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domingo, 12 de febrero de 2012

El Secreto

Ese secreto que ocultas
nunca lo sabrá nadie,
si en tu tintero lo guardas,
jamás le dará el aire.

Y si el soplo no lo arrastra,
para darlo a conocer,
mejor se quede escondido,
evitando un padecer.

Oculto seguirá siendo,
mientras no salga de ti,
siléncialo mientras puedas.
No pretendas compartir.

Te lo cuento, no lo digas,
¡Tranquilo, se queda en aquí!
Responde tú ¡Amigo franco!
Poco antes de expedir

Me guardas el chisme, amigo,
¡Ya me conoces! ¡Claro que sí!
¡Querido!  ¡Mejor lo callas!
Si de esto no cuento ¡Nada!

Murmuraciones, lo son,
a veces, las proyectamos,
sin darnos cuenta ¡Por Dios!
¡Hablamos y no callamos!

Lo que se cuenta ¡Ya existe!
Si lo callas no sabrán.
Se preserva como el hielo,
jamás se derretirá.

Te detallé en confianza,
solo te lo conté a ti.
Advertí que lo callaras.
Tú; lo propagaste allí.

Si lo has dicho, es por algo,
Sé bien, que quiere decir,
no lo cuentes, tú lo has dicho.
No me vuelvas a mentir.

La noticia que trajiste ¡Hiere!
Prefiero se quede aquí,
si nadie la conoce,
evitaremos tanto sufrir.

Quien te dijo, lo dijeses,
¡Nadie por Dios, no fue así!
Él me apuntó, no lo cuentes,
¡Pero te lo cuento a ti!

No critico tu postura,
también me pasó a mí.
Expusieron tu secreto,
que yo mismo descubrí

Por eso prefiero amigo,
no refieras lo profundo.
Emociones tan ocultas,
presérvalas con más luto.

Qué fácil es dañar,
aunque sea, razonando,
que nos importa a nosotros,
si lavan o no, sus platos.

Lo cuido y a veces temo,
todo lo que, oculto llevo.
Pretendiendo ser sincero.
¡Entérese el mundo entero!

Cuenta si lo precisas,
ser prudente, es ser sabio.
Mejor te quedas callado.
No despiertes al diablo.







Recordemos la antología
Refranes de toda la vida:
Me guardas un secreto amigo.
¡Mejor me lo guardas!
Si no te lo digo.


lunes, 21 de noviembre de 2011

Bolero de ilusión



la música suena
te miro y me observas,
me acerco y te explico
¿Bailas conmigo?

Sonríes,
meces tu cabello
se dispara tu corazón ligero.
No niegas,
aguardas primero,
mire con descaro
a tus ojos negros.

¿Te apetece bailar?
Pregunto de nuevo,
con voz de silencio,
a poca distancia de tu cuello.
Acercas la mano,
miras con recelo,
estás deseando,
bailar el bolero.

Te tomo del brazo,
concedes el lazo,
Arrastras despacio
tus sabidos pasos.
El bolero ya suena,
tú y yo enredados
entre los compases
de la melodía, acaso.

Distancia la exigua,
alientos talados,
una  maravilla,
verte tan sencilla.
Tener tu presencia
rozar tu mentón.
Mirar tus deseos
hacerme ilusión.

Mis brazos comprimen
tu silueta calló,
hablaron tus poros
fue premonición.
Tus piernas flaquean
es de la emoción
sujeto tu cuerpo
impongo el valor.
Te dejas llevar
por el piso firme,
notas musicales,
tu no quieres irte



Sintiendo mis manos
tu piel, se llenó
te hablo al oído,
sonríe por ¡Dios!
Te quedas difusa
sin exclamación.
Me buscas el alma
tu paso quedó
sin ritmo de baile,
no fue confusión.

Bolero de amores,
bailando llegó,
no se si creerlo,
fue una bendición,
tenerte tan cerca,
hablarte de amor
juntar nuestros cuerpos,
eso quise yo.

Susurras al viento,
puedo oírlo yo,
ha sido un suspiro,
vacilo y rubor.
Me envías mensaje
sin usar tu voz,
dejas que tus manos
hablen con una adicción.
Me tientan la espalda,
una bendición
son manos amables,
esperando ocasión,
ofrecen los frutos
de una gran pasión.
Siento me acarician,
sigue por favor,
no dejes que pare
el bolero y el son.

Bailar tan cosidos
es la tradición,
el bolero se baila
con mucha expresión.
Nos sobra el espacio
meneo de dos.
Mi alma se ha ido
a tu habitación,
saltó de mi pecho
llegó a tu blusón,
Se esconde en tus huecos
palabra de honor.

Bolero del viento
brisas arrastró,
música preciosa,
de mi corazón.
Ha sido un deleite,
un torbellino azul
sentirme en tus brazos
con tu propia luz.





Encima de la alegría


Mi ilusión está llena,
de momentos de espera,
de cómo llegará esa nueva,
que me diga sincera,
ahí va, lo que deseas.

Y yo, sin reserva,
la mire y convenga.
Alucinación nueva,
deseada, y abierta
de tantas demoras viejas.

Decían los filósofos,
que el placer es una senda,
un camino que enreda
que trenza sus vueltas,
anida sus filos
sin paro ni tregua.


Si renuncias a las ilusiones
mueres.
Si abandonas los
deseos pierdes.
Al cabo te das cuenta
que inerte,
pasan tus días breves


Arráncale a la vida,
el encanto que encierra
debajo de su piel tacaña.
Suéltate con alegría y
respira con ansiedad los
momentos de verdad, que
suelen darte tus tardes lentas.
No te compadezcas jamás
de tu estampa, que esbelta
aunque no lo parezca
confía  y  espera una señal
eterna.

Cuesta mucho vivir,
por ello crearé ilusiones
para poder seguir derrumbando,
las mermas y quebrantos,
de mi cuerpo empecinado.
Que lleva toda la vida
sobre ese carro que andando
dejó alegrías en vano. 


Si te pones a pensar,
verás que la felicidad
está por encima de la ilusión
y por debajo de la alegría.
Por eso yo, cada día,
entre esa ilusión aludida
y la alegría sugerida,
añado en mi corazón,
unas gotas de pasión
que me brinda la efusión
de cantar esa canción
y dedicarte mis risas.

Esa felicidad manifiesta,
es como aquel viaje de feria,
que de vez en cuando empiezas
con alegría de inicio
y con pena al acabar.
Por ser la felicidad
mermelada y densidad,
mientras se saborea.
Te besa en el paladar
y no te deja pensar,
imposible cavilar,
con ese sabor tan dulce
que desde los labios seduce,
el ansia de querer besar.

El corazón nos recuerda,
por ser motor de la sangre,
que desde la venas expande
con sus latidos batientes,
la fuerza de gravedad.

Esa misma sensación
comienza con la ilusión,
yo la quiero aprovechar,
he puesto mi voluntad
no se me puede escapar.
Se acaba sin avisar
te deja sin ton ni son,
sin haber una razón
para no volver jamás.







jueves, 3 de noviembre de 2011

Ráfagas






Conozco a ese anciano,
mirada perdida, sonríe llorando.
Recorre minutos forzados,
subsiste los ratos amargos.
Existe, desilusionado.


¡Fíjate! y no le hagas caso,
quizás no merezca pena,
está desquiciado.
Su lástima negra,
la lleva en las venas.


Esa situación, nos espera.
Mansamente  ¡Imperativa llega!
Pobre del que libre se crea
exento de senectud,
iluso de panacea.


La vejez trae un proverbio.
Madurar, es fructificar.
Verse añejo.
Nostalgia al recordar,
pretéritos recuerdos, ciertos.



Escuchar cantos de saetas,
ver corretear imágenes lentas
Creerte en plenitud, ¡Años verdes!
Sentir el latido en tus esperas
¡Que lo sepan!    ¡Como eras!


No ha de pactar con las letras,
de ellas, se exprime la esencia,
porque son las que respetan
tus decrépitas maneras.
Ser veterano es ser ciencia


Poder reírse del verbo,
que representa tu cuerpo
sin pretender ser poeta.
Distinguiendo a ese esqueleto
con la armadura que muestra.



Soy más viejo que al comienzo.
Decía un abuelo eterno.
Dejo de verme tan serio
no me incluyo en este tiempo.
¡Felicidad, yo ansío!   ¡No miento!




Soy viejo  y  no  lo lamento,
estoy llorando riendo,
no por la vejez.
Son mis sentimientos.