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miércoles, 23 de noviembre de 2011

Seducción

Recogiendo tú sombra
en el camino te he seguido,
hasta el puente de piedra.
Donde confundido por la niebla,
desapareció tu emblema,
quedando erguido a la espera
de soñar la preciosa escena,
de poderme declarar.

Has notado mi presencia,
desde el inicio del camino
advertiste mi apariencia,
esa que has hilado fino,
preferiste dar licencia
en tu sentido divino.
Tu recato es preferente
vaya que diga la gente,
que de buenas a primeras
va la galana hilandera
con el primero que entiende.

Tus miradas no se aparcan
entre mis cejas pobladas,
es la duda de tus miedos
de no darle paso al viento,
que levante los inciensos,
del deseo inconfeso
envuelva los sentimientos,
de fijar tus ojos brunos
y pregunten a los míos
¿Molesto?  ¿Soy oportuno?

Es resplandor de mi vista,
de par en par, tu sonrisa,
o la tuya que resiste,
no se cansa y persiste,
buscando que sabe nadie,
hallando en lo que inste.


Nunca podré expresar
mejor que mis ojos claros,
sin mediar palabra dicen,
aquello que tu  predices,
con tu permiso otorgado,
y poderte cortejar.
 Evidencias me serviste,
para poder darme cuenta,
que tu;  esperas inquieta,
que yo pueda declarar,
el cariño que amontono
y que quieres conservar.

Imperativos insisten,
sobre nuestra seducción.
Si tararear mis deseos,
hace mejor al verbo,
enuncia superior tiempo,
recalca cual es mi sueño,
y te hace suspirar.

Entonces puedo y entono
mis cuitas por verte lejos,
intento cercar tus rezos,
suspiro por tus hechizos
y me acerco mucho más.

En ese puente de piedra,
que ha resistido avatares
de tantos siglos yacentes,
donde el paso de las huestes
no lo hizo ni temblar.
Espero, tu aliento ardiente,
que sea mía tu esencia
donde me pueda mirar.

Por ello pido a la suerte,
del soslayado destino
vuelva verte pasar.
Para declararte urgente
todo lo que mi pecho siente
y que te pueda agradar,
si tú me das tu cariño,
ese que siento preciso
para poder tramitar,
tantas dichas compartidas,
de un comienzo sin final.


martes, 15 de noviembre de 2011

Flecos tormentosos






Por el gozo de hallarte
llegaría a detener  mi huella,
pudiera estrujar mi estrella,
sueños y conquistas,
ese mundo de mi esfera.

Consiguiera  descifrar  la leyenda,
siempre a bien lo tuviera,
atraerme donde placiera y,
echar raíces en tu acera.

Vendería en el cielo parcelas
para los pecadores que carecieran
de crédito y de frontera.
En el fondo de las nubes negras pintaría
siluetas y alegres cenefas,
para disimulo de las tormentas.
Bajaría al paraíso de tus cueros y recitaría
líricas bellas, como si fueran
delirios  y trinos de tu piel bermeja. 

Fantasías  hermosas  de mis noches frías,
almacenadas en escenas delicadas,
desnudas, descalzas, descobijas
temblarían  en tus laderas corporales,
de miedo, vibrando y sin risas.

Orientadas en hileras trenzadas y sumisas,
junto al hechizo de tu mirada lasciva.
Vertiendo  gozo en tu cama taciturna.
Sensualidad nocturna,
repartida  en  cuerpos  desolados.

A Júpiter  arrendara el planeta para
celebrar tus actos.
Cantarán las estrellas en el Universo alto.
Musitando  partituras  excelsas de
aquellos  santos,  que descansan
en el cielo, por ser venerados.

Perla del mar eres morena,
más aún eres negra.
Sin embargo por tus besos yo muriera.
No eres de aquí, ni de cerca.
El mar entero atraviesa,
separando dos verbos,
impide celebrarlo,
 juntando los cuerpos,
embrujo y atracción son eternos,
frente a los espejos del lamento.

Antes de morir quisiera
conocer tus siluetas y palpar tus riberas,
atascarme con la luz de tus estribaciones bellas.
Quedar atrapado entre tus montañas esbeltas.
Ahogarme con el aliento que tu boca desprenda.
Intoxicar mi sangre con tu capricho de sirena,
permanecer  dormido y tu pudieras
arropar los flecos de mis vergüenzas.



Acariciar entera mi sombra guerrera
peinar mis fibras de formas diversas.
Arañar  mi cutis con uñas aguileñas,
entrar por mis poros y salir eterna
como lo hacen las causas con sus flaquezas.

Dejar los sentidos abiertos y que yo viera
esas pestañas armónicas y esa melena,
que  pende  hacia tu espalda tersa
como tú la peinas y sobre mi cayera.
Aterrizando en mi pecho como quisiera,
ser el aeropuerto secreto de tus miserias
y consiguiera suprimir la fiebre portada
en mil quimeras, abrasando mi piel
cual vulgar candela.

Todo es un cuento de hadas buenas
revelando  tus sueños de lentejuelas.
Yo creía ser más cuerdo que la decencia
acallando de pronto estas miserias,
mutando mis antojos en divergencias
sintiendo  en tus pechos y el mío, la diferencia.

Desenfreno mitigado por la conciencia
de esos falsos caprichos que no son ciencia,
fuerza brutal  intrínseca y espesa
que saliendo de tu escote busca una senda.

Todo es como un cuento que revelo
yo me creía mas cuerdo y más sereno,
callar mi parla no puedo,
afloro expedito signos de exceso.

Callar  veloz mis sentimientos,
no debo tampoco ser incompleto.
Si por ti parto,  seguro acierto,
caso contrario me azucen
como a los vientos.

Si ventilo estos versos es porque puedo
daño no hago al decir lo cierto.
Así escribo mi prosa de macilento
declamando estos  fragmentos,
muy poco ofendo.
Ni suenan feo ni muy obscenos.

El miedo lo borro por ser adverso
que sepan muy claro, lo que expreso.
Aquellos  que no siento y  espero.





viernes, 16 de septiembre de 2011

Delirio



Fue vino tranquilo,
el que gustamos antaño.
Similares adeudos, iguales saldos.
Invocó el nuevo año,
¡Todo es engaño!

Sin recrimino ni llanto,
el destino antojadizo,
tomo su tránsito,
dejando negruzcas lagrimas
que aún arrastro.

Le llaman tranquilo a dicho caldo.
Templanza sin burbujas,
claro tinto o morado,
para que pose a conciencia.
Logrando de si,
un sabor preciado

Sirve otra copa chaval,
que he de quemar mi garganta.
 Fibras vocales inflamadas están,
y la voz no suena igual,
si he de aplicar la palabra.

Boca ardiente, dicción y flema,
sangrantes labios color cereza,
penetra el vino hacia el abdomen.
las vísceras sufren.  
Todo es condena.

Aliento rojo, color de selva,
ebrio de dolor muere de pena.
lágrima de la canción, que cayó en la arena
el piano interpreta la misma escena,
con acordes y cadencias se alberga.



Mozo la taza la quiero colma,
a trago apurado, tú la rellenas,
resbalar quiero y olvidar penas.
Derrochar la sangre de las venas.
Morir he de hacerlo.  Sin treguas

Templado es el vino que acelera,
ni dulce, no es agrio, amarga y sesga
sin nervios, sin ruidos, sin estratagema.
No es alcohol de iglesia ni de ofrenda,
cualquier caldo serviría, siempre que ofenda.

Si fuera licor nervioso, tendría emblema,
trino singular que ultima escena,
de locuras de amor y desencanto.
El grado de alcohol implícito es alto,
desgaja el hepático con uñas de arácnido 

Lo trague sin freno, a pesar del daño.
La botella y la copa tropezando.
Atina el ocaso equilibrio raro,
engulle y traga sin dar descanso.

¡Delírium trémens ya tienes!
¡Por fin!
Tremendo espanto.
Es lo que buscaba ya de tiempo y,
 morir borracho.




domingo, 24 de julio de 2011

Artistas en el American Lake

Las actuaciones del Festival del American Lakes. En la expresión de canto ya sea por el folklore, por las coplas, pasodobles o música española a cargo de los que intervinieron en el mismo. Se las ofrecemos a continuación por la demora de la subida a Youtube, que es de precepto. 

En último lugar y para cerrar el certamen cantó y rasgó la guitarra el Cantautor: Antonio Morales "Chiclanita" que  presentó sus canciones acompañándose él mismo con la guitarra. Deleitando a todos los allí presentes con esa maestría que atesora.



Pepi Nieto en su actuación con el tradicional OH María; ya célebre porque esta canción, se está tranformando en un canto representativo y que acompaña ya, teniendose presente en diversas reuniones, certámenes y encuentros. Mérito el que posee Pepi Nieto, que a capela y sin más que su voz y su presencia sobre el escenario, sabe hacernos llegar esa canción tan estimada. ¡ Gracias Pepi !



Aurora y Angel les damos un aplauso que ellos lo merecen.  Aurora interpreta magistral sus canciones con una dulzura inaudíta y una sensibilidad manifiesta, que arriba con trazos de una exégesis medida y llegadora a todos los que estaban en las butacas reposando y recibiendo esas canciones de siempre, que aplaudieron agradeciendo su actuación. Sabiendo a poco su intervención ya que todos hubiesen continuado escuchando a Aurora y a su guitarrista Ángel.



Marino Lillo, es cantor de Copla Española y amenizador en alguna de las salas importantes de Barcelona. Subió al escenario que no lo esperaba, casi se le sacó de su localidad.  Él con un gesto de artista, accedió y subió al escenario. Brindando al respetable sus canciones que sin duda agradaron y alegraron el auditorio. 



La actuación de Toni Torres, sencillamente fue magistral, como se extendió en el tiempo, porque el público le agradecía y a la vez le aclamaba por su buen hacer;  en esta crónica hemos tenido que partirla en cuatro trocitos con escenas variadas de diferentes momentos de su intervención. Ahí les dejo el primer corte dedicado a la Copla en general. Con todos ustedes:   



Una nueva  actuación de Toni, recordando al gran "Fari", con la pieza del famoso Torito Bravo, que a la par que iba cantando por el escenario, lo iba escenificando, con movimientos de baile acompasados que aún hacía mas entusiasta esa representación. 




En la tercera de sus actuaciones, recordó al famoso y gran cantante español de flamenco y de coplas el gran Rafael Farina, Toni Torres, tiene facultades para el cante en general y en esta pieza de la afamada Salamanca, supo imprimirle ese ímpetu que merece, haciendo que el respetable se levantara de sus butacas para aplaudir con énfais.





Terminó la actuación  Toni Torres, recordando a otro de los importantes dentro del elenco de la canción española: Antonio Molina, con la canción "Soy minero", que ha dado la vuelta al mundo tantas y tantas veces, en boca de muchos y grandes artistas.