya no apareció a la hora de la cena, me pareció rarito, pero como lleva esos trapicheos. Estuve a verlas venir. ¡Nada! Las dos de la madrugada y tampoco ocupaba su cama. Llamé al celador de noche_, Echenique_, para que me trajera agua y la puerta estaba cerrada a siete llaves, cuando de normal la cierran solo con el eslabón. Le pregunté que le ocurría y no quiso contestarme.

 _ No le habrá pasado nada a Expósito, ¿Que no viene a dormir?


Echenique, es un tipo bastante compasivo, un poco jugador y tramposo pero, tampoco para jugárnosla. Ya tiene bastante con lo que lleva encima.
_ Tú a lo tuyo, ya estás bastante loco. No pretenderás salvar a otro chiflado del coco liso_. Dijo el celador, con serenidad, alargándole el vaso de agua.
_ ¿Tú sabes algo? ¡Anda Eche, dime que está pasando. Es raro que Expo no esté roncando aquí en este mierdoso cuarto.
_ Anda tómate el agua y ya aprovecho para darte el trankilium de la noche. Tómatelo, abre la boca Humphrey
_ Porqué me das más pastillas del Tranki, ¿quieres que duerma una semana completa?
_ Anda, tontaina, tómate lo que me ha dicho el médico de guardia, y no hagas demasiadas preguntas. ¡Así! No jodas más, que tenemos mucho que hacer en las galerías.



Hace un rato:



Han pasado las horas y me filtran que se han llevado a Louis Valente detenido, por alguna fechoría que habrá cometido el muy truhán, me ha dicho Echenique, que iba diciendo que no se lo llevaban por cortabolsas, iba gritando: “No me detienen por ladrón”

Se lo llevan por criminal, ha tendido por el cuello a Expósito hasta dejarlo sin resuello. Cuando le colgó, me dijo: _tú no vayas ahora a descolgarle, que debe secarse completamente. Tiene un tipo de piel que si no se desagua bien quedan rugosos y lo tendrían que planchar. Así para la hora de la cena esté seco y alisado._ Le hice caso.

 

Quería apuntarle que si lo dejaba de esas posturas se le desecaría la lengua, porque la boca la tenía muy abierta, desde luego los dientes de oro, se los han arrancado a lo bestia. De quejarse poco. Le habrán chutado otro disparo de Tostakium a la vena y los ojos le han quedado abiertos y torcidos. Antes de palmarla se meneaba como un bacalao, pero no quise meterme en sus cosas, porque ese Valente, es la ostia y nos quiere confundir a todos.



Con toda esta historia, a mí me ha guindado una corbata, porque no sabía cómo ahorcarlo y sin pedírmela, de mi armario ha pillado la más hermosa.
Mientras anudaba el cuello en las rejas de la celda, me decía_, luego te toca a ti, ya verás que guapo te dejo_, y ha colocado al pobre Expo, como si fuera un guiñapo, los pies le cuelgan y no puede respirar. Un zapato se la caído, lleva los calcetines rotos. He cerrado los ojos y me he tapado la cabeza con una toalla para no enterarme. Cuando he despertado, ya se lo habían llevado más frito que un pimiento.

Dentro de un rato, me han dicho que tengo visita de un tal George, no sé quien es ni le conozco, ya veremos si no he de mandarlo donde “comen los cerdos”. No necesito ni consejos ni zarandajas. Igual es el amigo de Valente y viene a pedirme que le cuente el secreto que me había confesado Expósito, que le juré por Dios y por la Virgen que no se lo diría a nadie de este mundo.


_ ¡Mira, por dónde me vienen a buscar estos cabrones! ¡Dejadme tranquilo! ¿Venís a lavarme, colgarme y secarme?
_ Humphrey, buenos días. Tienes buen aspecto.
_Dónde me lleváis, ¿a ver a ese carcelero barato?
_ ¡Sí! Quiere vernos a todos, por lo de Expósito.
_ ¿Por lo de Expósito? ¡Que le ha pasado! ¿Aún no está seco?
_ ¡Pues mira que ha estado rato patitieso! ¡Sobre todo la corbata es mía! No vayáis a hurtarla y se la quede Don Pere Bucare, que ese tiene mucha pasta para comprarse las que quiera.
_ Tranquilo que llegamos pronto y verás que bien te sienta, estar un rato en el despacho del jefe.


Me acarrearon a la fuerza al despacho del Director, es un tipo secreto, muy artificial con las personas que son de fuera, muy traidor y sinvergüenza con los internos, entre él y el servicio de enfermería, de vigilancia, con todos los tercios, tienen negocios comunes, o intereses que ellos mismos sabrán.

_ Hola ¿tú eres Bogart?
_ ¡No! Y tú ¿eres tonto? Me llamo Humphrey, más bien es mi segundo nombre, el tercero y el quinto no te los pienso decir.
_ Soy George, agente especial de la Brigada de Criminalística
_ ¡Qué miedo! ¿Verdad? Si no me porto bien, o no converso lo que queréis oír, me dejareis sin postre.

Algo gordo debe ocurrir, en otras ocasiones cuando dices estas temeridades te cruzan la cara de un guantazo y veo al director más “cagado que un recién nacido” Ni se ha meneado de su silla ¿estará bueno este tío? Mírale todo lo valiente que parece cuando me atiza con ese trozo de madera que guarda en el cajón de la mesa de su despacho. Ahora es una víctima de las locuras de los cuerdos.

_ Déjate de idioteces y contesta, si no quieres que te mande un baño fresco a manguera doble. Como te llevabas con Expósito, ¿erais amigos? _ preguntó con energía el criminalista.
_ Expo, era un tipo legal, muy amable, me trataba bien, aunque era floji lengua, ya sabes no le duraba un secreto ni un minuto. Pero, más de uno le tenía manía, porque decía siempre la verdad y sabía muchas cosas. Él y yo, no estamos locos, lo parece, pero no estamos dementes.

_ ¿Es que tú, me vas a mentir, no vas a ser tan sincero como tu amigo Expo?
_ No creo. ¡Qué hago aquí! ¿Estoy acusado? Los malditos sicarios sois vosotros, pero no te mentiré. Te pareces a Colombo, tienes sus ademanes y además llevas muy cerril esa gabardina. Solo que tú tienes dos ojos ¿Quieres que te vacíe el izquierdo? Así aún te parecerás más al teniente.
_ De que conoces a ¿Louis Valente?
_ Es un socorrista de los malos y un educador de “medio pelo” de los que tiene preferidos, se le nota mucho su favoritismo, es partidista y le falta liderazgo. Del último que llega, a mí no me ha demostrado nada en todo el tiempo que llevo de interno. Me trata con desprecio, solo le apetece hablar y que le escuchen, además es pesetero y asqueroso.

_ Tu amigo Expósito, ¿era de los que le caía bien?
_ De Expósito, se aprovechaba y además llevaban asuntos privados.
_ ¿Qué tipo de asuntos?
_ Oye porqué le preguntas a un loco, ¡Estoy loco!
_ Anda cojonazo, no seas idiota y quédate solo con la paranoia parlanchina. Después te daremos algo que te gustará. ¿Qué asuntos se traían entre manos?
_ Louis es muy interesado y además muy frescales, embauca a la gente, con grandes cosas, para después pagarles con la indiferencia.
_ ¿Cómo le conoces tanto?
_ Es un falsario como todos vosotros. ¿Crees que no te tengo calado a ti? Los locos, los niños y los borrachos, decimos la verdad, las cosas como las vemos y a la gente explotadora, como las deshonestas enseguida las calamos.
_ ¿Tenía deudas Expósito con Valente? ¿Qué motivos le llevaron a salvarle de la piscina?
_ ¡Qué sé yo! Los motivos que tendría Louis Valente con Expósito.

Tuvo que ahogarlo en la piscina, para luego delante de todos salvarle el culo. Después de toda esa comedia, acarrearlo con astucia hasta la celda para acabar colgándolo en la reja con mi corbata y en mi presencia.
Me apuesto que ha dejado indicios para cargar la culpa a quien imagino. Además jefe; como un interno puede tener negocios con nadie, si aquí lo confiscan todo. ¿Deudas? De qué tipo, ni un real tenemos en el bolsillo.

¿A qué jugáis? Creo que ya sabéis lo que ocurre y necesitáis algún pobre para cargar con las consecuencias.
_ ¿Quién imaginas, que ha inculpado en este astuto Valente?
_ Pregúntale a Thanit, una asistente infiltrada del manicomio, que interroga a la gente, enseñando las piernas hasta bastante arriba, queriendo sonsacar secretos a los internos, mientras le miramos las ligas. Ella igual sabe algo más, a no ser que también esté dentro de la urdimbre y tenga otros intereses. O al director, que está muy callado y me han dicho que a él, también le gusta verle el refajo.

_ Thanit, es una enfermera, ¿Crees que tiene algo que ver?
_ Thanit es buena, me acaricia cuando habla conmigo, me da pastillas del color del chocolate, cuando me porto bien y cuando me ducha con agua fría, no me insulta.
_ ¿Porqué, no vociferaste y chillaste, cuando veías que colgaban a Expósito?
_ Días antes de la agresión, Expo, me contó que vendrían a darle “pal pelo” y que no me metiera, que siguiera haciéndome el loco, saldría más barato el remedio. Además él tenía muchas ganas de ir al “terreno de los callaos”. Darle fin a la película. Dentro de esta institución, mandan los poderosos, los demás, somos despojos relegados, en manos de gentuza que presumen de bienhechores henchidos de pechos. Van de relucientes por todo el bien que nos hacen, que refriegan por todos los lugares. Se jactan donde pueden tener publicidad y además cobran buenos sueldos.
_ ¿Cuál fue la causa de tu internamiento?
_ Semejante a la de Expósito. ¡Estoy loco, muy loco! La vida te pone en los escenarios que el destino marca y te dejas llevar por los acontecimientos, hasta que el rol que interpretas se apodera de ti, creyendo que es la realidad y a la sazón la corriente te arrastra.
_ Pueden condenarte con estas declaraciones por no socorrer a tu amigo. Por falta de ayuda y complicidad.

 
_ Estoy temblando de miedo. ¡También me darán matarile! Igual me conviene ¿no crees? No me hagas reír, estoy harto de fingir. ¡Más de lo mismo! Crees que podrán ajusticiarme y hacerme más daño del que me han hecho. Alegarán que estoy más loco de lo que ¿soy? Menudos problemas tenéis los cuerdos. Más te vale averiguar la verdad de todo esto amigo. Igual no te dejan resolverlo a conciencia.

Aunque aquí hay celdas libres para quien tiene la suerte de ser admitido con la etiqueta de “loco de atar”, quien no acepta las reglas de vuestras mentiras lo hacen desaparecer. Para los que molestamos primero a nuestras familias, después a la llamada sociedad, nos internan y sin juzgarnos nos condenan a las celdas, a la soledad, las pastillas degradantes y a los manguerazos de agua helada. Entre todos enterrareis a Expo y harán de esto un episodio más de sucesos de psiquiátrico y le darán silencio. Es más fácil seguir engañando y continuar amasando dinero a costa de los desequilibrados.



_ Humphrey; tienes algo más que decir, que no te haya ¿preguntado?
_ ¡Claro que tengo algo más que decirte, tío listo! Pensabas marcharte de rositas sin más.
_ Dime eso que callas, sin miedo yo velaré por qué no te pase nada.
_ Quiero que me devolváis mi corbata, la necesito para lucirla cuando me despida de este psiquiátrico.



viernes, 15 de julio de 2011

El Meritorio


 
Ya retaba al nuevo afán, que le ponía al frente de un tiempo, que jamás sería un volver atrás.

Su aprendizaje había comenzado, debía cambiar de formas y conceptos para entrar en el mundo de los adultos; dejar los pantalones cortos y la bata gris rayada del colegio de curas. Tragar todo aquel miedo a lo desconocido, que a todos en algún momento de la vida sucede.

Corria el año 1967, en Barcelona, se vivia, con aquel frenesí, que iniciaba a ser natural, las familias comenzaban a despegarse de las miserias acarreadas de antaño, las horas extraordinarias eran habituales en la clase obrera, la compra del terrenito a la afueras, las vacaciones en Mallorca y del Seat 600, era ya un logro.
El deporte rey el de siempre. Futbol en el desayuno, en la comida y en la cena. El billete de metro costaba seis reales, casi lo mismo que el periódico de la Vanguardia, dos pesetas el diario más vendido en Cataluña, los trolebuses y tranvias aún funcionaban, el clasico 29 daba la vuelta por toda la ciudad. De ahí le viene el dicho popular: “Das más vueltas que el veintinueve”.
En las carteleras se anunciaba el estreno “ El Graduado ”, y “Adivina quien viene esta noche”, en mi cine de barrio por un módico precio podias entrar a una butaca de platea. Las sesiones eran contínuas y era un lugar reservado y discreto donde las parejas aprovechaban para estremecerse en penumbras, siempre en las filas traseras, o en el anfiteatro.


La televisión era ya, compañía habitual de las familias; compradas a cómodos plazos. Había recalado con furor y dejaba a la radiodifusión en segundo plano. Como revelando el cambio de tercio que a tardar poco llegaba. Otorgando caducidad, a aquellas frecuencias y emisoras radiales, como vehículo informativo del pasado. Motor de la represión del régimen militar, que sin duda aún se mantenía y el pueblo relacionaba a la radio con el pasado. La Frecuencia Modulada, daba entonces sus balbuceos sin demasiadas espectativas.

La nueva televisión; sería el desconocido recreo. Tan solo una emisora y controlada por los de costumbre. Sería con el tiempo ya no muy lejano, la herramienta que nos enseñó a ver a Europa por una ventana, la que nos informó de todos los sucesos internacionales y la que a más de uno hizo soñar en un color diferente al azul. Llegó en su momento como desenlace de la libertad ansiada, con los programas de concurso, con aquellos Festivales de la Cancion, las retransmisiones de los partidos de Copa de Europa y corridas de toros y con aquellas presentadoras del telediario, tan formales y tan estrechas.

El turismo se abría y comenzaban las avalanchas de los ingleses, alemanes, suecos. Ah… las suecas, esas rubitas desabrochadas que nos regalaban esas sonrisas tan hermosas, con esa simpatía arrolladora y con unas parábolas y redondeces que aún retienen las pupilas de aquellos ciudadanos privilegiados que dada las estrecheces habidas, veían esos cuerpos con más agrado que los de la Cruz Roja Internacional.
Los Beatles rugían en las listas de la música principal, dejando a un lado las clásicas del lugar, el rock and roll, con Elvis también se escuchaba en las salas de baile, las señoritas españolas cambiaban de gustos y se americanizaban a pasos agigantados.


El camino hacia el trabajo, era un calvario, aún no se había hecho la idea de ser el que ocuparía aquella plaza de administrativo, ya no habría patio del colegio, ni los amigos de siempre. Se acabaron los recados y las tareas domésticas, se agotaba el trato con la vecindad, no habrían comidas discutiendo con sus hermanos. Era un principio y un final, era un descubrir a marchas forzadas, del abandono de la niñez y la revelación de la juventud.
Cuando llegó aquella mañana, lo recibió una moza desaliñada y hombruna, aparentaba poca formación para lo que se estilaba en aquellos días, de Servicio Social, …de Frente de Juventudes y del recato brutal a que eran sometidas por sus padres y la Iglesia. Sus gestos displicentes hicieron mella en el ánimo de Arthur, que la observó detenidamente mientras la tenía al alcance de su vista.
Accedió a una sala de espera donde  uno de los sofás estaba ocupado por una mujer, que leía el periódico, que le impedía se le viera la cara, pero que si dejaba claro que era fémina, por divisársele claramente, desde las rodillas hasta los pies y parte de las manos que asían el diario.

_ Quien eres; ¿el empleado nuevo, … que esperábamos?.
_Si; buenos días me llamo…

No le dejó finalizar, ni dar el nombre, dándole la espalda buscando su expediente en uno de los muebles de aquel salón.
_ Tranquilo, las preguntas las hago yo, tu responde cuando sea necesario_ replicó aquella mujerona malcarada y varonil.

La mujer que sentada permanecía en el sofá de lona, sin apartarse el diario de la cara y sin hacer el mínimo gesto pronunció con voz alta y clara _ Bienvenido_ Al tiempo que volvía de nuevo la “sargento metralla” con un recurso en la mano.
_Espera aquí, no se puede fumar, ni comer hasta la hora que se te diga, ahora vienen y te atenderán; no te muevas ni te escapes.
_Muchas gracias; … ya las dio al aire, porque esa gratitud, no fue respondida por nadie. _ menudo recibimiento, como para mearse y no echar gota_ pensó aquel muchacho mientras se refugiaba en su interior tratando de encontrar alguna explicación para el proceder tan ineducado de las dos mujeres.

Quedó a la espera y por fín, apareció un señor que llegaba desde el final de los hangares. Sin prisa ninguna y mirándole fijamente desde la lejanía, como queriendo descifrar o apreciar su valía.
_ Hola, tú debes ser …._ quedó con la parla cortada, como esperando que el muchacho continuase y ahorrarse el esfuerzo de preguntar. Al tiempo que miraba alrededor y veía aún sentada tapandose con el periódico la cara, aquel reflejo de mujer

_Si; señor; …me llamo Arthur y estoy aquí, para comenzar hoy en esta empresa.
_ ¡Bienvenido Arthur! Ven conmigo, veo que tu acogida ha sido debidamente correspondida por la recepcionista. Te iré presentando a tus compañeros y te indicaré la mesa que ocuparás.

Llegaron dentro de una sala amplísima, dónde estaban distribuidas unas mesas de forma equidistante, bajo unas ventanas amplias de cristales ahumados y difusos, sin cortinas, que dejaban pasar toda la luz diurna, sin peligro que entrasen los rayos solares, ya que estaban orientadas al norte. Paredes y techos altos, forrados con placas de abedules para evitar el frío. Silencio aterrador, a pesar de haber más de veinte pupitres en filas de a dos, todos ocupados por mujeres y hombres, que no se despistaban ni un segundo al ver aparecer al jefe por el contorno.
Los compañeros, estaban esperando saludar al nuevo. Aquel hombre los fue presentando desde el comienzo de la sala hasta el final, desde sus propios pupitres, unos mas sonrientes, otros muy asustados y tristes, pero todos ellos, con su equipo de trabajo impoluto y de forma fingida daban la bienvenida, saludando y estrechando sus manos que en alguno de los casos, se palpaban manos flojas, humedas, traidoras, descuidadas y faltas de todo aquello que se aprecia, cuando alguien te estrecha la mano con valentía, honradez y sinceridad.

Al final del recorrido, llegaron a una mesa, que era la destinada a ser la que ocuparía mientras estuviera en aquel departamento. Una lámpara y una calculadora electrica, la máquina de escribir “Olivetty” paciente esperaba a la izquierda sobre el pedestal de su carro marca “involca”. La silla de madera, recia, sin apoya brazos, relucía por lo barnizada y por lo limpia.
Al cabo; le miró a los ojos y le dijo severamente, todo lo que no entiendas pregúntalo. La encargada, ya la conoces, en cuanto pueda te atenderá y te comenzará a dar trabajo. No admitimos retrasos en el trabajo, ni risas con los compañeros, ni permitimos fumar. No se puede comer en la oficina. Aquí se viene a trabajar.

_ Perdone, no conozco a la encargada.
_Sí; ¡Claro, que la conoces! ¿Quien te ha abierto la puerta? _ Con una media sonrisa y sin dejar de observarle, seguía en su alocución_ Me llamo Miguel; para ti: Don Miguel y soy; el responsable del departamento, espero te encuentres a gusto con nosotros.
Le dejó a su suerte, en pie junto al pupitre, a la espera de aquella persona que le había dado, aquella impresión tan especial. Cuando salió por la puerta, los empleados se desconcentraron algo y el relajo llegó a notarse en sus cuellos y espaldas, el murmullo ganó la estancia y el debilito en la tarea presidió el ambiente.

Al poco, uno de los compañeros, que tenía en la mesa del lado derecho, se acercó y le dijo _ Arthur, ¿Así te llamas? _ Sin esperar respuesta siguió_ mi nombre es Alterio ¿Conoces a la arpía malvada?
_¡No! Acabo de llegar, no conozco a nadie, ni se de que va este invento_ Respondió seguro de lo que estaba diciendo. Apoyando su cuerpo sobre su pierna izquierda sin tomar asiento en su lugar de trabajo_ ¡Que pasa! ¿Es una cárcel esta oficina? ¿Tan sometidos estais?
_ Muchas preguntas haces, tampoco es para tanto, pero; prepárate, que estos son unos cabrones y tratan de jodernos a la más mínima. _ Comenzó a querer presumir. No pudo alargarse en la conversación, porque ya venía la facultada y cuando la vió, vaciló y balbuceó, no entendiendose lo que decía y, asustado y a la carrera se colocó en su escritorio con carita de buen trabajador atendiendo sus obligaciones. A la par que la sala al completo, volvió a retomar aquella rigidez y concentración nada normal.
La mujer que se presentó frente a él, no era ni mucho menos la muchacha que había abierto la puerta, ésta, era alta, morena, con una educación de colegio de monjas, muy agradable de aspecto y con maneras de persona ingrata y concisa, dura, inapelable, agria y feminista.


_ Hola, me llamo Marisol; ya nos conocemos, pero no habíamos podido conversar.
La verdad, que estaba sorprendido. Ni idea de haberla visto antes, para nada, no la recordaba, ni por asomo. Sin dejarle pronunciar vocablo continuó diciendo. _Arthur, te llamas; ¿Verdad?.
El mozo, asentó con un gesto, mientras pensaba el lío que tenía montado en su cabeza. No descubriendo donde había conocido a la tal Marisol, que apoyada en el canto de la mesa, mostraba su delgadez manifiesta y su cuidado personal, que disentía de forma clara, con la que le había recibido en la entrada del edificio.
_ La jornada de trabajo es larga, interrumpida para comer en una hora; en tu caso sales a las cinco y media para ir a clases. Viajarás con los compañeros hasta la Escuela Industrial. De momento, acomódate, que en cuanto pueda te daré instrucciones de lo que has de hacer. ¿Tienes alguna pregunta ?

_ Si; señora. _ Ella interrumpió ipso facto al joven añadiendo_ ¡Señorita! Has de nombrarme por: Señorita Marisol_ Sin atabalarse y sin pestañear, siguió mirándola a los ojos, que perfilados por un rimel negro tostado, mostraba un aleteo de pestañas exactas a las de Marilyn Monroe.
_ Como le decía Señorita Marisol; estoy pensando en lo que usted me ha comentado, que nos conocíamos y la verdad, no alcanzo a reconocerla. Tengo buena retentiva y le aseguro, no se me hubiera olvidado su fisonomía por descuido.
_ Tú; ¿No has tomado el autobús el ..109, en la Plaza de España; poco antes de las 7 de la mañana, hacia nuestras oficinas?_ Comentó Marisol, observando a Arthur atentamente.

_ Sí señorita; ¡En efecto!

_ Pues; la que iba asentada frente a ti en ese bus, que por cierto, no has dejado de aguzar los sentidos mirando mis piernas y, más tarde la que estaba a la mira tras el diario y te ha dado la bienvenida. He sido yo misma. ¿Alcanzas a reconocerme ahora Arthur? ¿Esa presunción de retentiva funciona? ¿Tu descuido fue negligente con mi fisonomia? ¿Porqué crees que solo viste piernas en la sala de espera? ¿He de seguir haciendote preguntas? ¿Prefieres acomodarte como te he indicado?_ Se marchó del lugar con un gesto de guasa en el rostro, mostrando los perfilados dientes y definiendo la clase y calidad de persona a la que se enfrentaban todos los trabajadores de aquella firma.