
De mañana vi llover
y con viento huracanado
mezclé un primitivo augurio
fuera de toda ilusión
distinguiendo el padecer
de esa gente que agarrados
pretenden permanecer
en pie, desencadenados.
Que dolor verlos sufrir
Se han quedado sin su casa,
Sin recuerdos, sin historia
Sin la manta que les tapa.
Por la tarde vi sufrir
ya igual lo he mencionado,
y no dejo de sentir.
Aunque a veces he dudado
por mantener el vivir,
que siempre me ha respetado
despachando el devenir,
y notarme regalado
Sin dejar de interceder
al cielo de las tormentas
rezando siempre amarrados
queriéndome convencer.
Sin referir, “no escarmientas”
Que el fin del mundo ha
llegado,
y nadie quiere entender,
que sin aviso aparezca.
Me pregunto atolondrado
esta noche que vendrá
sin mantenernos mojados.
Alguien lo detendrá.
Porque estamos desolados.
la tierra no tiene sed
con los litros que ha calado.
Que no llueva, que no llueva
por la gracia de la cueva,
Las avecillas no cantan
y esas nubes nos espantan.
Evitemos mortandad.
¡Si es que… Llega tu bondad!
autor: Emilio Moreno.

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