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domingo, 5 de abril de 2026

Estruendos del timbal

 










Agitación cutánea

estridencia sonora.

 

Rompida del general

estallido sistémico

emoción corporal.

 

Son por ebullición

los sonidos cortantes

que sufre el corazón.

 

Alternando en el pueblo

que lleva en tradición

Rasgando ese silencio

grato de soportar.




 







En Valderrobres, crudo

balanceo y timbal

por los bombos canoros

y el atabal que es tambor

 

Mermando mi tímpano

con el craso zumbón

que es la llama engordando

el dolor con pasión

de aquellos hechos

zurcidos por timbales

En Semana y Pasión




  

https://youtube.com/shorts/WCSED7cgbqQ

 

 


viernes, 12 de octubre de 2018

Redoble de tambores













Veo llover tras los cristales claros
de la ventana de mi vida breve,
que con el agua cae y aun se atreve,
a encharcar mis desdichas y descaros.

Lluvia que sin razón podré contaros
por hechos a los que nadie conmueve,
ni por la duda ardua menos leve.
Con aquello que debo confesaros.

Fui por mi convicción muy duro, un roble.
Sin dejarme llevar por los consejos.
Así se fue mi amor con un redoble,

de los tambores oídos a lo lejos
que no impidieron fuera un tipo innoble,
descubriendo secretos sin complejos.








sábado, 7 de abril de 2012

El Silencio se rompe ¡Venga el estruendo!





Pulsar este video para observar el estruendo de los bombos y tambores, solo es una muestra para no caer en ese tópico de querer condensar toda la enjundia del acto, que al final puede llegar a cansar.
Es simplemente una muestra de todo lo que da de sí, el acontecimiento que año tras año, concurre a la cita. Representación característica de un pueblo, que siente sus tradiciones, Vean: la ROMPIDA.

PULSAR para ver el Video.



Cada vez que golpeo el mazo
sobre el tambor, arrojo mis ganas,
desprendo el coraje sin condición.
Vuela mi mente, arranco una pena del corazón.


Golpazos sonoros los hago yo,
mejor si mis manos heridas son.
Señal que se vierte sin parangón,
esa pena oculta de la emoción.



viernes, 6 de abril de 2012

Rompida, estruendo de bombos,

Aqui ¡Sí!  que sobran las palabras y los poemas, el estruendo habla por sí sólo, y estremece al más pintado. La Sensación de estado que te ofrecen estas tradiciones hechas con tanta fe, con el fervor más destacado que estas personas ponen al acto, regalan al visitante una diferencia cualitativa que no se puede comprender si no se vive IN SITU. Valderrobres se echa a la calle en estas fechas de Semana Santa, y demuestra con entusiasmo lo sencillo y auténtico de la Pasión y Muerte del Señor de los Cristianos. La juventud enfervorizada rompe el Silencio, los niños llevados por sus padres hacen de simiente para que año tras año, se realice este acto PODEROSO, que tanto de bueno regala, los más veteranos, son el alma de la Rompida y entre todos, ellos y nosotros se establece un embrujo precioso, que se transforma en vicio delicioso.

 

En la hora del mediodia del Viernes de Dolor, es la hora de la ROMPIDA y ejerce sobre los que a pie de plaza se disponen a escuchar, una atracción poderosa que no se puede evitar hasta que deja de sonar el último de los bombos, el redoble del tambor que rezagado, impregna nuestros tímpanos y rebosa, lo encantador y embaucador que es para nuestros oidos, sentidos al fin y al cabo tan personales y particulares de cada cual. Es un fenómeno sencillo y a la vez dominante, es esa atracción tan poderosa que te lleva con el estruendo, a ser feliz sin proponértelo. 


Es Viernes Santo, dia de dolor y muerte
estos tambores anuncian la poca suerte,
que en el Calvario, en una Cruz,
Quedó la tradición indeleble.

Valderrobres la recoge y escenifica,
con ese gusto que les caracteriza,
A más ruido, más intriga, mas deseo,
más se enfatiza.

Sobran las palabras, solo una sonrisa,
se queda en el rictus, cuando sintonizas.
Ese bombo, de sonido hueco,
ofrece el camino para el embeleso.

 

Ruge el tambor, con brio turgente,
las manos de algunos, golpean exigentes.
Ese sonido que deja latente,
tantos deseos, que llevas en mente.

Yo bien quisiera, poder ejercer,
y dejar mis sensaciones, con solo tañer
sin complicaciones.
Al acariciar el cuero, al derrochar empeño,
al golpear el bombo, como si fuera el dueño.

Las manos le sangran al cofrade valiente,
espera a la noche, verás que exigente.
Las calles recorre, con su túnica morada,
alegría derrocha, aunque no representada.

Fervor en el pueblo, regalo y respeto,
ya suenan cornetas, en la noche negra.
Procesiones en la acera,
pensamientos en espera, repaso
la vida mientras se consume la vela.



viernes, 16 de julio de 2010

Valderrobres, donde la realidad se hace sueño



Dice una máxima que se está haciendo popular: Teruel existe.
Los que conocemos la zona, ¡más que eso! Los que adoramos esa parte de la geografía española, aragonesa para precisar más, podemos asegurar que además de relucir por motivos propios, que se enmarcan dentro de nuestra historia; es una zona paradisíaca para todo tipo de actividades.
¡ Valderrobres ! Maravilla natural. A tenor de que se ha dicho todo lo esencial sobre esta villa, faltaba mi opinión y aquí la plasmo bañada del rigor que preña todo este sentimiento.
La población es amable, sencilla, muy en lo actual, respetuosos y sóbrios; paseando por su casco antigüo inspiras ese aire fresco y sosegado que nos transporta a épocas pretéritas, cuando vas a los mesones o restaurantes disfrutas de la cocina y de sus tradicionales reposteria y pastelería, en una palabra comes como si te invitara Dios.
Gozar del río Matarraña de aguas cristalinas, que invita a los esfuerzos más románticos, esos que no suelen airearse por vergüenzas ocultas. El Castillo Medieval, la Iglesia de Santa María la Mayor, el "Pont de Pedra" que separa el casco originario del moderno, sus fábulas e intrigas, sus paisajes de olivos y almendros. En su conjunto es un lugar privilegiado, un paradigma natural dónde te descubres sobrecogido por un bienestar difícil de explicar en cuatro trazos.
Aquí les dejo la semilla de "la codicia en visitar la zona". Lo agradeceran, atrévanse y disfrútenlo.