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jueves, 16 de mayo de 2024

Menuda prole.

 













Enredan sin piedad, con persuasiones

mirando de engañarnos sin clemencia.

Creyendo que nos falta esa conciencia

variando con astucia mis mociones.

 

Después entre ellos. Con mis ilusiones,

pactan con los que alcanzan, sin decencia.

Esclavizando al pueblo en decadencia

y engañarnos vilmente sin nociones.

 

Y una vez que se van las elecciones

ríen a costa nuestra, disfrutando.

Cacareando mentiras e invenciones.

 

Sin abandonar su chollo. Engañando

al pueblo, sin justicia y corrupciones.

Mientras el desempleo nos va ahogando.

 

 

A veces pienso en voz baja, y me da vergüenza.

 

 

Después se quejan de todo lo que les conviene

Y si no están conformes, repiten los sufragios.

¡Qué mala suerte que tienen los pobres!

Se hacen fotos con sus aliados sin desmelene

Y siempre le echan la culpa al bobo del naufragio.

¡Si no fuera por ellos, estaríamos con la cuerda al cuello!

 

Si tuvieran vergüenza, no serían actores

ni farsantes, ni se dedicarían a la política.

¡Qué mala suerte que tienen los pobres!

Igual cuando ya no haya remedio lo subsanan,

siempre nos queda aquella ilusión de resurrección.

¡Si no fuera por ellos, estaríamos con la cuerda al cuello!

 

Si estos políticos se dedicaran a la medicina

nos matarían a todos, por falta de acción.

¡Qué mala suerte que tienen los pobres!

Si fuesen banqueros, nos quedaríamos arruinados

por palta de acción y reacción.

¡Si no fuera por ellos, estaríamos con la cuerda al cuello!

 

 

Es mejor que se dediquen a no hacer casi nada,

porque aquello que tocan se rompe, y si no  se atasca.




























martes, 10 de marzo de 2020

Den a la mujer, lo que siempre ha merecido.





Los que siempre hemos tenido respeto por la MUJER, no nos hace falta demostrar nada, absolutamente.


Ahora los hay; que montan festivales para el reconocimiento del valor que siempre han tenido y que éstos listos, han denostado. Se rasgan sus vestiduras como si ellos fueran los salvadores del llamado «sexo débil», cuando ellos con otras caretas, y sin rubor, han sido los que han vilipendiado y vejado, a las indefensas criaturas.



A nosotros los normales, los que no hacemos ruido y nos toman por tontos y advenedizos, nos quieren demostrar que gracias a ellos, la MUJER, está encontrando su sitio en la sociedad.

No engañáis a nadie, presumiendo descarados como lo hacéis, cuando nosotros ni siquiera ponemos en solfa acciones para presumir a su costa.

Sabed una cosa, desde el inicio de nuestra existencia, nuestros padres; esos que han parido hijos e hijas, nos han educado e infundido el valor que tiene el perfil femenino. La importancia de una hermana, el amor que nos dispensan nuestras abuelas, y los cuidados que no se ven ni dan prestigio, son los que ellas llevan a cabo, sin zarandajas ni reconocimientos.

No quiero tampoco se “Papista”, y sin querer extenderme, lo dejo aquí; porque todos me entendéis y no hace falta como decía antes, montar una juerga campera, un mitin o un festival, en «honor a las mujeres», porque ese respeto y ese honor lo hemos de ir depositando día a día, sin parar. 

No basta recordarlas en la fecha del 8 de marzo y a la siguiente jornada, matarlas, violarlas, o joderlas por un ataque de celos, por un capricho machista, o por que a estos desgraciados les da la gana.

Seamos normales y tengamos cordura, que bien nos vendría a más de uno.




A las madre, a las esposa, a las hija y a las nietas



Soneto para mujer.



A ti madre que, pones de tu parte,
siempre tu, que es normal seas artífice
por costumbre y por gusto, al ser vórtice
vorágine y ciclón de encariñarte.


Esposa enamorada, así amarte,
anhelarte por ser tu, y cristalice
toda mi historia, sin que se deslice
en un mal final al no respetarte.


Hija del corazón, eres mi fruto,
verte feliz quisiera, por el mundo.
Riendo sin desliz, en tu minuto.


Nieta querida lucro muy fecundo,
Cuida mucho, con quien yuntas el bruto,
que no te engañen. Yo no me confundo






Emilio Moeno