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miércoles, 8 de noviembre de 2023

Trayecto forzoso.

 


José Rallo.






 






Dos amigos han partido,
esta semana pasada.
En lo mejor de la vida
dejando huella marcada
en su historia compartida
y por cuantioso sufrido.
Han despertado muy mucho
recuerdos y pareceres.
Aquellos que compartimos
desarrollando deberes,
detalles que los vivimos
y parece que ahora escucho.
Esteban partió primero,
sin previo aviso al sellar,
puesto que ni conocía
cuando se llegó a enfermar.
Amigos de la niñez,
Con aprecio muy sincero.
Fuimos cercanos eternos,
creando distancia fraterna
en el camino y trayecto,
en una pista vital.
Viéndonos de ciento a viento,
con gracejo lateral.
Pepito, partió después,
con largo padecimiento.
Reflejado en su testuz,
sin queja y remordimiento
se consumió al trasluz
como una vela al traspiés,
cuando feneció su luz.
Escaso disfrute en vida
cumpliendo como el que más.
Caprichos se dio bien pocos
por ahorrador y formal.
Detalles que en si se anida
sin proveer el final.
Y como nada perdura
sin dejar buena señal
como un "Rayo" en la llanura
se apagó como el que más.
.
A los dos quiero enviarles
con mi sonido y sin voz.
Mi memoria entrañable,
que nunca se deshará,
por el timbre que dejaron
en mi personalidad.







martes, 13 de noviembre de 2012

Otra calumnia.


Cuesta poco,
criticar el enredo
del que ni sabe,
está sucediendo.
 
Aunque no sepas;
corre diciendo.
Echa más leña,
aún no va ardiendo.
 
Pena me das
verte tan secreto,
tan rancio y cobarde.
Eres excremento.
 
Encuentras arenilla
en el ojo ajeno.
No te das cuenta,
de tu párpado negro.
 
¡Qué traidor tinglado!
Adoptas  criticarlo.
No va conmigo.
Convengo olvidarlo.
 
Así nos luce el pelo.
¡Todos salvos!
Después probamos.
Ser honrados.
 
¿Injusticia por envidia?
Por rabia, por infamia.
Levantas un testimonio,
falso como tu labia.
 
La sangre hirviendo,
dentro las venas,
¿Cómo es posible?
Intentar que crea.
 
Lo estás maltratando,
no ves el dilema.
Es tan inocente,
no se da ni cuenta.
 
Poco nos cuesta,
dejarlo en la brecha,
si a nosotros atañera,
tendríamos gresca.
 
No puedo dejarlo,
he de defenderlo.
No le hagas daño,
debo cobijarlo.
 
Cruel remordimiento,
por falsa calumnia.
Traída por la tropa, 
¡Falta de enjundia!
 
 

viernes, 13 de abril de 2012

Desde lejos

Melocotonero de Valderrobres


Ahora que siento el deseo,
escribo y expreso sin más,
dejando que mi pluma dibuje
las letras que tu leerás.

No existe placer más inmenso,
de ese modo expresar.
Aquello que emerge de dentro
y que expongo al pregonar.

Relato aquello que abrigo,
a veces agradable no será,
procuro cantarlas claras,
el resto lo entenderás.

Cuando una pena embarga,
disimulas tarde y mal,
procuro aceptarla sumiso,
aunque cueste asimilar.

Padezco por sucesos banales,
a quien se los cuente: ¡Dirá!
Exceso o falta de exponente.
Sin embargo me niego a cambiar.

Mi corazón exigente,
controla la inseguridad.
El padecer es innato,
dentro de mi corporal.

Si la alegría desborda,
¡Que es bastante habitual!
en la cara se dibuja,
toda mi felicidad.

Poco exijo a la vida,
la existencia, no regala más.
Jamás perderé la alegría,
aunque a veces, costará.

Fácil es bifurcar con la mentira,
querer engañar, a la verdad,
revelar el lado aparente
tan alejado de lo real.


Figurante Festival Medieval de Cretas


Esfuerzos por ser más humilde,
los trabajo, los procuro al despertar,
y cuando me miro al espejo,
me invito a continuar.

Los rencores, los desahucio,
las envidias las condeno por demás.
La falsedad no practico,
viendo a mi alrededor de que va.


Presumo de ser humano,
de los que escuchan, y dejan hablar.
Aunque a veces, desespero,
por tanta mediocridad.

Esfuerzos resisto y custodio,
por ser fiel a la equidad,
que no te arrastren los vicios.
Vulgares de vanidad.

Tu compañía me encanta,
aunque no me conozcas jamás.
Se que me lees, desde lejos,
aunque no te hagas notar.

Ahora que siento deseos
como refería al comenzar,
te dedico el pensamiento,
porque no voy a olvidar.

Aunque te cueste creerlo,
solo escribo para ti.
Percibo un jadeo en sordina,
y ese rastro llega aquí.



Farola de Cretas