lunes, 8 de agosto de 2011

El Tren de la Val de Zafán


Presentación del Libro 


                                                                                                                       
                  El Tren de la Val de Zafán   y  Poesía a la Frontera


Comienza el día con la llegada de los autores de ambas publicaciones en el entorno de la Libreria Serret, dónde solemos darnos cita todos los aficionados y amantes de las letras, para adquirir esta o aquella publicación de este o aquel escritor. La librería estaba a tope, no cabía un alma, entre la gente que venía a buscar la prensa, el diario local y dominical, los que estabamos para frmar y dedicar los libros, bien podríamos equiparar las instalaciones de Serret, en una multinacional, editora habiendo publicado el manual "Verídico de la salida de los males de la Crisis". Se firmaron multitud de ejemplares, ya que los autores allí presentes, pasaban de las tres docenas en número y que todos deseábamos que se dieran las condiciones para que estas dos publicaciones nuestras llegaran a buen término, dieran a conocer la problemática de lo tratado y porque no decirlo que a la vez, nosotros mismos entablaramos esa magnitud con el público que nos lee a menudo.
Poesía de la Frontera un libro escrito por más de cuarenta nombres, unos super famosos y conocidos, otros menos pero con las mismas ganas de agradar que cualquiera, dando lo que cada cual lleva dentro. Todos alrededor de la literatura.
Esta publicacion de Poesía de la Frontera, trata de como ve cada cual, esta intersección entre Cataluña, Aragón y Valencia, las tres regiones limítrofes, en esta llamada Frontera, dónde convergen desde hace milenios las costumbres y culturas de las tres regiones que he mencionado. De los noventa y siete autores, que han hecho posible el libro,  cada cual significa, lo que es una frontera, o una franja dentro de lo que se conoce como límite o marca de separación. Algunos hablan incluso de la franja mental o de la frontera especial. Dando con esos preciosos poemas claras evidencias, que a nadie le gusta las limitaciones o fronteras en ninguno de los conceptos de vida.

El libro esta divinamente presentado y merece la pena que el aficionado lo compre y lo tenga en su estanteria, para poder leerlo y revisarlo de tanto en vez, dado el carisma emblemático de lo que se dice y que se indica a veces y sin expresarlo con signos y letras, si no, solo con el concepto de lo que nos ayuda en muchas ocasiones nuestra propia mente, llevandonos mas alla de donde están las franjas fisicas. Ha sido editado por March Editor y pertenece a la colección de Paraula Ebrenca y con el apoyo de la Asociaciòn Cultural del Matarraña. Es un libro estupendo y puede ser que no sea yo el más indicado para decirlo, ya que he participado en él, con sumo gusto y capricho y he disfrutado tanto en la composición de las poesías que aporté, que por necesidad de maquetación y por dar la máxima entrada a los diversos autores, tan solo va publicada una llamada  "Línea divisoria" del grupo de tres presentadas. Espero que este proyecto sea un exito para los editores como para los promotores, que son a fin de cuentas quien depositan los esfuerzos monetarios.

La otra publicación presentada en el transcurso del día 7 de agosto de 2011, en el mismo lugar. En Serret llibres, ha sido el libro de narraciones, escritos y relatos de los autores de la comarca y de fuera de las fronteras. Un libro dedicado a aquel tren que subía desde Tortosa hasta Híjar, pasando por todas las estaciones y apeaderos, con aquellos caminos de hierro tan estrechos que daban salida al bajo Aragón a las orillas marinas, litorales  y a los puertos de mar.  Aquel que transportaba a los vecinos de todas la poblaciones colindantes, pudiendolos acercar al hospital, al medico especialista, a las costas y a los enlaces con otros transportes nacionales.

El Tren del Val de Zafán, fue un transporte que se instauró allá por los años de 1942 y permaneció hasta 1973, linea de ferrocarril deficitaria que tras el hundimiento de uno de sus túneles, ya no continuó prestando servicio. La compañía adjudicataria cerró la línea en su explotación. 
Dada la poca rentabilidad de ese trayecto.

Por otra parte tan necesario de haberse mejorado y modernizado, precisamente para la llegada rápida desde el centro de Aragón hasta las ciudades de Tortosa, Castellón y Valencia.

Este libro lo ha publicado Gara Edizions con el apoyo del Departamento de Educación Cultura y Deporte  del Gobierno de Aragón. Los cuarenta y un autores que lo han escrito han plasmado cada no de ellos, unas historias simpáticas, proporcionando la precariedad de los tiempos y las pocas ayudas que en aquel entonces recibían los pueblos que fisicamente estaban separados por tantos kilometros de las grandes ciudades o metrópolis.

Otras rayando la pura realidad y fregando las necesidades y las falta de sentido comun en las cosas, que también se daban en muchas ocasiones, aunque no se hayan escrito demasiadas cosas, ni las denuncias habidas aparecieran por la costumbre de callar y de no airear las condiciones infrahumanas que por entonces se dirimían. Vivencias todas emplazadas por medio del vehículo de la literatura y del cuento que ahora y aprovechando la coyuntura, alguno de los escritores participantes han querido reflejar esas experiencias vividas o relatadas por abuelos o personas a ellos próximos.


Ha sido muy emocionante poder participar en este libro, detalle que agradezco de forma reconocida y fehaciente a Octavio Serret, que es el promotor de tantas ideas estupendas, encaminadas a darnos vía a los escritores ocultos, a estos que nadie fija sus peajes en nuestra rima, relatos, poemas escritos o narraciones, a los que esperamos del cielo suene la flauta y nos cambie el rumbo pudiendo salir expresando todo aquello que sea necesario decir, expandir o contar. Por todo ello, quede aquí impreso mi agradecimiento a toda la tropa que gracias a Dios, sigue mis relatos y por supuesto a gente como Octavio Serret, que nos da ese aliento, que permite de tanto en vez, saltar las barreras de lo común y poder entrar en proyectos tan bonitos y tan entrañables, como por ejemplo este que os brindo ahora.





Festivales del Castillo

Festivales de Verano: Castillo de Valderrobres.

Jueves día 4 de Agosto.

El día cuatro de Agosto, dieron comienzo los Festivales de Verano, que organiza el Castillo de Valderrobres, con la actuación de B VOCAL, en el Patio del Castillo, con la música y el humor a Capella , grupo que lleva tres lustros trabajando en un estilo musical, que es innovador y que sorprende por la nada dependecia de los instrumentos musicales conocidos. Con el único apoyo de las voces de los componentes del grupo y añadiendo una dosis de humor medida y tasada, llevan al espectador a encontrarse frente a una representación teatral muy especial y cualitativa. Son cinco los componentes, del grupo aragonés que recrean una sonoridad especial y original a todos los temas musicales consiguiendo con ello, divertimento y agrado por el espectáculo sensacional que representan.

Vean la primera parte de su actuación en sendos cortes de Vídeo, que han sido recopilados para que los puedan disfrutar. Pulsando el inicio de la película: comienza el vídeo




El respetable llenaba las gradas del Patio del Castillo, dado que además hacía una noche extraordinaria para que además de ver la gran actuación pudieran tomar ese fresquito que en las noches del mes de agosto se agradece, dado el rigor y el supremo calor de las temperaturas durante los días. 
Vean la segunda parte de esta actuación: Pulsando la flecha de comienzo del Video.



Viernes día 5 de Agosto.

A las 23 horas de este viernes, dió comienzo otra actuación estelar que sin duda, no defraudó al  público que esperaba con cierto agrado la representación de unas mujeres que además de virtuosas en la música, supieron impregnar ese tono de humor, que nadie como ellas, manifiestan: STRADIVARIAS  presentadas por Almasoul. Ana Hernández _violín_, Maite Olmedilla, _viola_, Irene Rouco._violoncelo_ y Líla Horovitz_ Contrabajo. Cuatro variopintos personajes desmitifican sin duda y además realizado en clave de humor, a la Diva y hacerla más próxima, más terrenal y más sencilla.
Son cuatro artistas interpretando a Schubert y a Police, a Beethoven y a Stevie Wonder y fusionando la copla, el jazz, el tango, y el Soul, el Barroco y el Pop, en una sola representación, en un solo recital.
Stradivarias, acerca la música popular y la clásica al público en general. Espectáculo hecho por mujeres, recital repleto de risas, insinuaciones y humor. Haciendo complices al público, que con su aportación y ayuda, rebozaron una noche graciosa, espectacular y mágica.

Vean un nuevo corte de su actuación:  Pulsen en la flecha para visionarlo 



Pocas horas antes del comienzo de Stradivarias, cayó una tormenta de verano, que hizo peligrar, el comienzo de la velada, tan solo se retrasó durante treinta minutos en su comienzo, pudiendo al final ver a las magnificas artistas en lo ancho y lo largo del escenario del Castillo de Valderrobres.



jueves, 4 de agosto de 2011

Paula y la Casa Grande



Cuando Raúl le conoció era un muchacho de campo. Humberto; lleno de vida, que no hacía muchos años había contraído matrimonio con Noelia, ya incluso tenían una niña chiquita. Se dedicaba a pastorear un puñado de borregos que poseía y además cuidaba de unos acres de terreno que pertenecía a la familia desde hacía años. Con ello le daba para comer y afrontar el coste de la vida.

Vivian en una población rural y agraria, que daba desde la tierra vida a todo aquel que no había emigrado y se había habituado a las costumbres rutinarias y seguras de la villa.


Hijo de Paula, una viuda trabajadora, sencilla y egoísta, que dada su penuria en su existencia, se tuvo que dotar de una coraza de la cual no se desprendía fácil, ni siquiera para sus allegados. Mujer limpia sencilla y agria, sin apenas amistades. Con una infancia dura de por sí. La habían acogido desde la cuna, cuando la dieron a crianza a una Ama de leche.

En la vida del municipio, cuando una mujer se veía imposibilitada de dar el pecho a su hijo por motivos varios, se recurría a otra mujer, generalmente una vecina, amiga, o familiar, que también había parido recientemente, para que lo hiciera en su lugar. Su pago era exiguo, dado que quien prestaba el favor solía ser gente humilde, pagando por regla general en víveres, ya fueran legumbres, o lo que se terciase. Estas Amas de Leche solían ser mujeres sencillas y bondadosas, que no tenían ningún reparo en compartir la leche para su hijo con otro niño que también la precisaba.


En el siglo XIX, se puso de moda en las familias adineradas, el solicitar los servicios de un Ama de Leche para la cría de sus hijos. En estos casos no era motivado solamente por la falta de leche de la madre, sino que era considerado como un lujo o prestigio social, pasando a ser considerada esta labor como un oficio. A ocupar estos puestos de trabajo acudían mujeres humildes, bien del campo, de otros pueblos. Era el caso de la abuela Catalina, madre de alquiler de Paulina, para poder sucumbir con las deficiencias dinerarias de su familia, se prestó a criar a la pequeña Paula hasta los tres o cuatro meses, pasados el periodo de lactancia, sin pensar que cuando regresara la niña a su casa en la ciudad de donde provenía, los verdaderos padres fisiológicos, iban a declinar la opción de agrupamiento familiar. No queriéndose hacer cargo de la pequeña, prefiriendo que siguiera con la familia de acogida. Desvinculando apellidos y parentesco al cambio de un buen dinero, que no le fue nada mal a los Rupérez Del Nido. Labradores y ganaderos de la ancha Castilla.

Una infancia de amor, secretos, silencios y mejores tratos, dentro de la falta de toda comodidad y de un escaso entrenamiento, preparación y estudios limitados, dieron paso a una juventud plagada de descubrimientos dolorosos y ocultos con sensaciones de desespero por falta de unos conocimientos que obtuvo tras unas revelaciones inesperadas a punto de casarse. Al solicitar papeles de la partida de bautismo y documentos al juzgado, dieron con el esclarecimiento de una causa que jamás en la niñez ni en la pubertad, le habían explicado. Al dar por hecho en la familia que jamás se llegaría al punto de tener que airearlo. Parentesco que de ningún modo podría averiguar.

Paula se crió en el seno de la familia Rupérez Del Nido, siendo una hija y una hermana más. Catalina su ama de leche, su nodriza, su madre en definitiva, procuró que el resto de los hermanos y familiares le dispensaran el amor que necesitaba y que una niña, una persona requiere para el normal devenir en una vida en común. Que hubiese las mínimas diferencias entre los ocho hermanos de Paula, cinco hembras y tres varones, que aunándola a ella misma, en la mesa familiar se sentaban los nueve hijos con las mismas y exactas obligaciones y devociones.

Paula no era la misma persona desde que se enteró por boca de sus padres adoptivos que sus verdaderos progenitores nunca se preocuparon de ella, ni tuvieron el mínimo interés en saber nada. No podía, ni quería emprender ninguna medida, ni tampoco dejó de querer a sus padres y hermanos, sin embargo una tristeza suave, se apoderó de ella y una desconfianza grande penetró en sus lindes que jamás dejó traspasar confianzas ajenas.

Contrajo matrimonio, con Néstor, un agricultor de la misma población, que siempre había bebido los vientos por Paula. Sin dejar de mantener vínculos de cuantioso cariño con sus padres primero y después con sus ocho hermanos, los cuales eternamente mantuvieron lazos de fraternidad y de apoyo.

La dureza de la época, las calamidades, la falta de posibles, la poca preparación escolar, el trabajo de sol a sol, el hambre y la necesidad, fueron presidiendo el día a día y de esa unión nacieron tres hijos, que a su vez se criaron dentro de esas limitaciones. Todos juntos cruzaron por el devenir vetusto que regala la existencia, compartiendo penas y alegrías, risas y llantos, pero siempre, unidos.


La hermana mayor Rosaura, una niña de ojos azules bastante engreída y nada amistosa, con aires de grandeza y mil historias increíbles. Figurando con fábulas baratas inexplicadas, daba su impronta y su falta de sentido común. Dando opción de trato, a todo aquel que tuviera devengos extraordinarios en la cuenta corriente, propiedades en la campiña, automóviles en el garaje y apariencias monetarias. Nada amiga de las pequeñeces y buscadora de marido acorde con los tiempos y la fama. Agradable fingida y nada sumisa, aparente y vacía, pretendiendo engañar con su inexistente nobleza y esplendor a todo el que no la conoce.

Su hermano, el que va en medio de la saga Luis Felipe, artesano de los buenos, con oficio de renombre, manos de creador renacentista. Guasón, dicharachero y noble, buen trabajador y mejor individuo. Dado a las creaciones de todo tipo, con preferencia a las esculturas en piedra, mármol o madera, orfebre cualificado y sencillo. Ya de bien pequeño comprendió que el campo, no daría para comer tantos de una misma familia y aprovechando que en el pueblo existía una industria artesanal de antigüedades, pudo convencer a su padre, para que lo instruyera primero, como aprendiz y así a medida que iban pasando los años, fue tomando enjundia hasta que se hizo un auténtico virtuoso



El menor de ellos Humberto, el amigo de Raúl, el que ahora, se dedica a pastorear ese puñado de ovejas, que le dan el pan y el sustento. Además de visitar en demasía la taberna y beber frecuentes vasitos de aguardiente. Que durante su juventud creyó como muchos hacen, que el alcohol solo les afecta a los demás, que a ellos jamás les planteará problemas, porque saben cuidarse y “controlan”. Se quedó con los huertos y los campos de olivos, almendros y frutales, pero no supo nunca, extraerles el jugo ni a los árboles, ni a la tierra, ni a los carneros ni a su propia irregularidad.





Dice el tango que: “veinte años no es nada, que febril la mirada”. Pues han transcurrido cinco lustros desde entonces.

Las situaciones han mutado mucho. Cuentan que en una ocasión, cuando todo el esfuerzo estaba hecho, las penurias se habían solapado y la tranquilidad les llegaba a la familia, tras duras pruebas de resistencia y de abnegación se presentó un señor interventor en su domicilio, preguntando por la ya, abuela Paula, con intención de sonsacar y averiguar datos de su procedencia. Dando referencias fehacientes y con detalles de una supuesta familia adinerada en la ciudad, que pretendía encontrar los pasos y desdichas de una niña llamada Paulita y prestada para su crianza, a la ya fallecida Catalina.



Hermanos afligidos, la buscan imperiosamente, todos ellos hijos de Doña Elvira Monsale del Cirio, gravemente enferma y anciana, demanda ver a la tal Paula, antes que el Señor de los Cielos la reclame al Paraíso Celestial.

Los datos que aportaba el jurisperito eran que la marquesa, estaba sufriendo mucho, que necesitaba ver a su Paula, para resarcir por lo menos a base de talonario todos los momentos que la hubiera necesitado como madre y que la excelentísima dama, no pudo atender. Siguiendo los consejos de su confesor el obispo de la diócesis, Doctor Modrego; la tenían que encontrar imperiosamente y llevarla frente al lecho de aquella carismática señora, que había olvidado a su hija durante sus primeros cincuenta y muchos años de vida.



Doña Elvira, la gran señora debió morir, sin el perdón de su Paula, ni ella, ya viuda y entrada en años, ni sus hijos, quisieron saber nada, a pesar de poner intercesiones la hija mayor Rosaura, que no pensaba igual.



Paula, en enero hizo diez años que falta, poco antes de morir, jugaba con muñecas de porcelana y las peinaba. Hacía cocinitas con cacharritos en una habitación de su casa. Enseñaba a leer a un muñeco de trapo que le habían traído los Reyes Magos, cuando ella tenía sólo seis años.
Veía la televisión y contaba que el presentador del telenoticias le mandaba besos y se le insinuaba cada vez que veía el programa a solas. Siempre era así, si alguien le acompañaba el señor del bigotillo, callaba pero sí; la miraba con ojos de querer.



Rosaura, sigue explicando historias increíbles de sus bienes y de una granja de avestruces que tiene a las afueras. Presumiendo de que sus hijos veranean en Vietnam y que la pequeña de todas ha sido elegida como la mejor periodista de una revista quincenal que se edita para la Comunidad de Isleños Baleares.

Luis Felipe, tras una desintoxicación prolongada por los narcóticos, se recupera sin trabajo haciendo manualidades en su tallercito, feliz y pincho como había sido siempre, con ese grato mirar y su extremada candidez, acompañado de su familia que le aguanta. Imaginemos que también le quiere.

Humberto, ya no tiene los borregos, ni los campos puede trajinar, ni injertar sus árboles frutales, ni cosechar, ni en la granja puede estar. Los vasitos constantes de aguardiente desde la mañana a la noche, lo hicieron apearse de la normal vida, llevándole primero al hospital por el hígado cirrótico. Después del último derrame cerebral, solo sabe decir: que Sí y no conoce a nadie.



Otro tango canta: "Si aquella decisión hubiera sido otra". En el año 1928, cuando Catalina, la mamá de Paula, tras la lactancia de la chiquilla, al volver a la ciudad a retornar a la muchachita, tras haberle amamantado. Le hubieran dado las gracias, abonado lo pactado y recogido a su hijita para que viviese en el seno de la familia Monsale Del Cirio. Con seguridad, la madre fisiológica Doña Elvira, no se hubiese ido al otro barrio, con la pena y el dolor de haber dejado a una hija de sus entrañas a la suerte de su propio destino.

Así como la vida y milagros de Paula en la ruralidad, con tres hijos, trabajando en el campo, pariendo bajo los olivos, sola y sin auxilio, batallando con las exigencias del tiempo, con cosechas perdidas, con penurias de colegios y gastos irresistibles. Con su vida y destino.



Rosaura, igual hubiese sido, de haber estado en otras inmediateces, una gran dama de la Cohorte, pudiendo pasear sus grandes vestimentas postizas entre lo más selecto de la ciudad, encantada que sus hijos veranearan en Versalles o en la campiña Parisina.

Luis Felipe, hubiese llegado por sus cualidades a insigne pintor, o escultor, dado que gracia y arte le sobraba, dejando de lado esos lupanares, que a la postre le llevaron a esa desintoxicación definitiva.



Humberto, no hubiera sido pastor, ni agricultor, toda vez con el apoyo que dan las posibilidades de haber vivido otra vida, igual hubiera llevado rebaños de personas a fines decentes, en lugar de los borregos, o tal vez, no hubiese tenido opción a tantos traguitos cortos y frecuentes de aguardiente.



El último tango arranca: “Silencio en la noche, ya todo está en calma, el músculo duerme…”. es el chito que cantaba Raúl, tras recordar a Humberto, compañero suyo en el Centro de Desintoxicación.







miércoles, 3 de agosto de 2011

Ojos libres




Dejo mis ojos libres y se van a la ventana,

nadie les manda, ellos se bastan,

será que el deseo los cría, los lacta.

Buscando milagros, que tardan



Tras esas gafas impías,

viven mis ojos, muestran la vida.

Si me las quito dejo de ver,

descanso la vista ignoro manías.



A veces pretendo mirar tu sonrisa,

ahora no ríes, ya no tienes prisa.

Será; que me quedo sin vista,

quizás no te veo, aunque yo insista.



Tras esa mirada desde la cornisa,

retorna un dibujo, palpable de espinas,

Los años que agencio ya son profusos.

Diseñan proyectos leves y confusos.



Si miro hacia atrás, veo más desdichas,

conflictos, justicias que no están inscritas.

Por ello le pido al paraíso de mi vista,

que me deje como estoy. ¡Virgencita, virgencita!



domingo, 31 de julio de 2011

Fiestas Patronales





Días de Feria,

son vacaciones,

todos arrastran

mil ilusiones.



Vamos de fiesta

llegan verbenas.

Dame la mano

que nos esperan



En este pueblo llegan las Fiestas,

son las mayores de la comarca,

todos al baile, allá en la plaza.

Cantan y gozan con alharacas



Los mozos beben,

ellos se pasan,

dejan ociosas

sus esperanzas.



Creen que bebiendo

son más valientes,

cuando lo advierten,

ya no se puede.



Aquella chica es forastera,

todos la miran como si fuera.

Nadie pregunta cómo se llama,

ella se cansa y desespera.



Fácil seria galantearla,

y con descaro lograr criticarla.

Ella es la reina de los turistas,

no es bienvenida, son especialistas.



Fiestas y vino van sin descanso

cuando terminen han de curarlo,

toman y beben sin la medida

después pedirán: ¡ tiene aspirinas !



Sueltan los toros,

toros no son,

son las vaquillas

de don Abdón



Un invitado despliega el pregón

nadie le escucha, es un tostón.

Mientras espero en el balcón

suene la música de acordeón.



Pasan las peñas de juventud,

todas repletas de buena salud.

Viva la fiesta un año más,

brinda conmigo y vámonos ya.





Este es mi pueblo,

yo lo adopté,

que no decaiga,

que ya van tres.



Bañan con vino

a todo Dios.

Toneles muy llenos

nos regaló.



Son cinco días a tope ¡No más!

Aunque no duerman a disfrutar,

van muy bebidos los del lugar,

son los vecinos. Hay que callar



Toca la banda,

a marcha crucial,

es por san Roque.

 Fiesta patronal.

 


El cura es moreno,

de donde vendrá,

es un buen tipo

lo manda Xevá.



El alcalde preside el cortejo central,

lo sigue el médico del hospital,

boticario, cura, guardia y militar,

cerrando el grupito el señor, juez de Paz.



La gruesa, la guapa, la rubia no más,

saliendo de misa, de mucho rezar,

se miran al jefe de la sepulcral,

que tiene un culito que no está muy mal.



Señora alcaldesa, insigne mujer,

tiene mucho genio, no se deja ver,

hace poco tiempo, no lo sé muy bien,

pelaba tomates, en casa Ezequiel.



El dueño del banco y el del ferretal

presumen henchidos por la vecinal,

enseñan sus bienes, ropas y demás

para que todos vean y piensen ¡ya ya!



Han traído un torero de la capital,

que inscribe en las listas de la regional.

Había tenido dos novias o más

y a todas las lidia, con gracia real.



Salió por la tele en un recital,

cantaba canciones de Lucho Chantal,

ahora sereno ha de torear,

los cinco toritos de ese canal.



Las chicas del coro, hoy van muy formal,

querrán que las tilden de sensacional.

Sus cuerpos lo dicen, lo cantan sin más,

por eso en el grupo, no hay general.




Vaquillas empitan a las zagalas de acá,

mientras las sortean, menean brutal.

Sus pechos que emergen desde el delantal.

Prefiero las niñas, serenas sin más.



Borrachas las vacas, para no empitonar,

no salieron toros, por lo que pueda pasar.

Los mozos bebiendo en el pedestal

las miran y guardan. Dios que pensará



Mi pueblo es insigne, no tiene rival,

todo el que visita, vuelve sin tardar,

con todo este cúmulo tan especial,

te brindo mi casa, mi pueblo y mi bar



Lo bueno de todo, lo digo formal,

cuando acaben las fiestas, seré más normal,

esperando que arriben a poco tardar,

las del año que viene, para reventar.