domingo, 24 de julio de 2011

Artistas en el American Lake

Las actuaciones del Festival del American Lakes. En la expresión de canto ya sea por el folklore, por las coplas, pasodobles o música española a cargo de los que intervinieron en el mismo. Se las ofrecemos a continuación por la demora de la subida a Youtube, que es de precepto. 

En último lugar y para cerrar el certamen cantó y rasgó la guitarra el Cantautor: Antonio Morales "Chiclanita" que  presentó sus canciones acompañándose él mismo con la guitarra. Deleitando a todos los allí presentes con esa maestría que atesora.



Pepi Nieto en su actuación con el tradicional OH María; ya célebre porque esta canción, se está tranformando en un canto representativo y que acompaña ya, teniendose presente en diversas reuniones, certámenes y encuentros. Mérito el que posee Pepi Nieto, que a capela y sin más que su voz y su presencia sobre el escenario, sabe hacernos llegar esa canción tan estimada. ¡ Gracias Pepi !



Aurora y Angel les damos un aplauso que ellos lo merecen.  Aurora interpreta magistral sus canciones con una dulzura inaudíta y una sensibilidad manifiesta, que arriba con trazos de una exégesis medida y llegadora a todos los que estaban en las butacas reposando y recibiendo esas canciones de siempre, que aplaudieron agradeciendo su actuación. Sabiendo a poco su intervención ya que todos hubiesen continuado escuchando a Aurora y a su guitarrista Ángel.



Marino Lillo, es cantor de Copla Española y amenizador en alguna de las salas importantes de Barcelona. Subió al escenario que no lo esperaba, casi se le sacó de su localidad.  Él con un gesto de artista, accedió y subió al escenario. Brindando al respetable sus canciones que sin duda agradaron y alegraron el auditorio. 



La actuación de Toni Torres, sencillamente fue magistral, como se extendió en el tiempo, porque el público le agradecía y a la vez le aclamaba por su buen hacer;  en esta crónica hemos tenido que partirla en cuatro trocitos con escenas variadas de diferentes momentos de su intervención. Ahí les dejo el primer corte dedicado a la Copla en general. Con todos ustedes:   



Una nueva  actuación de Toni, recordando al gran "Fari", con la pieza del famoso Torito Bravo, que a la par que iba cantando por el escenario, lo iba escenificando, con movimientos de baile acompasados que aún hacía mas entusiasta esa representación. 




En la tercera de sus actuaciones, recordó al famoso y gran cantante español de flamenco y de coplas el gran Rafael Farina, Toni Torres, tiene facultades para el cante en general y en esta pieza de la afamada Salamanca, supo imprimirle ese ímpetu que merece, haciendo que el respetable se levantara de sus butacas para aplaudir con énfais.





Terminó la actuación  Toni Torres, recordando a otro de los importantes dentro del elenco de la canción española: Antonio Molina, con la canción "Soy minero", que ha dado la vuelta al mundo tantas y tantas veces, en boca de muchos y grandes artistas.




jueves, 21 de julio de 2011

American Lake de Gavà

El pasado domingo dia 17 de julio 2011, en las Instalaciones del Teatro American Lake de Gavá, se celebró el Festival Patrocinado entre otras firmas por el Ayuntamiento de Gavà, donde los poetas, rapsodas, cantantes y músicos se hicieron eco de un derroche de galanteria y tronío artístico. A pesar de la fecha, tan metidos en julio, con lo que significa que mucho personal está ya, disfrutando de sus vacaciones, el aforo del teatro, según fuentes competentes del evento, rozó el centenar de personas. Fenomenales las actuaciones de la Copla, de la Rumba, del Bolero y de la música española. La tan tradicional del pasodoble y del embrujo nacional. Manuel Olivas, su presentador, coordinador, productor, fue el que nos condujo por el recorrido del programa. Muy bien hilvanado en la elección de cantantes y poetas. Atendiendo él solo, a todos los palos. Mérito que se le concede por la diversidad y amplitud de tareas que asume. ¡Felicidades Manuel!. El encuentro comenzó unos minutos ´más tarde de lo anunciado. El espectador, no suele ser todo lo puntual que a veces pretende la Organización, ...sin embargo, dicen que el que público manda y marca los designios de los festejos. Abrió el Certamen nuestra rapsoda, Pepi Nieto, que además de deleitarnos con una poesía, nos cantó a capela con su composición principal. La que vaya por donde vaya, se la solicitan para que la cante. "Oh María". Fantástica, maravillosa y muy bien interpretada. Otro "Olé", para ésta artista que merece todo el reconocimiento del gremio, por tantas y tantas veces, que desinteresadamente acude a la llamada altruista y en el lugar que sea a aportar su granito de arte. Pepi Nieto, tiene ganados todos los merecimientos. Siguió el programa de actos consumiendo actuaciones.

Lillo. El Gran Marino Lillo, subió al escenario con la expectativa de haber sido sacado de las gradas, ya que él venía a disfrutar del espectaculo como público, pero todo el que conoce a Manuel Olivas, puede esperarse el último ingenio y como mandan los cánones, al escenario Lillo, que te toca. Tras el maestro Lillo, salieron varios poetas, Elena Almeda, Andrés Garcia Motos,



 Manuel Olivas interpretando un poema de autor desconocido, sacado del baúl de sus recuerdos. Nada más y nada menos que de escritos de su propio padre. Haciendo una declamanción portensosa, dejo boquiabiertos a todo el patio de butacas.






La actuación de Aurora y Angel, en la copla española, fue de lo más impresionante, arrancando aplausos del respetable y olés de la grada, que merecidamente los ganaban canción tras copla y bolero tras pasodoble. Una cantante, sencilla y atrayente que tiene una voz aterciopelada que pronuncia como ella misma sabe los sonetos de esas canciones que nos han hecho reverberar el recuerdo. El Corte de Video se pasará en esta misma página cuando esté subido a Youtube

El turno del gran cantante Toni Torres, artista ya consagrado, de flamenco, coplas y creo que es capaz de cantar y cuando a un artista se le dice que canta: Es que canta, lo que se proponga, dado que su portentosa garganta se lo permite. Este artista, hizo levantar al público además de las btacas y fue interrumpido con las palmas sonoras en varias ocasiones durante su intervención. Canciones de Antonio Molina, de Rafael Farina, de los más grandes artistas, como él mismo tildó en su charla antes de tomar el micro para cantar la : Cancion Tradicional y no antigua, Española.




Toni Torres, dejó un sabor espléndido en los paladares de los allí presentes, que sumado con su gran simpatía atendió cuantas observaciones se le hicieron y cantó todo aquello que quiso, colmando hasta los bordes a los más exigentes. Al amigo Toni Torres, se le auguran grandes tardes noches en esos teatros que ya recorre, con la Compañía del Molino. ¡Gracias Toni! ¡Eres Artista!.
Para finalizar y como colofón el conocido y excepcional Chiclanita. Antonio Morales, que salió desde las bambalinas, concentrado para hacer su intervención clásica, formal y precisa. Toca la guitarra, que eso no es tocar, sería mejor calificarlo de acaricia la guitarra y le saca esos sonidos que ella sabe que tiene y que Antonio le provoca, llegandonos a los oidos y haciendonos viajar levitando a mundos super extraordinarios sin tocar con los pies en el suelo.


Chiclanita, ahora no se le puede descubrir, decir de él, más detalles se hace tarea harto dificil, puesto que se han escrito todos los calificativos sobre su arte. Como dicen en el mundo de los taurinos que Dios reparta suerte para todos ellos y que a nosotros nos de la suerte de poder tener salud para que llegado el momento, podamos de nuevo encontrarnos con todos ellos en el American Lake.






Los cortes de Video de Aurora, Toni Torres y Chiclanita, se verán en esta página una vez esten subidos a Youtube. Muchas gracias, y hasta pronto.

miércoles, 20 de julio de 2011

Soledad emocional




Estoy vacío y vislumbro

que cada cirio resiste su fuego

gracias que intuyo recuerdos

por ello alabo al cielo



Como me gustan las luces

y los vientos frescos del alba

ver arribar los barcos

que amarran en la ensenada



Sigo vacío y me acerco

a los pliegues de tu falda

me miras con dos farolas

que son los ojos del alma



Te hablo con mi voz ronca

después de aclarar garganta

esperas tu muy serena

mis palabras y no espantas


¡Hola! Me respondiste

a mi saludo efusivo

yo me guardé el secreto

tú me dijiste ¿Sigo?



Claro que has de seguir

recitando pensamientos

para que asomé por ti

si no aceptas galanteos



Libre acudo hacia el mar

notando tu reluciente aspecto

alocado nadaré,

si no pones parapeto



Que no sea de interés,

ver que me bebo tu aliento

vaya en ganancia el alma

mi beneficio y talento



Sola no estás, si tu quieres

amigo placentero convienes

dame un motivo si puedes

gozar de verte. Concedes



Advierto mi soledad. Sereno

esto que de momento quiero

encontrarme por las noches

con la ausencia del recelo



Ha, mucho te persigo

por la océana, mar brava

es el mejor camino

donde te hallaré mañana

Estar solo no es tan denso

si no eres capaz del efecto,

de entregar sin merma

abrigue y cariño tierno



De simulación y fingimiento

medio mundo vive, empero

que signifique sincero

lo tipifico, adentro



Por ello echando un vistazo

tan vacío y solo, no me hallo

si miro alrededor encuentro

compañía de soslayo



Lamentarse es habitual

no estar conforme, proverbial

descubrirse en soledad, usual

¿Hacemos algo para cambiar?

Existir, en vano y solitario ¡Será emocional!








domingo, 17 de julio de 2011

Crimen en la 611

 
 
Hace un mes:
 
 

_ Soy Humphrey, bueno ese es mi sobrenombre, para que nadie me relacione. Estoy en la habitación 611 del Psiquiátrico, soy compañero de Expósito. Es un tipo bastante claro y consecuente, le tienen por chiflado, como a mí, pero estoy seguro que este pájaro dice más verdades que la mismísima Virgen del Rocío.

Un tal Valente, le visita con frecuencia y creo que tienen disparidad de criterios. A veces incluso, llegan a faltarse el respeto y se alteran por algunas diferencias. De este Valente, que dicen es el socorrista, en fin y no sé cuantas cosas más; no me fiaría ni un pelo, le encuentro que es un personaje impío y además de pretencioso poco profesional, aunque presuma de titulación, no las posee. No se le puede llevar la contra, cree que está en posesión de la verdad.

 


El director del centro, Pierre Bucare, no sabe como sacárselo de encima. Se ha enchufado tan bien, ha sabido mover los hilos pertinentes y alguien que desconocemos le está enchufando. Así está tomando los humos que muestra. Poco le van a durar, no le veo carisma de líder.


Aquí en esta celda la 11 del piso seis, todo va como un reloj. Obedeciendo y acatando normas. Es mejor hacerse el tonto, porque locos ya estamos. Eso dicen estos memos. Será verdad, aunque estos llamados cuerdos, tienen unas historias feas, son avariciosos y negligentes. Entre ellos mismos se hacen daño por el mero hecho de gozar con las desgracias ajenas.

Después, si les observas, hacen su papel, se compadecen y se mienten. Sin embargo, las apariencias, las vilezas y el engaño lo cuidan como si fuese real.



En relación con mi compañero Expósito, _ yo, le llamo Expo_, diré que es un buen tipo, cortés, sencillo y bastante religioso, se apiada de todos; si no fuera por la falta que tiene, ya sabes la delación. _ ¡Sí! Me fastidia decirlo, pero es un chivato_. Vamos que no puede aguantar ningún secreto, todo lo suelta por esa bocaza de pez martillo; de ahí que tantas visitas le hagan a menudo, quien yo sé_

 


Hace un par de días:



_ Dónde se habrá metido Expósito. No le veo y le debe haber pasado alguna crueldad, porque no viene a dormir. Su cama está intacta, andan todos muy alterados, asustados. Igual le han dado una paliza, o una ducha de esas heladas que de vez en cuando nos atizan para calmarnos. Igual está en el hospital. Anoche ya no apareció a la hora de la cena, me pareció rarito, pero como lleva esos trapicheos. Estuve a verlas venir. ¡Nada! Las dos de la madrugada y tampoco ocupaba su cama. Llamé al celador de noche_, Echenique_, para que me trajera agua y la puerta estaba cerrada a siete llaves, cuando de normal la cierran solo con el eslabón. Le pregunté que le ocurría y no quiso contestarme.

 _ No le habrá pasado nada a Expósito, ¿Que no viene a dormir?


Echenique, es un tipo bastante compasivo, un poco jugador y tramposo pero, tampoco para jugárnosla. Ya tiene bastante con lo que lleva encima.
_ Tú a lo tuyo, ya estás bastante loco. No pretenderás salvar a otro chiflado del coco liso_. Dijo el celador, con serenidad, alargándole el vaso de agua.
_ ¿Tú sabes algo? ¡Anda Eche, dime que está pasando. Es raro que Expo no esté roncando aquí en este mierdoso cuarto.
_ Anda tómate el agua y ya aprovecho para darte el trankilium de la noche. Tómatelo, abre la boca Humphrey
_ Porqué me das más pastillas del Tranki, ¿quieres que duerma una semana completa?
_ Anda, tontaina, tómate lo que me ha dicho el médico de guardia, y no hagas demasiadas preguntas. ¡Así! No jodas más, que tenemos mucho que hacer en las galerías.



Hace un rato:



Han pasado las horas y me filtran que se han llevado a Louis Valente detenido, por alguna fechoría que habrá cometido el muy truhán, me ha dicho Echenique, que iba diciendo que no se lo llevaban por cortabolsas, iba gritando: “No me detienen por ladrón”

Se lo llevan por criminal, ha tendido por el cuello a Expósito hasta dejarlo sin resuello. Cuando le colgó, me dijo: _tú no vayas ahora a descolgarle, que debe secarse completamente. Tiene un tipo de piel que si no se desagua bien quedan rugosos y lo tendrían que planchar. Así para la hora de la cena esté seco y alisado._ Le hice caso.

 

Quería apuntarle que si lo dejaba de esas posturas se le desecaría la lengua, porque la boca la tenía muy abierta, desde luego los dientes de oro, se los han arrancado a lo bestia. De quejarse poco. Le habrán chutado otro disparo de Tostakium a la vena y los ojos le han quedado abiertos y torcidos. Antes de palmarla se meneaba como un bacalao, pero no quise meterme en sus cosas, porque ese Valente, es la ostia y nos quiere confundir a todos.



Con toda esta historia, a mí me ha guindado una corbata, porque no sabía cómo ahorcarlo y sin pedírmela, de mi armario ha pillado la más hermosa.
Mientras anudaba el cuello en las rejas de la celda, me decía_, luego te toca a ti, ya verás que guapo te dejo_, y ha colocado al pobre Expo, como si fuera un guiñapo, los pies le cuelgan y no puede respirar. Un zapato se la caído, lleva los calcetines rotos. He cerrado los ojos y me he tapado la cabeza con una toalla para no enterarme. Cuando he despertado, ya se lo habían llevado más frito que un pimiento.

Dentro de un rato, me han dicho que tengo visita de un tal George, no sé quien es ni le conozco, ya veremos si no he de mandarlo donde “comen los cerdos”. No necesito ni consejos ni zarandajas. Igual es el amigo de Valente y viene a pedirme que le cuente el secreto que me había confesado Expósito, que le juré por Dios y por la Virgen que no se lo diría a nadie de este mundo.


_ ¡Mira, por dónde me vienen a buscar estos cabrones! ¡Dejadme tranquilo! ¿Venís a lavarme, colgarme y secarme?
_ Humphrey, buenos días. Tienes buen aspecto.
_Dónde me lleváis, ¿a ver a ese carcelero barato?
_ ¡Sí! Quiere vernos a todos, por lo de Expósito.
_ ¿Por lo de Expósito? ¡Que le ha pasado! ¿Aún no está seco?
_ ¡Pues mira que ha estado rato patitieso! ¡Sobre todo la corbata es mía! No vayáis a hurtarla y se la quede Don Pere Bucare, que ese tiene mucha pasta para comprarse las que quiera.
_ Tranquilo que llegamos pronto y verás que bien te sienta, estar un rato en el despacho del jefe.


Me acarrearon a la fuerza al despacho del Director, es un tipo secreto, muy artificial con las personas que son de fuera, muy traidor y sinvergüenza con los internos, entre él y el servicio de enfermería, de vigilancia, con todos los tercios, tienen negocios comunes, o intereses que ellos mismos sabrán.

_ Hola ¿tú eres Bogart?
_ ¡No! Y tú ¿eres tonto? Me llamo Humphrey, más bien es mi segundo nombre, el tercero y el quinto no te los pienso decir.
_ Soy George, agente especial de la Brigada de Criminalística
_ ¡Qué miedo! ¿Verdad? Si no me porto bien, o no converso lo que queréis oír, me dejareis sin postre.

Algo gordo debe ocurrir, en otras ocasiones cuando dices estas temeridades te cruzan la cara de un guantazo y veo al director más “cagado que un recién nacido” Ni se ha meneado de su silla ¿estará bueno este tío? Mírale todo lo valiente que parece cuando me atiza con ese trozo de madera que guarda en el cajón de la mesa de su despacho. Ahora es una víctima de las locuras de los cuerdos.

_ Déjate de idioteces y contesta, si no quieres que te mande un baño fresco a manguera doble. Como te llevabas con Expósito, ¿erais amigos? _ preguntó con energía el criminalista.
_ Expo, era un tipo legal, muy amable, me trataba bien, aunque era floji lengua, ya sabes no le duraba un secreto ni un minuto. Pero, más de uno le tenía manía, porque decía siempre la verdad y sabía muchas cosas. Él y yo, no estamos locos, lo parece, pero no estamos dementes.

_ ¿Es que tú, me vas a mentir, no vas a ser tan sincero como tu amigo Expo?
_ No creo. ¡Qué hago aquí! ¿Estoy acusado? Los malditos sicarios sois vosotros, pero no te mentiré. Te pareces a Colombo, tienes sus ademanes y además llevas muy cerril esa gabardina. Solo que tú tienes dos ojos ¿Quieres que te vacíe el izquierdo? Así aún te parecerás más al teniente.
_ De que conoces a ¿Louis Valente?
_ Es un socorrista de los malos y un educador de “medio pelo” de los que tiene preferidos, se le nota mucho su favoritismo, es partidista y le falta liderazgo. Del último que llega, a mí no me ha demostrado nada en todo el tiempo que llevo de interno. Me trata con desprecio, solo le apetece hablar y que le escuchen, además es pesetero y asqueroso.

_ Tu amigo Expósito, ¿era de los que le caía bien?
_ De Expósito, se aprovechaba y además llevaban asuntos privados.
_ ¿Qué tipo de asuntos?
_ Oye porqué le preguntas a un loco, ¡Estoy loco!
_ Anda cojonazo, no seas idiota y quédate solo con la paranoia parlanchina. Después te daremos algo que te gustará. ¿Qué asuntos se traían entre manos?
_ Louis es muy interesado y además muy frescales, embauca a la gente, con grandes cosas, para después pagarles con la indiferencia.
_ ¿Cómo le conoces tanto?
_ Es un falsario como todos vosotros. ¿Crees que no te tengo calado a ti? Los locos, los niños y los borrachos, decimos la verdad, las cosas como las vemos y a la gente explotadora, como las deshonestas enseguida las calamos.
_ ¿Tenía deudas Expósito con Valente? ¿Qué motivos le llevaron a salvarle de la piscina?
_ ¡Qué sé yo! Los motivos que tendría Louis Valente con Expósito.

Tuvo que ahogarlo en la piscina, para luego delante de todos salvarle el culo. Después de toda esa comedia, acarrearlo con astucia hasta la celda para acabar colgándolo en la reja con mi corbata y en mi presencia.
Me apuesto que ha dejado indicios para cargar la culpa a quien imagino. Además jefe; como un interno puede tener negocios con nadie, si aquí lo confiscan todo. ¿Deudas? De qué tipo, ni un real tenemos en el bolsillo.

¿A qué jugáis? Creo que ya sabéis lo que ocurre y necesitáis algún pobre para cargar con las consecuencias.
_ ¿Quién imaginas, que ha inculpado en este astuto Valente?
_ Pregúntale a Thanit, una asistente infiltrada del manicomio, que interroga a la gente, enseñando las piernas hasta bastante arriba, queriendo sonsacar secretos a los internos, mientras le miramos las ligas. Ella igual sabe algo más, a no ser que también esté dentro de la urdimbre y tenga otros intereses. O al director, que está muy callado y me han dicho que a él, también le gusta verle el refajo.

_ Thanit, es una enfermera, ¿Crees que tiene algo que ver?
_ Thanit es buena, me acaricia cuando habla conmigo, me da pastillas del color del chocolate, cuando me porto bien y cuando me ducha con agua fría, no me insulta.
_ ¿Porqué, no vociferaste y chillaste, cuando veías que colgaban a Expósito?
_ Días antes de la agresión, Expo, me contó que vendrían a darle “pal pelo” y que no me metiera, que siguiera haciéndome el loco, saldría más barato el remedio. Además él tenía muchas ganas de ir al “terreno de los callaos”. Darle fin a la película. Dentro de esta institución, mandan los poderosos, los demás, somos despojos relegados, en manos de gentuza que presumen de bienhechores henchidos de pechos. Van de relucientes por todo el bien que nos hacen, que refriegan por todos los lugares. Se jactan donde pueden tener publicidad y además cobran buenos sueldos.
_ ¿Cuál fue la causa de tu internamiento?
_ Semejante a la de Expósito. ¡Estoy loco, muy loco! La vida te pone en los escenarios que el destino marca y te dejas llevar por los acontecimientos, hasta que el rol que interpretas se apodera de ti, creyendo que es la realidad y a la sazón la corriente te arrastra.
_ Pueden condenarte con estas declaraciones por no socorrer a tu amigo. Por falta de ayuda y complicidad.

 
_ Estoy temblando de miedo. ¡También me darán matarile! Igual me conviene ¿no crees? No me hagas reír, estoy harto de fingir. ¡Más de lo mismo! Crees que podrán ajusticiarme y hacerme más daño del que me han hecho. Alegarán que estoy más loco de lo que ¿soy? Menudos problemas tenéis los cuerdos. Más te vale averiguar la verdad de todo esto amigo. Igual no te dejan resolverlo a conciencia.

Aunque aquí hay celdas libres para quien tiene la suerte de ser admitido con la etiqueta de “loco de atar”, quien no acepta las reglas de vuestras mentiras lo hacen desaparecer. Para los que molestamos primero a nuestras familias, después a la llamada sociedad, nos internan y sin juzgarnos nos condenan a las celdas, a la soledad, las pastillas degradantes y a los manguerazos de agua helada. Entre todos enterrareis a Expo y harán de esto un episodio más de sucesos de psiquiátrico y le darán silencio. Es más fácil seguir engañando y continuar amasando dinero a costa de los desequilibrados.



_ Humphrey; tienes algo más que decir, que no te haya ¿preguntado?
_ ¡Claro que tengo algo más que decirte, tío listo! Pensabas marcharte de rositas sin más.
_ Dime eso que callas, sin miedo yo velaré por qué no te pase nada.
_ Quiero que me devolváis mi corbata, la necesito para lucirla cuando me despida de este psiquiátrico.



viernes, 15 de julio de 2011

El Meritorio


 
Ya retaba al nuevo afán, que le ponía al frente de un tiempo, que jamás sería un volver atrás.

Su aprendizaje había comenzado, debía cambiar de formas y conceptos para entrar en el mundo de los adultos; dejar los pantalones cortos y la bata gris rayada del colegio de curas. Tragar todo aquel miedo a lo desconocido, que a todos en algún momento de la vida sucede.

Corria el año 1967, en Barcelona, se vivia, con aquel frenesí, que iniciaba a ser natural, las familias comenzaban a despegarse de las miserias acarreadas de antaño, las horas extraordinarias eran habituales en la clase obrera, la compra del terrenito a la afueras, las vacaciones en Mallorca y del Seat 600, era ya un logro.
El deporte rey el de siempre. Futbol en el desayuno, en la comida y en la cena. El billete de metro costaba seis reales, casi lo mismo que el periódico de la Vanguardia, dos pesetas el diario más vendido en Cataluña, los trolebuses y tranvias aún funcionaban, el clasico 29 daba la vuelta por toda la ciudad. De ahí le viene el dicho popular: “Das más vueltas que el veintinueve”.
En las carteleras se anunciaba el estreno “ El Graduado ”, y “Adivina quien viene esta noche”, en mi cine de barrio por un módico precio podias entrar a una butaca de platea. Las sesiones eran contínuas y era un lugar reservado y discreto donde las parejas aprovechaban para estremecerse en penumbras, siempre en las filas traseras, o en el anfiteatro.


La televisión era ya, compañía habitual de las familias; compradas a cómodos plazos. Había recalado con furor y dejaba a la radiodifusión en segundo plano. Como revelando el cambio de tercio que a tardar poco llegaba. Otorgando caducidad, a aquellas frecuencias y emisoras radiales, como vehículo informativo del pasado. Motor de la represión del régimen militar, que sin duda aún se mantenía y el pueblo relacionaba a la radio con el pasado. La Frecuencia Modulada, daba entonces sus balbuceos sin demasiadas espectativas.

La nueva televisión; sería el desconocido recreo. Tan solo una emisora y controlada por los de costumbre. Sería con el tiempo ya no muy lejano, la herramienta que nos enseñó a ver a Europa por una ventana, la que nos informó de todos los sucesos internacionales y la que a más de uno hizo soñar en un color diferente al azul. Llegó en su momento como desenlace de la libertad ansiada, con los programas de concurso, con aquellos Festivales de la Cancion, las retransmisiones de los partidos de Copa de Europa y corridas de toros y con aquellas presentadoras del telediario, tan formales y tan estrechas.

El turismo se abría y comenzaban las avalanchas de los ingleses, alemanes, suecos. Ah… las suecas, esas rubitas desabrochadas que nos regalaban esas sonrisas tan hermosas, con esa simpatía arrolladora y con unas parábolas y redondeces que aún retienen las pupilas de aquellos ciudadanos privilegiados que dada las estrecheces habidas, veían esos cuerpos con más agrado que los de la Cruz Roja Internacional.
Los Beatles rugían en las listas de la música principal, dejando a un lado las clásicas del lugar, el rock and roll, con Elvis también se escuchaba en las salas de baile, las señoritas españolas cambiaban de gustos y se americanizaban a pasos agigantados.


El camino hacia el trabajo, era un calvario, aún no se había hecho la idea de ser el que ocuparía aquella plaza de administrativo, ya no habría patio del colegio, ni los amigos de siempre. Se acabaron los recados y las tareas domésticas, se agotaba el trato con la vecindad, no habrían comidas discutiendo con sus hermanos. Era un principio y un final, era un descubrir a marchas forzadas, del abandono de la niñez y la revelación de la juventud.
Cuando llegó aquella mañana, lo recibió una moza desaliñada y hombruna, aparentaba poca formación para lo que se estilaba en aquellos días, de Servicio Social, …de Frente de Juventudes y del recato brutal a que eran sometidas por sus padres y la Iglesia. Sus gestos displicentes hicieron mella en el ánimo de Arthur, que la observó detenidamente mientras la tenía al alcance de su vista.
Accedió a una sala de espera donde  uno de los sofás estaba ocupado por una mujer, que leía el periódico, que le impedía se le viera la cara, pero que si dejaba claro que era fémina, por divisársele claramente, desde las rodillas hasta los pies y parte de las manos que asían el diario.

_ Quien eres; ¿el empleado nuevo, … que esperábamos?.
_Si; buenos días me llamo…

No le dejó finalizar, ni dar el nombre, dándole la espalda buscando su expediente en uno de los muebles de aquel salón.
_ Tranquilo, las preguntas las hago yo, tu responde cuando sea necesario_ replicó aquella mujerona malcarada y varonil.

La mujer que sentada permanecía en el sofá de lona, sin apartarse el diario de la cara y sin hacer el mínimo gesto pronunció con voz alta y clara _ Bienvenido_ Al tiempo que volvía de nuevo la “sargento metralla” con un recurso en la mano.
_Espera aquí, no se puede fumar, ni comer hasta la hora que se te diga, ahora vienen y te atenderán; no te muevas ni te escapes.
_Muchas gracias; … ya las dio al aire, porque esa gratitud, no fue respondida por nadie. _ menudo recibimiento, como para mearse y no echar gota_ pensó aquel muchacho mientras se refugiaba en su interior tratando de encontrar alguna explicación para el proceder tan ineducado de las dos mujeres.

Quedó a la espera y por fín, apareció un señor que llegaba desde el final de los hangares. Sin prisa ninguna y mirándole fijamente desde la lejanía, como queriendo descifrar o apreciar su valía.
_ Hola, tú debes ser …._ quedó con la parla cortada, como esperando que el muchacho continuase y ahorrarse el esfuerzo de preguntar. Al tiempo que miraba alrededor y veía aún sentada tapandose con el periódico la cara, aquel reflejo de mujer

_Si; señor; …me llamo Arthur y estoy aquí, para comenzar hoy en esta empresa.
_ ¡Bienvenido Arthur! Ven conmigo, veo que tu acogida ha sido debidamente correspondida por la recepcionista. Te iré presentando a tus compañeros y te indicaré la mesa que ocuparás.

Llegaron dentro de una sala amplísima, dónde estaban distribuidas unas mesas de forma equidistante, bajo unas ventanas amplias de cristales ahumados y difusos, sin cortinas, que dejaban pasar toda la luz diurna, sin peligro que entrasen los rayos solares, ya que estaban orientadas al norte. Paredes y techos altos, forrados con placas de abedules para evitar el frío. Silencio aterrador, a pesar de haber más de veinte pupitres en filas de a dos, todos ocupados por mujeres y hombres, que no se despistaban ni un segundo al ver aparecer al jefe por el contorno.
Los compañeros, estaban esperando saludar al nuevo. Aquel hombre los fue presentando desde el comienzo de la sala hasta el final, desde sus propios pupitres, unos mas sonrientes, otros muy asustados y tristes, pero todos ellos, con su equipo de trabajo impoluto y de forma fingida daban la bienvenida, saludando y estrechando sus manos que en alguno de los casos, se palpaban manos flojas, humedas, traidoras, descuidadas y faltas de todo aquello que se aprecia, cuando alguien te estrecha la mano con valentía, honradez y sinceridad.

Al final del recorrido, llegaron a una mesa, que era la destinada a ser la que ocuparía mientras estuviera en aquel departamento. Una lámpara y una calculadora electrica, la máquina de escribir “Olivetty” paciente esperaba a la izquierda sobre el pedestal de su carro marca “involca”. La silla de madera, recia, sin apoya brazos, relucía por lo barnizada y por lo limpia.
Al cabo; le miró a los ojos y le dijo severamente, todo lo que no entiendas pregúntalo. La encargada, ya la conoces, en cuanto pueda te atenderá y te comenzará a dar trabajo. No admitimos retrasos en el trabajo, ni risas con los compañeros, ni permitimos fumar. No se puede comer en la oficina. Aquí se viene a trabajar.

_ Perdone, no conozco a la encargada.
_Sí; ¡Claro, que la conoces! ¿Quien te ha abierto la puerta? _ Con una media sonrisa y sin dejar de observarle, seguía en su alocución_ Me llamo Miguel; para ti: Don Miguel y soy; el responsable del departamento, espero te encuentres a gusto con nosotros.
Le dejó a su suerte, en pie junto al pupitre, a la espera de aquella persona que le había dado, aquella impresión tan especial. Cuando salió por la puerta, los empleados se desconcentraron algo y el relajo llegó a notarse en sus cuellos y espaldas, el murmullo ganó la estancia y el debilito en la tarea presidió el ambiente.

Al poco, uno de los compañeros, que tenía en la mesa del lado derecho, se acercó y le dijo _ Arthur, ¿Así te llamas? _ Sin esperar respuesta siguió_ mi nombre es Alterio ¿Conoces a la arpía malvada?
_¡No! Acabo de llegar, no conozco a nadie, ni se de que va este invento_ Respondió seguro de lo que estaba diciendo. Apoyando su cuerpo sobre su pierna izquierda sin tomar asiento en su lugar de trabajo_ ¡Que pasa! ¿Es una cárcel esta oficina? ¿Tan sometidos estais?
_ Muchas preguntas haces, tampoco es para tanto, pero; prepárate, que estos son unos cabrones y tratan de jodernos a la más mínima. _ Comenzó a querer presumir. No pudo alargarse en la conversación, porque ya venía la facultada y cuando la vió, vaciló y balbuceó, no entendiendose lo que decía y, asustado y a la carrera se colocó en su escritorio con carita de buen trabajador atendiendo sus obligaciones. A la par que la sala al completo, volvió a retomar aquella rigidez y concentración nada normal.
La mujer que se presentó frente a él, no era ni mucho menos la muchacha que había abierto la puerta, ésta, era alta, morena, con una educación de colegio de monjas, muy agradable de aspecto y con maneras de persona ingrata y concisa, dura, inapelable, agria y feminista.


_ Hola, me llamo Marisol; ya nos conocemos, pero no habíamos podido conversar.
La verdad, que estaba sorprendido. Ni idea de haberla visto antes, para nada, no la recordaba, ni por asomo. Sin dejarle pronunciar vocablo continuó diciendo. _Arthur, te llamas; ¿Verdad?.
El mozo, asentó con un gesto, mientras pensaba el lío que tenía montado en su cabeza. No descubriendo donde había conocido a la tal Marisol, que apoyada en el canto de la mesa, mostraba su delgadez manifiesta y su cuidado personal, que disentía de forma clara, con la que le había recibido en la entrada del edificio.
_ La jornada de trabajo es larga, interrumpida para comer en una hora; en tu caso sales a las cinco y media para ir a clases. Viajarás con los compañeros hasta la Escuela Industrial. De momento, acomódate, que en cuanto pueda te daré instrucciones de lo que has de hacer. ¿Tienes alguna pregunta ?

_ Si; señora. _ Ella interrumpió ipso facto al joven añadiendo_ ¡Señorita! Has de nombrarme por: Señorita Marisol_ Sin atabalarse y sin pestañear, siguió mirándola a los ojos, que perfilados por un rimel negro tostado, mostraba un aleteo de pestañas exactas a las de Marilyn Monroe.
_ Como le decía Señorita Marisol; estoy pensando en lo que usted me ha comentado, que nos conocíamos y la verdad, no alcanzo a reconocerla. Tengo buena retentiva y le aseguro, no se me hubiera olvidado su fisonomía por descuido.
_ Tú; ¿No has tomado el autobús el ..109, en la Plaza de España; poco antes de las 7 de la mañana, hacia nuestras oficinas?_ Comentó Marisol, observando a Arthur atentamente.

_ Sí señorita; ¡En efecto!

_ Pues; la que iba asentada frente a ti en ese bus, que por cierto, no has dejado de aguzar los sentidos mirando mis piernas y, más tarde la que estaba a la mira tras el diario y te ha dado la bienvenida. He sido yo misma. ¿Alcanzas a reconocerme ahora Arthur? ¿Esa presunción de retentiva funciona? ¿Tu descuido fue negligente con mi fisonomia? ¿Porqué crees que solo viste piernas en la sala de espera? ¿He de seguir haciendote preguntas? ¿Prefieres acomodarte como te he indicado?_ Se marchó del lugar con un gesto de guasa en el rostro, mostrando los perfilados dientes y definiendo la clase y calidad de persona a la que se enfrentaban todos los trabajadores de aquella firma.