domingo, 22 de febrero de 2026

De la sed, al ahogo

 




De mañana vi llover

y con viento huracanado

mezclé un primitivo augurio

fuera de toda ilusión

distinguiendo el padecer

de esa gente que agarrados

pretenden permanecer

en pie, desencadenados.

 

Que dolor verlos sufrir

Se han quedado sin su casa,

Sin recuerdos, sin historia

Sin la manta que les tapa.

 

Por la tarde vi sufrir

ya igual lo he mencionado,

y no dejo de sentir.

Aunque a veces he dudado

por mantener el vivir,

que siempre me ha respetado

despachando el devenir,

y notarme regalado

 

 

Sin dejar de interceder

al cielo de las tormentas

rezando siempre amarrados

queriéndome convencer.

Sin referir, “no escarmientas”

Que el fin del mundo ha llegado,

y nadie quiere entender,

que sin aviso aparezca.

 

Me pregunto atolondrado

esta noche que vendrá

sin mantenernos mojados.

Alguien lo detendrá.

 

Porque estamos desolados.

la tierra no tiene sed

con los litros que ha calado.

Que no llueva, que no llueva

por la gracia de la cueva,

Las avecillas no cantan

y esas nubes nos espantan.

Evitemos mortandad.

 

¡Si es que… Llega tu bondad!






autor: Emilio Moreno.




 




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