viernes, 1 de septiembre de 2017

Huella eterna





Nos dejaste un febrero sin consuelo
marchaste para no volver jamas
fue un día tan nublado que ademas
recuerdo, no pudiste alzar tu vuelo

Decir que todo se olvida, es mi duelo
imposible borrar, incluso inflamas
mi cariño y recuerdo con tus llamas
con el alado simple de un señuelo



Hoy sería tu día de cumpleaños,
San Ramón el Nonato. Manifiesto,
patrón de las preñadas. Sin apaños.

Voy nublado por ti y al fin repuesto,
queriéndote por siempre sin engaños
a un padre que fue bueno y muy honesto






1 comentarios:

Enrique Romero dijo...

Hermoso! ¡Gracias Emilio por todo lo que escribes!...Leer Huella eterna es tambien pensar en mi padre...!¡GRACIAS EMILIO! Conb mucho cariño te recuerda desde Caracas, Elizabeth Romero

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