Desde el
final del año que se escapa
hasta el
inicio del nuevo, brindamos
levantamos
las copas y nombramos
aquellos a
los que nuestra alma atrapa
Disimulo mi
lágrima, y me empapa
mojando una
emoción, la que cruzamos
con
aquellos deseos que esperamos
se nos
ofrezcan en la nueva etapa.
Engullo
uvas de enero a diciembre
una por mes.
Sin duda gratitud
distribuyendo
las mieses y el siembre
Con deseos
y miras de altitud,
las espigas
son fruto de mi urdimbre
y alzo el cáliz
pidiéndote salud.
Nos esperan en el limbo-
Siempre hay alguien que falta. Ya no están
En estas fechas aún se notan más
A ellos, sin dejar de lado jamás
recuerdos y un abrazo que obtendrán.
Enviado por nosotros, lo verán
de la forma y el modo por demás
orgullosos, felices además
desde su nube, tan claro sabrán
Presentes con nosotros su memoria
Siguen estando allí, sin olvidarlo,
Asistiéndonos de forma notoria
Esperando lleguemos sin dudarlo
cuando se acabe nuestra moratoria
todos seremos polvo. Asimilarlo.
autor: Emilio Moreno



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