Si observáramos las causas
de lo que realmente hacemos
cuando nadie nos observa
y quedasen con sus pausas
registrados para verlos,
Los gratos y los que enervas
Nos servirían de ejemplo.
Cabrían muchas excusas,
rehuyendo el no “<solemos>” …
Que fue un impulso en
reserva,
sin merecer lo que acusas…
Brindando un justifiquemos.
que simula su caterva,
por culpa de tantas “musas”
Si un tomavistas hurtara
en un modo clandestino,
nuestras andanzas oscuras,
y sucesos vespertinos,
reacciones tan obtusas,
y no pudieran borrarse.
Se verían desventuras.
Que lata el justificar
acciones inapropiadas
que hacemos sin más ni más.
con ese instinto animal
que a veces forjamos todos
cuando sé que no me ven
y no pueden condenarme.
Así: nos llaman humanos
con maldita imperfección
atesorando inmundicias
y envidias que soportamos.
Siempre la misma canción
no se ven nuestras malicias
por como disimulamos.
En nuestra mente se fija
aunque nunca lo pensemos
todo aquello que licita
con lo mucho inapropiado
Los defectos no se esfuman
por mucho que pretendamos.
Clamo al cielo. Soy profano
Autor: Emilio Moreno


0 comentarios:
Publicar un comentario