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lunes, 27 de septiembre de 2021

Está en débito

 








 

Después de mi sufrir no hubo remedio

y me pregunto, quien no se arrepiente

de la vicisitud supra doliente,

que alguna vez, sin más partió por medio

 

La sinrazón que asiste, con su tedio,

que ya no llega a ser la más hiriente,

pero que, en mi recuerdo, está naciente.

Pugna entre penas y mi propio asedio.

 

Quien no pasó revista de sus logros.

Quien no se arrepintió de algún instante,

Quien no se transformó, por los malogros.

 

Aquel que aún lo sufra, desquiciante

Aquel que aun delire por sus ogros

Aquel que, desgraciado, está irritante.

 

 


martes, 31 de agosto de 2021

Mi trato con la lluvia.

 





Nos trae la lluvia, el final del verano,

días tristes, muy húmedos, cansinos.

Colmando alforjas y sueños divinos,

Preces, no dichas que, volando en vano,

 

después nos pesan al brotar temprano.

Tiempo de recordar tantos caminos,

permitidos por la falta de instintos.

Infamantes que pasan bajo mano.

 

¡Ay esa lluvia! ¡Bella cortesana!

Amante infiel, doncella del encanto

Emisaria del turno que engalana

 

Portadora de ensueños y de espanto

Damisela frenética y sultana.

Tormenta de alegrías y de llanto.

 

 

&& en el recuerdo &&

 

Dia de San Ramón,

Siete años de ausencia

Si pienso y te nombro,

Signo y más recuerdos

¡Todavía no has muerto!

 

&&&&&&&&

 

 


domingo, 14 de junio de 2020

No es de extrañar.



Decían; que los habían criado en la igualdad, en la bondad y sin ningún tipo de diferencias, y no era verdad. Aquellos padres, desde el principio, se decantaron por uno de ellos, y el otro, claramente se notaba que estaba por detrás; era el otro.

Esa igualdad mencionada por los ascendientes, no era visible, y de la bondad, de la que hacían gala, fue falsa desde el mismo momento que lo imaginaron, puesto que ellos, ya no eran afectuosos ni siquiera dulces ni flexibles entre sí.

Los desajustes o diferencias, comenzaron en el momento de nacer. Nunca se supo si fueron hijos deseados o por el contrario, vinieron al mundo sin llamar a la puerta, después de un polvo borrachero, o de un coito bravío, tras de un subidón fiestero. Aquellos hijos, que vienen cuando menos lo esperas y suele ser por costumbre en los peores momentos.

El primogénito, y cuando no es deseado, suele llevarse siempre la peor parte del pastel y así pasó. Las verdaderas discrepancias tuvieron voz, ya en el inicio de la juventud. Aquel chaval, pronto aprendió a notar diferencias, las que repercutían en su piel y no dudó en protegerse, de las consecuencias. En eso de hacerse valer, fue hábil e instintivo, adelantado quizás, sin que las ingratitudes y desprecios comparativos le hicieran mella.

Al querubín preferido, al segundo del corral, no se le escuchaban quejas, y cuando las tenía sabía domeñarlas, para conseguir aquello que le proporcionaba calidad de trato y prebendas a escondidas. Peaje que sufragó después en su vejez, por el trato que le dieron sus propios descendientes.

Sin embargo al discordante, no sabían como podían hacerle enmudecer, cuando les demostraba que los errores se notaban a la legua, que no eran merecedores de lo que la vida les había proporcionado.

Era el que decía las verdades como puños. Incluso el que les levantaba la conciencia y les hacía ver que la justicia no estaba aliada con ellos.

No eran semejantes, ni tan siquiera parecían de la misma sangre, aquel proceder del primer allegado carnal, contrastaba con la falta de compromiso y cumplimiento de sus padres y de lo mas esencial, como son las caricias, el reparto de quereres y el amparo a los indefensos polluelos del amo.

El tiempo cursó su capricho y se levantó una friolera de seis decenios, sin percatarse que los días se escapaban entre las hojas del calendario.

La mayoría de los protagonistas, todos les conocemos; ya ni existen, tan solo quedaron las secuelas de todos aquellos acontecimientos, que persisten entre los descendientes, que llevados por la sangre, la misma que corría ya entonces por sus venas. Sigue mostrando el (PH), generacional y sigue comportándose como les dictan esos genes, que jamás dejaran de mutar.


sábado, 30 de mayo de 2020

Agito mis costumbres






Sentado estoy en el quicio del muelle,

de ese puerto, de dónde el sol no llega,

en ese mar que la sal dulce, es griega,

y ni siquiera agita, nuestro fuelle.


Cuando me arrugo, quiero me embotelle,

cual certeza, por mi dolor, que niega.

Mi cobardía alada con tu friega

de salitre y su fluido me atropelle.


Soy nocturno y agito mis costumbres,

sin permisos ni oscuras intenciones.

cobarde, igual al mar sin certidumbres.


Osado al percibir mis sensaciones

Me dotan de razón sin servidumbres.

Así me escondo yo; por convicciones







miércoles, 16 de octubre de 2019

Pregunta por Renata.





Volvió de sus vacaciones más alegre y cansado que un sonajero, lo había pasado de mil amores con amigos, compañeros y otra gente que conoció en aquel viaje tan exótico a las islas Malvinas. Desconectado casi de la cotidianidad y la vorágine de Europa. 
Al cabo de las semanas del final de aquella andanza tan prolongada, el Ministerio de Marina y Pesca, le mandó una nueva invitación para el Certamen Anual, en Torrevieja, para que volviera a dar una charla de Previsión sobre las diferentes especies marinas.
Tuvo tal encanto en el viaje inicial, que jamás pensó fuera a disfrutarlo de semejante manera, y le quedara grabado de tal forma, que lo recordaba a menudo.
« Perdido entre la inmensidad del mar, quiso ir a parar a disfrutar de sus días de asueto, con la idea de recabar estudios para el proyecto que soportaba en España, y aprovechando el Simposio, que fue invitado, eligió el lugar sin dudar» 

Situadas en el Océano Atlántico—Las Malvinas—,a mas de quinientos kilómetros de las costas sudamericanas de Argentina. O sea, donde Cristo dio el último aliento, «Si lo comparamos desde, donde se encontraba, normalmente, que era en la Alpujarra Granadina Española»
Un paraíso aún por descubrir, perfecto para él, que se dedicaba como ingeniero de procesos y acciones marinas, al estudio de la fauna marítima y a la biodiversidad de los mares.
Desde Europa hasta Argentina fueron en avión, con las líneas regulares de la tierra de Gardel, y desde ahí, ya en Buenos Aires, viajaron como pudieron, con vuelos de cercanías, transporte por carretera y autobús, hasta llegar muy al sur de la nación, casi a la Patagonia, en la ciudad de Rio Gallego y cuando tomaron el descanso necesario y, se acopiaron de alimentos y de servicios de infraestructura. Ayudados por y con los marinos de la zona, y en sus embarcaciones de vela, llegaron hasta las Malvinas. 

Archipiélago dividido en dos grandes islas, «a parte de cuantos islotes puedas imaginar», y estas dos grandes dimensiones de tierra, rodeadas de agua por todos sitios, se llaman La Gran Malvina, la que bordearon por su costa sur sin detenerse, hasta llegar a la Isla Soledad, para recabar en su ciudad mas importante: Puerto Argentino Stanley.
Era noche cerrada, cuando desembarcaron en Stanley y pronto llevaron todos los enseres a un hotel rural, que estaba junto a la playa, que lo regentaba Renata; una joven y guapa mujer Cordobesa—nacida en la ciudad de la Córdoba, Argentina—, encantadora a la que en cuanto llego Graciliano, se prendó de ella. Por el porte y por el agrado al recibirle, al ser de una singularidad exquisita, que le llegó muy dentro al viajero recién llegado.
Bajaron todo el fato que llevaban y traían de la embarcación, los navegantes que le transportaron desde Rio Gallego, con el bergantín. Al acabar su cometido, los ayudantes del transporte, se despidieron de Graciliano, dejándole en Puerto Stanley a su suerte.
Una vez se acomodó en una de las estancias de aquella pensión, y pudo descansar de la fortísima singladura, bajó a cenar al cuco salón comedor de pescadores, ocupando una de las mesas que daban a las cristaleras quedaban al mar. 

El cenador, era una especie de vallado, de planteles autóctonos hechos de palos llegados desde el mar, atados entre ellos con ese tipo de plantas tipo hiedra, que abrazaban aquel cercado. Lugar donde estaban situados las mesas del comedor externo, donde sirvieron una abundante bandeja de pescado, que acabó con el hambre transportada por el español, que llegaba al Atlántico Sur.
Aquella residencia rural, no estaba demasiado ocupada, por lo que tan solo fueron tres personas, las que cenaron cerca del explorador licenciado.
El salón se vació a medida que pasaban las horas, y al cabo, tan solo quedó como residuo el recién hospedado, en aquella mesa con vistas a la playa.
Renata se acercó, interesándose por la cena y por su acomodo en el Argentino, que es como se denominaba el alojamiento.

—Si, muchas gracias, estoy muy a gusto, después de la paliza de viaje que soporto desde que salí de mi tierra.
—Viene para quedarse mucho tiempo—interrogó Renata, con sutileza
—Pues, depende y verá; por qué lo digo, vengo a una Convención que se celebra en esta villa, donde hablaremos de todas las vicisitudes de la existencia de la vida marina. Para las diversas clases de cetáceos, y demás presencias.
Evitando lleguen a escasear estas protegidas familias marinas; en estas aguas tan frías y cómo; se las arreglan los cachalotes, las ballenas y los pingüinos, a la hora de fecundar. Dado que los estudios que poseemos, dan registros esquilmados, sobre la población de todos estos nadadores, que por lo visto, en alguna de las especies, ya suenan las alarmas, por el exterminio de la pesca sin control y por su escasa reproducción.

—Algo he oído sobre el tema, y lleva usted razón, todas las camas de este sector han quedado ocupadas desde hace tres semanas—Sin más que decir, para entretener a Graciliano, Renata concluyó—Pues macanudo, si no desea nada más, le dejo descansar
—Un detalle quisiera pedirle, mañana cuando lleguen las muchachas del servicio, quisiera entregarles el traje que he traído desde España, para que le den un lavado y planchado, porque con los avatares del trayecto, viene como si se tratara de un trapajo para el desecho.
—No será dificultoso, yo misma se lo retiraré del armario y le daré tratamiento, aquí en este establecimiento, tan solo estoy yo, y tres hermanas que llevamos como podemos, el negocio.
—¡Ah! Pues muchas gracias, por su amabilidad, aunque fíjese—le anunció con mucha cautela—que la miro a usted, y parece, como si la conociera, por haberla visto en España. No sé dónde pero—perdone, por favor—dijo, con educación. La observo y a usted la tengo vista, por mi barriada, en la Cope de Granada. Aunque igual usted tenga una doble, muy exacta que llega a confundirse.
Ambos rieron y Renata, se despidió del cliente, para entrar en las dependencias de la cocina del hotel.
A la mañana siguiente, cuando Graciliano se duchaba con agua helada venida de las instalaciones del complejo, notó que se abría la puerta de su habitación y entraba Renata, sin ningún tipo de precaución, abría el armario y recogía aquel traje negro de la talla 50, que miró detenidamente, hasta que comenzó a doblarlo para retirarlo y darle limpieza. Repasó las camisas y tomó una mal doblada, para retirarla además con el vestido para a su vez incluirla en el lote de lavado. 

Entre la rendija de la puerta del baño, Graciliano pudo ver como se afanaba la doncella, para recoger, aquello que habían pactado la noche anterior, y dejó de tener prisa, para observarla con detenimiento. Cómo olía la camisa retirada de la percha, y la americana del traje, cuando se la acercó a sus nasales.
Atraída quizás—pensó Graciliano—«por un olor intenso y desagradable»
Un ruido, o trepidación debió alertar a Renata, y darse cuenta que Graciliano, no había salido aún de su aposento y pronto, quiso ponerse en marcha.
Se había sentado a los pies de la cama, olisqueando la ropa, hasta que puso los pies en polvorosa.
Los días pasaron, la Cumbre de Asistencia a la Fauna Marina, se celebró, y todo fue como una seda, dándose circunstancias para los seres vivos del mar, que en próximos lustros, darían sus necesarias previsiones.

Graciliano, volvió a encontrarse con Renata, para la despedida, después de haber paseado por la playa una noche y reír hasta altas horas de la madrugada austral y entender que les separaba un mundo y una distancia.
A su vez, Graciliano, volvió a solicitar la ayuda de Renata, para que mandara de nuevo a lavar aquel traje y camisa, antes de partir hacia su país.
Se había manchado con cierta salsa, que le cayó en las solapas de la americana, y quiso llevarse la prenda limpia. A lo que la empleada del Hotel Americano, accedió.
El trayecto de retorno había sido, si cabe mas cansado que el de ida. Hasta que no llegó a Buenos Aires, le llegaron a ocurrir mil cosas, entre ellas, volverse hacia Las Malvinas y quedarse con Renata, para siempre.
El avión de Air Europa, aterrizó en Barajas, y desde ahí aún tuvo que tomar otro vuelo hacia su destino.

Los días de ocupación fueron ocupando el tiempo de Graciliano, hasta que el Instituto de Marina y Pesca, por mediación de su secretaria de asuntos oficiales, lo invitaron a la Convención Anual de Pesca en Torrevieja.
Invitación que acepto de buen grado.
Llegado el día, Graciliano, sacó su traje del armario y al ir a colocarse la americana, en uno de los bolsillos, encontró una nota, muy doblada que tenía escrito: Cuando llegues a Torrevieja, al Hotel Americano, pregunta por Renata Castagna Tintoretto, por si debes volver a mandar a regenerar tu traje.





jueves, 11 de julio de 2019

Capit. 03 – Concurso- Mucho cuento - Los concursantes electos



Todos los preparadores. Los cinco Coach, elegidos para ser monitores de los elegidos como finalistas, hacía días tenían los libretos de las obras presentadas. Todas las que habían sido dirigidas al casting.
Nadie conocía personalmente a los autores literarios, nobeles o desconocidos al gran público, que se presentaban al Certamen de Teleadoro.

No sabían cómo eran físicamente aquellos participantes que presentaron al casting. Sus escritos, novelas o poemas, eran las que primaron para ser señalados. Habían elegido sus obras, sus escritos, sus odas, sin su presencia.
Fueron los propios monitores con la ayuda oportuna, que recibieron por parte de la cadena de televisión, los que hicieron la gran criba de todo el material literario, que se había presentado.

Entre las más de ocho mil instancias de personas que estaban dentro de las bases del programa competencial, que Teleadoro, ponía en las ondas con todo lujo de detalles, comas y puntos.
Siendo también los mismos Coach, los que por guion del espacio, los que eligieran a ciegas, sin conocer por el momento a la persona, y sí; haciéndolo por la calidad de su letras.

Designando por esa fórmula, a uno de los dos participantes protagonistas del proyecto. El segundo que se reincorporaría al equipo de cada entrenador, sería nominado por el gran público. De esta forma se daban certezas, de legalidad y que no había modo de ninguna sospecha por trampas o enredos.

Como quiera que cada entrenador, podía elegir una obra literaria, de la decena presentada y ellos eran cinco, quedaban otros tantos escritores sin destino. Que los sustentaba el Emérito, aguardando hasta que, las redes y el público asistente, asignaran según sus determinaciones, a cada uno de los Coach.

Con lo que al comienzo del evento, cada equipo, contaría con dos concursantes.
Dando así forma y efecto a la rivalidad de la competencia, y dejándolo dispuesto para estrenarlo en pantalla, aquel talen show, llamado “Mucho cuento.”

Los guionistas de la cadena, trabajaban contra el reloj, para tener teatralizadas las diez primeras entregas del primer episodio, del espacio televisivo. Con toda la cantidad de artistas y actrices, del panorama actual, para dignificar las historias de cada uno de los elegidos.
Las obras seleccionadas en principio por los responsables fueron: Aquellas nueces del marginado nogal. Escrita por la autora Davinia Sert.
El cielo de nubes rojas. Firmado por Clemencia Pérez, El destino de la muerte, con autoría de Paco de Cádiz.

Estación y Albergue, escrita por Birmana de Foz, y por último: Amor y un euro de odio, rubricada por Sixto Pervers.
Almudena Grandiosa Marcona eligió la obra de Clemencia Pérez, Camilo Martín Celades, se decantó por el escrito de Davinia Sert, Gloria fuentes del Pozo, eligió El destino de la muerte de Paco de Cádiz, Arturo Pérez Rupérez quiso ver el arte en Birmana de Foz, y Julia Navarrete Yepes, argumentó la tesis de Sixto Pervers.

Miguel de Cercanos Salvadera, se quedó con la autoría del resto de los integrantes en el concurso, Nando Algarbe, con la Pradera ondulada. Micaela Martos con la obra: La noche desnuda, Lucía de Xinzo, relató Tu labio vertical.
Raúl Locastro, firmaba el manuscrito: Mujer sin orillas, para finalizar con Rosenda Bailen, que representaba, La miel soez y salada. Cerrando así el contenido de las diez historias

Teleadoro. Puso aquel martes en la hora principal, el programa, y todo estaba dispuesto, con los nervios clásicos de un estreno. La presentadora, afinaba su garganta. La guapa Amanda, la guay “Gaty Pum”, con su vestido de gala esperaba romper el hielo en aquel Prime Time, de la noche marciana.
Se había dado suficiente propaganda mediante los anuncios de señuelo, emitidos por la cadena de televisión y nadie conocía a ninguno de los concursantes, con lo que todo se hacía aún más misterioso. Ya que todo había rodado en torno a la obra que cada cual presentaba al casting.

Amanda Gañote Punzón, había dejado su antiguo programa “Kisikosas”, en manos de buenos profesionales de la cadena, tras haber defendido ese magazine durante varios años, con una contundencia genial y un agrado espectacular.
Con ello, la gente que la seguía no se hacía los cálculos en verla en un programa de Talens, en el que, se habían de ganar a pulso el premio, con su pluma y su imaginación.

Los entrenadores, llamados Coach, eran conocidos en el ámbito de la cultura, por ser escritores reconocidos, personajes poco dados a la algarabía y al chiste. Relacionados por aquellos aficionados a la lectura, pero dentro de un país, que tan solo lee una minoría; podía llegar a ser un pseudo bosquejo, un pasatiempo que tenía sus horas contadas. 

El emérito decano de las letras, con su silla en la Real Academia de la Lengua, Don Miguel de Cercanos Salvadera, personaje nada simpático para las gentes de a pie, un inmutable “Séneca” desdibujado, que debía sufrir un completo cambio en su proceder, si quería agradar.

Por haber llegado, incluso en momentos delicados a ser un tipo vulgar en su comportamiento. Sin saber si daría la talla en aquel juego desconocido, para que el Show fuese de éxito definitivo.
La primera que entró en el plató fue la guapa Amanda, que con su gracia explicó a grandes rasgos como era aquel incipiente pasatiempos.
El plató estaba repleto de gente, el regidor pedía a cada instante los aplausos del respetable, dando comienzo aquel invento.

Los primeros que fueron presentados fueron los entrenadores del equipo, todos ellos muy serios y conspicuos, dando un aire de enigma que no se sabía donde desembocaría. Con la gracia de Amanda que supo sacarles unas risitas a todos ellos fueron entrando los cinco primeros concursantes, a la vez que se disponían para ver las teatralizaciones de las cinco primeras obras.




Continuará…….
To be continued……










viernes, 21 de junio de 2019

Capit. 02 - Concurso: Mucho cuento - Los elegidos






Una vez seleccionados los diez candidatos al premio final, en el ya esperado espacio competencial: «Mucho cuento», y después de la impresionante criba a tantos participantes con categoría, esperaban instrucciones.
Superando las complicadas pruebas de acceso, después de haber escrito cada uno de los participantes un cuento, o un ensayo, merecedor de llevarlo al teatro y al cine.
Trabajo que los libretistas de la cadena Teleadoro, empresa en apogeo, ya editan, para la iniciación del mencionado espacio.
Libretos escritos por los iniciados, que pasaran a ser videos, o representaciones en vivo, y serán escenificadas, bien en grabaciones o en directo, por el cuadro de actores y actrices que corresponda. 

La dirección del programa tenía que decidirse por quien presentaría el show de los martes, y por unanimidad del cuadro directivo de la cadena de televisión: Teleadoro.
La designación cayó sobre la famosa presentadora del espacio de crítica y enredos de la franja nocturna. Último destino que ahora permutará, por el nuevo reto de «Mucho cuento».

Hasta ahora la elegida para encaminar el nuevo magazine presentaba cada viernes el espacio social : “Trapicheos”, un telesecretos, que descubre lo prohibido y clandestino del comportamiento de famosos y gente deslumbrante del país.
Dónde los tertulianos del propio espectáculo, ponen a caer de un burro, o ensalzan a las nubes a cuantos destacados se prestan. Después de cobrar un caché importante de euros, que mitiga en parte, el dolor de airear los anónimos de cada cual. Siempre intentando poner en tela de juicio, rajar y opinar sobre los personajes que más dan de sí; por su idiosincrasia o por esnobismo y popularidad en su forma de vivir.

Un magazine llamado “Kisikosas”, espacio de dos horas y una calidad media, que arrastra a las masas y que hasta ahora presentaría la gran y nemorosa, Amanda Gañote Punzón, mas conocida como la “Gaty Pum”.
Ex Miss del Universo, en años pretéritos, licenciada en periodismo, poseedora de un máster en historia y además haber sido corresponsal en el New York Times.

Un lujo de mujer, que a partir del estreno del nuevo : «Mucho cuento», será la conductora del mismo, gracias a la elección directa de sus jefes, por su desparpajo, salero y descaro. Afirmaciones que han transcendido, después de ser publicadas por la propia cadena.
El grupo designado para acompañar a los aspirantes, los conocidos como: “Coach”, o “Couch”. Aquellos que serán los instructores de cada pretendiente, para ayudarles a conseguir el mérito, desarrollando y exprimiendo todas las habilidades literarias de sus representados, ya estaban designados.

Recayendo sobre insignes destacados de la literatura y lideres de ventas en sus novelas y ensayos.
Conocidos por medio mundo, por la cantidad de historias y cuentos explicados a todos aquellos que son amantes de la lectura.
Eligiendo de entre ellos, a seis personajes, que serán designados como sus Coach, y que a la vez serán distinguidos por la indicación y designación de los propios finalistas aspirantes al premio «Mucho cuento».

Cinco de ellos, serán los entrenadores de los aspirantes, que les acompañaran y aconsejaran durante todo el transcurso de su participación, y aún se contará con otro distinguido, que hará el papel de Emérito «Súper Coach», y será el coordinador, en caso de conflicto, o de situaciones necesarias de un desempate o disección y análisis.
Siempre buscando la equidad y la virtud de entre la literatura presentada por las candidaturas al mérito, como ganador del concurso «Mucho cuento».

El primer invitado para ocupar el puesto de Emérito, recayó sobre la persona de Don Miguel de Cercanos y Salvadera, insigne poeta y filólogo, e historiador con silla propia en la Real Cervantina, editor y mecenas de la cultura. Además de Premio Pulitzer hace cinco años, dentro de la categoría de: Periodismo de investigación internacional. 

Por una tesis desmedida, certera y destacada sobre las decisiones para erradicar el hambre en África, añadiendo un reportaje de investigación individual, en uno de los países del borde del cuerno africano y que presentó semanalmente con sus tesis equilibradas, en los rotativos de mayor alcance y más prestigiosos de habla hispana y anglosajona, en los continentes americano y europeo.

Acompañando en la terna, los cinco novelistas restantes, que por designación de la cadena, Teleadoro. Fueron predilectos y tanto la primer pluma, como el último renombrado, poseen una categoría desbordante, y han dejado una huella poderosa en la literatura actual, siendo los elegidos: Almudena Grandiosa Marcona, Camilo Martín Celades, Gloria Fuentes del Pazo, Arturo Pérez Rupérez y Julia Navarrete Yepes.

Asimismo los concursantes finalistas, se preparaban para elegir, su propio destino y, su conductor literario, que será, su Coach, su amigo y corrector poético.




Continuará…….
To be continued…...