Pensé satisfecho:
…
En tu amistad eterna
tu afecto imparable
y el cariño sereno…
Insuperable trato
y la confianza extrema.
Especulé orgulloso:
…
tu devoción intacta
sin perturbo a mi alma,
con la ternura magna
y mis secretos grandes
compartiendo todo…
Contemplé vanidoso:
…
Como crecía mi alma
confiando en tu gracia,
descubriendo mi anhelo.
Siempre con democracia,
sin contar con tus celos
Descubrí tu despecho:
…
Noté sin más; tu envidia…
En un gesto morboso:
que mostró tu estulticia,
tras evento doloso
reflejando injusticia...
Encubrí con desdoro:
…
Obsesión en el trato
el que tu proveías
con tu envidia furioso,
por celos infundados
y así se rompió todo…
Escondí: mi congoja:
…
Familiarmente evoco
Aquel, trato de antaño
recordando al amigo
que tan ausente extraño
Por su rencor que obliga
A pasear separados…
autor : Emilio Moreno.


0 comentarios:
Publicar un comentario