martes, 15 de mayo de 2018

Espacio vacío












Otro amigo se va sin despedidas,
esa cruel realidad se lo ha llevado.
Viendo sufrir a los demás, yo nado...
entre lágrimas secas, suspendidas.

Mi alma gime dolosa sin medidas
por ese afecto que fue encadenado
y a base de fundirlo tan marcado,
quedó gran amistad en nuestras vidas.

Lloro por dentro y rompo, con peor crédito.
Me daño con dolor porque no quiero,
quedarme solo sin tu especial rédito.

¡Adiós, te digo adiós! Con penar fiero
afligido escozor cruel por inédito.
Llévate mi recuerdo, el más sincero.





A la memoria de Juan Roqueta











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