sábado, 20 de febrero de 2016

Trance

Mi corazón dejará de latir
en los próximos cincuenta minutos.
el reloj del túnel, marca la una.
El quirófano espera.
Me llama impaciente.

Pronto llegaran las dos menos diez
la hora más cruda
ahora son la una y diez en punto
como corre el tiempo
estoy calmado
raro en mi, tan nervioso como soy,
el tic tac en mis venas detiene
la incertidumbre.

Me queda poca vida
aún tengo aliados alrededor
que me observan y sí, 
comentan al revés de lo que piensan,
creen que ya estoy muerto
que ya no me doy cuenta del momento
me compadecen.
lo veo.

El cirujano viene a visitarme
quiere conocerme como soy  
tiene prisa, se mira el reloj
sonríe para que confíe en él
aunque sus manos tiemblen.
Duda que pueda soportar el trance                   
su reloj de oro, marca la una y
dieciséis minutos

Se para frente a mí, relee el informe,
y comenta que no ha de perder mucho tiempo
será un paseo por mi corazón,
Todo irá bien 
Yo no las tengo todas.


La una y cuarenta  y cinco de la tarde
nada más cinco minutos
que largos son, ya me despido.
Estoy  calmado
raro en mi, tan nervioso.
Pasa por mi cabeza todo,
metódico, sin falta,
rápido, del principio y al fin, 
ya no me conozco

He empezado a rezar sin condiciones
algo debe haber en el más allá
quiero creerlo ¡Sí! ¡Debo creerlo!
Ya estoy desnudo entro al quirófano,
noto el rodar de la camilla,
no me noto a mí, y vibro y tiemblo
Menos diez,  narcótico
El escalpelo palpa y abre el pecho

Es hora
la sangre brota
¡Estoy muerto!

De repente, y al fin, ¡No! 
Del zarandeo, muy despierto
¡Qué sacudida! ¡Dios!
El sopor de sofá desconcertante
No hay sangre, estoy entero
¡Sigo vivo!
¡Estaba soñando!
Dios del alma,

¿Qué hora es?








1 comentarios:

Esperanza sandoval santander dijo...

¡¡Ufff, por Dios, qué susto!! Pensé de verdad que estabas en el quirófano, menos mal que solo ha sido un sueño. Feliz vida y feliz trabajo por muchos años amigo mío.

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