domingo, 21 de agosto de 2022

Han desnucado la ilusión.

 












Ha faltado ilusión en las fiestas,

__ decía McThorton a Merylin.

y yo, me he encontrado tan perdido

como sonámbulo en noche oscura,

que apenas conseguí disfrutarlo.

__ Merylin, quitando importancia adujo.

__ No hemos sabido regocijarnos,

ya que nadie se ha preocupado

en que fueran días de espejismo.

Se ha perdido la participación,

y nos ha confundido el desorden.

__Zanjó con expresión desangelada,

y siguió conversando anodina

__A menudo cuesta demasiado

conservar lo conseguido en años

confiamos en que nada se pierde

y han sido unos días sin substancia




 









La calle estaba mojada,

más que tu espalda calada,

mostrando cierta humedad,

que la lluvia propició

buscando caricia ajena,

y tú tan ilusionada

adrede lo atenuaste,

porque el agua te mojó,

detalle que aprovechaste

para ser acariciada

con idea de secarte.

Te desprendiste la blusa,

mostrando luces y alcances.

 

Las fiestas ya se pasaron

ni tormentas ni calores,

impidieron que rozaras

delirios que siempre son,

aspiraciones mundanas,

que todos guardamos dentro

de nuestra alforja entallada.

Mudeces que nadie sabe,

sigilos que no revelan

cortinas que no se extienden,

ni secretos, casi enigmas,

que ni este ni aquel pretenden

quedando en anonimato,

mi deseo por tu cuerpo

mientras suena el chupinazo.

 

 

Este año sin fervor

se escapó mi mes de agosto,

otro año que pasó

al raso y residuo angosto.

Sin poso ni marca clara

al distinguirme en tu rostro

que, a diferencia del mío,

discrepa de lo sufrido.

Dentro del puro silencio.

Será que todo está claro,

que me falta la ilusión,

y en la esquina de mi pecho

en destacado rincón

se muestra con vil descaro,

mi secreto y emoción.

 

Empapada te presentas,

mojada y hasta las cejas,

crees que no se nota y pecas

desde el escote al blusón

deseas desde la plaza 

ser mi mayor ilusión.

las mangueras remojaban

robándonos la razón.

El agua caía a chorros

disipando el calentón

que notaban tus medidas

y tú pelo se esparció,

en melodía esperada

y desde aquí me importó,

un beso que yo esperaba

al fin encontró el buzón,

del remitente inquietante

que solo desembocó

en locura imaginaria

guardada en mi orientación.

 

Desde el mollete mojado 

tu respirar tan cortado

que en tu cara se mostraba,

tocaste mi pecho al vuelo

y te viste abandonada.

Una alegría muy sana,

se desprendía en tu faz.

encontraste migajada

de mi labio, el superior.

La tormenta disipada,

reflejaba en tu mentón,

y esas gotas de agua clara

erraban con sensación.

entrando a tu escote amplio

y abriendo el sujetador

me regalaste un abrazo,

desecho por el calor.

De encontrar la carnadilla

de tus hermosos arrojos,

que serenos esperaban

que mis manos los palparan

con disimulo festivo,

con el fresco de agua tibia,

filtrándose en mascarillas.

 

Comenzaron los bramidos

el chupinazo rugió,

las mangueras nos calaban

encima del pantalón.

Las muchachas desatadas,

los quintos y el garrafón

estaban desorientados

por la mega sensación.

nadie fijaba los puntos 

los inicios ni aquel son

la fiebre estaba encendida 

y yo con mi colofón.

De tantos años sin fiesta

y todo lo que pasó,

llevamos cierta la pena

y olvidamos que ocurrió,

con disgusto recordamos

y mi urgencia me nubló.

Dejándolo en el tintero

y borrar el sinsabor.

 

 La gente desenfrenada

por su desesperación,

hemos estado dos años

sin escuchar tu canción.

Forasteros sonriendo

sin suponer la presión.

A ellos se les escapa,

huyendo del remojón.

Han faltado las fanfarrias

la ilusión que nos robaron,

el concierto y el zumbón.

En este mundo se cambia.

¡Viva mi Fiesta Mayor!

 

 

Todo ha cambiado, espero que vuelva

La normalidad, __ repuso McThorton

suspirando desde el ventanal.

__ Merylin, quiso darle un toque de

sabor sensual, y comentó.

__ Han de retornar, el amor, y la alegría,

sentir de nuevo el roce de la ilusión y

frotándole con tibieza la piel, y pidiendo

a gritos le diera felicidad. Allanó su mirada

y muy excitada, siguió intentando seducir a

McThorton, que se había quedado dormido

en su regazo.












sábado, 20 de agosto de 2022

Son bordes imperfectos.

 


 


 










¡Cuando lo dejaremos!, ¡No hay bastante!

Por lo visto, tendrás sabor amargo,   

y aunque no lo disfrutes. Sin embargo,

notarás su frescor desconcertante.

 

Exponía sin voz, su onda impactante,

ya que su juicio optó, por ese encargo

que sin duda será, testigo y cargo,

por su condición y culpa expectante.

 

Existirá un final, para engreídos

la última etapa, por ambicionar

en el mundo de los más desposeídos.

 

Penoso será alzar y enarmonar,

ciertas tendencias de fatuos caídos

que soportamos, sin reflexionar.

 

 



 

 









Quieres más, repitió muy titubeante

su cognición, notando ese letargo.

Aquel que proveyó, el abotargo

en su ser descontento, ya inquietante.

 

A veces, menos es más aplastante,

disfrutar de lo poco, es mucho adargo,

transigiendo en lo nimio sin recargo,

produce apego muy reconfortante.

 

Lo escuché decir a esos mal paridos,

que, por defecto, pueden malversar

cualquier dicha formal, a los sentidos.

 

De tanta gente buena, al condonar

la carencia, de escrúpulos proveídos,

de algunos, peligrosos a olvidar.














viernes, 19 de agosto de 2022

La verdad, no es frontera.

 





No se puede ser tan sincero a veces,

en momentos. Silencio y a fingir,

y he de callar; por no saber mentir.

¡No las cuento!, por si tú te enfureces.

 

Si descollara la verdad; con creces,

y no se pretendiera distinguir,

lo inexacto, con real, ni corregir.

quizás desistirías de memeces.

 

Entrando en discusión, por diferencias,

en los puntos de vista convenientes.

Dispares siempre, por las preferencias.

 

Y tantas consecuencias pertinentes,

derivadas de antojos, y vivencias.

Que resultan ser, muy impertinentes.





 

 


domingo, 14 de agosto de 2022

Todos salvos.












Buscando una sombra plena,

topé con tu gran sonrisa,

que provocaba la brisa,

con su calor y condena.

 

El quejarme me serena

y me concede la risa.

Me mantiene en la cornisa,

del sudor que me envenena.

 

 

Advirtiendo, el gran cambio que nos viene,

y llegando, con los recursos tarde.

Nos enfrentamos, a un clima que arde,

y que difícil, se aguanta y sostiene.

 

No llueve, el monte quema, quien previene,

esta fatalidad con el alarde,

del payaso que, sin ser un cobarde,

avisaba, del gran y atroz estrene.

 

 

Y esas mentes que presumen

desde el dólar afincadas,

prevenían confiadas

que no sería, en resumen,

tan rápidas sus cagadas.

 

En sus cuentas programadas,

que mandando su lactumen

a las nubes inflamadas,

que repelían sus hadas

frenasen tanto volumen.

 

El quejarme tranquiliza,

considerando la prisa,

cuida mi mente precisa

y al sudor lo neutraliza.

 

En cien años todos calvos,

si no hay alguien que lo evita,

para esta fiebre, y levita

con cordura y todos salvos. 








sábado, 13 de agosto de 2022

Tan desnuda y yo rendido.

 







 

 

Vislumbré tu avidez, bajo el vestido,

a sabiendas, borraste aquel recelo

y la duda, mostró tu piel al cielo,

quedando tan desnuda, y yo rendido.

 

Descalza y perturbada sin sentido,

esperas mi arrumaco sin consuelo.

Dudando de un deseo y un desvelo,

que activa el apetito en tu libido.

 

Sin vergüenzas ajenas, me estimulas

ajando al margen lo que es legítimo.

excitando en tu orilla y así anulas

 

el control de lo que yo desestimo,

con perfumes corpóreos que calculas

y perdiendo el rigor cuando me arrimo.





13-8-2022 

 

 

 

 

 


lunes, 8 de agosto de 2022

Una marca en el agua.

 





 

 




Caminé por el sendero

buscando tu santo y seña,

junto a fuente cusqueña

moviste poco el sombrero.

 

Valiente y con tu salero,

el gesto aludió en la peña.

Mi vista que es aguileña

mostró mi sed de viajero.

 

Acercándome grosero

a tu vera de abrileña

sin casi, y como cigüeña,

bebí de tu abrevadero.

 

Pregunté muy altanero,

diste respuesta norteña,

te noté tan hogareña,

y quise ser pregonero

 

Vine a buscarte en enero

por verte fría y risueña,

mi fuego crece en tu leña

ardiendo imperecedero.

 

la leyenda que refiero

es de mi aliento, su dueña,

con sonaja y halagüeña,

expreso cuanto te quiero.






lunes, 1 de agosto de 2022

Y su vientre no crecía.

 



Me contaron una tarde,

un relato muy angosto

de una dama despistada,

acontecido en agosto.

Cuando el calor no angustiaba

y el sol le mimaba el rostro.

 

Sobrevenido hace tiempo,

y con ruido bociangosto

por mujer imaginada,

con dulce voz y por rostro.

Atraía y desnudaba,

al gran señor del Congosto.

 

Un pecho, ella le mostraba

por afición y regosto,

al conde que ella embaucaba

para atraer ese mosto,

y así ser muy agraciada

seduciéndolo sin costo.

 

El relato no fue corto,

solo un cuento embarazoso,

más que fábula teatro

con efecto caluroso,

en el mes de los augustos

que aquí dejo presuroso.

 

No se quedó embarazada,

infecunda por mentiras

ya que el Duque no sacaba

la sardina entre cortinas,

porque su arenque partía

en ropa interior muy fina

 

Ella quedó evaporada

apreciando muchos yuyos,

y su vientre no crecía

por ser un misterio suyo,

y carecer de semillas,

de la mixtura del buyo.

 

Siendo embarazo muy falso

entre la pareja noble,

que ninguno de los dos,

ni el ilustrado y la dama,

fueron fraguados sin molde,

por su fábula con drama,

entre castaños y robles.