Recordáis como comenzaba mi novela
El Váter Cósmico.
os dejo una pincelada, por si os viene de gusto repasarla, o adquirirla.
En
tres vuelos diferentes de la compañía Spanweby Airlines que salen
hoy desde el aeropuerto de Barajas, se encuentran tres hombres:
Javier, Manolo y Ángel, compañeros de trabajo y asesores de venta
de productos sanitarios.
Todos
ellos provienen de una gran empresa alemana que está radicada en
Zaragoza y necesita dividendos, mejores ventas, cash y resultados,
intentando abrir frontera en varios puntos de la geografía mundial.
El
Departamento de Ingeniería idea una opción para la venta de sus
sutilezas fuera del país y en sus agendas tiene previsto preparar a
equipos de vendedores para que trabajen en distintos puntos del
globo, con el motivo único de engordar su facturación y llevando su
producto líder, que consiste en un váter automático que ayuda en
los esfuerzos, tira solo de la cadena y limpia perfectamente los
esfínteres del usuario aseándolos con higiene pulcra, sin dejar
rastro de mugre y sin hacer heridas.
Por
tanto, el producto ha de ser conocido en el mundo entero por su
versatilidad. Ahorra cantidad de agua y detergentes, y se auto friega
perfectamente, aportando un mantenimiento sumamente barato, higiénico
y desinfectado. Cada cinco segundos se autogestiona activando una
tarea de asepsia muy pulcra, y sin dejar enzimas ni bacterias, debido
a esa tecnología tan de vanguardia.
Quieren
expandirlo a la vez en países que, por razones de mercado, estos
inventos innovadores llegan algo más tarde. A lugares donde tengan
salida y puedan distribuirse sin demasiados problemas.
Enviando
como prueba piloto a tres noveles y selectos vendedores con cierta
experiencia pero con unas dotes extravagantes, según los test
probatorios de profesionalidad de cada uno de los comerciales, que
sin duda les confieren unas capacidades excepcionales para el trato
con la gente, la venta y el encanto.
Además,
¡claro!, no tener vergüenza para hacer la demostración en
cualquier situación. Bajarse los pantalones en escenarios
impensables para demostrar lo fácil y sencillo que es el acto de
“hacer caca” en público, sin el menor indicio de vergüenza.
Dirigido a los humanos en general y más a esos pobres y sufridores
estreñidos que les resuelve el problema con el disfrute del mejor
sanitario inventado.
Han
de abrir mercado donde les asigne la dirección de la conocida
empresa Schissen Lecker, que, traducido al castellano, sería algo
así como “Defecar Gustoso”, líder en el mundo de los sanitarios
higiénicos.
Ahora
que las ventas han bajado por la crisis y que fuera de las fronteras
parece verse mejor la luz de los negocios y los tratos comerciales,
es el mejor momento para lanzar el maravilloso sanitario.
Javier
lleva boleto para Costa Rica, Manolo ha de desembarcar en Nicaragua y
Ángel tiene que afianzar sus ventas entre Chile y Perú, para dar
cobertura a los dos países. Con lo cual la salida de sus respectivos
vuelos difiere en unas horas.
Mientras,
los tres vendedores se encuentran en el aeropuerto de partida y se
alegran al poder departir experiencias, hacer apuestas de quien sería
el que vendería más retretes, casuística y forma de venderlo,
doctrinas en las demostraciones y ganas de triunfar. Y, al mismo
tiempo cambiar opiniones al respecto del producto.
Idea
que han tenido los sabios del Departamento de Expansión, al intentar
distribuir el producto estrella de la empresa: el auténtico e
irreemplazable: Kosmische Wasser, en español conocido por Váter
Cósmico.
Javier
lleva destino y ha de aterrizar en el aeropuerto de Juan Santamaría,
a 18 km de la ciudad de San José, capital de Costa Rica. En Coronado
le espera un departamento chiquito donde pernoctará y desde donde
viajará por todo el país y reportará las ventas a la Sede Central
en Zaragoza.
Manolo
hará lo propio en la terminal de Augusto C. Sandino, a tan solo 11
km de Managua. Destinado en Nicaragua, con el propósito de vender en
todos los centros comerciales y con la indicación de proclamar a los
cuatro vientos ese magnífico retrete, tan ergonómico y tan perfecto
para llevarlo incluso a poblaciones cercanas a la selva, por sus
prestaciones y salubridad.
Ángel
tomará tierra en el aeropuerto de Tacna, el famoso y aclamado Carlos
Ciriani, en Santa Rosa, no demasiado lejos de la ciudad peruana,
frontera con ..........
Seguirá en próximo episodios,
saludos y gracias