domingo, 28 de agosto de 2016

Vª Edición de Matarraña Negra


Comenzaron las Jornadas Literarias en:

http://www.valderrobres.es/event/v-matarranya-negra/




V ª edición
Matarraña NEGRA





Por quinto año consecutivo tuvo lugar el encuentro de escritores negro criminales que se celebra cada agosto en la población turolense de Valderrobres en torno a la librería Serret de Octavio Serret, dinamizador cultural de la comarca de la Matarraña y alma del evento, que, este año, además tuvo una exitosa presencia y extraordinaria acogida en Barcelona con motivo del día de San Jordi.
En 2016 los eventos se concentrarán en torno al 26 y 27 de agosto, viernes y sábado, respectivamente, y el escritor homenajeado será Manuel Vázquez Montalbán, pilar fundamental de la novela negra española, creador del detective Pepe Carvalho y mente lúcida que nos dejó en el aeropuerto de Bangkok hace trece años.
Además de presentarse las novedades editoriales en el campo de la novela negra, este año se presentará una nueva colección.
La Orilla Negra, que va a ofrecer la mejor literatura negrocriminal que se hace en las dos orillas del Atlántico y se escribe en castellano.
La lista de los autores invitados este año es la siguiente.

Fernando Marías, Esteve Llitra, Xavier Borrell, José Vaccaro Ruiz, Angelique Pfitzner, Daniel Rojo, Isidro Garrido, Lola Salmerón, Paco Gómez Escribano, Luis Gutiérrez Maluenda, Rafa Melero, Alicia Estopiña, Ramona Solé, Emilio Moreno, Lluis Bosch, Montse Sanjuan, Pere Cervantes, Joserra (Novelpol), David Marín, Pilar Esteras, Fernando Martínez Laínez, Nacho Cabana, Pablo de Aguilar, Marcelo Luján, Elena Torres, Vladimir Hernández, Juanjo Braulio y Sergio Álvarez, Alexandra Cuadrat, Javier Palomo, Alberto Pasamontes, José Luis Caballero, Gemma Artasu y Pedro Verdugo.


Programación



VIERNES 26 DE AGOSTO

Presentación de las últimas novedades negrocriminales del curso 2015/2016 con especial atención a la nueva colección dirigida por José Luis Muñoz LA ORILLA NEGRA
A destacar:
Vladimir Hernández presenta “Indómito” (Roca Editorial, 2016), premio L’H Confidencial.
Marcelo Luján ganador del Dashiell Hammett 2016 presenta “Subsuelo” (Salto de página, 2015)


SALÓN DE LA CASA DE LA CULTURA:

Javier Palomo presenta “SARA” (Chiado Editorial)





 Xavier Borrell presenta “El baile de los negros” (Serial Ediciones, 2016)






 José Váccaro Ruiz presenta “No dar papaya” (Nova Casa Editorial, 2015)












 Paco Gómez Escribano presenta “Manguis” (Erein, 2016)










Pere Cervantes presenta “La mirada de Chapman” (Ediciones B, 2016)



A medida que les correspondía su turno iban sucediéndose los autores

José Luis Muñoz presenta “Cazadores en la nieve” (Versátil, 2016)
Vladimir Hernández presenta “Indómito” (Roca Editorial, 2016), premio L’H Confidencial.
Angelique Pfitzner presenta “EDHA caso cerrado” (Serial, 2015)
José Luis Caballero presenta “NZERE KONGO” (ATROPOS, 2016)
María Pilar Queralt presenta “Gula” (Planeta de libros 2016)
Juanjo Braulio presenta “El silencio del pantano” (Ediciones B 2015)





Pilar esteras presenta “John Wastson y el joven detective” (Xandri 2015)



Alberto Pasamontes presenta “La muerte invisible, XVIII Premio García Pavón ” (Egido 2015)



José Luis Muñoz acompañado de Noelia Riaño (Ediciones del Serbal), José Vaccaro Ruiz, Angelique Pfitzner, Marcelo Luján, Fernando Martínez Laínez, Nacho Cabana, Pablo de Aguilar y Paco Gómez Escribano presentan el libro “Relatos de la Orilla Negra” (Ediciones del Serbal, 2016) y la colección La Orilla Negra.




  Fernando Martínez Laínez presenta “Destruyan a Anderson” (Ediciones del Serbal, 2016)





Pablo de Aguilar presenta “Cuéntame cosas que no me importe olvidar” (Ediciones del Serbal, 2016)




José Luis Muñoz presenta “Mala hierba” (Ediciones del Serbal, 2016)






Marcelo Luján ganador del Dashiell Hammett 2016 presenta “Subsuelo” (Salto de página, 2015)

Fernando Marías presenta “Obscena” (Alrevés2016 ) “Esta noche moriré” (Alrevés 2016) y “La Luz de Prodigiosa” (Ediciones Turpial)

y además: el monólogo escrito por el mismo “Esta noche moriré” a partir de la novela publicada por Alrevés Editor en Fonda La Plaza.




SÁBADO 27 DE AGOSTO


Entre las 12 y las 14 horas salieron a la calle a disfrutar de uno de los únicos días donde esta calle se convierte en peatonal con mesas, sillas y sombrillas saldremos para celebrar el V SANT JORDI AGOST NEGRE los autores presentes firmaron sus novelas en la Avenida de la Hispanidad cortada al tráfico durante dos horas, desde el parque hasta el cruce frente a la librería Serret.



                                                                            




EN EL SALÓN DE LA CASA DE LA CULTURA:


Tertulia, homenaje a Manuel Vázquez Montalbán, en el salón de actos de la Casa de la Cultura.
Su peso dentro de la novela negra y su ausencia en estos complicados momentos políticos para España y Europa.
Moderará el escritor y periodista Xavier Borrell e intervendrán José Luis Muñoz, José Vaccaro Ruiz, José Luis Caballero y Fernando Martínez Laínez.




Fernando Marías, promotor desde 2010 de la plataforma cultural Hijos de Mary Shelley, presentó  “Diodati se mueve”,.una propuesta de convivencia y creación que agrupe a escritores seducidos por el romanticismo, el terror y el fantástico, para un encuentro en Valderrobres en 2017 a imagen y semejanza del que tuvo lugar en la Villa de Diodati entre Mary Shelley, John Polidori, Lord Byron y Percey Shelley y que alumbró la magistral novela “Frankenstein”.





EN FONDA LA PLAZA:

DE 19:30 A 20:00: Fallo del primer concurso literario de relatos Matarranya Negra (en catalán y castellano) al que optan autores de España, Cuba, Venezuela, Argentina, México, República Dominicana, Ecuador y Chile.


                           



Fernando Martinez Lainez conversa con el Teniente Coronel de la Guardia Civil José Soler en un diálogo sobre 'Crímenes rurales' y su vinculación en la novela negra.
Por motivos de seguridad y de respeto al ponente de la Guardia Civil Don José Soler, no se pasan fotografías. de su intervención.
Fue una intervención interesante, por la cantidad de comentarios que nos regaló a todos los interesados, sobre el tema. Para finalizar hubieron preguntas por parte de los escritores allí presentes,









José Luis Muñoz
Comisario Matarranya Negra


Coordinadores del evento:
-Xavier Borrell
-Angelique Pfitzner
-José Vaccaro

Organiza:
LLibreria Serret y la Asociación ‘LEE O MUERE’.

Colabora:
Ayuntamiento de Valderrobres, Fonda Angeleta, Fonda La Plaza, Arcoiris y Mas de Torubio, voluntarios de la zona,
Texo de la propia Organización
Fotos Emilio Moreno



Ganador de la Edición en Catalán de Narrativa y
finalista de relatos en Castellano






























viernes, 26 de agosto de 2016

El wáter cósmico - En mi equipo y en mi cama

Viene del capítulo anterior:  Cheo descubre a Clara


En mi equipo y en mi cama


_ ¡Es casi clavado! _ Esgrimió Fulgencio, ¡pero como corren las noticias! Si es verdad en parte, Glenda conoce a la monja Manuela, precisamente ella le habló a la priora y presentó a Clara, pues de ahí puede haber nacido la noticia que me estás refiriendo.

Es también cierto, que mandé a Costa Rica a Clara Delgarro, para que hiciera un estudio por encima, más o menos crediticio y así venir más preparado a Nicaragua, porque en Tacna lo tenemos todo pertrechado y dispuesto para que no se nos escape ninguno de los negocios emergentes que lleguen desde Europa.

_ Entonces Clara, debió ser una de las prostitutas del Topless Diamond Trye_ preguntó de forma distraída Cheo, para que no volviera a suscitar su curiosidad.

_ ¡Eres un genio tío!, ¡te necesito en mi equipo! Y en mi cama_ dijo riendo sin precisar Fulgencio, completamente enredado por Cheo; que le estaba interrogando sutilmente, de forma sencilla y elocuente.

_ ¡Claro! Que sí…_ dijo Fulgencio, muy confiado… ya cuesta abajo y sin frenos_ fue la “Madame du Point”, la Dama del Topless Diamond Trye, más conocida en los bajos fondos como Claire Desgaire, o sea; en realidad nuestra Clara Delgarro.
La que meneaba todo el albergue, y abastecía a las putas, fiscalizaba a los proxenetas, tutelaba a los camellos distribuidores, y deshacía a su antojo.
Me llevaba el putiferio mejor que nadie. De hecho, fue la que sustituyó a Martina, por pasar ésta a una esfera más alta dentro del complejo de gestión del negocio.
Una gran Madame Claire; muy convincente para generar argucias y mentiras. Además, la chupa de maravilla_ Se reclinó Fulgencio, sobre la silla y después del trago largo al gin continuó, sin contrición

_ Hasta que tuve que sustituirla después del ataque en el Topless, porque se encariñó muchísimo con la meretriz que a vez era su jefa; ¡Martina! La acusada por la fiscalía.
La que salió perjudicada en la redada, Martina La Rue Martínez Recadero, que se comió todo el marrón y le cayeron unos años de condena, por tráfico y distribución de estupefacientes.

_ Realmente era esa moza, la culpable de ¿tanto chocho? _ preguntó Cheo, poniendo cara de circunstancias y esperando que Genio Can, diese un alegato digno.

_ Alguien tiene que cargar con el muerto, y como todas las pruebas la marcaban a ella, pues así lo dejamos.

_ Lo que no me cuadra ni entiendo de la acusación de la Fiscalía, es porque acusaron a una ramera, y todo se quedó quieto ahí, sin implicarte ni a ti, ni a ningún artista de tu grupo. Ni siquiera acusaron a nadie de la familia Campillo Cerrillo_. Manifestó Cheo, con mucha notoriedad, y haciéndole ver a su compañero, que algo no se había cerrado del todo.

_ Me han contado de buena tinta que en el momento del ataque Martina, estaba atendiendo a un cliente importante, ya que su puta de costumbre estaba en cueros follando en un reservado con un tipo del gabinete del Consistorio. ¡Vamos el que hubiese sido nuevo Gobernador!
Si no le hubieran dado muerte. Al que embistieron, y dispararon dos balas en el pecho, dejándolo más tieso que la mojama y a ella ilesa, tan solo con el susto y la rabia de no cobrar una faena.
Lo que significa, que si ella hubiera sido la “mandamás”. ¡La pelan y la dejan más disecada que una momia!
Estaba más implicada que nadie_ siguió exponiendo Cheo, desde su punto de vista_, en que todo fuera perfecto y mirando más por ese antro que nadie. ¡Más incluso que tú! ; ¿Qué culpa ha de tener en el tiroteo, que se mangó en el salón? ¡Qué responsabilidad puede tener una empleada!, apreciable cumplidora con las instrucciones recibidas.
La que te hace sustituciones cuando debe, la que vela y amaestra por las niñas, la que controla a los puteros en la barra, y a los proxenetas en sus rincones.
¡No te lo has preguntado nunca_ interrogó Cheo a Fulgencio_ ¿la necedad de la policía? _ Inquirió Cheo muy habilidoso, dejando en el aire aquellas dudas y desaciertos.

_ Acusarla solo a ella_ prosiguió Cheo_ de los muertos y de las demás diferencias entre familias del hampa, ¿por todo ha de pagar sentencia la menos indicada?
No será una estratagema de la propia policía, o de tus enemigos ¿para qué te confíes y engancharte con un asunto más gordo?
Pensativo por unos instantes estuvo Fulgencio, sin guasas ni guiños, hasta que musitó desconfiado de nuevo una opinión que ni siquiera había contrastado jamás por no haberla analizado.

_ ¡No para nada! Hubo consecuencias y acusaciones también a los ejecutantes del abordaje. Pagaron en la trena, con creces la familia de los gánsteres Campillo Cerrillo, gente del otro lado de Honduras, unos cojonazos criminales, como nunca imaginé.
La alcahueta Martina, en representación del Topless se llevó el pastel de las consecuencias. Hicimos que pareciera, que ella era la dueña de la cueva, y la condenaron enterita_ apuntó Genio Can, ya incómodo.

_ Por cierto Fulgencio, que significa para ti, ese cariño entre las dos chicas, la Delgarro ¿defendió a su amiga para evitar que la jodieran en la trena?, quizás eran algo más que amigas y ya sabes que ocurre sobre el carácter lésbico. ¿Se entendían las dos mujeres o ya eran pareja, Clara y la condenada? _ preguntó Cheo, mirándole con un soslayo sin malicias

_ ¡Pues que era su jodida defensora!, le tomó tanto cariño que hacía despertar pensamientos raros, hasta llegué a rumiar no fueran pareja las dos y se estaban ayudando por ello tuve que mediar, para que se frenara en sus comentarios y no solo eso, en sus reacciones.
Ya que, por ella, por salvar a la puta de los cargos, nos iba a descubrir si la hubiésemos dejado, nos hubiera podido arruinar todo el negocio. Cosa que frenamos amenazándola en dejarla sin familia y sin hijos y fue suficiente y definitivo.
Esta Clara es así de cobarde y tonta, además de ser una tía en quien se puede confiar. Posee una inteligencia demostrada. A mí en particular me ha salvado el culo varias veces y aún no me la he tirado.
La guapa Martina, se comió el marrón_ siguió apuntando Fulgencio, sin ninguna pena y ya de carrerilla, soltó la lengua mordaraz que poseía para descargar su propio remordimiento_, y pudimos cargarle todo el mochuelo, una vez quitamos del sitio a Delgarro, a la que no desdibujé de la vida porque la puse a prueba y me demostró que quería mantener viva a su familia y seguir vegetando.
Cheo, ya sabía de cierto lo que le interesaba tanto, y andaba averiguando desde hacía unos años: José Trinidad Callejas Martínez Recadero, hermano de Martina, y de Clara; sabía quién era el responsable de su encarcelamiento, su condena y su padecer injusto.

Tanto daño imaginado y sufrido quedó al descubierto, tratándose de su hermana, hija adoptiva como él, de aquella gente que los habían hermanado sin pretenderlo y prohijado sin más.   
Una preciosa joven, que el incesto, violación y los malos tratos venidos de su padrastro unido a las compañas indecentes, la habían llevado a la calle cortada del desacierto, del vicio y de la droga, descabalgándola de una existencia normal y que el destino, la arrojó en los brazos del presidio. Donde acabó destrozada y tan poseída que tuvo que cargar con el gatuperio de aquella sala de lenocinio Topless Diamond Trye que intervinieron los de la Brigada.

Tras unos segundos de pausa en el pensamiento de Cheo, reinició sus guasas para seguir averiguando detalles de aquel tipejo el gran "Genio Can" de marras. Sabiendo digerir y disimular en aquellos momentos de rabia y de dolor, poniendo cara de ignorante y de sumiso ante un hombre que podía en aquel mismo instante hacerlo desaparecer con tan solo un gesto.
Cheo tocó en el hombro a Fulgencio, dándole apoyo fingido, y confianza trapacera, tras aquella sombra que se cernía entre sus dos puntos de vista y sus dos corazones.

_ Bien Fulgencio, que es lo que pretendes de mi persona, para hacerme esas proposiciones tan apetecibles que no veo yo, si sabré demostrar todo aquello que supongo esperas de mí.
Piensa_ dijo Cheo, mirando fijamente a "Genio Can"_ que tan solo soy un artista de medio pelo, actuando temporalmente en esta tierra. Porque en España, no me conoce ni el apuntador, por tanto, como verás tengo demasiado a perder y en caso de decirte que sí, entro de lleno en los proscritos.

_ Amigo Cheo confía en mí y acaba la demostración en Tacna del auténtico wáter cósmico y deja el pabellón por encima de la media, de lo demás me encargo yo, y mi equipo que está trabajando desde hace varias jornadas.
Puedes tomar contacto con Glenda y Rosalía si te apetece, ya les hablé de ti y no les parece mal tu concurso, además creen que eres un hombre muy guapo y eso a ellas siempre les supone una alegría.
Preferiría_ continuó con su jerga maliciosa el famoso "Genio Can"_ que no le comentaras nada de mi proposición a tu compañero de escena el simple de Cándido, que no deja de encantarme cuando trabaja, pero que no le daría mi confianza por con quien se junta.

_ ¿Con quién se junta mi amigo? No me dirás que también lo has fiscalizado ¡podrá hacerlo con quien quiera! _ matizó sin dudas Cheo_, o es, que ¿te escandaliza? _ acabó un tanto molesto el artista, por esa desconfianza y desprecio hacia Cándido.

_ No sabes que se entiende con la mismísima ley, con la criminóloga más sagaz del cuerpo de policía. Carla Jiménez de los Santos, forense estatal.
Están súper enamorados. Lo sé de buena tinta_, dijo Fulgencio_ tanto que quizás sepa más de ellos que tú mismo.

_ Ellos son mi familia, él sobre todo y su niña Olga, y si se han enamorado, pues adelante tiene derecho, tras los padecimientos a los que el destino le ha sometido desde bien joven. Si ahora encuentra aquello que necesita a ti que más te da. ¿Es que te molesta por alguna causa? Son como te digo mi gente, y por ellos daría mi vida sin dudarlo. ¡Ya sabes con ellos, ninguna broma! _ Amenazó Cheo sin contemplaciones

_ Pues ve con buen ojo con el Cándido del copón y con su amor, y no les pongas al corriente de nuestras tareas.
Ellos jamás lo entenderían y quién sabe si no serían capaces de jodernos, después de tantos años de esfuerzos.
Cheo quedó satisfecho de su fingimiento, de cómo habían evolucionado sus pesquisas y ahora ya del todo seguro, puso en marcha su plan.







Continuará
to be continued....


miércoles, 24 de agosto de 2016

El wáter cósmico_ Cheo descubre a Clara


Viene de una entrega anterior:
Cheo y Fulgencio con deseos



Cheo descubre a Clara


_ Pues ahora tienes la oportunidad de cambiarte de calzoncillos cada día si te apetece_ dijo Fulgencio_, propinando de inmediato una carcajada desnaturalizada que se apoderó de su garganta, profiriendo unos ruidos guturales pertenecientes al más grosero de la cuadra, significándose como: el Genio Can de los lupanares y sin dejar que pensara riendo como él, Cheo; le lanzó una pregunta teñida con tintes de tontuna, pero que, al actor le interesaba recabar.

_ Tuviste que ver en la carnicería del Topless Diamond Trye, aquel bareto de ambiente y de niñas flojas, ya sabes… de las princesas del amor, ¿que hubo ya hace unos años en San Juan de Puerto Rico?

_ Bueno, yo allí tuve pérdidas, y casi consigo dar con mis huevos en la trena, si no hubiera estado hábil. ¡Fue una mierda!, un ajuste entre bandas; me quedé sin apenas putas, a todas las frieron con sus correspondientes clientes y me dejaron con las más guarras y feas. Menudo meneo, pude escapar y quedé en segundo plano, por milagro. Con lo que tuve que contratar, pasado el asunto y asumir las pérdidas millonarias. De nuevo conseguí una terna de tías africanas y asiáticas, que pude gestionar más o menos con éxito, para que mis clientes pudieran seguir follando con las gachís más atractivas de la tierra y procurando no perder demasiada cancha entre mis enemigos que también los tengo. Salvé el negocio, cargándome a unos cuantos marranos, que desaparecieron sin dejar huella y asumiendo yo su clientela y negocio_. ¿Conocías ese asunto? _ preguntó Fulgencio un tanto desorientado a Cheo.

_ ¡No sé muy poco!, pero _. Mintió para sonsacar más detalles.

En aquella época Cheo estaba trabajando subido en los andamios, haciendo de ayudante de albañil, en Sabadell, con su amigo Cándido y simuló el haber asistido aquel día en el Night Club, para mejor pretexto y saber de qué forma afinaba el cínico de Fulgencio

_ Yo estaba allí, era joven pero el pájaro ya se me ponía duro detrás de mis ligues y al escuchar todo aquel chocho, salí por piernas hasta perderme lejos de todo aquel pitote_. Prolongó el disimulo, mientras se hacía el imbécil tragando del gin que le habían servido en la terraza del precioso hotel de Arica. Asentando la mentira Cheo con su farsa creíble_. Si me hubieran pillado los de la DEA, estando fichado, me hubiera caído la de ¡Dios! En los Estados Unidos. Luego me enteré de más por mi curiosidad, y porque salió en todos los papeles de la isla. Fue sonado en Puerto Rico, por el ruido que hubo_, además en mi interior, quedé impresionado por cómo se las cargaron, porque, aunque eran fulanas, no merecían perder la vida por nada ni por nadie. Yo podía estar frito, de estar cuando dispararon con mi bey.

Fulgencio, volvió a recordar aquella redada y no establecía contacto con la realidad, quedando mudo y sin comentar absolutamente nada. No se encontraba cómodo, porque tampoco conocía tanto a Cheo, como para que de buenas a primeras confesar sus fechorías. De pronto y como una fulminación tormentosa se dirigió a Cheo y con interés preguntó.

_ Por cierto de dónde eres tu_ exigió respuesta Genio Can_ Aún no me lo has dicho y creo tengo la necesidad de saberlo, esto y todo lo que necesite conocer de ti. De donde sales tú, tan suspicaz y tan arquero.

_ ¡Claro que sí! ¡Con esas andamos aún tío! Me dejas de una piedra, y sales por peteneras_. El bueno de Cheo, volvía a descabalgar, con sus argumentos al tunante sinvergüenza por su naturalidad en la actuación que estaba realizando.

_Tu puedes preguntarme lo que te convenga y se te antoje ¡faltaría más! yo responderé sin tapujos, ¡sabes como soy! y que no me callo por nada. Mejor que me conozcas tú que nadie. Donde las ofrecen las retornan. No te confundas conmigo_ finalizó sus frases poniendo cara de dolido por las dudas que ofrecía Fulgencio, al camuflado José Trinidad Callejas Martínez. El auténtico Cheo, para continuar a renglón seguido con su poder de seducción. _Tengo confianza Fulgencio que juntos haremos cosas muy grandes, si es que tú, así lo decides ¡Claro! _ Vivía su interpretación, como si se tratara de un guion real y lo mantenía obnubilado con su presencia
_ ¡Contesta y rápido! Cabrón _ volvió a la carga, con su risa ilusoria_: de dónde vienes tú, hermoso negro zumbón, mijito de la gran puta ¿Eres de la alta sociedad Portorriqueña? O naciste en el seno de una familia de magnates mangantes.

_ No lo explico jamás, de donde soy; ¡nunca! Porque no lo sé_ volvió a mentir con descaro febril, sin que lo detectara el desfachatado de Fulgencio_ Me dejaron abandonado en un portal de quien sabe dónde, unos dicen de Uruguay, otros de Honduras, pero la realidad es que cuando me quise dar cuenta, salía de Bayamón repudiado por mi familia de acogida, camino de Venezuela. Allí refugiado por los frailes ingresé en un reformatorio, donde con el tiempo y amparado por otra gente buena y querida viví hasta que con su esfuerzo me educaron y amaron hasta que volé para ingresar en la Universidad de Caracas. Acabé licenciándome como Doctor en Medicina, lo cual no me ha servido para nada, porque ya me ves, haciendo de payaso desnudo en el teatro, de unos almacenes, para poder pagar mi factura del gas y poder comer_. quitó de nuevo hierro al envite, disimulando sabiamente y derivando el interés del Capo hacia otras conjeturas, fuera del alcance comprensivo del Padrino.

_ Por cierto, siguió Cheo con la palabra, desviando aún más el nudo _, me he fijado en lo guay que está la secretaria que tuviste en Managua.

_ ¿Cuál Rosalía? La dinamista, no es de aquí es de Tacna.

_ ¡No! esa chica es muy guapa y muy inteligente, me refería a la otra

_ ¡¿Ah… ¿Glenda?!  ¡Esa es mi mujer!  es mi querindanga. Igual te propone follar un día de estos. Es ninfómana_ Volvió a reír y enseñar sus muelas perfectamente alineadas.

_ No hombre, ya sé que Glenda, te ata tus deseos_, dijo con sorna y una sonrisa vulgar_ siempre hay que tener una excusa en la cama y en el armario. Las noches son demasiado largas y tú eres un mocetón de “Collons”, como dicen en Sabadell_. Sin dejar que abriera la boca insistió formalmente_. Por cierto, muy guapa también; tu cónyuge; pero yo me refería a la otra. La que atendía desde el espectáculo de Bello Horizonte y te pasaba notas con tu chofer.
_ No te referirás a Clara Delgarro_ Se atacó Fulgencio, al nombrarla.

_ ¡Ese es su nombre! ¡Pues no lo sé!, formalmente no he tenido trato con ella, no la conozco_ Otra mentira hirsuta, profirió por aquellos labios_ Es una mujer, que menaba muchos hilos y se veía desde el escenario, podría ser esa tal Clara que nombras_, volvió a estimar Cheo, dejando hablar al Capo con un gesto gracioso, típico de su guion en escena.

_ Es otra asistente que le puse a Glenda en Managua para la infraestructura y el apoyo en ese país. Sin embargo, no llego a entender como lo has sabido. Ya me lo contarás como te lo montas y con quien, para llegar a informaciones que son reservadas. A todo esto, veo que eres un tipo muy competente, ¿Cómo has adivinado, que Clara está en mi bloque? Si ese detalle prácticamente nadie lo conocía. ¡Ya me dirás!

_ Me lo contó la actriz contratada Cinta Vergaray, que estoy seguro, tienen relación, ya bien sea por simpatía o por amistad, incluso me explicó que sin nadie conocerlo estuvo también en Costa Rica, dirigiendo algo, o sea para el meneo del wáter cósmico. Recuerdo que le pregunté y me explicó que pertenece a la Orden de las monjas Trinitarias. Creo saber_ añadió Cheo_, que con los comerciales que representan el Wáter cojonudo, llegados desde España; en el mismo avión venía una monja muy moderna, Sor Marianela; haciendo buenas migas con todo el pasaje y alguien de estos, le presentó a la tal Clara, que ahora la tiene en mucha estima.

Claro que todo esto son conjeturas que me hago en la cabeza y que me llevan a pensar en voz alta lo que acabo de decirte. Dios me libre de meterme en asuntos que me pueden sacudir con mucha desazón. ¡Bastante tengo yo! Tú me dirás si es cierto o me engañaron.



Continuará  
to be continued







lunes, 22 de agosto de 2016

El wáter cósmico_ Cheo y Fulgencio con deseos



Viene de entrega anterior:
Sabor entre los labios



Fulgencio y Cheo, desde la representación en El Gallo más Gallo, en aquella rotonda Bello Horizonte, habían desaparecido y nadie daba con ellos.
Tratándose de Genio Can, un bellaco tan descarado como maligno, podía encontrarse en el lupanar más bajo de cualquier retiro, pero pensando en el equilibrado de Cheo Callejas, daba mal fario, el no tener noticias frescas.

No localizarlo por ningún sitio y, que no atendiera al teléfono, daba algo más que pensar.
Una inquietud persistente, dadas las circunstancias y la nueva urgencia en la preparación de la puesta en escena del Wáter Cósmico en la ciudad peruana de Tacna.

La última vez que se les vio juntos, gozaban ambos de una amistad flamante y creciente que se preveía durara largo tiempo, por los agasajos y el buen trato que entre ellos existía.

Partieron al salir del festín de la ceremonia en el auto de Genio Can, dándole abrazos a todo el mundo y con una alegría y unas ganas de vivir contagiosas; procurando llevar el bamboleo habitual que reflejan los artificiosos y solemnes homosexuales. Sin preocupaciones por lo que dijeran los demás. Tomando una velocidad en su partida más que sospechosa, con unas prisas por llegar fuera de lo normal, hacia uno de los muelles del puerto principal de mercancías.

Fulgencio le proponía a Cheo, se hiciera cargo de todos los negocios turbios que tenía en la América Central, para que desde esta plaza se los protegiera, y de cuando en vez pasara por Chile o Perú, a pasar cuentas con él.

Controlando los lupanares de lenocinio y las casas de juego, incluidas las redes de distribuciones y mercancías comprometidas. Estupefacientes, fármacos, tráfico y prostitución, negocios derivados de los trasplantes de órganos y además y como pretensión le concediera cobijo y amor, en sus noches locas de deseo sensual. Acogiéndose a la bisexualidad manifestada por el gánster. Escondida orientación llevada por Fulgencio, que confesó a su nuevo amigo Cheo, participándole todo tipo de deseos. Aquellos que a simple vista no se destacaban y la gente, por ese ocultismo, no asocia.

Condiciones inherentes a su vivir habitual, sus distinciones carnales. En especial la orientación sexual instintiva que caracterizaba a Fulgencio, por su afinidad en personas del mismo sexo y género. Del mismo afecto y con exacta altura emocional, para con los individuos dotados de hermosura de todas las especies.

Por lo que realmente estaba diagnosticado como un homosexual de “closet”. Al no haber salido del armario. Deseando disimular una bisexualidad encubierta y apreciando cuando le era posible sin ser descubierto, su inclinación más profunda hacia seres de su mismo sexo.
Tendencias similares en ellos dos; y que dada la seducción que parecía existía entre ambos, pudiera llegar al establecimiento de algo más, que ese apego social que de momento tenían.
Lo que desconocía Fulgencio, del tonelaje de Cheo, era su sagacidad y venganza, que bajo su manto de misericorde, frágil; cuando le apetecía, guardaba con disuasión un feroz e inhumano proceder, que relucían en sus momentos de ansiedad y de resolución de imponderables, pudiéndose traducir en el todo.

Resguardando celosamente, su verdadera personalidad, tan distante como a él le convenía y tan mutante para aquellos que no le habían tratado en situaciones cercanas.
Genio Can tenía tantos frentes abiertos que a veces, no podía controlar de donde le venían los desajustes, y viendo la posibilidad, el poderío por preparación, el bagaje personal, su idiosincrasia, y su devoción por la afinidad de los huesos de Cheo, pretendía seducirle con cuatro promesas y mucho dinero, para que formase parte de su clan para siempre jamás. Un escudero guapo, que se dejara manejar a su antojo, y llegado el caso de las denuncias, de las diferencias con la Justicia en los tribunales, acarrearle todas las culpas de sus desmanes y delitos al por mayor y a granel. Utilizarle con comodidad, cariño y confianza, pero muy lejos de profesarle una pasión verdadera.

Ofrecimientos que le sugería a menudo para que el actor, se definiera y al final se quedara en el ámbito de lo ilícito y lo no permitido. Usada con maestría por parte de Cheo, la situación establecida, dándole a Fulgencio: “dos de ron y una de avena”. Manteniéndolo ocupado hasta descubrir aquellas sospechas, que le inducían, a ser cauto y previsor. Retrasando la decisión a todas aquellas ventajas que le proponía, con excusas personales, para no cometer imprudencias ni delitos propios y llegado el momento determinado y consiguiendo las pruebas, poder llevarlo frente a un Tribunal, para ser juzgado.

Jugando en el riesgo, y parecer que estaba deseando pertenecer al grupo propuesto de delincuentes y además enamorado. Asumiendo el lance que comporta aparentar y el acceder a estas corporaciones criminales. Ya que, ingresando en firme, es meramente imposible volver atrás, arrepentirte y dejar de atenderles, es una renuncia que se salda con la propia vida.

Fulgencio y Cheo en el viaje, analizaron la actuación de la presentación en Managua. Genio Can, veía la repercusión que podía tener en sus negocios, todo aquel espectáculo y el que vendría en Tacna. Estando satisfecho, a falta de unos días emprender con ellos, conocidos empresarios, la flor y nata del negocio peruano y chileno, un nuevo negocio lleno de expectativas para el gran Fulgencio Cánovas Cangállate.
Estaba exultante y dicharachero, con ganas de intercambiar información datos y confidencias, cosa que a Cheo le venía muy bien para mirar de conseguir lo que hacía años estaba buscando.

Los dos compañeros, tras presenciar cómo se realizaba una de las operaciones en el Puerto de Corinto por parte de los empleados de Genio Can, y recorrer la distancia entre Managua y el Puerto, se quedaron a pasar la noche en la zona portuaria, para después acercarse al aeropuerto de Augusto Cesar Sandino y partir sin más hacia Tacna y una vez allí residentes, esperar que todo el grueso de la expedición llegara para hacer la última de las representaciones de patrocinio del Wáter Cósmico.



Llevaban unos días por la zona y aquel miércoles fueron a la ciudad de Arica, donde Fulgencio también tenía intereses, los cuales quería que Cheo, su protegido momentáneo fuera conociendo y asumiendo tablas, para llegado el caso, tomar las riendas con parte del mecanismo y las operaciones conocidas.

Se sentaron en una de las terrazas del hotel y restaurante Gavina Express, en la Avenida “21 de Mayo” esquina General Manuel Baquedano, para reponer fuerzas tras haber visitado un par de negocios clandestinos y preparar por parte de Fulgencio, a su cuadrilla de facinerosos, para que estuvieran a la guay de unos contenedores que sujetaban unos fardos importantes de mercancía frágil y delicada.

_ Cheo, piénsate lo que te he propuesto, no creas que lo hago todos los días. Lo que te propongo muchos lo querrían. Ser el jefe de gente que ni imaginas, aquí y en todos lados y ellos estarían bajo tus órdenes, aparte de lo que te percutiría en ti y en tu estatus social.
Podrías dejar al bobo ese de Cándido, que llevas en la compañía para incluso montarte una para ti solito y tu gobernarla como te saliera de tus antojos.
Serías después de mí, el dueño de todos los Blues, barras, casas de putas y cervecerías de las dos costas, la del Atlántico y la del Pacífico.
Tengo que ver en todas ellas desde hace algunos años. Han ido cayendo sus cabecillas y las he ido ganando.

_ Entonces eres un padrino, de verdad. ¿Eres un puñetero Patrono de todo cuanto suena a hierba, chispa, música, alterne y folleque?

_ ¡De bastante!, pero eso es un tema que ya te contaré, comprende que acabo de conocerte, he de ir por partes y no sé de quién eres hijo_ Genio Can, le disparó al centro de su logística, para que comprendiera, que no era nada ingenuo.

_ ¡Ah...! _ Dándose por aludido Cheo contestó_ Sólo soy un actor venido de un tablón de yeseros en España, que ganamos un concurso y nos dieron esta oportunidad _. Disimulando quiso quitarle importancia actuando de forma magistral, en una de sus magníficas interpretaciones, que dedicó a Fulgencio para que le fuera imposible atar cabos.


To be continued

Continuarà








sábado, 20 de agosto de 2016

El wáter cósmico_ Sabor entre los labios




Viene de entrega anterior:
Luciendo la Cruz entre las tetas


Sabor entre los labios


_ Rosalía, con educación y celo, manifestó con gesto de agrado al caballero su amabilidad por tanto dispendio, retornándole de inmediato el saludo _: Buenas tardes tenga usted, licenciado, es para mí un placer ser recibida por usted en sus dependencias privadas.
Rodolfo, acepto de buen grado aquella postura, casi sin prestar atención, indicando por mediación de señas, hacía aquellas servidoras que le habían acompañado hasta aquel precioso recinto; desaparecieran sin hacer el más mínimo susurro.

_ Pero por favor acomódate, como si estuvieras en tu casa.

Siguió Navales con el uso de la palabra para señalar_ Mis ayudantes me han ilustrado con algún detalle poco afortunado. Sucesos que no te han parecido normal mientras te recogían, que has puesto alguna objeción en la forma en como hemos actuado y acompañado hasta esta finca.

Silencio pactado por parte de Rosalía, para repensarse bien, lo que debía referir, y durante dos segundos Rudi, esperó aquellas reticencias.

_ Pues la verdad, creí que sería usted el que me recibiría sin más, ya que fuimos los dos, los que ingeniamos el vernos.

_ De entrada_ dijo Rodolfo_ no me trates como si fuera un viejo o un magnate, prefiero seas cordial como lo seré yo, y que nos regalemos los oídos, con palabras gratificantes y con deseos de bienestar, que a fin de cuentas son los detalles que ayudan a hacernos la vida más sencilla. ¡Te parece bien! Concluyó el educado funcionario, mirando descarado a Rosalía que sin nervios y con soltura sonreía.
Acto seguido y sin dejar que ella contestara, se le acercó y sutilmente la ayudó a acomodarse en un sillón de piel majestuoso, reposando su cuerpo cándidamente para encontrar aquellos sutiles agrados regalados por las membranas casi vivas del diván.
Abandonando su cuerpo y deponiéndose hendida entre los muelles o relajos del gran sitial del descanso. Adoptando una postura más que cómoda a la vez relajada, para que ella misma, sin darse cuenta, o acaso dándose de osada; abriera sus piernas y dejara las vistas de su horizonte sexual traslúcido al abasto del caballero.
Rodolfo sin perder tiempo se dispuso a derrumbarse frente a ella, para poder disfrutar de ese resquicio que dejaba entre su falda y sus bragas. En un preámbulo que ambos habían comenzado antes de meterse mano.
No hubo palabras, no hubo proemio para desgastar un tanto lo; que de lascivo tenia aquel instante.
Apetito el suyo, sustentado por sus ojos, que conducían por la avenida cortada del escalofrío placentero.
Triángulo erótico mostrado por la propia Rosalía, dejando abierta la autopista entre su corto vestido y la apertura sin peaje de su vagina. Vistas claras desde el canal apetitoso de sus dos maravillosos muslos, poniendo a gusto al gentil y afortunado financiero. Antes de desquiciarle el aplomo y situarlo dieléctrico previo a proponerle gozar en el refinado dormitorio, de uno de sus apareamientos agresivos, obscenos y vertiginosos.
_ ¿Tomamos algo, antes de discutir de negocios? _ apuntó Rodolfo, respirando y frenando su lubricidad, creyendo que Rosalía estaba a punto de una orgasmia compulsiva sin parangón.
Ella muy femenina, muy dulce y seductora, también trataba de que aquello no fuera un polvo maquinal, que pasara por su momento sin dejar más que el calambrazo temporal de la cubrición.
Un aquí te pillo, y te jodo y luego a cascarla por ahí con un traguito de vodka. Por lo que frenó algo su carrera y le respondió con sinceridad y sin ningún fingimiento.
_ Bueno si lo prefieres, lo alistamos ahora. Yo los contratos y endosos, los traigo preparados, con sus análisis correspondientes de mercado, todo será que le des el visto bueno de un plumazo y pronto comencemos a entendernos más flojos de ropa y de convencionalismos.
_ Vas directa a lo que te atañe_, dijo Rudi, sin menoscabo_ eres una mujer muy resuelta, pero yo puedo dudar de ti y hacer que lo que me traes sea verificado por mis asesores, antes de firmarlo, ¿No crees? _ esperó la respuesta mirándola fijamente a sus cejas, pretendiendo ver el arqueo mentiroso que suelen hacer los embusteros.
_ Deberías hacerlo, si no lo has hecho ya_, le recriminó Rosalía sonriente y segura _, para que una vez finalizado nuestro encuentro_ gesticuló con los brazos, marcando el tamaño de su sexo_ no tengamos que volver por lo menos a resolver asuntos mercantiles.
Los caudales de otro tipo, siempre y cuando tú quieras, yo estaré dispuesta a satisfacerlos, porque me vas y mucho y conociéndome, creo que me costará muy poco levantarme las faldas si tú me lo pides.
_ Eso se lo debes decir a todo amante, que esté a punto de enredarse y apretarte las tetas, como voy yo a hacer ahora.
_ ¿Tú crees? que hay tantos ejemplares en Nicaragua, con tanto poder y tan guaperas como tú, que con un plumazo puedes hacer feliz a la mujer que te plazca, o con un gesto joderle la vida para siempre. ¿Crees que soy tan boba? Si estoy aquí contigo es porque quiero, primero: el contrato y después de eso, rebasar el disfrute de tu cuerpo, entregarme a ti el rato que quieras y darte aquello que tengo reservado solo para los ministros.
Poder disfrutar de ti y de tu sexualidad que imagino a razón de lo que dicen tus conquistas y de la cual exhibes y presumes, debes ser el auténtico "mamífero del deseo".
Llevarme el placer que me des y yo sea capaz de conseguir, a mi propio país y ya; posiblemente vivir del recuerdo, cuando te compare con otro de los sementales a los que suelo tirarme en esplendorosos tálamos_ finalizó su sexi parlamento, a la vez que le enseñaba desde su posición en la butaca, parte del ensueño que guardaba en el puente de sus ingles.
Rodolfo buscó un pulsímetro que estaba situado detrás de un falso libro, de la estantería frontal de la gran sala, presionando y restituyéndolo dentro del mueble.  
Al pronto se presentó un meritorio con un grueso de papeles bien ordenados. Dispuestos todos ellos dentro de un cartapacio color verde que decía en la etiqueta: Distribución Ministerial en zonas pobladas del país.
Fijándose con disimulo y por el rabillo del ojo, en aquella señorita que distinguida estaba sentada en la butaca del salón grande, mostrando sus perneras sin el más mínimo recato. A la vez que se dirigía con mucha educación a su prócer.

_ Buenas tardes Don Rodolfo, aquí le traigo lo que solicitó, todo en orden y cotejado y además perfectamente legalizado y en escrupuloso orden. Según informe de Mercedes Riachuelo, la señora Secretaría Oficial de Comercio.
_ ¿Lo ha verificado el subsecretario? Le lanzó la pregunta al pasante, sin ni siquiera molestarse en verle la cara, con una voz ronca y acanallada.
_ ¡Así es Don Rodolfo! Todo está dentro de los márgenes establecidos del Comercio Nacional, y simplemente son autorizaciones de disposición frente a otros licitadores_ Contestó el muchacho, como si estuviera declamando una de las tablas de multiplicar al profesor enfadado. 
Esperó que Rodolfo buscara algo que le interesaba y que ya había sido repasado por su ayudante, y una vez comprobado procedió con diplomacia, a restituirlo de nuevo, dejándolo dentro de un sobre refulgente tamaño standard y lo situó sobre una mesa de la misma familia que el anaquel de caoba; firmando sus pliegos sin mediar gestos, miradas ni palabras con el becario, mientras lo certificaba.
_ Entrégalos todos ellos, al Superintendente de Distribución Estatal, y le dejas una copia a mi secretario el Sr. Rojas; ¿estamos? _ Con una voz tan recia como altanera, le indicó a su pupilo sin dejes de afecto ni apego.

_ Como usted mande Licenciado Navales, así se hará ¿Manda usted alguna cosa más?
_ Puedes retirarte y di al jefe de protocolo que vuelva dentro de dos horas, para recogerme y llevarme a mi casa_ lo que usted mande señor, dispense y a mandar.
Se retiró el admirable ayudante, sin mirar a los ojos de nadie, sin haber visto ni oído nada y sin saber absolutamente de nada de lo que se cocía en el entorno de aquel reservado tan discreto.
Rosalía entendió lo ocurrido, lo existido y lo suscrito y no abrió la boca para suplicar nada más, unos segundos de silencio inundaron el salón, mientras Rodolfo, se acercaba al mueble bar y lo abría de par en par, dejándose ver la ingente cantidad de licores en el ubicados, gesticulando con la cabeza al tiempo que le decía a Rosalía.

_ Te sirvo un poco de agua vigorosa, para que te suba el estímulo, o no te son necesarias las ayudas externas. ¡Claro! _ se contestó él mismo a su propia duda_. En una mujer con tanta vocación de servicio y tanta actitud dinámica como lo eres tú; el meterse un chute de potencia, no creo sea necesario. El atrevimiento os sobra ¿verdad querida?
_ Sírveme_ le dijo con extraordinaria dulzura_ lo que tú hayas decidido saborear junto a mí. Será sin duda un néctar para hurtar de tu aliento, quiero que sea un encuentro de lo más natural posible. Que se mezclen los sabores entre nuestros labios y lenguas, que todo sea un ensamblaje dibujado por los momentos apasionados.
No tengo el regodeo de yacer a menudo con un ministro_ siguió adulando_ que además es el más galano de su saga y sin duda el hombre más atractivo del Gabinete de Gobierno.
Rodolfo se acercó a ella, con dos copas asidas una en cada mano y le acercó sin decirle apenas lo que le había dispensado, detalle que ella había explorado ávida, cuando servía los recipientes, viendo que se trataba de un exquisito caldo de Jerez seco, una manzanilla de la cosecha del noventa y seis, procedente de Sanlúcar de Barrameda.
Rosalía tomó con su mano izquierda aquella ilusión y la llevó a sus labios, mojándose ligeramente la boca, para después disponerse a besar al ministro, mientras la estrechaba en sus brazos, y sin dejar de circular, en exagerados pasos de baile asidos por la lengua y el deseo, entraron en una suite a su izquierda, para con mucho placer, dibujar los meneos que se ejecutan en la práctica del amor.