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lunes, 20 de enero de 2014

Amilana


Parece que el frio arruga
a pesar de todo mi ardor,
el cuerpo se encoge mucho
y eso no es lo peor.

Abrigo la fiebre rota
pujar el pecho con tos
calentura que no afloja
algunas décimas son.

En la calle se divisa
la nieve por la ventana
parece que es tan bonito
veremos si no resbalan.                 

Esta nieve rebozó
las calles de mi verdad
pero, no tapa defectos,
los congela nada más.

Tranquilos que se derriten
los copos con el calor.
Los vicios no se licúan
tan solo por el ardor.

Estampas blancas florecen
con la nieve que cayó
Cuando la mueves refleja
lo sucio del interior.

Los días son más sombríos
cuando los copos los visten
oscuro queda mi cuerpo
sin la alegría visible.

Noto que el frío me achanta,
no solo él me acobarda,
quizás la nieve perenne
irradie mi fiebre amarga





jueves, 17 de mayo de 2012

Marquesa sensual



La planta de mi salón
debe ser femenina,
al pasar me mira siempre
y por costumbre suspira.

Silencia, permanece erguida
enseñando sus rebrotes,
sus ojos al horizonte.
No sé bien por donde mira

La aprecio y le hablo,
le explico mi espanto.
Tranquila me escucha,
aprecia mi sutil canto.

¡Seguro que es mujer!
Vestida con impúdicas galas.
Reverdece al atardecer
y solo enseña la espalda.

Si le piropeo, se inflama,
al cantarle emociona.
Si me acerco, me regala
con su perfume me embriaga.

Me ve desnudo pasar,
desde la ducha. ¡Se encanta!
Nunca deja de mirar,
ella jamás se amilana.

Alocasia es su nombre,
de la familia Arácea.
Es de linaje verdoso,
como el pecado y la trampa.

Sus orejas de elefante,
parecen dos palmas claras.
Al acercarte despoja,
incienso suave y te ampara.

Marquesa la llamo siempre.
¡Porque me miras descalza!
Ella nunca tiene dudas,
de cómo airear sus faldas.

Secretos mantuve con ella,
por cierto fijó una sentencia.
Avale en los años verdes,
antes que las tinieblas vengan.