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lunes, 7 de agosto de 2023

Concurso: Mucho Cuento. Se acallaron sintonías y zarandajas. Cap.: 009

 



 

La sintonía del concurso indicaba el fin de la primera fase. Término de la selección inicial, elección de la mitad de los componentes de los cinco equipos. Los cuáles serían completados con otro concursante más, por cada grupo y elegido por el respetable de los que quedaron en la terna final.

En aquel preciso instante apareció en escena la conductora del espacio, y los aplausos unidos a la musiquilla, penetraron fulminantes en el aroma de tanta ansiedad concursal. Invadiendo cada rincón de aquel inmenso teatro. La presión hacía mella en los oídos de la concurrencia, que los predisponía a seguir muy atentos, a todo lo que se descubría en aquella sensación de competencias. Originaria de la onda rocambolesca de semejante aventura. Alargando la paciencia de la imponente parroquia un poco más, Amanda, la presentadora, mirando a la cámara dos del estudio, la que la perseguía en sus femeninos meneos y haciendo un nuevo saludo transversal. Recordó al patio de butacas y a la vez a los televidentes que veían esa cadena desde sus hogares. La forma que serían, designados los nuevos copartícipes.

Primero explicó; escogidos por los simpatizantes y después engrosados cada uno de los cinco, por una especie de sorteo que soportaba el notario.

Datos que la guapa Amanda, recalcaba con frecuencia a todos aquellos espectadores que se incorporaban tarde, al inicio del espacio de televisión.

 

El dejar que el público, con aquellos mandos a distancia, escogiera a cada uno de los nuevos actores, era un descubrimiento de la tecnología que se estrenaba en Teleadoro.

Estaba ideado por los técnicos y pensado por los psicólogos de la cadena, para despreocupar o minimizar la responsabilidad a los jefes de equipo.

Evadirlos de la máxima responsabilidad, que es un don que no estaban dispuestos a soportar, por lo poco de beneficio que les comportaba.

Eran todos ellos afamadas y célebres plumas de aquella actualidad, los que cubrirían con su talento y su arte, semejantes débitos.

Acreditados literatos, con swing, gancho y nombradía suficiente, para que la emisora Teleadoro, entregara al mundo, aquellas novedades e ideas inimaginables con rigor, tratando de enganchar a su público en un nuevo formato de recreo. Frente a la pantalla de su televisor, cada noche de martes. Hiciera ascender lo que ellos llaman su parrilla de audiencia y sumara adeptos simpatizantes de otras cadenas.

 

El silencio irrumpió, se acallaron sintonías y zarandajas, la conductora indicaba las bases para que los concurrentes al espectáculo, prepararan sus artilugios a distancia y eligieran. Escogiendo de entre los candidatos que se quedaron a las puertas de acceso al concurso.

Tan solo llegado el momento, debían pulsar el número del reportaje que más les complaciera.

Todo era fácil, y sencillo. El paso siguiente era de aclaración y lo harían efectivo mediante unos avances en imágenes.

Proyectando un resumen de las obras finalistas, con las que accederían a ser compañeros de los ya elegidos.

La criba estaba lista y la influencia de los reportajes comenzaba en aquel instante a recrearse.

Cinco historias más, que presentaban los futuros elegidos como segunda opción, para ocupar la plaza optativa.

Diez minutos de proyección de cada uno de los cinco relatos. Todos ellos plenos de mensaje, de enjundia y de dramatismo. Con variados tipos de tesituras y con una calidad mimada y extrema.

Al haber sido cribados con exigencia, como es norma en cualquier liza, por un riguroso conjunto de expertos, que fueron los que designaron y escogieron las historias presentadas.

Nuevos autores y posibles estrellas en espera, de conseguir destino dentro de alguno de los grupos ya establecidos.

Después de contemplar cada una de las películas los asistentes, serán los que, con su voto, elegirán cada uno de los trabajos para ser adjudicados a cada equipo.

Los focos se apagaron y entró el primer corte en pugna.

Nombre de la historia; Pradera Ondulada, del autor Nando Algarbe Molleja. Montaje de edición con la mejor de las hipótesis sociales, relativa al trato entre padres e hijos, en la pubertad. Problemática entre la edad de crecimiento y la juventud. Permisividad excesiva de los padres hacia su prole y la inhibición de los adultos para con los menores, en cuanto a la discrepancia entre acción y reacción.

Analizando y socavando la norma de la abdicación de sus obligaciones.

Deformación de los deberes y voluntades y aspectos por los que llegan a distanciarse las familias de sus mayores, cuando falta la exigida y necesaria comunicación.

Cuando finalizó la proyección, fue muy aplaudida por los asistentes y sin juicio ni maduración pasaron a la segunda propuesta.

No hubo tiempo para poder discutir o analizar todos los sufrimientos que engrosaba el relato hecho película para que el público, pudiera entrar en materia y no tener que leer todo lo que el autor de la obra, había plasmado en su cuadernillo.

 


miércoles, 26 de julio de 2023

Concurso Mucho Cuento. Los cinco desnudos. Nº 006

 

Los cinco desnudos.






 



A medida que iba nombrando el título de la tarea, salía inmediatamente el autor del libreto. El respetable se deshacía las manos aplaudiendo tras la indicación de aquel funcionario que, por gestos, obligaba a los acomodados en las butacas hicieran el mejor de sus ruidos. Los cinco concursantes iniciales, quedaron en pie bajo la luz cenital en el centro del escenario, a la par que la bella presentadora se les acercaba con una cadencia primorosa, haciéndose ver y delatando su figura de gacela de las ternezas. Invitándoles a que tomaran asiento para ser interrogados uno por uno y dejaran aquella semilla insurrecta, íntima o malhechora al gran público que ávido por conocer sus logros esperaba.

Amanda, la ingeniosa del micrófono; una vez acomodados los aspirantes, comenzó con su labor de encaje, por la que titubeó con un gesto de ubicación distante. 

Davinia Sert, la mujer que, al nombrarla y surgir en escena, no ocupó el espacio cercano a la propia animadora, quiso dejar entre ambas ciertas distancias por entender quizás, que le repelía aquella forma de mirar y evitar ser interrogada en un principio, pudiendo pasar quizás desapercibida.

Autora del primer libreto escogido, a la que directamente Gatypum le preguntó con un tono de indolencia__ ¿Te presentas por la cuantía del premio o por darte a conocer ante los lectores?

La novelista citada, respondió con mucha dulzura, rechazando ambas iniciativas, y evitando descubrir en aquel instante, lo que exhibía su relato, tampoco lo había mostrado a su editor. Pretendiendo fuera un reto, una prueba a la que se sometía sin presiones, intentando aprender de sus colegas y sobre todo de los grandes sofistas, que llevarían a cabo su sueño imaginado. Con un gran deseo de poner en solfa aquella historia, primero en papel y después en pantalla.

La segunda curiosidad de Amanda fue exigida sin rodeos a Davinia __Haznos una ficha personal tuya, a que te dedicas, donde trabajas, estás casada, tienes hijos.

La participante, sin dejar de sonreír, se precipitó a decirle.

__No creo sea oportuno adelantar secretos, que yo sepa las cruzadas, no han comenzado y no debo precipitar los recuerdos. __ siguió diciendo.

__Más ficha que la que ustedes tienen de mí. Es la que me ha servido para entrar en la terna y ser escogida. No se detuvo y siguió esgrimiendo__ No sería más amable descubrir mis referencias por parte de usted, que es la mentora del espacio, y evitar que pueda llegar a mentir o exagerar ¿si lo hago yo misma?

Los aplausos de la gente, fueron estruendosos, sin la exigencia ni la premura solicitada por el regidor, que a menudo marcaba el momento de hacer ruido.

A la presentadora que sonreía como una gacela degollada por la respuesta inesperada, le pertrechó la prisa y encogiéndose de hombros, como pidiendo excusas volvió a citarla y le rogó se presentara a grandes rasgos, ante el respetable.

Davinia, se ciñó sin más a la exigencia y especificó su nombre, su profesión y se reservó su estado civil. Comentó que era divorciada en muchas ocasiones, sin darle la menor importancia. Recién llegada de Argentina, y que esperaba conseguir los papeles de residencia pronto. Incluso__ comentó__ que le haría mucha más gracia, conseguir esos permisos que el propio premio en el que se medía.

Gatypum dio las gracias y les añadió a sus palabras, unos cuantos agasajos, premiando sus respuestas como de inteligente y de reservada. Comentándole que su entrenador, a partir de entonces sería don Camilo Martin Celades, un veterano corresponsal, destacado en mil guerras, que a su vez conduce programas de radio y participa en numerosas revistas de ciencias y mitos, relacionados casi todos ellos con temas bélicos.

La protagonista de la segunda cita de aquella noche, fue para Clemencia Pérez, a la que interrogaron como a la participante anterior, con las mismas preguntas en esta ocasión sin dejarse llevar por emociones, ni por nada que pudiera sacarla de los indicios de su guionista, y una vez citó a Clemencia le dispuso la misma pregunta.

__Te presentas por la cuantía del premio o por darte a conocer ante tus lectores. Con aplomo respondió la citada, notando que aquella interrogación carecía de coeficiente, respondiendo con una desgana apreciable.

__Por la cuantía del premio, de conseguirlo en buena Liz, lo donaría al completo a la organización a la que pertenezco. De la que tanta falta de bienes médicos y de higiene carece.

Por ello participo, con mi historia, un relato real, que espero mueva las conciencias de tanta gente y les abra, ese corazón generoso que poseen, que no lo suelen hacer, porque no se fían de tanto mediador sinvergüenza que deriva las donaciones y afea la llegada de ayudas.

No esperaba esa respuesta Amanda, y sabiendo que ahí podía sacar partido, se explayó dando alguno de los detalles que bien podría haber aportado la entrevistada, exigió más explicaciones, a la veterana enfermera, que dedica sus esfuerzos en un hospital del oriente de la Guinea africana

__Haznos una ficha personal tuya, a que te dedicas, donde trabajas, estás casada, tienes hijos.

La licenciada, pocos detalles estaba dispuesta a dar, sin embargo, para complacer a la musa de las interpelaciones le refutó de forma clara, para evitar se diera pisto con aquella entrevista tan manipulada, y con la intención de dar a conocer, el motivo por el que participaba en aquel show.

__ Pertenezco a una Organización religiosa, que ayuda a familias indefensas y escasas en Guinea, y me vas a permitir no dar más ilustraciones de mi persona, ya que estoy aquí para participar por la causa que explicito, aprovechando mis días de holganza. Concurro por si con mi historia, suenan las peores conciencias colmadas de bienestar y desconocimiento, y con ello, derivo dádivas y atenciones para mi causa.

No creo necesario decir ni descubrir en el estado civil en que me encuentro, ni declarar nada que pueda perjudicar a los necesitados a los que tratamos de atender. Tampoco vengo a presumir de mi misma, en todo caso lo haré con la ONG a la que pertenezco.

No le dejó más camino a Amanda, que presentarle a la que sería su guía, en ese concurso. La gente quiso premiar esas respuestas y otorgó a la voluntaria un sonoro aplauso.

Acto seguido y con mucho gusto la aproximó junto a su entrenadora, recibiendo los parabienes de la multitud que nuevamente premiaba a la mujer. Con aquellas expresiones manifiestas venidas de los espectadores elegidos, que asistían a la presentación del nuevo programa de la Cadena “Teleadoro”.

Al llegar a la zona de los tutores, la acomodó junto a Almudena Grandiosa. Escritora de tronío, jefa de profesores de la escuela de guionistas Marco Polo, afamada por los muchos profesionales acreditados del cine de aventuras. Ensayista y articulista de revistas culturales. Conocedora de varios idiomas y redactora en la revista Ficciones.

Gatypum volvió presta bajo el reflector principal, para seguir con las exposiciones, citando a la más exótica de las personas que residían en el amplio escenario, se hizo de un preámbulo muy jocoso para citar con medio clamor a Birmana Foz, que presta apareció junto a ella, descalza, muy resuelta, vestida con un taparrabos verdoso, que justo le ocultaba sus áreas intimas y adornada con unos sujeta pechos completamente transparentes y abiertos, del color de su piel, sin más preocupación que la de hacerse notar ante todos los que boquiabiertos la observaban.  

 

 





Continuará

To be continued.